BSO 1ª Y 2ª TEMPORADAS
1. Que nadie (Manuel Carrasco y Malú)
2. Abusadora (Wisin & Yandel)
3. Flighless bird, american mouth (Iron & Wine)
4. Mi princesa (David Bisbal)
5. Sueños rotos (David Bisbal)
6. Mi plan (Nelly Furtado)
7. Looking for paradise (A. Sanz y A. Keys)
8. I belong you (Muse)
9. Empezar de cero (Cinco de enero)
10. Manos al aire (Nelly Furtado)
11. Colgando en tus manos (Carlos Baute)
12. Nada se compara a tí (Carlos Baute)
13. Volverá (ECDL)
14. La última vez (Cinco de enero)
15. Sed (No way out)
16. Me quiero casar contigo (Carlos Baute)
17. Zapatillas (ECDL)
18. Tú vives en mí (Wisin & Yandel)
19. Al-Andalus (David Bisbal)
jueves, 25 de marzo de 2010
jueves, 18 de marzo de 2010
THe lion and the lamb. Capitulo 20
Un año después
Bella abrazaba a su hija Ana. Ese día cumplía tres meses. Como Alice le dijo antes de que se fuera de Forks, los Castillo se habían mudado allí. Irina había esperado a que Gonza cumpliera los dieciocho para irse de allí, pero ya estaban allí, junto a Bells. Claudia y Carlos ya estaban divorciados oficialmente. Ben, que sabía que su padre todavía estaba enamorado de su madre, dejó caer unas cuantas veces que Ana necesitaba a su abuelito cerca. Carlos se dejo influenciar por su hijo y ahora vivían junto a Bella. Todos estaban allí. Felices.
Edward estaba en la playa de Punta. Tomando el sol. Estaba allí junto a sus mejores amigos. Anto, Marcos, Nico y Amaia pidieron un traslado para estar junto a su amigo. Emma se quedó un tiempo en Madrid junto a su novio Andrés. Edward recibió una llamada. Era ella. Les contó a sus amigos que estaba muy feliz y que no dejaría a Andrés por nada del mundo. Estaba enamorada de él. Les dió una noticia que les sorprendió mucho. Estaba embarazada. También les dijo que iría a hacerles una visita pronto.
Andrés estaba enamorado de Emma. En ese momento, estaba hablando por el móvil con alguien. Cuando Emma colgó, Andrés le preguntó fríamente con quién había estado hablando. Ella no se dió cuenta del tono frío de la voz de su novio y le dijo que estaba hablando con su amigo Edward. Su amigo Edward Castillo. Estaba en Punta Umbría y le haría una visita pronto. Los ojos de Andrés centelleaban de furia. Gracias a Emma había conseguido dejar un poco de lado a Bella, pero la obsesión hacia Bella era eterna y se acababa de acentuar. Sabía muy bien que Bella se había mudado a aquel pueblo...
Carlos le dijo a Bella que fuera a la playa, que él se quedaría con Ana. Le dijo que no se preocupara. Esme y Carlisle (que trataban a Ana como si fuera su nieta) también se quedaría para ayudar a Carlos (todavía no había aprendido bien a cambiar pañales). Las parejitas (Rose y Emm, Alice y Jasper e Irina y Gonza) más Bella y Ben cogieron una toalla cada uno, el bañador (o bikini) y el protector solar. Ese día el sol pegaba muy fuerte. Desde que nació Ana, Rose se había dejado de mostrar tan fría con Bella. Por fin se había ganado su aceptación.
Cuando llegaron a la playa estuvieron paseando un rato por ella. Colocaron sus toallas junto a un grupo de jovenes de su misma edad. O eso parecía. Irina y Gonza se fueron al agua inmediatamente, Alice y Jasper les siguieron rápidamente. Rose y Emmett fueron a pasear un rato por la orilla. Querían un poquito de intimidad y de tranquilidad. Ben le echó el protector solar a su hermana y se fue tras Alice y Jasper. Cuando los vió alejarse Bella suspiró. Se puso unas gafas de sol y cerró los ojos. Empezó a pensar en la playa. En lo bien que le había ido la vida desde que se había ido de Forks. Lo único que le faltaba era imposible tenerlo a su lado. Hace unos meses cuando le expuso la idea a Rose, a Alice y a Irina, Rose le dijo que no había amores imposibles, sino que había amantes cobardes...
Los jovenes que estaban sentados junto a Bella recogieron y se fueron. Buscó a sus amigos con la mirada. Los encontró allí cerca. Rose y Emmett estaban volviendo de su romántico paseo, Gonza tenía cogida a Irina por debajo de las piernas mientras la besaba y la llevaba junto a Bella y Alice y Jasper estaban haciendose fotos (Ben era el fotógrafo). Bella suspiró de nuevo. Parece que todos habían encontrado el amor. Todos menos ella.
Mientras tanto Edward y sus amigos estaban recogiendo. Antes de ir a su casa darían un paseo por la playa. Las parejitas iban pegadas a la orilla diciendose cosas al oído, Edward iba un poco adelantado. Estaba concentrado. Estaba pensando. Todos habían encontrado a su amor. Todos menos él...Bueno lo había encontrado y lo había perdido. Un año después las heridas se habían cerrado. Sin embargo Irina todavía le aconsejaba a Edward que no hablara con Bella. Pasaron por un tramo de la playa que estaba vacío. A lo lejos Edward veía a varias parejas. Una de ellas se estaba haciendo fotos. Aligeró el paso, no le hacía falta ver más parejas felices...
Bella creyó que se había quedado sola. Todos estaban haciendo algo. Bella se levantó lentamente y vió que un grupo de personas se acercaba. Nadie se dió cuenta de que Bella se había levantado. Lentamente se fue a la orilla. Empezó a dar un paseo. Cada vez aquel grupo de personas estaba más cerca. Bella se dió cuenta de que todavía llevaba la camiseta y el short. Fue corriendo hasta su toalla y se lo quitó. Fue a dar de nuevo el paseo. Vió que el grupo de personas lo formaban dos parejas y un muchacho que iba al frente. En ese momento el muchacho estaba de espaldas. Bella fue lentamente hacia el grupo de personas. Algo en aquel muchacho le era familiar...
Irina miró a Gonzalo mientras Bella se levanta e iba hacia el grupo de personas. Ambos sonrieron. Sabían lo que estaba a punto de pasar. Por fin Edward y Bella se reencontrarían. Irina abrazó a Gonzalo. Mientras le dijo disimuladamente: "El plan no falló". Todos miraron ahora a Bella. Se habían dado cuenta de que estaba yendo hacia aquellos extraños. Irina miró a Alice. Parecía que esta había reconocido a Edward. Se llevó un dedo a los labios. Alice comprendió el gesto y asintió.
Bella se acercó al muchacho. Todavía estaba de espaldas. Estaba apunto de decirle "Perdona ¿te conozco de algo?" cuando se dió la vuelta. Era un muchacho de unos diecinueve años. Era moreno y su color de ojos era el verde. Sus ojos eran de color verde esmeralda. El primer impulso de Bella fue tirarse a sus brazos, pero se aguantó al ver su expresión. Tenía una sonrisa congelada en el rostro.
Edward estaba hablando con sus amigos. Anto se fijó en la chica que iba hacia ellos. Le dijo a Edward que quiza podría ligar con ella. Sonriendo se dió la vuelta. La chica tenía el pelo de color marrón, tirando al rubio oscuro, parecía que el sol le aclaraba el pelo. Sus ojos eran de color marrón. Era muy guapa. Su bikini era de leopardo. Cuando Edward la reconoció se le congeló la sonrisa. Su primer impulso fue besarla, pero al ver la expresión de sorpresa de Bella no siguió su impulso. Se quedó estancado en el sitio.
Alice al ver como se habían quedado fue corriendo hacia ellos. Llegó junto a ellos rápidamente. Lo primero que hizo fue abrazar a Edward. Le echaba mucho de menos. Después saludó a los amigos de su hermano. Edward seguía petrificado. Entre susurros Alice le contó la historia a Anto, a Amaia, a Nico y a Marcos.
Bella reaccionó cuando Alice hablaba con aquellos extraños. Se dió la vuelta y corrió. Corrió más que nunca. Oía que alguien corría tras ella. Bella fue corriendo hasta la salida de la playa. Cuando estaba apunto de alcanzarla cayó sobre la arena. Se dió la vuelta y buscó a la persona que le había tirado. Era Edward. Bella se intentó levantar, pero antes de que lo hiciera Edward la besó.
Cuando Edward vió que Bella se iba corriendo, se soltó de Alice y corrió tras ella. Por fin había reaccionado. Supuso que Bella le oía correr y que por eso ella corría mucho más rápido. Casi estaba llegando a la salida de la playa. Esta vez no se le iba a escapar. Se tiró sobre ella. Estaba temblando, pero parecía que ella no se había dado cuenta. Se dió la vuelta lentemente. Edward clavó sus ojos verdes sobre los ojos marrones de Bella. Después siguió su impulsó y la besó. Por fin el hechizo se había roto.
Al día siguiente, Emma estaba junto a Andrés subida en un avión que se dirigía a Sevilla. De allí irían hasta Huelva y de allí hasta Punta. Cuando Emma le comentó a Andrés que quería ir a ver a su amigo Edward Castillo creyó que Andrés se pondría furioso. Sin embargo, él le dijo que también quería verlo. Que era un viejo conocido. Compraron los billetes para ir al día siguiente y allí estaban. En el avión apunto de llegar a Sevilla. Allí estuvieron varias horas hasta que salió el autobús que les llevaría a Huelva. En ese tiempo Andrés había ido a buscar unos papeles a comisaría o algo así.
Cuando llegaron a Punta, Emma llamó a Edward. Estaba en la playa. Emma se lo comunicó a Andrés, Este le dijo que le dijera que iban hacia allí. Emma se lo dijo y se encaminaron hacia la playa. Andrés pidió un taxi. Media hora después el taxi llegó y les llevó a él y a su novia hacia donde estaba Edward. Andrés iba sonriendo. Edward no sabía lo que le esperaba. Bajaron del taxi cuando llegaron. Les localizaron enseguida. Allí estaban todos. Nico con Anto, Marcos con Amaia, Carlisle con Esme, Emmett con Rose, Jasper con Alice, Gonza con Irina, Edward con Bella, Carlos y Ben con Ana. Edward y Bella estaban hablando muy acaramelados. A Andrés le pareció que habían vuelto a salir juntos. Sonriendo se acercaron sigilosamente. Cuando llegaron Emma fue enseguida a abrazar a sus amigos. Cuando estaba abrazando a Amaia se dió cuenta de que algo iba mal. Miraban a su novio con odio. Antes de que Emma pudiera reaccionar, Andrés sacó una pistola de uno de los bolsillos de su cazadora. Emma gritó. Paró de gritar cuando Andrés le apuntó a ella. Nunca hubiera creido que su novio le hubiera apuntado con una pistola. Estaba embarazada y esperaba un hijo suyo. Después apuntó a todos los que se encontraban allí parandose mucho en Carlos, Bella y Edward.
Bella estaba en estado de shock. Sobre todo cuando la volvió a apuntar con la pistola. Apuntaba a su corazón. Cerró los ojos. Un segundo después escuchó varios disparos y como alguien salía huyendo. Un cuerpo pesado cayó a su lado. Abrió los ojos. Edward acababa de recibir varios disparos en el pecho. Jasper fue rápidamente a tomarle el pulso. Carlos también había recibido un disparo en el brazo izquierdo. Esme estaba llamando a una ambulancia. Bella se dejó caer junto a Edward. Apartó a Jasper de un manotazo y empezó a llorar sobre su pecho. Jasper fue a consolar a Alice que lloraba desconsoladamente junto a Bella. Rose lloraba mientras Emmett (que también lloraba) le abrazaba. Emma se acababa de desmayar, Anto, Marcos, Nico y Amaia la intentaban reanimar. Todos lloraban. Carlisle intentaba hacerle un torniquete a Carlos, que se había desmayado, mientras Esme lloraba a su lado. Ben se dejó a caer con Anita en sus brazos. La niña cuando escuchó los disparos empezó a llorar. Ben intentaba calmarla mientras unas lágrimas silenciosas caían sobre sus mejillas.
La ambulancia no tardó en llegar y se llevó a Carlos y al cuerpo de Edward. Bella subió a la ambulancia corriendo. No se iba a separar de Edward. No ahora no. Ahora que por fin había roto el hechizo. Ahora que por fin podría llevar una vida normal. Ahora que por fin todo había terminado...
Los demás se subieron en el coche de Nico (un Fabia Spirit rojo) y en el coche de Gonza y fueron detrás de la ambulancia. Llevaron a ambos al hospital Juan Ramón Jiménez. Bella se tuvo que separar de Edward cuando se llavaron su cuerpo. Todos esperaron en la sala de espera. Bella cogió a Ana y se sentó. Tenía que tener algo entre sus manos. Lo necesitaba. Ben la abrazaba. Estaba sentando en la silla que estaba a su derecha. Las parejas se consolaban unos a otros. Todos estaban sentando en las silla que estaban cerca de Bella. Bella lloraba silenciosamente. Se le ocurrió una idea y se acercó a Irina. Antes de que le expusiera la idea, Irina negó con la cabeza. Bella seguía llorando, pero ya tenía un objetivo. Una obsesión. Sentía como ardía una llama en su interior. Esa llama ardería eternamente. Hasta que consiguiera su nuevo objetivo...
Bella abrazaba a su hija Ana. Ese día cumplía tres meses. Como Alice le dijo antes de que se fuera de Forks, los Castillo se habían mudado allí. Irina había esperado a que Gonza cumpliera los dieciocho para irse de allí, pero ya estaban allí, junto a Bells. Claudia y Carlos ya estaban divorciados oficialmente. Ben, que sabía que su padre todavía estaba enamorado de su madre, dejó caer unas cuantas veces que Ana necesitaba a su abuelito cerca. Carlos se dejo influenciar por su hijo y ahora vivían junto a Bella. Todos estaban allí. Felices.
Edward estaba en la playa de Punta. Tomando el sol. Estaba allí junto a sus mejores amigos. Anto, Marcos, Nico y Amaia pidieron un traslado para estar junto a su amigo. Emma se quedó un tiempo en Madrid junto a su novio Andrés. Edward recibió una llamada. Era ella. Les contó a sus amigos que estaba muy feliz y que no dejaría a Andrés por nada del mundo. Estaba enamorada de él. Les dió una noticia que les sorprendió mucho. Estaba embarazada. También les dijo que iría a hacerles una visita pronto.
Andrés estaba enamorado de Emma. En ese momento, estaba hablando por el móvil con alguien. Cuando Emma colgó, Andrés le preguntó fríamente con quién había estado hablando. Ella no se dió cuenta del tono frío de la voz de su novio y le dijo que estaba hablando con su amigo Edward. Su amigo Edward Castillo. Estaba en Punta Umbría y le haría una visita pronto. Los ojos de Andrés centelleaban de furia. Gracias a Emma había conseguido dejar un poco de lado a Bella, pero la obsesión hacia Bella era eterna y se acababa de acentuar. Sabía muy bien que Bella se había mudado a aquel pueblo...
Carlos le dijo a Bella que fuera a la playa, que él se quedaría con Ana. Le dijo que no se preocupara. Esme y Carlisle (que trataban a Ana como si fuera su nieta) también se quedaría para ayudar a Carlos (todavía no había aprendido bien a cambiar pañales). Las parejitas (Rose y Emm, Alice y Jasper e Irina y Gonza) más Bella y Ben cogieron una toalla cada uno, el bañador (o bikini) y el protector solar. Ese día el sol pegaba muy fuerte. Desde que nació Ana, Rose se había dejado de mostrar tan fría con Bella. Por fin se había ganado su aceptación.
Cuando llegaron a la playa estuvieron paseando un rato por ella. Colocaron sus toallas junto a un grupo de jovenes de su misma edad. O eso parecía. Irina y Gonza se fueron al agua inmediatamente, Alice y Jasper les siguieron rápidamente. Rose y Emmett fueron a pasear un rato por la orilla. Querían un poquito de intimidad y de tranquilidad. Ben le echó el protector solar a su hermana y se fue tras Alice y Jasper. Cuando los vió alejarse Bella suspiró. Se puso unas gafas de sol y cerró los ojos. Empezó a pensar en la playa. En lo bien que le había ido la vida desde que se había ido de Forks. Lo único que le faltaba era imposible tenerlo a su lado. Hace unos meses cuando le expuso la idea a Rose, a Alice y a Irina, Rose le dijo que no había amores imposibles, sino que había amantes cobardes...
Los jovenes que estaban sentados junto a Bella recogieron y se fueron. Buscó a sus amigos con la mirada. Los encontró allí cerca. Rose y Emmett estaban volviendo de su romántico paseo, Gonza tenía cogida a Irina por debajo de las piernas mientras la besaba y la llevaba junto a Bella y Alice y Jasper estaban haciendose fotos (Ben era el fotógrafo). Bella suspiró de nuevo. Parece que todos habían encontrado el amor. Todos menos ella.
Mientras tanto Edward y sus amigos estaban recogiendo. Antes de ir a su casa darían un paseo por la playa. Las parejitas iban pegadas a la orilla diciendose cosas al oído, Edward iba un poco adelantado. Estaba concentrado. Estaba pensando. Todos habían encontrado a su amor. Todos menos él...Bueno lo había encontrado y lo había perdido. Un año después las heridas se habían cerrado. Sin embargo Irina todavía le aconsejaba a Edward que no hablara con Bella. Pasaron por un tramo de la playa que estaba vacío. A lo lejos Edward veía a varias parejas. Una de ellas se estaba haciendo fotos. Aligeró el paso, no le hacía falta ver más parejas felices...
Bella creyó que se había quedado sola. Todos estaban haciendo algo. Bella se levantó lentamente y vió que un grupo de personas se acercaba. Nadie se dió cuenta de que Bella se había levantado. Lentamente se fue a la orilla. Empezó a dar un paseo. Cada vez aquel grupo de personas estaba más cerca. Bella se dió cuenta de que todavía llevaba la camiseta y el short. Fue corriendo hasta su toalla y se lo quitó. Fue a dar de nuevo el paseo. Vió que el grupo de personas lo formaban dos parejas y un muchacho que iba al frente. En ese momento el muchacho estaba de espaldas. Bella fue lentamente hacia el grupo de personas. Algo en aquel muchacho le era familiar...
Irina miró a Gonzalo mientras Bella se levanta e iba hacia el grupo de personas. Ambos sonrieron. Sabían lo que estaba a punto de pasar. Por fin Edward y Bella se reencontrarían. Irina abrazó a Gonzalo. Mientras le dijo disimuladamente: "El plan no falló". Todos miraron ahora a Bella. Se habían dado cuenta de que estaba yendo hacia aquellos extraños. Irina miró a Alice. Parecía que esta había reconocido a Edward. Se llevó un dedo a los labios. Alice comprendió el gesto y asintió.
Bella se acercó al muchacho. Todavía estaba de espaldas. Estaba apunto de decirle "Perdona ¿te conozco de algo?" cuando se dió la vuelta. Era un muchacho de unos diecinueve años. Era moreno y su color de ojos era el verde. Sus ojos eran de color verde esmeralda. El primer impulso de Bella fue tirarse a sus brazos, pero se aguantó al ver su expresión. Tenía una sonrisa congelada en el rostro.
Edward estaba hablando con sus amigos. Anto se fijó en la chica que iba hacia ellos. Le dijo a Edward que quiza podría ligar con ella. Sonriendo se dió la vuelta. La chica tenía el pelo de color marrón, tirando al rubio oscuro, parecía que el sol le aclaraba el pelo. Sus ojos eran de color marrón. Era muy guapa. Su bikini era de leopardo. Cuando Edward la reconoció se le congeló la sonrisa. Su primer impulso fue besarla, pero al ver la expresión de sorpresa de Bella no siguió su impulso. Se quedó estancado en el sitio.
Alice al ver como se habían quedado fue corriendo hacia ellos. Llegó junto a ellos rápidamente. Lo primero que hizo fue abrazar a Edward. Le echaba mucho de menos. Después saludó a los amigos de su hermano. Edward seguía petrificado. Entre susurros Alice le contó la historia a Anto, a Amaia, a Nico y a Marcos.
Bella reaccionó cuando Alice hablaba con aquellos extraños. Se dió la vuelta y corrió. Corrió más que nunca. Oía que alguien corría tras ella. Bella fue corriendo hasta la salida de la playa. Cuando estaba apunto de alcanzarla cayó sobre la arena. Se dió la vuelta y buscó a la persona que le había tirado. Era Edward. Bella se intentó levantar, pero antes de que lo hiciera Edward la besó.
Cuando Edward vió que Bella se iba corriendo, se soltó de Alice y corrió tras ella. Por fin había reaccionado. Supuso que Bella le oía correr y que por eso ella corría mucho más rápido. Casi estaba llegando a la salida de la playa. Esta vez no se le iba a escapar. Se tiró sobre ella. Estaba temblando, pero parecía que ella no se había dado cuenta. Se dió la vuelta lentemente. Edward clavó sus ojos verdes sobre los ojos marrones de Bella. Después siguió su impulsó y la besó. Por fin el hechizo se había roto.
Al día siguiente, Emma estaba junto a Andrés subida en un avión que se dirigía a Sevilla. De allí irían hasta Huelva y de allí hasta Punta. Cuando Emma le comentó a Andrés que quería ir a ver a su amigo Edward Castillo creyó que Andrés se pondría furioso. Sin embargo, él le dijo que también quería verlo. Que era un viejo conocido. Compraron los billetes para ir al día siguiente y allí estaban. En el avión apunto de llegar a Sevilla. Allí estuvieron varias horas hasta que salió el autobús que les llevaría a Huelva. En ese tiempo Andrés había ido a buscar unos papeles a comisaría o algo así.
Cuando llegaron a Punta, Emma llamó a Edward. Estaba en la playa. Emma se lo comunicó a Andrés, Este le dijo que le dijera que iban hacia allí. Emma se lo dijo y se encaminaron hacia la playa. Andrés pidió un taxi. Media hora después el taxi llegó y les llevó a él y a su novia hacia donde estaba Edward. Andrés iba sonriendo. Edward no sabía lo que le esperaba. Bajaron del taxi cuando llegaron. Les localizaron enseguida. Allí estaban todos. Nico con Anto, Marcos con Amaia, Carlisle con Esme, Emmett con Rose, Jasper con Alice, Gonza con Irina, Edward con Bella, Carlos y Ben con Ana. Edward y Bella estaban hablando muy acaramelados. A Andrés le pareció que habían vuelto a salir juntos. Sonriendo se acercaron sigilosamente. Cuando llegaron Emma fue enseguida a abrazar a sus amigos. Cuando estaba abrazando a Amaia se dió cuenta de que algo iba mal. Miraban a su novio con odio. Antes de que Emma pudiera reaccionar, Andrés sacó una pistola de uno de los bolsillos de su cazadora. Emma gritó. Paró de gritar cuando Andrés le apuntó a ella. Nunca hubiera creido que su novio le hubiera apuntado con una pistola. Estaba embarazada y esperaba un hijo suyo. Después apuntó a todos los que se encontraban allí parandose mucho en Carlos, Bella y Edward.
Bella estaba en estado de shock. Sobre todo cuando la volvió a apuntar con la pistola. Apuntaba a su corazón. Cerró los ojos. Un segundo después escuchó varios disparos y como alguien salía huyendo. Un cuerpo pesado cayó a su lado. Abrió los ojos. Edward acababa de recibir varios disparos en el pecho. Jasper fue rápidamente a tomarle el pulso. Carlos también había recibido un disparo en el brazo izquierdo. Esme estaba llamando a una ambulancia. Bella se dejó caer junto a Edward. Apartó a Jasper de un manotazo y empezó a llorar sobre su pecho. Jasper fue a consolar a Alice que lloraba desconsoladamente junto a Bella. Rose lloraba mientras Emmett (que también lloraba) le abrazaba. Emma se acababa de desmayar, Anto, Marcos, Nico y Amaia la intentaban reanimar. Todos lloraban. Carlisle intentaba hacerle un torniquete a Carlos, que se había desmayado, mientras Esme lloraba a su lado. Ben se dejó a caer con Anita en sus brazos. La niña cuando escuchó los disparos empezó a llorar. Ben intentaba calmarla mientras unas lágrimas silenciosas caían sobre sus mejillas.
La ambulancia no tardó en llegar y se llevó a Carlos y al cuerpo de Edward. Bella subió a la ambulancia corriendo. No se iba a separar de Edward. No ahora no. Ahora que por fin había roto el hechizo. Ahora que por fin podría llevar una vida normal. Ahora que por fin todo había terminado...
Los demás se subieron en el coche de Nico (un Fabia Spirit rojo) y en el coche de Gonza y fueron detrás de la ambulancia. Llevaron a ambos al hospital Juan Ramón Jiménez. Bella se tuvo que separar de Edward cuando se llavaron su cuerpo. Todos esperaron en la sala de espera. Bella cogió a Ana y se sentó. Tenía que tener algo entre sus manos. Lo necesitaba. Ben la abrazaba. Estaba sentando en la silla que estaba a su derecha. Las parejas se consolaban unos a otros. Todos estaban sentando en las silla que estaban cerca de Bella. Bella lloraba silenciosamente. Se le ocurrió una idea y se acercó a Irina. Antes de que le expusiera la idea, Irina negó con la cabeza. Bella seguía llorando, pero ya tenía un objetivo. Una obsesión. Sentía como ardía una llama en su interior. Esa llama ardería eternamente. Hasta que consiguiera su nuevo objetivo...
miércoles, 17 de marzo de 2010
THe lion and the lamb. Capitulo 19
MAÑANA EL CAPITULO 20
Al día siguiente, Edward recibió una llamada apresurada de Irina. Le contó que el día anterior había estado en una fiesta que organizó Bella. Le dijo que era porque se había recuperado pronto. También le dijo que le visitaría pronto. Después le colgó. Edward suspiró. Parecía que Bella ya estaba bien. Ya podía estar tranquilo. Edward miró su reloj. Eran las doce de la mañana. Había quedado con Anto y con Emma. Iba a una entrevista y eran las únicas que podían acompañarle, ya que los demás estaban trabajando. La entrevista era para trabajar en una serie de misterio española. Era una de las mejores del momento. Si lo hacía bien (su personaje moría al final de la segunda temporada en la que aparecería si le contrataban), podría trabajar en una serie que estaban preparando. La serie trataba sobre una "familia diferente" o en otra que trataba sobre el cuerpo de policía.
Cuando llegó la hora de ir a la entrevista (las dos), se encontró con Emma y con Anto. Las dos le apoyaron mucho. Sobre todo Emma, que le confesó a Edward que su novio había adelantado su visita. Que sería ese mismo día. Edward la felicitó y le dijo que si se tenía que ir antes de salir que se fuera. Emma le dió las gracias. Mientras tanto llegaron al lugar de la entrevista y Edward entró. Anto le dijo a Emma que si quería algo para comer. Emma le dijo que no. Que tenía el estómago cerrado. Anto le dijo que si quería encontrarla para algo que estaría en el restaurante que estaba a la derecha del edificio en el que había entrado Edward. Anto y Emma se despidieron.
Cuando Anto entró en el restaurante, Emma recibió un mensaje. Era de su novio. Le citaba junto a la Cibéles. Emma pidió un taxi. Llamó a su novio y le dijo que la esperara que estaba un poco lejos. Su novio el dijo que no pasaba nada. Que la esperaría. Llegó el taxi. Emma se montó en él apresuradamente. Le dijo al taxista que le llevara a la Cibéles. Después le mandó un mensaje a Edward y otro a Anto para que no se preocuparan. Al cabo de unos minutos llegó. Le pagó al taxista y salió del taxi. Aquello estaba lleno de gente. No podría reconorcelo. Él la había visto a ella en una foto, pero ella a él no. Entonces le llegó un mensaje. Era de su novio. Decía:
"Sabe, si alguna vez tus labios rojos
quema invisible atmósfera abrasada,
que el alma que hablar puede con los ojos
también puede besar con la mirada"
Te veo y te espero.
Me reconoceras porque en mi mano dereha llevo el libro del que saqué este poema y, en mi mano izquierda llevo algo que te encantará. Búscame
Tras leer esto, Emma buscó a alguien que llevara un libro en la mano. Imposible. No le encontraba. Si no hubiera tanta gente... Fue a sentarse a un banco que había cerca de la Cibéles. Allí sentado había un chico de unos diecisiete años. Parecía nervioso. Era alto. Tenía el pelo de color marrón. Llevaba el pelo largo y una barba de varios días. Sus ojos eran de color gris. Cuando Emma se acercó vió que tenía en la mano derecha el libro Rimas y leyenda de Gustavo Adolfo Bécquer y en la mano derecha una rosa roja. Emma se acercó más. Cuando él la vió le sonrió. Sin previo aviso Emma se tiró sobre él y le besó. Después le dijo: "Andrés te amo"...
Irina despertó cuando llamaron a su puerta. Irina se levantó rápìdamente y abrió la puerta. En el suelo había una rosa que estaba encima de un sobre. Irina, un poco nerviosa, cogió la carta y la rosa. Dejó la rosa encima de la mesilla y abrió la carta. Decía:
"¿Cómo vive esa rosa que has prendido
junto a tu corazón?
Nunca hasta ahora contemplé en el mundo
junto al volcán la flor"
Sonriendo Irina dejó la carta junto a la rosa y fue a la habitación de los padres de Gonza. Cuando Irina entró vió a Gonza y se abalanzó sobre él. Ambos cayeron sobre la mullida cama. Riendo Gonza intentó levantarse, pero Irina no le dejó. Irina le dijo que le iba a dar una sorpresa, que no se levantara hasta que llegara. Después le guiñó un ojo y salió de la habitación.
Irina llegó a la habitación de Gonza y, allí desapareció. Cuando abrió los ojos miró a su alrededor. Se había aparecido en la habitación de Alice. Allí vió a una Alice perpleja por el pijama escotado de Irina y a una Bella sonriente. Irina les contó todo lo que pasó con pelos y señales. Cuando llegó a la parte del final de la noche anterior, Alice y Bella rieron. Irina frunció el ceño. ¿De qué se reían?. Cuando pararon de reirse continuó con la historia. Después Alice, Bella e Irina estuvieron pensando en el regalo que Irina el haría a Gonza. A Alice fue a la que se le ocurrió la idea. La idea de Alice era la de regalarle un coche nuevo a Gonza. Irina aceptó encantada. En los noventa años que había estado con los Castillo hizo varias inversiones y le salieron bien, por lo que tenía bastantes millones de euros. Alice le prestó algo de ropa y se vistió. Después, Irina se apareció junto al cajero. Sabía que aquello era imprudente, pero no tenía tiempo. Ya había pasado más de media hora desde que se fue de casa de Gonza. Sacó mucho dinero y fue corriendo al confesionario (estaba cerca del cajero automático). Allí vió un Volkswagen Tiguan negro y le gustó para Gonza. Lo compró. Hizo todos los papeleos rápidamente (de algo le tenía que servir la magia) y se llevó el coche a casa de Gonza. Cuando llegó habían pasado unos cuarenta y cinco minutos desde que se fue. Corrió a la habitación de los padres de Gonza. él seguía allí, parecía que no se había movido. Irina llegó junto a él y le besó. Gonza le devolvió el beso gustosamente. Gonza se fijó en el cambio de ropa de Irina. Le preguntó. Ella le respondió que fue a su casa a cambiarse y a buscarle un regalo. Le tapó los ojos y lo llevó hasta su habitación. Le besó de nuevo y le dijo que se cambiara. Que ella todavía tenía que preparar lago. Gonza salió unos cinco minutos después. Se había puesto unos vaqueros y un polo apresuradamente. Irina le tapó los ojos de nuevo y lo llevó hasta la verja de su casa. Allí le quitó las manos y Gonza abrió los ojos. Cuando vió el coche se giró y abrazó a Irina. Después la besó.
Edward salió de la entrevista. ¡Lo había cxonseguido!. Acababa de firmar el contrato. Lo único malo de aquello es que se tenía que mudar a un pueblo de la costa de Huelva. Allí rodarían la serie. Si quería trabajar en la que tratabva sobre la familia diferente se tendría que ir a Barcelona y, si quería grabar la de los policías tendría que ir a Madrid. Cuando salió del edificio, Anto le esperaba. Edward le contó que le habían dado el trabajo, pero que se tendría que mudar...
Bella conversaba con Alice. Bella le contó a Alice que se iba a vivir a España. A Punta Umbría. Bella estuvo buscando pueblos marítimos y el que más le gustó fue ese. Sobre todo su playa. Era una de las mejores de las que había visto (y no eran pocas). La arena era blanquecina y el agua cristalina. Le encantaba. Además así podría mejorar su castellano. Como Bella iba a ir a España, Alice le ayudó a escoger el nombre del bebé. Si era niña se llamaría Ana, y si era niño se llamaría Ian. Bella les propuso a los castillos mudarse con ella. Ninguno podía. Tendrían que dejar sus vidas. Pero Bella les hizo prometer ue cuando ella tuviera el bebé la visitarían. Aceptaron. Bella se podía ir tranquila. Fue a su casa. Allí le esperaban Ben y Carlos. Claudia y Carlos decidieron divorciarse y, por lo tanto los chicos debían elegir con quién vivir. Ellos eligieron a su padre.
Bella cumplía ese mismo día la mayoría de edad, así que le comunicó a sus padres su decisión. Claudia, le dijo que a ella le daba igual donde estuviera. Nunca tuvo instinto maternal. O eso pensaban todos. Solo le importaba el dinero. En cambio, Carlos se puso como loco. No quería perder a su nena tan pronto, solo tenía dieciocho años. A Ben le apenaba mucho la marcha de su querida hermana. Fue el único que la comprendió.
El día de su marcha, todos fueron a despedirla al aeropuerto. Estaban sus padres y su hermano junto a Carlisle, Esme, Emmett, Rose (aunque esta fue a regañadientes), Alice, Jasper, Irina y Gonza. Bella esperaba verlos a todos muy pronto. Solo le faltaba unos meses. Alice le contó a Bella que Irina le había contado su "pequeño" secreto a Gonza y, que este ni siquiera se había asustado. Además le dijo que Esme le había pedido a Irina que su próximo destino fuera Punta Umbría.
Cuando subió al avión, Bella estaba muy nerviosa. Nunca se había sentido así. Cuando llegó a su sitio cerró los ojos y se dijo que no los abriría hasta que llegara a España. Después le dió un vuelco el corazón cuando recordó que Edward también estaba allí. Aunque España era grande a lo mejor el destino volvía a unirlos...
Al día siguiente, Edward recibió una llamada apresurada de Irina. Le contó que el día anterior había estado en una fiesta que organizó Bella. Le dijo que era porque se había recuperado pronto. También le dijo que le visitaría pronto. Después le colgó. Edward suspiró. Parecía que Bella ya estaba bien. Ya podía estar tranquilo. Edward miró su reloj. Eran las doce de la mañana. Había quedado con Anto y con Emma. Iba a una entrevista y eran las únicas que podían acompañarle, ya que los demás estaban trabajando. La entrevista era para trabajar en una serie de misterio española. Era una de las mejores del momento. Si lo hacía bien (su personaje moría al final de la segunda temporada en la que aparecería si le contrataban), podría trabajar en una serie que estaban preparando. La serie trataba sobre una "familia diferente" o en otra que trataba sobre el cuerpo de policía.
Cuando llegó la hora de ir a la entrevista (las dos), se encontró con Emma y con Anto. Las dos le apoyaron mucho. Sobre todo Emma, que le confesó a Edward que su novio había adelantado su visita. Que sería ese mismo día. Edward la felicitó y le dijo que si se tenía que ir antes de salir que se fuera. Emma le dió las gracias. Mientras tanto llegaron al lugar de la entrevista y Edward entró. Anto le dijo a Emma que si quería algo para comer. Emma le dijo que no. Que tenía el estómago cerrado. Anto le dijo que si quería encontrarla para algo que estaría en el restaurante que estaba a la derecha del edificio en el que había entrado Edward. Anto y Emma se despidieron.
Cuando Anto entró en el restaurante, Emma recibió un mensaje. Era de su novio. Le citaba junto a la Cibéles. Emma pidió un taxi. Llamó a su novio y le dijo que la esperara que estaba un poco lejos. Su novio el dijo que no pasaba nada. Que la esperaría. Llegó el taxi. Emma se montó en él apresuradamente. Le dijo al taxista que le llevara a la Cibéles. Después le mandó un mensaje a Edward y otro a Anto para que no se preocuparan. Al cabo de unos minutos llegó. Le pagó al taxista y salió del taxi. Aquello estaba lleno de gente. No podría reconorcelo. Él la había visto a ella en una foto, pero ella a él no. Entonces le llegó un mensaje. Era de su novio. Decía:
"Sabe, si alguna vez tus labios rojos
quema invisible atmósfera abrasada,
que el alma que hablar puede con los ojos
también puede besar con la mirada"
Te veo y te espero.
Me reconoceras porque en mi mano dereha llevo el libro del que saqué este poema y, en mi mano izquierda llevo algo que te encantará. Búscame
Tras leer esto, Emma buscó a alguien que llevara un libro en la mano. Imposible. No le encontraba. Si no hubiera tanta gente... Fue a sentarse a un banco que había cerca de la Cibéles. Allí sentado había un chico de unos diecisiete años. Parecía nervioso. Era alto. Tenía el pelo de color marrón. Llevaba el pelo largo y una barba de varios días. Sus ojos eran de color gris. Cuando Emma se acercó vió que tenía en la mano derecha el libro Rimas y leyenda de Gustavo Adolfo Bécquer y en la mano derecha una rosa roja. Emma se acercó más. Cuando él la vió le sonrió. Sin previo aviso Emma se tiró sobre él y le besó. Después le dijo: "Andrés te amo"...
Irina despertó cuando llamaron a su puerta. Irina se levantó rápìdamente y abrió la puerta. En el suelo había una rosa que estaba encima de un sobre. Irina, un poco nerviosa, cogió la carta y la rosa. Dejó la rosa encima de la mesilla y abrió la carta. Decía:
"¿Cómo vive esa rosa que has prendido
junto a tu corazón?
Nunca hasta ahora contemplé en el mundo
junto al volcán la flor"
Sonriendo Irina dejó la carta junto a la rosa y fue a la habitación de los padres de Gonza. Cuando Irina entró vió a Gonza y se abalanzó sobre él. Ambos cayeron sobre la mullida cama. Riendo Gonza intentó levantarse, pero Irina no le dejó. Irina le dijo que le iba a dar una sorpresa, que no se levantara hasta que llegara. Después le guiñó un ojo y salió de la habitación.
Irina llegó a la habitación de Gonza y, allí desapareció. Cuando abrió los ojos miró a su alrededor. Se había aparecido en la habitación de Alice. Allí vió a una Alice perpleja por el pijama escotado de Irina y a una Bella sonriente. Irina les contó todo lo que pasó con pelos y señales. Cuando llegó a la parte del final de la noche anterior, Alice y Bella rieron. Irina frunció el ceño. ¿De qué se reían?. Cuando pararon de reirse continuó con la historia. Después Alice, Bella e Irina estuvieron pensando en el regalo que Irina el haría a Gonza. A Alice fue a la que se le ocurrió la idea. La idea de Alice era la de regalarle un coche nuevo a Gonza. Irina aceptó encantada. En los noventa años que había estado con los Castillo hizo varias inversiones y le salieron bien, por lo que tenía bastantes millones de euros. Alice le prestó algo de ropa y se vistió. Después, Irina se apareció junto al cajero. Sabía que aquello era imprudente, pero no tenía tiempo. Ya había pasado más de media hora desde que se fue de casa de Gonza. Sacó mucho dinero y fue corriendo al confesionario (estaba cerca del cajero automático). Allí vió un Volkswagen Tiguan negro y le gustó para Gonza. Lo compró. Hizo todos los papeleos rápidamente (de algo le tenía que servir la magia) y se llevó el coche a casa de Gonza. Cuando llegó habían pasado unos cuarenta y cinco minutos desde que se fue. Corrió a la habitación de los padres de Gonza. él seguía allí, parecía que no se había movido. Irina llegó junto a él y le besó. Gonza le devolvió el beso gustosamente. Gonza se fijó en el cambio de ropa de Irina. Le preguntó. Ella le respondió que fue a su casa a cambiarse y a buscarle un regalo. Le tapó los ojos y lo llevó hasta su habitación. Le besó de nuevo y le dijo que se cambiara. Que ella todavía tenía que preparar lago. Gonza salió unos cinco minutos después. Se había puesto unos vaqueros y un polo apresuradamente. Irina le tapó los ojos de nuevo y lo llevó hasta la verja de su casa. Allí le quitó las manos y Gonza abrió los ojos. Cuando vió el coche se giró y abrazó a Irina. Después la besó.
Edward salió de la entrevista. ¡Lo había cxonseguido!. Acababa de firmar el contrato. Lo único malo de aquello es que se tenía que mudar a un pueblo de la costa de Huelva. Allí rodarían la serie. Si quería trabajar en la que tratabva sobre la familia diferente se tendría que ir a Barcelona y, si quería grabar la de los policías tendría que ir a Madrid. Cuando salió del edificio, Anto le esperaba. Edward le contó que le habían dado el trabajo, pero que se tendría que mudar...
Bella conversaba con Alice. Bella le contó a Alice que se iba a vivir a España. A Punta Umbría. Bella estuvo buscando pueblos marítimos y el que más le gustó fue ese. Sobre todo su playa. Era una de las mejores de las que había visto (y no eran pocas). La arena era blanquecina y el agua cristalina. Le encantaba. Además así podría mejorar su castellano. Como Bella iba a ir a España, Alice le ayudó a escoger el nombre del bebé. Si era niña se llamaría Ana, y si era niño se llamaría Ian. Bella les propuso a los castillos mudarse con ella. Ninguno podía. Tendrían que dejar sus vidas. Pero Bella les hizo prometer ue cuando ella tuviera el bebé la visitarían. Aceptaron. Bella se podía ir tranquila. Fue a su casa. Allí le esperaban Ben y Carlos. Claudia y Carlos decidieron divorciarse y, por lo tanto los chicos debían elegir con quién vivir. Ellos eligieron a su padre.
Bella cumplía ese mismo día la mayoría de edad, así que le comunicó a sus padres su decisión. Claudia, le dijo que a ella le daba igual donde estuviera. Nunca tuvo instinto maternal. O eso pensaban todos. Solo le importaba el dinero. En cambio, Carlos se puso como loco. No quería perder a su nena tan pronto, solo tenía dieciocho años. A Ben le apenaba mucho la marcha de su querida hermana. Fue el único que la comprendió.
El día de su marcha, todos fueron a despedirla al aeropuerto. Estaban sus padres y su hermano junto a Carlisle, Esme, Emmett, Rose (aunque esta fue a regañadientes), Alice, Jasper, Irina y Gonza. Bella esperaba verlos a todos muy pronto. Solo le faltaba unos meses. Alice le contó a Bella que Irina le había contado su "pequeño" secreto a Gonza y, que este ni siquiera se había asustado. Además le dijo que Esme le había pedido a Irina que su próximo destino fuera Punta Umbría.
Cuando subió al avión, Bella estaba muy nerviosa. Nunca se había sentido así. Cuando llegó a su sitio cerró los ojos y se dijo que no los abriría hasta que llegara a España. Después le dió un vuelco el corazón cuando recordó que Edward también estaba allí. Aunque España era grande a lo mejor el destino volvía a unirlos...
THe lion and the lamb. Capitulo 18
A la hora de la fiesta, Irina se despidió de Alice que le había estado aconsejando sobre maquillaje (le señalaba con la pata el que más le gustaba y maullaba cuando creía que le quedaba bien). Alice eligió los tonos tierras, ya que le quedaba bien con su pelo y con sus ojos, menos el pintalabios que era de color rojo. Después de terminar de maquillarse, Irina fue a coger su coche para ir a la fiesta. Su coche era un Chevrolet Cruza plateado. Subió y fue a la fiesta.
Cuando llegó con su coche lo tuvo que aparcar un poco lejos, ya que muchos de los que iban a la fiesta habían aparcado cerca de casa de Bella. Cuando llegó a la casa de Bella, muchos ya estaban bebiendo y comiendo. Cuando Bella la vió fue corriendo hacie ella y le presentó a todo el mundo. Irina un poco aburrida sonreía a las personas que Bella le presentaba forzadamente. Mientras Bella le presentaba a todos los jovenes de Forks, Irina bebía un poco de su vaso. Cuando lo terminó llenó otro, y así sucesivamente. Cuando Bella terminó de presentarle a todo el mundo, Irina fue al baño e hizo un hechizo antietílico. Le hacía falta estar sobria toda la noche. Suspiró y se retocó un poco los labios. De tanto besar a las personas se había corrido un poco. Cuando salió del baño vió que Gonzalo entraba a la fiesta. Irina se zafó de las amigas de Bella y fue directamente hasta él.
- Hola Gonza -le dijo Irina cuando llegó a su lado- ¿Estás cansado?
- La verdad es que no. Tuvimos un día tranquilo
- ¿Sigues sin saber donde está Andrés?
- No creo que lo encontremos. Seguramente habrá cogido el primer vuelo que salía.
- ¿Estáis investigando? -Gonza asintió- Bueno no te preocupes y disfruta un poco de la fiesta
- Bueno no es que tú hayas disfrutado mucho ¿no?
- ¿Cómo lo sabes?
- Intuición -Irina sonrió ante el recuerdo que le vino a la cabeza
- Bueno la verdad es que la fiesta está muy bien
- ¿Has bebido? -le preguntó de pronto Gonza
- Sí, un poco -Irina sabía hacia donde iban sus pensamientos- No debería coger el coche
- Bueno entonces te llevo yo a tu casa
- ¡No!
- ¿Por qué?
- Hum...Bueno es que... -una idea le vino a la cabeza- Le dije a mi tía que iba a dormir en casa de Bella, así que ella, mi tío, mis primos, Jasper y Emmett se han ido a ver a una tía de Carlisle que esta enferma
- Vaya...
- Pensaba quedarme aquí esta noche, pero si vuelven Carlos y Claudia no podré
- Puedes venirte a mi casa -le dijo Gonza tímidamente. Irina se hizo la indignada, aunque le encantaba la idea- Mis padres no están en casa y puedes quedarte en mi habitación. Yo dormiré en la de ellos.
- Vale -aceptó tímidamente Irina
Cuando terminó la fiesta, Irina y Gonza entraron en el Chevrolet de Irina. Gonzalo vivía bastante lejos de la casa de Bella. Cuando llegaron Irina contempló la casa. Era una casa de dos plantas. Bastante grande y con un amplio jardín. En el jardín había una casata de un perro. Cuando entraron el perro salió. Era un schnauzer miniatura. Era de color negro, menos por la parte baja de las piernas y las barbas, que eran blancas. Se acercó saltando a Irina y Gonza y los persiguió hasta que entaron a la casa. El recibidor era pequeño. Pasaron por el y llegaron al salón. A fondo, a la derecha había una gran escalera. Subieron por ella y llegaron a la segunda planta. Allí estaban las habitaciones. Cada habitación tenía un baño. Entraron en la habitación de Gonzalo. Era espaciosa. Al fondo había una cama grande. A cada lado una mesita de noche y encima de estas una ventana. En la mesita de la derecha estaba el móvil de Gonza (un I phone). En la de la izquierda había un marco. La foto era de Ben, Andrés y Gonza en la playa. Estaban los tres muy felices. A la derecha de la habitación había una puerta de roble. Sería la del baño. A la izquierda de la habitación había un escritorio. Encima deél había un ordenador, una impresora y un teclado. El escritorio tenía unos cajones a su derecha. Al lado de la puerta habían dos armarios empotrados. Cuando entraron Gonza abrió el de su derecha y cogió algo que Irina no vió. Supuso que era el pijama. Gonza le dijo a Irina que se iba a duchar en la habitación de sus padres. Cuando se iba Irina le dijo que no hacia falta que se duchara en aquel baño. Gonza le dió las gracias y entró. Mientras Gonza se duchaba, Irina insspeccionó su habitación. Miró en sus armarios y después miró su movil. A lo mejor Andrés contactó con él. Solo tenía mensajes de Ben, Carlos y Bella. Los demás los habría borrado. Dejo el movil en su sitio y se sentó en la cama. Justo después Gonza salió del baño. Llevaba un viejo pantalón de chándal y una camiseta agujereada. Irina comprendió porque se quería duchar en la habitación de sus padres. Irina le sonrió y Gonza se relajó un poco. Gonza dijo que iba a llevarse la ropa sucia. Entonces Irina llamó a Bella. Le dijo que le llevara un pijama y ropa para el día siguiente a la casa de Gonza. Eran las cuatro menos cuarto
A las cuatro de la mañana Bella llegó con el pijama y con la ropa. Llegó con su mejor pijama. Era un camisón super corto y escotado. Cuando Irina lo vió miró con reproche a Bella. Esta se encogió de hombros y se despidió de Gonza (que estaba junto a Irina). Subieron a la habitación de Gonza. Después Irina se cambió en el baño. Salió a la habitación. Gonza todavía estaba allí. Cuando la vió le dijo a Irina que estaba muy guapa y le deseó las buenas noches. Antes de que se pudiera ir, Irina se interpuso en el camino de Gonza y le dió las gracias por dejarle quedarse en su casa. Gonza le dijo que de nada, que él encantado. Le deseó buenas noches y se fue. Irina salió corriendo y llegó junto a él antes de que entrara a la habitación de sus padres. Cuando lo alcanzó le dijo que le gustaba y le besó. Él le siguió el beso y abrió la puerta de la habitación de sus padres. Irina interpretó el gesto mal y le dijo que era el beso de buenas noches. Le guiño un ojo y entró en la habitación. Después se metió en la cama pensando en el día siguiente. Al rato se durmió y soñó con Gonza.
Cuando llegó con su coche lo tuvo que aparcar un poco lejos, ya que muchos de los que iban a la fiesta habían aparcado cerca de casa de Bella. Cuando llegó a la casa de Bella, muchos ya estaban bebiendo y comiendo. Cuando Bella la vió fue corriendo hacie ella y le presentó a todo el mundo. Irina un poco aburrida sonreía a las personas que Bella le presentaba forzadamente. Mientras Bella le presentaba a todos los jovenes de Forks, Irina bebía un poco de su vaso. Cuando lo terminó llenó otro, y así sucesivamente. Cuando Bella terminó de presentarle a todo el mundo, Irina fue al baño e hizo un hechizo antietílico. Le hacía falta estar sobria toda la noche. Suspiró y se retocó un poco los labios. De tanto besar a las personas se había corrido un poco. Cuando salió del baño vió que Gonzalo entraba a la fiesta. Irina se zafó de las amigas de Bella y fue directamente hasta él.
- Hola Gonza -le dijo Irina cuando llegó a su lado- ¿Estás cansado?
- La verdad es que no. Tuvimos un día tranquilo
- ¿Sigues sin saber donde está Andrés?
- No creo que lo encontremos. Seguramente habrá cogido el primer vuelo que salía.
- ¿Estáis investigando? -Gonza asintió- Bueno no te preocupes y disfruta un poco de la fiesta
- Bueno no es que tú hayas disfrutado mucho ¿no?
- ¿Cómo lo sabes?
- Intuición -Irina sonrió ante el recuerdo que le vino a la cabeza
- Bueno la verdad es que la fiesta está muy bien
- ¿Has bebido? -le preguntó de pronto Gonza
- Sí, un poco -Irina sabía hacia donde iban sus pensamientos- No debería coger el coche
- Bueno entonces te llevo yo a tu casa
- ¡No!
- ¿Por qué?
- Hum...Bueno es que... -una idea le vino a la cabeza- Le dije a mi tía que iba a dormir en casa de Bella, así que ella, mi tío, mis primos, Jasper y Emmett se han ido a ver a una tía de Carlisle que esta enferma
- Vaya...
- Pensaba quedarme aquí esta noche, pero si vuelven Carlos y Claudia no podré
- Puedes venirte a mi casa -le dijo Gonza tímidamente. Irina se hizo la indignada, aunque le encantaba la idea- Mis padres no están en casa y puedes quedarte en mi habitación. Yo dormiré en la de ellos.
- Vale -aceptó tímidamente Irina
Cuando terminó la fiesta, Irina y Gonza entraron en el Chevrolet de Irina. Gonzalo vivía bastante lejos de la casa de Bella. Cuando llegaron Irina contempló la casa. Era una casa de dos plantas. Bastante grande y con un amplio jardín. En el jardín había una casata de un perro. Cuando entraron el perro salió. Era un schnauzer miniatura. Era de color negro, menos por la parte baja de las piernas y las barbas, que eran blancas. Se acercó saltando a Irina y Gonza y los persiguió hasta que entaron a la casa. El recibidor era pequeño. Pasaron por el y llegaron al salón. A fondo, a la derecha había una gran escalera. Subieron por ella y llegaron a la segunda planta. Allí estaban las habitaciones. Cada habitación tenía un baño. Entraron en la habitación de Gonzalo. Era espaciosa. Al fondo había una cama grande. A cada lado una mesita de noche y encima de estas una ventana. En la mesita de la derecha estaba el móvil de Gonza (un I phone). En la de la izquierda había un marco. La foto era de Ben, Andrés y Gonza en la playa. Estaban los tres muy felices. A la derecha de la habitación había una puerta de roble. Sería la del baño. A la izquierda de la habitación había un escritorio. Encima deél había un ordenador, una impresora y un teclado. El escritorio tenía unos cajones a su derecha. Al lado de la puerta habían dos armarios empotrados. Cuando entraron Gonza abrió el de su derecha y cogió algo que Irina no vió. Supuso que era el pijama. Gonza le dijo a Irina que se iba a duchar en la habitación de sus padres. Cuando se iba Irina le dijo que no hacia falta que se duchara en aquel baño. Gonza le dió las gracias y entró. Mientras Gonza se duchaba, Irina insspeccionó su habitación. Miró en sus armarios y después miró su movil. A lo mejor Andrés contactó con él. Solo tenía mensajes de Ben, Carlos y Bella. Los demás los habría borrado. Dejo el movil en su sitio y se sentó en la cama. Justo después Gonza salió del baño. Llevaba un viejo pantalón de chándal y una camiseta agujereada. Irina comprendió porque se quería duchar en la habitación de sus padres. Irina le sonrió y Gonza se relajó un poco. Gonza dijo que iba a llevarse la ropa sucia. Entonces Irina llamó a Bella. Le dijo que le llevara un pijama y ropa para el día siguiente a la casa de Gonza. Eran las cuatro menos cuarto
A las cuatro de la mañana Bella llegó con el pijama y con la ropa. Llegó con su mejor pijama. Era un camisón super corto y escotado. Cuando Irina lo vió miró con reproche a Bella. Esta se encogió de hombros y se despidió de Gonza (que estaba junto a Irina). Subieron a la habitación de Gonza. Después Irina se cambió en el baño. Salió a la habitación. Gonza todavía estaba allí. Cuando la vió le dijo a Irina que estaba muy guapa y le deseó las buenas noches. Antes de que se pudiera ir, Irina se interpuso en el camino de Gonza y le dió las gracias por dejarle quedarse en su casa. Gonza le dijo que de nada, que él encantado. Le deseó buenas noches y se fue. Irina salió corriendo y llegó junto a él antes de que entrara a la habitación de sus padres. Cuando lo alcanzó le dijo que le gustaba y le besó. Él le siguió el beso y abrió la puerta de la habitación de sus padres. Irina interpretó el gesto mal y le dijo que era el beso de buenas noches. Le guiño un ojo y entró en la habitación. Después se metió en la cama pensando en el día siguiente. Al rato se durmió y soñó con Gonza.
THe lion and the lamb. Capitulo 17
Despertaron a Irina en cuanto la vieron dormida en la butaca. Un poco avergonzada pidió perdón. Después fue al ascensor que estaba cerrandose. Lo paró en el último momento y entró. Solo había una persona en el ascensor. Era el chico del aparcamiento. Irina le sonrió.
- Buenos días -dijo cordialmente el chico
- Buenos días - le respondió Irina- ¿A qué planta vas?
- A la primera
- ¡Qué casualidad! Yo también voy a la primera. A mi amiga le dan el alta hoy
- Vaya... yo también voy a visitar a una amiga
- Dile de mi parte que se recupere
- Le dan el alta hoy
- ¿Por cierto tu amiga no se llamará Bella por casualidad no?
- Pues sí. Bella Rey, es la hija del jefe de policía
- Ya es casualidad
- ¿Por?
- Voy a visitarla a ella también -ambos rieron- ¿Cómo es que no te he visto nunca por aquí?
- Es la primera vez que la visito. Estuve con su padre.
- ¿Con Carlos? -le preguntó Irina extrañada
- Sí, estuvimos buscando a Andrés, la verdad nunca pensé que haría algo así. Era uno de mis mejores amigos. Sabía que le gustaba Bella, pero no creía que fuera para tanto
- ¿Conoces a Bella desde hace mucho?
- De toda la vida. Alguna vez vino de visita para ver a sus padres. ¿Sabes por qué vivía en Italia?
- No
- Vivía en Italia porque sus padres descubrieron que tenía cáncer. Allí se estuvo tratando
- No lo sabía -Irina sonrió tímidamente- y cuando se curó ¿por qué no volvió?
- Porque el último deseo de Claudia y Paolo era...
- ¿Claudia y Paolo?
- Sí, sus abuelos maternos. Ella era española que fue a Italia de vacaciones y conoció a Paolo...Bueno ya sabes, imaginate
- Ya -Irina sonrió de nuevo tímidamente- Siento haberte interrumpido
- Bueno, lo que estaba diciendo era que estaban a punto de morir cuando se recuperó, hace apenas unos meses, y el último deseo de ambos era tenerla hasta que murieran.
- Y cuando murieron volvió aquí ¿verdad?
- Exacto y por cierto ¿desde cuando conoces tú a Bella?
- Desde que Edward tuvo el accidente más o menos
- O sea que os conocisteis aquí ¿no?
- Exactamente
- Por cierto no me has dicho tu nombre
- Me llamo Irina. Irina Lamas
- Yo me llamo Gonzalo. Gonzalo Castro, pero todos me llaman Gonza
- ¿Argentino?
- Sí, mis padres y yo somos de Argentina. Vivíamos en Buenos Aires hasta que cumplí los cinco años.
- Yo también pasé un tiempo en Buenos Aires -dijo Irina mientras recordaba la estancia de los Castillo allí- Era precioso
- Estoy de acuerdo -mientras Gonza decía esto el ascensor se paró
- Parece que Bella se va a llevar una sorpresa ¿no?
- Puede que por tí sí, pero por mí no. Ella me llamó
Recorrieron la primera planta y llegaron a la habitación de Bella. Cuando esta los vió entrar juntos se llevó una sorpresa. Cuando se recuperó fue a abrazarles. Cuando abrazó a Irina le dijo al oído que Gonza era su regalo. Parece que Bella había descubierto que ella se podía meter en sus sueños. Sonrió e intercambiaron una mirada de complicidad.
Edward despertó muchas horas después que Irina. Cuando se despertó se levantó y subió la persiana de la ventana. El sol entró abiertamente e iluminó la habitación. Estaba muy bien recogida ahora. Había una cama de dosel al fondo, y a su derecha estaba una ventana grande. A la izquierda de la cama estaba la mesita de noche. Encima de esta estaba el móvil de Edward (un Nokia X6) y un despertador. En el centro de la habitación había una alfombra. A la derecha de la alfombra había una estantería de unos tres metros de alto llena de libros. A la izquierda de la alfombra había un escritorio. Encima de este estaba su ordenador portatil junto a una impresora y a un escaner. Edward había dejado la mayoría de sus cosas ahí. Quería volver pronto a España. Parece que aquello estuvo muy bien ya que volvió rápido.
A las once de la mañana Edward recibió una llamada. En ese momento estaba saliendo de la ducha y fue corriendo a su habitación. Cogió el móvil. Era Irina. Le dijo que aquel día no le podría visitar que se cuidara y que no se conectara ni al messenger, ni al facebook, ni al tuenti. A Edward le extrañó lo del tuenti y le preguntó. Ella le respondió que sin querer le mandó una invitación a Bella. Edward le dijo que si no la aceptaba no importaba, pero ella dejó caer que "sin querer" consiguió su contraseña, se metió y la aceptó. Edward le preguntó el por qué. Tras un silencio un poco tenso Irina le dijo a Edward que se tenía que ir.
Irina se sintió un poco culpable. Aunque el hecho de que Edward agregara al tuenti a Bella, hizo que esta última estuviera en las nubes unas horas. De esa forma fue como Irina le agradeció el haberle presentado a Gonzalo. Gonzalo le dió su número de móvil antes de irse a trabajar (se había saltado el turno de mañana y trabajaría hasta las dos de la madrugada) y le dijo que le llamara cuando quisiera. Cuando estaba saliendo por la puerta, Bella le dijo a Gonza que iba a hacer una fiesta ya que se había recuperado. Que pasara cuando saliera, que seguro que no había terminado. Después de irse Gonza, Bella llamçó a todos sus contactos para invitarlos a la fiesta. Cuando terminó miró a Irina suplicantemente. Irina la ayudó a preparar la fiesta. La estancia en España y el haber conocido a Anto y Amaia, le ayudaron a preparar una fiesta muy buena. La fiesta empezaba a las doce así que cuando terminaron (las cuatro) fueron a cenar y a prepararse.
Bella fue a casa de los Castillo después de su almuerzo tardio. Allí se encontró con Irina, con Alice y con Rose. Estas dos últimas le estaban aconsejando a Irina sobre que vestido ponerse. Cuando llegó Bella carraspeó y las tres se dieron la vuelta. Alice e Irina fueron a abrazar a Bella, sin embargo Rose ni la miró. Bella le dijo a Irina que iba a comprarse un vestido para la fiesta que si iba con ella. Irina aceptó. Alice también quiso ir, Rose sin embargo salió de la habitación como si la hubieran ofendido. Irina le contó a Bella que esta se iba a poner un vestido de Rose y que por eso estaba así.
Las tres salieron de la casa (después de que Irina y Alice cogerán un poco de dinero) y fueron a casa de Bella. Después de que Bella cogiera dinero y explicara brevemente a Ben donde iba salió junto con Irina y Alice. Como los padres de Bella estaban visitando a unos conocidos en Port Angeles, Bella podía hacer la fiesta en su casa, ya que no volverían hasta el día siguiente por la tarde. Estuvieron de tiendas toda la tarde. No pararon hasta que encontraron unos vestidos para Bella y para Irina. El de Bella era un vestido corto, escotado y de color negro, mientras que el de Irina era un poco más largo que el de Bella pero con el mismo ecote y era de color plateado. Cuando hubieron terminado de comprar los vestidos fueron a comprar los complementos. Al final se compraron unos pendientes del mismo color que su vestido e Irina se compró también un colgante con un símbolo (según Irina era una palabra del idioma de la magia. La palabra era Stelliatus y significaba estrella).
- Buenos días -dijo cordialmente el chico
- Buenos días - le respondió Irina- ¿A qué planta vas?
- A la primera
- ¡Qué casualidad! Yo también voy a la primera. A mi amiga le dan el alta hoy
- Vaya... yo también voy a visitar a una amiga
- Dile de mi parte que se recupere
- Le dan el alta hoy
- ¿Por cierto tu amiga no se llamará Bella por casualidad no?
- Pues sí. Bella Rey, es la hija del jefe de policía
- Ya es casualidad
- ¿Por?
- Voy a visitarla a ella también -ambos rieron- ¿Cómo es que no te he visto nunca por aquí?
- Es la primera vez que la visito. Estuve con su padre.
- ¿Con Carlos? -le preguntó Irina extrañada
- Sí, estuvimos buscando a Andrés, la verdad nunca pensé que haría algo así. Era uno de mis mejores amigos. Sabía que le gustaba Bella, pero no creía que fuera para tanto
- ¿Conoces a Bella desde hace mucho?
- De toda la vida. Alguna vez vino de visita para ver a sus padres. ¿Sabes por qué vivía en Italia?
- No
- Vivía en Italia porque sus padres descubrieron que tenía cáncer. Allí se estuvo tratando
- No lo sabía -Irina sonrió tímidamente- y cuando se curó ¿por qué no volvió?
- Porque el último deseo de Claudia y Paolo era...
- ¿Claudia y Paolo?
- Sí, sus abuelos maternos. Ella era española que fue a Italia de vacaciones y conoció a Paolo...Bueno ya sabes, imaginate
- Ya -Irina sonrió de nuevo tímidamente- Siento haberte interrumpido
- Bueno, lo que estaba diciendo era que estaban a punto de morir cuando se recuperó, hace apenas unos meses, y el último deseo de ambos era tenerla hasta que murieran.
- Y cuando murieron volvió aquí ¿verdad?
- Exacto y por cierto ¿desde cuando conoces tú a Bella?
- Desde que Edward tuvo el accidente más o menos
- O sea que os conocisteis aquí ¿no?
- Exactamente
- Por cierto no me has dicho tu nombre
- Me llamo Irina. Irina Lamas
- Yo me llamo Gonzalo. Gonzalo Castro, pero todos me llaman Gonza
- ¿Argentino?
- Sí, mis padres y yo somos de Argentina. Vivíamos en Buenos Aires hasta que cumplí los cinco años.
- Yo también pasé un tiempo en Buenos Aires -dijo Irina mientras recordaba la estancia de los Castillo allí- Era precioso
- Estoy de acuerdo -mientras Gonza decía esto el ascensor se paró
- Parece que Bella se va a llevar una sorpresa ¿no?
- Puede que por tí sí, pero por mí no. Ella me llamó
Recorrieron la primera planta y llegaron a la habitación de Bella. Cuando esta los vió entrar juntos se llevó una sorpresa. Cuando se recuperó fue a abrazarles. Cuando abrazó a Irina le dijo al oído que Gonza era su regalo. Parece que Bella había descubierto que ella se podía meter en sus sueños. Sonrió e intercambiaron una mirada de complicidad.
Edward despertó muchas horas después que Irina. Cuando se despertó se levantó y subió la persiana de la ventana. El sol entró abiertamente e iluminó la habitación. Estaba muy bien recogida ahora. Había una cama de dosel al fondo, y a su derecha estaba una ventana grande. A la izquierda de la cama estaba la mesita de noche. Encima de esta estaba el móvil de Edward (un Nokia X6) y un despertador. En el centro de la habitación había una alfombra. A la derecha de la alfombra había una estantería de unos tres metros de alto llena de libros. A la izquierda de la alfombra había un escritorio. Encima de este estaba su ordenador portatil junto a una impresora y a un escaner. Edward había dejado la mayoría de sus cosas ahí. Quería volver pronto a España. Parece que aquello estuvo muy bien ya que volvió rápido.
A las once de la mañana Edward recibió una llamada. En ese momento estaba saliendo de la ducha y fue corriendo a su habitación. Cogió el móvil. Era Irina. Le dijo que aquel día no le podría visitar que se cuidara y que no se conectara ni al messenger, ni al facebook, ni al tuenti. A Edward le extrañó lo del tuenti y le preguntó. Ella le respondió que sin querer le mandó una invitación a Bella. Edward le dijo que si no la aceptaba no importaba, pero ella dejó caer que "sin querer" consiguió su contraseña, se metió y la aceptó. Edward le preguntó el por qué. Tras un silencio un poco tenso Irina le dijo a Edward que se tenía que ir.
Irina se sintió un poco culpable. Aunque el hecho de que Edward agregara al tuenti a Bella, hizo que esta última estuviera en las nubes unas horas. De esa forma fue como Irina le agradeció el haberle presentado a Gonzalo. Gonzalo le dió su número de móvil antes de irse a trabajar (se había saltado el turno de mañana y trabajaría hasta las dos de la madrugada) y le dijo que le llamara cuando quisiera. Cuando estaba saliendo por la puerta, Bella le dijo a Gonza que iba a hacer una fiesta ya que se había recuperado. Que pasara cuando saliera, que seguro que no había terminado. Después de irse Gonza, Bella llamçó a todos sus contactos para invitarlos a la fiesta. Cuando terminó miró a Irina suplicantemente. Irina la ayudó a preparar la fiesta. La estancia en España y el haber conocido a Anto y Amaia, le ayudaron a preparar una fiesta muy buena. La fiesta empezaba a las doce así que cuando terminaron (las cuatro) fueron a cenar y a prepararse.
Bella fue a casa de los Castillo después de su almuerzo tardio. Allí se encontró con Irina, con Alice y con Rose. Estas dos últimas le estaban aconsejando a Irina sobre que vestido ponerse. Cuando llegó Bella carraspeó y las tres se dieron la vuelta. Alice e Irina fueron a abrazar a Bella, sin embargo Rose ni la miró. Bella le dijo a Irina que iba a comprarse un vestido para la fiesta que si iba con ella. Irina aceptó. Alice también quiso ir, Rose sin embargo salió de la habitación como si la hubieran ofendido. Irina le contó a Bella que esta se iba a poner un vestido de Rose y que por eso estaba así.
Las tres salieron de la casa (después de que Irina y Alice cogerán un poco de dinero) y fueron a casa de Bella. Después de que Bella cogiera dinero y explicara brevemente a Ben donde iba salió junto con Irina y Alice. Como los padres de Bella estaban visitando a unos conocidos en Port Angeles, Bella podía hacer la fiesta en su casa, ya que no volverían hasta el día siguiente por la tarde. Estuvieron de tiendas toda la tarde. No pararon hasta que encontraron unos vestidos para Bella y para Irina. El de Bella era un vestido corto, escotado y de color negro, mientras que el de Irina era un poco más largo que el de Bella pero con el mismo ecote y era de color plateado. Cuando hubieron terminado de comprar los vestidos fueron a comprar los complementos. Al final se compraron unos pendientes del mismo color que su vestido e Irina se compró también un colgante con un símbolo (según Irina era una palabra del idioma de la magia. La palabra era Stelliatus y significaba estrella).
lunes, 15 de marzo de 2010
Adelanto en exclusiva del cap. 20 (final de temporada)
Sonriendo se dió la vuelta. La chica tenía el pelo de color marrón, tirando al rubio oscuro, parecía que el sol le aclaraba el pelo. Sus ojos eran de color marrón. Era muy guapa. Su bikini era de leopardo. Cuando Edward la reconoció se le congeló la sonrisa [...] Se tiró sobre ella. Estaba temblando, pero parecía que ella no se había dado cuenta. Se dió la vuelta lentemente. [...] Bella estaba en estado de shock. Sobre todo cuando la volvió a apuntar con la pistola. Apuntaba a su corazón. Cerró los ojos. Un segundo después escuchó varios disparos [...]
THe lion and the lamb. Capitulo 16
Bella despertó el día siguiente todavía un poco conmocionada. Cuando abrió los ojos vió que Alice ya había llegado. Miró por la ventana. Acababa de amanecer. Alice se había quedado dormida a los pies de la cama de Bella. La repulsión que Bella sintió después del recuerdo de su última noche con Edward se transformó en vergüenza y culpabilidad. No podía estar más que agradecida con Alice. No podía creer que hubiera pensado en no ver más a Alice y a su familia. Sobre todo a Edward. Eran como de su familia. Los quería mucho y no iba a dejar que eso pasara. Haría falta algo más que una bruja y un hechizo para separarlos... Ahora que lo pensaba, Bella estaba segura de que Irina se había adentrado en sus sueños. Gracias a ella se acordaba de todo. Sintió gratitud hacia Irina. Cuando saliera del hospital le iba a hacer un regalo que nunca olvidará... Dejó de pensar en eso y empezó a pensar en su Edward. ¿Qué le habría pasado?, ¿cómo estaba?, ¿estaría todavía en España?...
Cuando Alice despertó le hizo una pregunta que se hacía. ¿Cómo había pasado Edward las noches en el hospital?. Le respondió que Jasper cerraba todos los días la puerta con llave y solo entraba él en su habitaicón. Así que nadie le vió. Alice todavía medio dormida se acurrucó otra vez sobre los pies de Bella.
Edward negó por segunda vez la proposición de Irina. No pensaba volver, quería a Bella pero estaba demasiado dolido. Tanto que aunque Esme se arriesgara a volver a España para suplicarle que volviera no iría. Le dijo a Irina que no le volviera a hacer un broma de ese tipo. Irina sonrió.
- ¿Qué? -le preguntó Edward mientras Irina sonreía- ¿Qué te pasa?
- Nada
- Dímelo -exigió Edward mientras cogía del brazo izquierdo a Irina- Recuerda quién soy
- El malvado principito de Forks. Edward I
- No soy aquel el que dices. Hasta tú dices que he cambiado muchísimo
- Algunas de tus costumbre -dijo mientras se soltaba del brazo de Edward- Siguen estando presentes
- Lo siento -murmuró Edward
- No pasa nada Edward
- ¿Por qué sonreias antes? -dijo tímidamente Edward- Si no quieres no me lo digas
- Porque se nota. Se nota muchísimo
- ¿Qué se nota?
- Que estás enamorado de ella y el hecho de venir a tu habitación, enfrentarte al fantasma y después mandarme un e-mail para que te venga a recoger lo demuestra
- ¿Qué? -dijo Edward- ¿Cómo lo sabes?
- Soy bruja, recuerdalo
- Sentí que me moría cuando ví el "fantasma" de Bella -confesó Edward tímidamente- Creo que volveré pronto.
- ¡No!
- ¿Qué pasa?
- No deberías volver
- ¿Cómo lo sabes?
- Intuición
- ¿Intuición o brujería?
- La magia no te permite ver el futuro -Edward abrió la boca para interrumpirla- Pero se puede "leer" la mente Edward. Eso es lo que hice. Lo de ver el futuro puede ser muy peligroso. ¿Sabías algo de esto?
- Pues no
- Me alegro de que te guste esto...
- Te estás desviando del tema a proposito -la incriminó Edward
- Lo sé. Es lo que intentaba, pero estás muy espabilado para ser las tantas ¿no?
- No intentes desviar el tema otra vez
- Vale
- Entonces ¿cómo lo sab...? Ahh eres bruja
- Exactamente Edward. Deberían pasar unos meses
- ¿Ibas a volver?
- Sí, iba a volver cuando creyera oportuno
- Excelente
- Me tengo que ir ya
- ¿Por? -Irina sonrió de nuevo- Bella ¿no?
- Sí, ¿quieres que le diga algo a alguien de tu parte? -descaradamente miraba a Edward
- Sí, a Esme dile que lo siento y diles a los demás que volveré pronto
- Divino. Au revoir Edward
Sonriendo Irina se desapareció ante Edward. Apareció en el aparcamiento del hospital tras un pequeño golpe de viento apenas inperceptible. Cuando Irina abrió los ojos vió que un coche estaba entrando en el aparcamiento. Se escondió tras un Porshe de color blanco roto. Esperó a que el ocupante del coche saliera. El coche era un BMW de color plateado. El ocupante era un chico de unos diecisiete años. Alto también parecía que era deportista. Su color de piel era muy claro. Tenía el pelo de color cobrizo y sus ojos eran de color marrón. Cuando echó a correr por las escaleras para salir del aparcamiento, Irina salió de su escondite. Fue hacia las escaleras cuando de improvisto, entró una moto en el aparcamiento. Irina la esquivó por milímetros. La moto era una Aprilia de color negro. El conductor llevaba un casco de color negro. Era alto, fuerte y había algo que le resultaba conocido a Irina. Cuando se quitó el casco Irina vió que el conductor era Emmett. Este se disculpó y le dijo que Esme la esperaba en su casa. Que fuera a casa con él para hablar con ella. Irina miró las escaleras. Pensaba ir al hospital para visitar a Bella.
Tras mucho pensar, Irina fue con Emmett a casa. Cuando estaban en el jardín Esme salió de la casa. Irina miró al cielo. Estaba amaneciendo. Esme le hizo su interrogatorio en el jardín. Cuando Irina le contó todo con pelos y señales dijo que tendría que irse. Que iba a ver a Bella. Alice se ofreció a acompañarla. Irina cogió la mano de Alice y de nuevo desapareció y apareció en el oscuro aparcamiento del hospital.
Cuando subieron a recepción, Irina se fijó en el chico del aparcamiento. Tenía el brazo vendado. Seguramente habría tenido un accidente. Irina y Alice esperaron en recepción hasta que Jasper llegó. Alice se fue con él, pero Irina se quedó allí. Sentada en una de las butacas mirando al chico del aparcamiento. Lentamente Irina se acurrucó en la butaca...
Cuando Alice despertó le hizo una pregunta que se hacía. ¿Cómo había pasado Edward las noches en el hospital?. Le respondió que Jasper cerraba todos los días la puerta con llave y solo entraba él en su habitaicón. Así que nadie le vió. Alice todavía medio dormida se acurrucó otra vez sobre los pies de Bella.
Edward negó por segunda vez la proposición de Irina. No pensaba volver, quería a Bella pero estaba demasiado dolido. Tanto que aunque Esme se arriesgara a volver a España para suplicarle que volviera no iría. Le dijo a Irina que no le volviera a hacer un broma de ese tipo. Irina sonrió.
- ¿Qué? -le preguntó Edward mientras Irina sonreía- ¿Qué te pasa?
- Nada
- Dímelo -exigió Edward mientras cogía del brazo izquierdo a Irina- Recuerda quién soy
- El malvado principito de Forks. Edward I
- No soy aquel el que dices. Hasta tú dices que he cambiado muchísimo
- Algunas de tus costumbre -dijo mientras se soltaba del brazo de Edward- Siguen estando presentes
- Lo siento -murmuró Edward
- No pasa nada Edward
- ¿Por qué sonreias antes? -dijo tímidamente Edward- Si no quieres no me lo digas
- Porque se nota. Se nota muchísimo
- ¿Qué se nota?
- Que estás enamorado de ella y el hecho de venir a tu habitación, enfrentarte al fantasma y después mandarme un e-mail para que te venga a recoger lo demuestra
- ¿Qué? -dijo Edward- ¿Cómo lo sabes?
- Soy bruja, recuerdalo
- Sentí que me moría cuando ví el "fantasma" de Bella -confesó Edward tímidamente- Creo que volveré pronto.
- ¡No!
- ¿Qué pasa?
- No deberías volver
- ¿Cómo lo sabes?
- Intuición
- ¿Intuición o brujería?
- La magia no te permite ver el futuro -Edward abrió la boca para interrumpirla- Pero se puede "leer" la mente Edward. Eso es lo que hice. Lo de ver el futuro puede ser muy peligroso. ¿Sabías algo de esto?
- Pues no
- Me alegro de que te guste esto...
- Te estás desviando del tema a proposito -la incriminó Edward
- Lo sé. Es lo que intentaba, pero estás muy espabilado para ser las tantas ¿no?
- No intentes desviar el tema otra vez
- Vale
- Entonces ¿cómo lo sab...? Ahh eres bruja
- Exactamente Edward. Deberían pasar unos meses
- ¿Ibas a volver?
- Sí, iba a volver cuando creyera oportuno
- Excelente
- Me tengo que ir ya
- ¿Por? -Irina sonrió de nuevo- Bella ¿no?
- Sí, ¿quieres que le diga algo a alguien de tu parte? -descaradamente miraba a Edward
- Sí, a Esme dile que lo siento y diles a los demás que volveré pronto
- Divino. Au revoir Edward
Sonriendo Irina se desapareció ante Edward. Apareció en el aparcamiento del hospital tras un pequeño golpe de viento apenas inperceptible. Cuando Irina abrió los ojos vió que un coche estaba entrando en el aparcamiento. Se escondió tras un Porshe de color blanco roto. Esperó a que el ocupante del coche saliera. El coche era un BMW de color plateado. El ocupante era un chico de unos diecisiete años. Alto también parecía que era deportista. Su color de piel era muy claro. Tenía el pelo de color cobrizo y sus ojos eran de color marrón. Cuando echó a correr por las escaleras para salir del aparcamiento, Irina salió de su escondite. Fue hacia las escaleras cuando de improvisto, entró una moto en el aparcamiento. Irina la esquivó por milímetros. La moto era una Aprilia de color negro. El conductor llevaba un casco de color negro. Era alto, fuerte y había algo que le resultaba conocido a Irina. Cuando se quitó el casco Irina vió que el conductor era Emmett. Este se disculpó y le dijo que Esme la esperaba en su casa. Que fuera a casa con él para hablar con ella. Irina miró las escaleras. Pensaba ir al hospital para visitar a Bella.
Tras mucho pensar, Irina fue con Emmett a casa. Cuando estaban en el jardín Esme salió de la casa. Irina miró al cielo. Estaba amaneciendo. Esme le hizo su interrogatorio en el jardín. Cuando Irina le contó todo con pelos y señales dijo que tendría que irse. Que iba a ver a Bella. Alice se ofreció a acompañarla. Irina cogió la mano de Alice y de nuevo desapareció y apareció en el oscuro aparcamiento del hospital.
Cuando subieron a recepción, Irina se fijó en el chico del aparcamiento. Tenía el brazo vendado. Seguramente habría tenido un accidente. Irina y Alice esperaron en recepción hasta que Jasper llegó. Alice se fue con él, pero Irina se quedó allí. Sentada en una de las butacas mirando al chico del aparcamiento. Lentamente Irina se acurrucó en la butaca...
THe lion and the lamb. Capitulo 15
Irina le había contado a Bella que Edward había ido a España. Que había sido el país en el que había residido antes de ir a Forks. A Bella le interesaba que Irina hablara de Edward, ya que por fin recordaba algo de él. Recordaba que su animal favorito era el león. Irina le contó el paso de Edward por Forks. Que llegaron casi a la vez y todo lo que le había pasado a él. La enemistad con Ben, la "estúpida" y "absurda" leyenda por la que se habían enemistado, como se conocieron, el partido de su lesión, el tiempo que pasó ella cuidando a Edward y, sobre todo el por que se fue. Bella, que ya había recordado a Andrés, le contó a Irina todo lo que pasó. Como Andrés la engañó, como la drogó con el vaso de agua y después como había despertado y que sintió cuando leyó la carta. Después le contó lo del beso. Como la acorraló y como la besó y, después como se escapó...
Edward estaba pasando un día bestial. Estaba solo, lo que quería decir que nadie le controlaba. Sus amigos eran los mejores. Se podría ir de fiesta cuando quisiera. Además le estaban llamando mucho. Pronto encontraría una serie o película en la que trabajar. Nada le podía ir mejor.
Después de su conversación con Bella, Irina decidió decirle a Edward todo lo que Bella le había contado. A lo mejor le hacía caso y volvía con ella a casa. Si Edward volvía se rompería el hechizo rápidamente. Sí, al exponerle la idea seguro que aceptaba. Irina sabía que Edward podría romper el hechizo de otra forma. Una forma por la que Irina no estaba dispuesta a pagar. No dejaría jamás que ocurriése. Tendrían que pasar por encima de su cadáver...
Edward salió esa noche de la fiesta que preparó con muchísimo esfuerzo su gran amiga Anto (las mejores fiestas de toda la ciudad las organizaban ella y su hermana). Era una de las mejores fiestas de Anto, y eso ya es decir. Cuando estaba llegando a casa, sacó las llaves del bolsillo derecho de su pantalón. Abrió la puerta. Esta chirrió al abrir. Dentro de la casa el silencio era sepulcral. Edward entró lentamente, como sí temiera que alguien le atacará. Cuando llegó al salón encendió la luz. Abrumado miró al centro del salón. Allí justo en el centro. Pálida, sin brillo en el pelo y con unas ropas de hospital estaba Bella. Su Bella...
Bella dormitaba plácidamente en su habitación. Irina acababa de salir de su habitación, tras mucho de hablar de Edward seguro que Bella recordaba algo mientras soñaba. Funcionó la última vez. Empezó a soñar. Su sueño era maravilloso. En él aparecían Ben, Andrés y ella. Estaban en una playa de arenas blanquecinas y de aguas cristalinas. Frente a la playa había un bosque. En el sueño Bella y Ben estaban jugando en el agua mientras Andrés los observaba. Bella miraba al bosque de vez en cuando y veía sombras. Sombras tenebrosas. Pero ella estaba a salvo. Estaba a salvo con Ben y Andrés. De pronto salieron del bosque un grupo variopinto de animales. A su cabeza estaban un oso panda, un tigra (o una tigresa), y junto a ellos había un león. Un león de ojos verdes. Verde esmeralda. Detrás de ellos habían un gato, un puma, un pavo real y un oso pardo. Andrés salió del agua y se lanzó contra el león. Peleaban brutalmente. El león rugía y Andrés reía ante sus intentos de atacarle. Bella aterrorizada gritó. El león paró pero Andrés cogió una piedra del suelo (muy puntiaguda) y se la clavó en el corazón al león. Bella gritó de nuevo y salió del agua. Andrés esperaba que se colocara junto a él, sin embargo, Bella se colocó entre él y el león. Bella le gritó que dejara al león. Que era un bestia. Un animal. Bella se dió la vuelta para acariciar al león. Este se convulsionaba. Al momentó, en el lugar en el que había estado el león, apareció un hombre. El hombre estaba agarrandose su pecho sangrante. Se quitó la piedra y la tiró a los pies de Bella. Después levantó la cabeza. Bella se fijó en sus ojos. Eran de color verde. Verde esmeralda. Iguales a los del león. Gritó.
Bella despertó sobresaltada. Muchos recuerdos se agolparon en su mente. En ese momento se acordó de todo. De su primera conversación, de sus charlas por el messenger, de el partido, de su lesión, de su amistad con él antes de darse cuanta de que le amaba... Sobresaltada Bella intentó dormir. Cuando estaba consiguiendolo un último recuerdo le asaltó. El del último día en la casa de Edward. Bella asustada se dijo que nunca volvería a tratar con ninguno de los Castillo. Que Ben tenía razón...
Edward asustado salió corriendo hacia su habitación. Bella le seguía. Seguramente había muerto y le atormentería hasta el fin de sus días. La oyó aproximarse a la puerta. Tragó saliva y le abrió. Sería mejor si todo fuera rápido...
En lugar de Bella, allí estaba Irina. Edward recordó la capacidad de Irina para transformarse y la miró frunciendo el ceño. Ella rió y entró en la habitación. Después se sentó en la cama y empezó a contarle la historia de Bella a Edward desde el primer día. El día en que llegó a Forks. Después de terminar Irina miró a Edward. Este negó con la cabeza y le dijo que no volvería. Irina alegó el estado emocional de Esme y que rompería el hechizo al fin. Después de negarle por segunda vez, Irina se dió por vencida. Se dió por vencida pero solo durante unos meses. El tiempo cerraría las heridas de su corazón...
Edward estaba pasando un día bestial. Estaba solo, lo que quería decir que nadie le controlaba. Sus amigos eran los mejores. Se podría ir de fiesta cuando quisiera. Además le estaban llamando mucho. Pronto encontraría una serie o película en la que trabajar. Nada le podía ir mejor.
Después de su conversación con Bella, Irina decidió decirle a Edward todo lo que Bella le había contado. A lo mejor le hacía caso y volvía con ella a casa. Si Edward volvía se rompería el hechizo rápidamente. Sí, al exponerle la idea seguro que aceptaba. Irina sabía que Edward podría romper el hechizo de otra forma. Una forma por la que Irina no estaba dispuesta a pagar. No dejaría jamás que ocurriése. Tendrían que pasar por encima de su cadáver...
Edward salió esa noche de la fiesta que preparó con muchísimo esfuerzo su gran amiga Anto (las mejores fiestas de toda la ciudad las organizaban ella y su hermana). Era una de las mejores fiestas de Anto, y eso ya es decir. Cuando estaba llegando a casa, sacó las llaves del bolsillo derecho de su pantalón. Abrió la puerta. Esta chirrió al abrir. Dentro de la casa el silencio era sepulcral. Edward entró lentamente, como sí temiera que alguien le atacará. Cuando llegó al salón encendió la luz. Abrumado miró al centro del salón. Allí justo en el centro. Pálida, sin brillo en el pelo y con unas ropas de hospital estaba Bella. Su Bella...
Bella dormitaba plácidamente en su habitación. Irina acababa de salir de su habitación, tras mucho de hablar de Edward seguro que Bella recordaba algo mientras soñaba. Funcionó la última vez. Empezó a soñar. Su sueño era maravilloso. En él aparecían Ben, Andrés y ella. Estaban en una playa de arenas blanquecinas y de aguas cristalinas. Frente a la playa había un bosque. En el sueño Bella y Ben estaban jugando en el agua mientras Andrés los observaba. Bella miraba al bosque de vez en cuando y veía sombras. Sombras tenebrosas. Pero ella estaba a salvo. Estaba a salvo con Ben y Andrés. De pronto salieron del bosque un grupo variopinto de animales. A su cabeza estaban un oso panda, un tigra (o una tigresa), y junto a ellos había un león. Un león de ojos verdes. Verde esmeralda. Detrás de ellos habían un gato, un puma, un pavo real y un oso pardo. Andrés salió del agua y se lanzó contra el león. Peleaban brutalmente. El león rugía y Andrés reía ante sus intentos de atacarle. Bella aterrorizada gritó. El león paró pero Andrés cogió una piedra del suelo (muy puntiaguda) y se la clavó en el corazón al león. Bella gritó de nuevo y salió del agua. Andrés esperaba que se colocara junto a él, sin embargo, Bella se colocó entre él y el león. Bella le gritó que dejara al león. Que era un bestia. Un animal. Bella se dió la vuelta para acariciar al león. Este se convulsionaba. Al momentó, en el lugar en el que había estado el león, apareció un hombre. El hombre estaba agarrandose su pecho sangrante. Se quitó la piedra y la tiró a los pies de Bella. Después levantó la cabeza. Bella se fijó en sus ojos. Eran de color verde. Verde esmeralda. Iguales a los del león. Gritó.
Bella despertó sobresaltada. Muchos recuerdos se agolparon en su mente. En ese momento se acordó de todo. De su primera conversación, de sus charlas por el messenger, de el partido, de su lesión, de su amistad con él antes de darse cuanta de que le amaba... Sobresaltada Bella intentó dormir. Cuando estaba consiguiendolo un último recuerdo le asaltó. El del último día en la casa de Edward. Bella asustada se dijo que nunca volvería a tratar con ninguno de los Castillo. Que Ben tenía razón...
Edward asustado salió corriendo hacia su habitación. Bella le seguía. Seguramente había muerto y le atormentería hasta el fin de sus días. La oyó aproximarse a la puerta. Tragó saliva y le abrió. Sería mejor si todo fuera rápido...
En lugar de Bella, allí estaba Irina. Edward recordó la capacidad de Irina para transformarse y la miró frunciendo el ceño. Ella rió y entró en la habitación. Después se sentó en la cama y empezó a contarle la historia de Bella a Edward desde el primer día. El día en que llegó a Forks. Después de terminar Irina miró a Edward. Este negó con la cabeza y le dijo que no volvería. Irina alegó el estado emocional de Esme y que rompería el hechizo al fin. Después de negarle por segunda vez, Irina se dió por vencida. Se dió por vencida pero solo durante unos meses. El tiempo cerraría las heridas de su corazón...
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