Bueno lo rpoemtido es deuda ;) Este final de temporada es mas cortito que los demás pero me gusta este final más. Después del 31 de Mayo seguire subiendo cpais. Hasta pronto
Capitulo 30
Una semana después llegaron todos menos Lucas y Emma (su reunión era más tarde que la de los demás). Ninguno traía a ningún mago consigo. A todos le habían dicho lo mismo que Bella. Nadie podía ayudarla para salvar a Edward. Sin embargo, Irina le dijo a Bella que podían intentarlo. Lucas e Irina podían realizar el hechizo. Aunque seguramente alguno moriría (o los dos). Era demasiado arriesgado. Bella no podía pedirle eso a sus amigos.
Al día siguiente, Lucas le mandó un SMS a Bella. Creía que podía conseguir la ayuda de varios magos y brujas, pero tendría que quedarse una semana más. También decía que Emma estaba bien y que no se preocupara. Cuando terminó de leer el SMS lo leyó en voz alta para Irina (que se había quedado a dormir la noche anterior). Irina se quedó algo sorprendida. Cuando iba a decir algo, alguien llamó a la puerta. Bella abrió. Era el cartero. Estaba un poco extraño, parecía un poco ido. Le entregó una carta a Bella. Bella extrañada le iba a preguntar por qué no la dejaba en el buzón como todos los días, pero se fijó en su jardín. Allí estaba el anciano. Sonreía. Articulo una palabra con los labios. La palabra era "sola". Bella supuso que quería decir que quería que la leyera sola. Bella creía que el anciano era peligroso, asi que entró en su casa y le dijo a Irina que iba a comprar pañales para Anita. Entonces, Irina se fue a su casa. Cuando estuvo completamente sola, leyó la carta. En ella el anciano decía que esa misma noche a las cuatro de la madrugada la esperaba en la playa. Que si quería volver a ver a lo que más valorase (Bella pensó inmediatemente en su hija, en su hermano, en su padre, en los Castillo, Irina y Gonza) tendría que ir. Al menos, Bella estaba segura de que Emma y Lucas estaban bien.
Muchas horas después, Bella seguía despierta. Su padre, Anita y Ben estaban a salvo. Estanban en sus camas durmiendo. A las tres y media de la mañana se levantó y se visitó sin hacer ruido. Cogió las llaves de su casa y su móvil y salió de la casa. Mientras caminaba hacia la playa, apretaba su colgante contra su pecho. Cuando entró en la playa vió una hoguera casi en la orilla. Bella se aproximó a ella mientras la adrenalina se le disparaba. El anciano estaba allí. Sonriendo sádicamente. Cuando estaba junto a él, Bella paró de andar. De pronto, se quedó paralizada. Intentó moverse. No pudo. Unos segundos más tarde, el anciano empezó a hablar.
- Sabes lo que quiero y yo sé lo que quieres. Es imposible que los dos lo consigamos. Los dos queremos a Edward. Tú quieres que regrese y yo que se quede en mi mundo -dijo mientras sonreía- Sabes lo que soy -no era una pregunta sino una afirmación- Un ángel. Seguramente pienses que todos los ángeles deberíamos ser seres celestiales. Sin embargo lo único que tenemos en común unos con otros son el color de nuestros ojos -Angelus rió fuerte- aunque no te lo creas Bella hay ángeles "corruptos". Te voy a explicar porqué te llamé. Te voy a matar Bella. No puedo permitir esto. Después de matarte a tí, iré a por tus amigos. Aunque creo que primero llevaré a tu hija con su padre -Bella intentó moverse de nuevo- Eso te dolería ¿verdad?. Bueno te voy a revelar como te voy a matar. Primero te descuartizaré lentamente y después quemaré los trozos de tu cuerpo en el fuego. Justo después iré a tu casa y mataré a tu padre cortandole el cuello. Me llevaré a Anita y dejaré el arma del crimen en la habitación de Ben. Llevaré a Anita con su padre e ioré a por tus queridos amigos. Empezaré con los amigos de Edward. Te preguntarás el por qué. Es fácil, Andrés está escondido allí. Después vendré a por los brujos y sus parejas. No sé si sabrás que Lucas y Emma habían empezado a salir -rió- bueno en realidad nadie lo sabe. Después mataré a los Castillo lentamente mientras tu Edward -enfatizó la palabra tu- mira. Después iré a nuestro tribunal y lo denunciaré. Eso matará a Edward. Estoy convencido en que cuando se entere de tu muerte se suicidará -rió más fuerte- Por cierto no me presenté, mi nombre es Angelus -Angelus le tendió la mano a Bella. Esta se pudo mover de nuevo, pero no se la estrechó- Eres un poco maleducada ¿no?
Antes de que Angelus se diera cuenta, Bella le empujó contra el gran fuego. Angelus cayó y se retorció en él. Inmediatamente, Bella corrió para alejarse de la playa y de Angelus. Corrió rápidamente hasta que llegó al un gran edificio construido recientemente. Era un de los edificios más altos del pueblo. Golpeó la puerta. Iba a pedir ayuda. Nadie le contestó. Intentó abrir la puerta y... pudo hacerlo. Entró y fue hacia las escaleras. Entonces oyó un grito que desgarró el aire. Era el grito de Angelus. Bella corrió por las escaleras. Llegó rápidamente al último piso. Cuando estubo allí sacó su móvil y llamó a Alice. No pudo pensar en otra persona. Ella era su mejor amiga. Bella le explicó todo lo que le pasó rápidamente. Entonces, mientras le decía cuando estaba, Angelus entró en el último piso. Bella pensó rápidamente. ¿Sería mejor bajar o subir a la terraza?. Se decantó por la última opción. Subió por las escaleras sin ser vista por Angelus. Entró en la terraza. Allí no había nada, exepto una antena. Bella la arrancó lentamente. Después la utilizó para bloquear la puerta. Sabía que no aguantaría mucho. Llamó de nuevo a Alice. Esta había llamado a los demás. Todos iban a ayudarla. Cuando Bella vió llegar el coche de Alice, alguien intentaba abrir la puerta. Dejó de intentarlo tras unos segundos, pero entonces... la puerta cayó haciendo un ruido atronador. Angelus apareció en el umbral sonriendo. Se abalanzó sobre Bella. Esta sentía todos y cada uno de los golpes que Angelus le daba. Bella pidió ayuda desesperadamente. Angelus le estaba dejando moretones a Bella por todo el cuerpo, pero eso no importaba, pues Angelus la iba a matar tarde o temprano. Después de unos cinco minutos, Angelus se calmó y miró a la dolorida Bella. Sonrió de nuevo y le dió una última patada en el estomago. Se oyeron pisadas en el piso de abajo. Angelus cogió a Bella con una sola mano y se acercó al borde de la terraza. Si la tiraba podía hacerlo pasar por un suicidio. Angelus suspiró y soltó a Bella. Mientras caía Bella gritó. Angelus sonrió y desapareció.
Bella gritaba mientras caía, de pronto sintió algo a su lado. Abrió los ojos lentamente. Unos ojos verdes la miraban. Había algo en esos ojos que le resultaban familiares. Bella le miró de nuevo. Era Edward. Unas lágrimas silenciosas recorrieron las mejillas de ambos. Cada vez caían más lentamente. Bella abrazó a Edward y miró de nuevo sus ojos. Sus ojos la calmaban. Ahora sus ojos tenían un matiz dorado.
- Edward...no me dejes...por favor... -susurró Bella entrecortadamente- Por favor
viernes, 21 de mayo de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
The lion and the lamb. Capítulo 29
El último capítulo de temporada lo subo mañana leed estos cuatro capis ;) Como me lleve tanto tiempo sin subir me ha parecido justo subir cuatro de una vez. hasta pronto =)
Capitulo 29
Todos estaban en casa de Bella preparados para realizar su viaje. Bella preocupada no sabía si aquello era una buena idea. Los demás intentaban persuadirla, pero Bella lo seguía diciendo. La moyoría lo dejó murmurando que era imposible convencerla. Sin embargo, algunos siguieron y lo consiguieron. A Bella le preocupaba mucho Emma.
- Bella no te preocupes -le repetía Lucas por enésima vez- Estará a salvo conmigo. Tu sólo preocupate por lo que vas a decir mañana en la reunión.
Bella acababa de recordar la reunión. Iba a ser en su misma casa. Todos los magos americanos que furon convocados por Irina y por Lucas debían acudir. La casa de Bella estaba realmente preparada para la ocasión. Carlos (a quien Bella le había contado todo antes de sacar a Emma del psiquiátrico) se ocuparía de Anita y esa noche se iría a casa de unos amigos. Alice, Jasper y Ben estaban discutiendo todavía sobre lo que dirían para convencer a los magos.
Había pasado una semana desde que Bella e Irina se llevaran a Emma del psiquiatrico. Emma había echo buenas migas con Lucas, por lo que no le molestaba irse con él a una "conferencia" de magos. Los primeros en irse a las "conferencias" fueron Irina y Gonza, pues su destino era uno de los más lejanos. Los segundos fueron Carlisle y Esme y después se fueron Rose y Emmett. Faltaban cuatro horas para el vuelo de Emma y de Lucas.
- ¡Lucas! -exclamó Emma desde la segunda planta- ayudame a hacer la maleta
- Lo siento Bella -le dijo Lucas sonriendo- ¡Ya voy Emm!
- Emm ¿quieres que te ayude? -le preguntó Bella desde el pie de las escaleras
- No, pero gracias Bella -le contestó Emm
Llegó la hora. Lucas y Emma tenían que irse. Bella se despidió de ambos con un gran abrazo. Ambos eran buenos amigos. Bella los vió entrar en el taxi camino a Huelva. Desde allí irían a Sevilla y cogerían el avión. Si el plan salía bien regresarian todos en una semana con magos de países de todo el mundo. Bella decidió hacerle caso a Lucas. Fue al salón, donde estaban Alice, Jasper y Ben, y estuvieron discutiendo sobre lo que dirían al día siguiente.
Bella se fue a dormir tras la reunión. Esa noche su sueño estuvo plagado de pesadillas. El ángel entraba y salía de sus sueños como Pedro por su casa. En todos los sueños algo salía mal. Como que los magos la tomaran por loca, o que quisieran algo a cambio. Incluso que alguno fuera el ángel disfrazado y fuera a por ella. Tras cada uno de los sueños, Bella despertaba empapada en sudor. La enésima vez, Bella decidió no darle más vueltas y se levantó de su cama. Miró la hora. Eran las seis de la mañana. Bella se vistió y, después se fue a dar un paseo. Casi sin darse cuenta, estaba en la playa. Caminó un rato por ella. Estuvo pensando en todo lo que le había pasado en casi un año y medio. Todo le paso solamente por la muerte de sus abuelos. Ella podría haberse quedado allí. Seguramente su madre habría acudido para empezar a vivir juntas. Si no hubiera ido a Forks no hubiera conocido a Edward y puede que no hubiera muerto... Se quitó ese pensamiento de la cabeza y miró la hora. Eran las siete y media. Suspiró y regresó a su casa.
A la hora de la reunión, todos se sentían un poco nerviosos. En el salón de la casa casi no se cabía. Unos cuarenta magos habían respondido a la llamada de Lucas e Irina. Con dos o tres era suficiente, pero era muy difícil comvencer a alguien para que lleve a cabo un hechizo peligroso para sí mismo y no llevarse a cambio algo. Cuando todos se callaron, Bella comenzó.
- Bueno, lo primero de todos gracias a vosotros compañeros del mundo mágic por acudir a la llamada de mis amigos Lucas e Irina -dijo- os llamamos porque necesito que me hagáis un gran favor. Puede que no querais hacerlo y lo comprenderé, pero de esto no le podéis hablar a nad...
- ¿Quieres ir al grano ya? -dijo un mago de unos dienueve años de la primera fila
- Bueno lo que Bella intentaba explicar antes de que nuestro joven amigo la interrumpiera... -empezó Alice
- ¿Joven? -replicó el mago- ¿Tú cuantos años tienes, monada?
- Ciento diez años recién cumplidos. Bueno lo que decía, Lucas e Irina han hecho una maldición lengua atada a este tema. Si alguien quiere irse es el momento -Nadie se levantó. Parecía que estaban intrigados- Bien, continúa Bella.
- Bien -dijo Bella- Quiero revivir a mi novio -se produo un murmullo creciente por el salón- ¿Algún problema?
- Esos hechizos de magia maligna -dijo una bruja vieja que estaba al final de la sala- Magia muy oscura
- Según Lucas -intervino Jasper- se puede hacer con un conjuro de magia neutral y una cantidad mínima de magos poderosos.
- Claro -dijo la vieja- magos que tendrán que arriesgar su vida. Si no les importa yo me voy. Les recomiendo a los demás que me sigan.
Entonces todos se levantaron y se fueron. Justo después de que el último mago cerrara la puerta de su casa con fuerza, Bella se derrumbó. Alice intentó consolarla, pero Bella le dijo a ella y a Jasper que se fueran. Cuando Jasper y Alice se fueron, Bella le dijo a Ben que quería estar sola y se fue a su habitación. Se tiró en la cama y empezó a llorar amargamente. Se sentía impotente, no podría hacer nada por Edward.
Capitulo 29
Todos estaban en casa de Bella preparados para realizar su viaje. Bella preocupada no sabía si aquello era una buena idea. Los demás intentaban persuadirla, pero Bella lo seguía diciendo. La moyoría lo dejó murmurando que era imposible convencerla. Sin embargo, algunos siguieron y lo consiguieron. A Bella le preocupaba mucho Emma.
- Bella no te preocupes -le repetía Lucas por enésima vez- Estará a salvo conmigo. Tu sólo preocupate por lo que vas a decir mañana en la reunión.
Bella acababa de recordar la reunión. Iba a ser en su misma casa. Todos los magos americanos que furon convocados por Irina y por Lucas debían acudir. La casa de Bella estaba realmente preparada para la ocasión. Carlos (a quien Bella le había contado todo antes de sacar a Emma del psiquiátrico) se ocuparía de Anita y esa noche se iría a casa de unos amigos. Alice, Jasper y Ben estaban discutiendo todavía sobre lo que dirían para convencer a los magos.
Había pasado una semana desde que Bella e Irina se llevaran a Emma del psiquiatrico. Emma había echo buenas migas con Lucas, por lo que no le molestaba irse con él a una "conferencia" de magos. Los primeros en irse a las "conferencias" fueron Irina y Gonza, pues su destino era uno de los más lejanos. Los segundos fueron Carlisle y Esme y después se fueron Rose y Emmett. Faltaban cuatro horas para el vuelo de Emma y de Lucas.
- ¡Lucas! -exclamó Emma desde la segunda planta- ayudame a hacer la maleta
- Lo siento Bella -le dijo Lucas sonriendo- ¡Ya voy Emm!
- Emm ¿quieres que te ayude? -le preguntó Bella desde el pie de las escaleras
- No, pero gracias Bella -le contestó Emm
Llegó la hora. Lucas y Emma tenían que irse. Bella se despidió de ambos con un gran abrazo. Ambos eran buenos amigos. Bella los vió entrar en el taxi camino a Huelva. Desde allí irían a Sevilla y cogerían el avión. Si el plan salía bien regresarian todos en una semana con magos de países de todo el mundo. Bella decidió hacerle caso a Lucas. Fue al salón, donde estaban Alice, Jasper y Ben, y estuvieron discutiendo sobre lo que dirían al día siguiente.
Bella se fue a dormir tras la reunión. Esa noche su sueño estuvo plagado de pesadillas. El ángel entraba y salía de sus sueños como Pedro por su casa. En todos los sueños algo salía mal. Como que los magos la tomaran por loca, o que quisieran algo a cambio. Incluso que alguno fuera el ángel disfrazado y fuera a por ella. Tras cada uno de los sueños, Bella despertaba empapada en sudor. La enésima vez, Bella decidió no darle más vueltas y se levantó de su cama. Miró la hora. Eran las seis de la mañana. Bella se vistió y, después se fue a dar un paseo. Casi sin darse cuenta, estaba en la playa. Caminó un rato por ella. Estuvo pensando en todo lo que le había pasado en casi un año y medio. Todo le paso solamente por la muerte de sus abuelos. Ella podría haberse quedado allí. Seguramente su madre habría acudido para empezar a vivir juntas. Si no hubiera ido a Forks no hubiera conocido a Edward y puede que no hubiera muerto... Se quitó ese pensamiento de la cabeza y miró la hora. Eran las siete y media. Suspiró y regresó a su casa.
A la hora de la reunión, todos se sentían un poco nerviosos. En el salón de la casa casi no se cabía. Unos cuarenta magos habían respondido a la llamada de Lucas e Irina. Con dos o tres era suficiente, pero era muy difícil comvencer a alguien para que lleve a cabo un hechizo peligroso para sí mismo y no llevarse a cambio algo. Cuando todos se callaron, Bella comenzó.
- Bueno, lo primero de todos gracias a vosotros compañeros del mundo mágic por acudir a la llamada de mis amigos Lucas e Irina -dijo- os llamamos porque necesito que me hagáis un gran favor. Puede que no querais hacerlo y lo comprenderé, pero de esto no le podéis hablar a nad...
- ¿Quieres ir al grano ya? -dijo un mago de unos dienueve años de la primera fila
- Bueno lo que Bella intentaba explicar antes de que nuestro joven amigo la interrumpiera... -empezó Alice
- ¿Joven? -replicó el mago- ¿Tú cuantos años tienes, monada?
- Ciento diez años recién cumplidos. Bueno lo que decía, Lucas e Irina han hecho una maldición lengua atada a este tema. Si alguien quiere irse es el momento -Nadie se levantó. Parecía que estaban intrigados- Bien, continúa Bella.
- Bien -dijo Bella- Quiero revivir a mi novio -se produo un murmullo creciente por el salón- ¿Algún problema?
- Esos hechizos de magia maligna -dijo una bruja vieja que estaba al final de la sala- Magia muy oscura
- Según Lucas -intervino Jasper- se puede hacer con un conjuro de magia neutral y una cantidad mínima de magos poderosos.
- Claro -dijo la vieja- magos que tendrán que arriesgar su vida. Si no les importa yo me voy. Les recomiendo a los demás que me sigan.
Entonces todos se levantaron y se fueron. Justo después de que el último mago cerrara la puerta de su casa con fuerza, Bella se derrumbó. Alice intentó consolarla, pero Bella le dijo a ella y a Jasper que se fueran. Cuando Jasper y Alice se fueron, Bella le dijo a Ben que quería estar sola y se fue a su habitación. Se tiró en la cama y empezó a llorar amargamente. Se sentía impotente, no podría hacer nada por Edward.
The lion and the lamb. Capítulo 28
Unos días después llevaron a cabo el plan. Bella e Irina fueron al hospital psiquiatrico en el que estaba encerrada Emma. Irina le hizo el hechizo desvanecedor a Bella e inmediatamente se lo hizo sobre sí misma. Exploraron el hospital y no había rastro de Emma. Varios médicos estaban en los jardines. Se encontraron con una que murmuraba "¿Dónde estará esta chica?" e Irina y Bella decidieron seguirla. Los jardines eran amplios y habían algunos árboles. Bajo el más fuerte, estartalado y viejo, encontraron a Emma. Estaba leyendo. La médica le sonrió cuando se acercó y le dijo a Emma si quería cambiar de libro. Emma asintió rápidamente y le dió el otro libro (El sueño de una noche de verano) a la médica. La médica se fue. Emma se recostó sobre el árbol. Unos minutos después la médica volvió con otro libro. Emma lo cogió y lo examinó. El libro se llamaba La Bestia y era de Alex Flinn. Emma lo abrió y comenzó a leer. La médica le dijo a Emma que se le acabó la haora y que tenía que volver a su habitación. Irina y Bella siguieron sigilosamente a la médica y a Emma. La habitación de Emma estaba en la segunda planta. En el tercer pasillo. El hechiz estaba a punto de acabar, por lo que Bella e Irina corrieron hsta su coche (aparcado en el aparcamiento del hospital).
Varias horas después, Bella e Irina salieron del coche. Se colaron en el hospital y fueron al pasillo en el que estaba la habitación de Emma. Allí, había un guardia vigilando. Cuando ambas llegaron al pasillo estaba de espalda. Irina aprovechó esto y le aturdió. Entraron en la habitación. Emma estaba dormida sobre su cama. No se despertó cuando escuchó el ruido fuera. Bella la sacudió levemente. Emma la reconoció. Abrió la boca para hablar, pero Bella le dijo que estuviera tranquila, que la iba a llevar a un lugar mejor. Emma asintió y no puso resistencia mientras Irina se la llevaba fuera de su habitación. Irina hizo el hechizo desvanecedor sobre las tres. Cuando llegaron al coche, todas eran visibles de nuevo, pues el hechizo había tenido poca potencia. Salieron rápidamente del hospital. Condujeron hasta la casa de Bella. Una vez allí, la llevaron en la habitación de Bella para que descansara.
Al día siguiente, Bella y Ben esperaban a Emma en la cocina. Entre los dos le habían preparado un buen desayuno. Cuando Emma salió de la habitación de Bella, Bella y Ben la llamaron. Momentos después entró en la cocina. Cuando vió el desayuno, se lo agradeció a ambos.
- Emma ¿te puedo hacer una pregunta? - le preguntó Bella cuando Emma terminó de desayunar
- Bueno ya me has hecho una -Emma rió- ¿qué te gustaría saber?
- ¿Por qué te metieron en el psiquiátrico?
- Buena pregunta -Emma rió de nuevo- la verdad es que no lo sé. Me vinieron a buscar después de la muerte de Ed...-cerró la boca. Dedució que Bella no quería hablar del tema- después me encerraron. Los doctores sabían que yo no estaba loca así que es como si estuviera en un hotel por decirlo así. Me podría haber escapado pero... me habrían matado estoy segurísima. Así que lo hice por mi hijo.
- ¿Sabes si es un niño o una niña? -le preguntó Ben
- No lo sé, pero siento que es un niño. Ya le he puesto hasta nombre
- ¿Cuál es el nom...? -estaba preguntando Ben cuando recibió una llamada a su móvil- Ahora vuelvo -dijo sonriendo
- ¿Cuál va a ser el nombre? -preguntó Bella
- Jesús -le contestó Emma- ¿no es un nombre precioso?
- Sí -le contestó Bella- ¿cuánto tiempo te queda?
- Cuatro meses
- Se pasan volando ya verás.
- Eso espero
- ¿Has tenido algún antojo?
- Sí, pero allí no me daban lo que pedía
- ¿Qué eran?
- Huevos
- Te voy a preparar unos cuantos para el almuerzo
- Gracias Bells
- De nada Emm
En ese mismo momento, en la parada de autobuses, una chica morena de ojos azules bajaba de un autobús. La chica miró alrededor y suspiró. Se dirigió a el hotel más cercano (el Barceló) y se registró. Iba a vivir en el hotel hasta que encontrara un pisito para alquilar. Cuando le dieron la llave, subió hasta su habitación. Apenas entró se tiró encima de la cama. Ese día había sido un día largo. Se despertó muy temprano hacía dos días. Había cogido un avión hasta Madrid. Desde allí fue a Sevilla. De Sevilla fue a Huelva y de Huelva a Punta. Un viaje agotador. El plan original era quedarse en Madrid, pero cuando llegó le pareció escuchar a su ex-novio diciendole que fuera a aquel pueblo de la costa de Huelva. Su ex-novio se llamaba Paolo y, era su ex porque murió en un accidente de tráfico. Alessandra no sabía porqué pero siguió a la voz de Paolo y... ahora se encontraba allí.
Varias horas después, Bella e Irina salieron del coche. Se colaron en el hospital y fueron al pasillo en el que estaba la habitación de Emma. Allí, había un guardia vigilando. Cuando ambas llegaron al pasillo estaba de espalda. Irina aprovechó esto y le aturdió. Entraron en la habitación. Emma estaba dormida sobre su cama. No se despertó cuando escuchó el ruido fuera. Bella la sacudió levemente. Emma la reconoció. Abrió la boca para hablar, pero Bella le dijo que estuviera tranquila, que la iba a llevar a un lugar mejor. Emma asintió y no puso resistencia mientras Irina se la llevaba fuera de su habitación. Irina hizo el hechizo desvanecedor sobre las tres. Cuando llegaron al coche, todas eran visibles de nuevo, pues el hechizo había tenido poca potencia. Salieron rápidamente del hospital. Condujeron hasta la casa de Bella. Una vez allí, la llevaron en la habitación de Bella para que descansara.
Al día siguiente, Bella y Ben esperaban a Emma en la cocina. Entre los dos le habían preparado un buen desayuno. Cuando Emma salió de la habitación de Bella, Bella y Ben la llamaron. Momentos después entró en la cocina. Cuando vió el desayuno, se lo agradeció a ambos.
- Emma ¿te puedo hacer una pregunta? - le preguntó Bella cuando Emma terminó de desayunar
- Bueno ya me has hecho una -Emma rió- ¿qué te gustaría saber?
- ¿Por qué te metieron en el psiquiátrico?
- Buena pregunta -Emma rió de nuevo- la verdad es que no lo sé. Me vinieron a buscar después de la muerte de Ed...-cerró la boca. Dedució que Bella no quería hablar del tema- después me encerraron. Los doctores sabían que yo no estaba loca así que es como si estuviera en un hotel por decirlo así. Me podría haber escapado pero... me habrían matado estoy segurísima. Así que lo hice por mi hijo.
- ¿Sabes si es un niño o una niña? -le preguntó Ben
- No lo sé, pero siento que es un niño. Ya le he puesto hasta nombre
- ¿Cuál es el nom...? -estaba preguntando Ben cuando recibió una llamada a su móvil- Ahora vuelvo -dijo sonriendo
- ¿Cuál va a ser el nombre? -preguntó Bella
- Jesús -le contestó Emma- ¿no es un nombre precioso?
- Sí -le contestó Bella- ¿cuánto tiempo te queda?
- Cuatro meses
- Se pasan volando ya verás.
- Eso espero
- ¿Has tenido algún antojo?
- Sí, pero allí no me daban lo que pedía
- ¿Qué eran?
- Huevos
- Te voy a preparar unos cuantos para el almuerzo
- Gracias Bells
- De nada Emm
En ese mismo momento, en la parada de autobuses, una chica morena de ojos azules bajaba de un autobús. La chica miró alrededor y suspiró. Se dirigió a el hotel más cercano (el Barceló) y se registró. Iba a vivir en el hotel hasta que encontrara un pisito para alquilar. Cuando le dieron la llave, subió hasta su habitación. Apenas entró se tiró encima de la cama. Ese día había sido un día largo. Se despertó muy temprano hacía dos días. Había cogido un avión hasta Madrid. Desde allí fue a Sevilla. De Sevilla fue a Huelva y de Huelva a Punta. Un viaje agotador. El plan original era quedarse en Madrid, pero cuando llegó le pareció escuchar a su ex-novio diciendole que fuera a aquel pueblo de la costa de Huelva. Su ex-novio se llamaba Paolo y, era su ex porque murió en un accidente de tráfico. Alessandra no sabía porqué pero siguió a la voz de Paolo y... ahora se encontraba allí.
The lion and the lamb. Capítulo 27
Bella se fijó en las caras de sus acompañantes. Se habían puesto pálidos. Todos menos Lucas, Alice, Irina y sorprendentemente Ben. Bella lo miró fijamente. Antes de que Bella abriera la boca para preguntarle el por que, Ben contestó.
- Anda no os pongais así -dijo- Eso se suponía.
- ¿Qué se suponía? -preguntó Rose
- Mi hermana quería de verdad a Edward y no lo va a dejar escapar --después de decir esto Ben le guiñó un ojo a su hermana
- Irina ¿qué estabas diciendo antes? -preguntó Bella antes de que se siguiera hablando sobre ella y Edward
- Que Andrés no fue el causante Bella -dijo tímidamente Irina- o sea que no sabem...
- ¡Vamos! -dijo Lucas con impaciencia- Mira Bella sabes que yo soy directo ¿verdad? -Bella asintió- Piensa esto. ¿Por qué Andrés vino a este pueblo?
- Por mí -respondió Bella inmediatamente- Lo que quiere decir que si yo no hubiera venido...-Bella levantó la mirada y miró a Irina y a Lucas- No hubiera muerto...
- Exacto -dijo Lucas- por lo que te convierte en la causante.
- O sea que si yo muero Edward se salvaría ¿verdad?
- Sí en cierto modo sí. Pero como ninguno de los presentes queremos que mueras intentaremos salvar a Edward de otra forma -dijo Lucas
- La forma de que me hablaste ¿no?
- Ajá. Debemos encontrar a un grupo de magos dispuestos a ayudarnos. Además deben tener gran poder o pueden morir al realizar el hechizo.
- Por lo que os necesitamos -intervino Irina- Tendremos que viajar por todo el mundo. Hay muchísimos magos y brujas poderosos en cada país y nuestra misión es encontrarlos y convencerlos para que nos ayuden
- Irina -intervino Esme- Podemos dividirnos por continentes.
- ¿De qué forma Esme?
- Vivimos en muchos países, por lo que conocemos a la mayoría de los antepasados de algunas familias y las leyendas
- ¿Vas a creerte un puñado de historias? -intervino Emmett- Pueden ser falsas Esme
- Tengo una idea -intervino Ben- Podemos dividirnos en parejas. Llamaremos a los amigos de Edward ¿no?
- Ellos se fueron -dijo Carlisle- La muerte de Edward les afectó mucho
- ¿Entonces no queda ninguno? -preguntó Bella. No podía ser. No podían haberse ido todos. Amaia, Anto, Emma, Marcos, Nico... Eran buenos amigos de Edward. Seguro que alguno debía haberse quedado. Aunque solo sea para animar a su familia.
- Solo queda una -respondió Jasper- Emma. Aunque desde lo que pasó no está...bien
- ¿No está bien? -preguntó Bella
- Se le ha ido la pinza -dijo Emmett traduciendo las palabras de Jasper
- Está embarazada de Andrés -dijo Jasper- Nos lo contó. Eso junto a la muerte de Edward... No le ha sentado muy bien la verdad
- Si la convencemos para que nos ayude -dijo Bella- puede ponerse mejor. Estoy segura de que no está loca. Solo son remordimientos. Además todavía no encontramos a Andrés y si está con uno de nosotros estará bien protegida.
- De acuerdo -dijo Lucas- Empezemos con los repartos. Europa será para Bella, Ben, Alice y Jasper.
- América será para Rosalie y Emmett-los dos asintieron- África será para Carlisle y Esme, Oceanía será para Irina y Gonza y Asia será Emma y yo.
- Bien -dijo Emmett- Será pan comido.
- Lucas... ¿pensaste en el tiempo que nos va a llevar todo esto?
- Bella, Irina y yo organizaremos una reunión en cada continente.
- ¿Cómo?
- Con el hechizo "Callwizard" -dijo Irina- dificilillo pero muy eficaz
- El primer paso es sacar a Emma del manicomio -dijo Jasper- ¿Quién lo hará?
- Yo -dijo Bella- tengo algo de experiencia
- Anda no os pongais así -dijo- Eso se suponía.
- ¿Qué se suponía? -preguntó Rose
- Mi hermana quería de verdad a Edward y no lo va a dejar escapar --después de decir esto Ben le guiñó un ojo a su hermana
- Irina ¿qué estabas diciendo antes? -preguntó Bella antes de que se siguiera hablando sobre ella y Edward
- Que Andrés no fue el causante Bella -dijo tímidamente Irina- o sea que no sabem...
- ¡Vamos! -dijo Lucas con impaciencia- Mira Bella sabes que yo soy directo ¿verdad? -Bella asintió- Piensa esto. ¿Por qué Andrés vino a este pueblo?
- Por mí -respondió Bella inmediatamente- Lo que quiere decir que si yo no hubiera venido...-Bella levantó la mirada y miró a Irina y a Lucas- No hubiera muerto...
- Exacto -dijo Lucas- por lo que te convierte en la causante.
- O sea que si yo muero Edward se salvaría ¿verdad?
- Sí en cierto modo sí. Pero como ninguno de los presentes queremos que mueras intentaremos salvar a Edward de otra forma -dijo Lucas
- La forma de que me hablaste ¿no?
- Ajá. Debemos encontrar a un grupo de magos dispuestos a ayudarnos. Además deben tener gran poder o pueden morir al realizar el hechizo.
- Por lo que os necesitamos -intervino Irina- Tendremos que viajar por todo el mundo. Hay muchísimos magos y brujas poderosos en cada país y nuestra misión es encontrarlos y convencerlos para que nos ayuden
- Irina -intervino Esme- Podemos dividirnos por continentes.
- ¿De qué forma Esme?
- Vivimos en muchos países, por lo que conocemos a la mayoría de los antepasados de algunas familias y las leyendas
- ¿Vas a creerte un puñado de historias? -intervino Emmett- Pueden ser falsas Esme
- Tengo una idea -intervino Ben- Podemos dividirnos en parejas. Llamaremos a los amigos de Edward ¿no?
- Ellos se fueron -dijo Carlisle- La muerte de Edward les afectó mucho
- ¿Entonces no queda ninguno? -preguntó Bella. No podía ser. No podían haberse ido todos. Amaia, Anto, Emma, Marcos, Nico... Eran buenos amigos de Edward. Seguro que alguno debía haberse quedado. Aunque solo sea para animar a su familia.
- Solo queda una -respondió Jasper- Emma. Aunque desde lo que pasó no está...bien
- ¿No está bien? -preguntó Bella
- Se le ha ido la pinza -dijo Emmett traduciendo las palabras de Jasper
- Está embarazada de Andrés -dijo Jasper- Nos lo contó. Eso junto a la muerte de Edward... No le ha sentado muy bien la verdad
- Si la convencemos para que nos ayude -dijo Bella- puede ponerse mejor. Estoy segura de que no está loca. Solo son remordimientos. Además todavía no encontramos a Andrés y si está con uno de nosotros estará bien protegida.
- De acuerdo -dijo Lucas- Empezemos con los repartos. Europa será para Bella, Ben, Alice y Jasper.
- América será para Rosalie y Emmett-los dos asintieron- África será para Carlisle y Esme, Oceanía será para Irina y Gonza y Asia será Emma y yo.
- Bien -dijo Emmett- Será pan comido.
- Lucas... ¿pensaste en el tiempo que nos va a llevar todo esto?
- Bella, Irina y yo organizaremos una reunión en cada continente.
- ¿Cómo?
- Con el hechizo "Callwizard" -dijo Irina- dificilillo pero muy eficaz
- El primer paso es sacar a Emma del manicomio -dijo Jasper- ¿Quién lo hará?
- Yo -dijo Bella- tengo algo de experiencia
The lion and the lamb. Capítulo 26
Lo prometido es deuda. Aqui esta el nuevo capitulo. Después de esta temporada me tomare un tiempo para hacer al ultima temporada ;) No vais a tener tiempo de echarla de menos cuando ya este aqui el final.
Capitulo 26
Bella despertó una hora después. Estaba tendida sobre las hojas resecas que cubrian el suelo del bosque. Alguien había cogido su movil y lo había dejado junto a ella. Bella intentó incorporarse rápidamente, pero se mareó un poco. Se acostó de nuevo sobre las hojas resecas. Cuando se sintió con fuerzas, se incorporó lentamente. Se agachó y recogió su movil. Miró las últimas llamadas. Podrían haberle cogido el movil para llamar o enviar un mensaje. Cuando se aseguró de que no habían llamado por él, miró los mensajes. No había ninguno que ella no hubiera realizado. Estuvo una media hora mirando todo el contenido de su movil (música, fotos, notas...). No encontró nada. O eso creía hasta que miró en borradores. Solo había un borrador. Bella lo abrió. Decía : "Some will win, some will lose". Bella lo tradució en unos segundos (Algunas veces se gana, algunas veces se pierde). Solo el anciano podría haberle dejado aquel borrador. ¿Lucas le habría mentido respecto a los ángeles?. ¿Había más criaturas que pudieran tener los ojos dorados?. Cuando lo dijo Lucas parecía muy seguro y Bella estaba segura de que Irina y Lucas no le mentirían. Mientras pensaba empezó a caminar. Cuando se dió cuenta estaba dando vueltas alrededor de su propia casa. Entró en el jardín. Ben estaba solo con Anita. La otra chica parecía que se había ido. Bella se dió cuenta de que Ben la miraba nervioso. Bella pensó que la chica debía estar escondida en el jardín. Bella sonrió y le gritó a Ben que iba a hacer el almuerzo. Bella se fijó en el suspiro de Ben. Después se dió la vuelta y entró en la casa.
Edward y Paolo estuvieron celebrando la victoria mientras Angelus los vigilaba. Cuando Edward vió a Angelus se lo dijo a Paolo y ambos callaron. Seguramente Angelus le diría algo importante a los chicos. Angelus al darse cuenta de que lo vieron, entró en la sala donde se encontraban Paolo y Edward. Angelus paró de andar cuando llegó junto a ellos. Estaba sonriendo, algo muy extraño por lo que Edward y Paolo se miraron. Paolo llevaba mucho tiempo allí y nunca le había visto sonreir.
- Excelente chicos -dijo Angelus fríamente mientras miraba a Edward y a Paolo- Paolo debes estar contento ¿verdad?
- Sí, señor -le respondió Paolo extrañado ante el tono frío de Angelus
- Lo suponía -Edward miró a Angelus fieramente. Otra vez había usado el tono frío- Edward ¿te pasa algo?
- No
- No "señor" Edward recuerdalo.
- Claro -dijo Edward mientras miraba con odio a Angelus- No se me olvidará
- Habeis sido buenos alumnos...-comenzó a decir Angelus
- Hemos sido el mejor equipo del curso -le interrumpió Edward- señor -añadió rápidamente ante la mirada de Angelus
- Por eso resultaréis premiados -Edward y Paolo se miraron extrañados- El premio es elegir vuestro protegido o protegida
- ¿Puede ser cualquiera?
- Sí, aunque tenga ya un ángel de la guardia asignado -masculló Angelus. Parecía que no lo aprobaba
- Yo ya lo he decidido -dijeron Edward y Paolo al unísono. Se miraron y después rieron
- Sus nombre por favor -pidió Angelus- Empieza tú Paolo
- Su nombre es Alessandra Bernardi. Es italia...
- ...na -completó Angelus- y planea irse a vivir a España.
- Exacto
- ¿Y tú Edward?
- Elijo a Bella Castillo. Estadounidense afincada en Punta Umbría, un pueblo de Huelva.
- Bien. Una pena que os vayais a separar ¿no? -Paolo rió- ¿Qué te hace tanta gracia? -dijo Angelus con desprecio en su voz- ¡Contesta!
- Convenceré a Alessandra para que vaya a vivir a Punta Umbría. Angelus no te preocupes...-comenzó Paolo
- ¿Por qué debería preocuparme? -dijo Angelus con impaciencia
- No me has dejado terminar. Iba a decir no te preocupes vamos a seguir estando juntos
Bella acabó de hacer el almuerzo. Seguía pensando en el ángel. Cuando acabara de comer llamaría a la familia. Sería como una reunión. Necesitaba saber si alguein había conocido a alguien similar. Bella comió rápidamente e inmediatamente después cogió el movil. Empezó a llamar a sus contactos. Quedarían en su casa. En el jardín, pues el salón no era excesivamente grande. Llamó a Alice (que iría con Jasper), a Carlisle (que iría con Esme), a Emmett (que iría con Rose), a Irina (que iría con Gonza) y a Lucas. Cuando terminó de llamarles, Bella se fijó en Ben. La observaba extrañado. Bella creyó debía contarle el secreto a su hermano de la misma forma que se lo iba a revelar a los demás. Ben se ruborizó cuando vió que Bella le miraba. Bella suspiró sonoramente y le dijo a Ben que fuera al jardín. Se cambió de ropa (se puso unos vaqueros azules artisticamente desgastados y una camiseta de algodón blanca de manga larga) y después salió al jardín. Allí le esperaban Ben, Alice, Jasper, Irina, Gonza y Lucas. Ben parecía un poco nervioso. No sabía que hacía en aquella extraña reunión.
Media hora después, terminaron de llegar los invitados. Todos empezaron a cuchichear. Bella carrapeó y callaron rápidamente.
- Algunos sabéis por que estais aquí o lo estáis intuyendo -dijo mientras sonreía a Irina, a Alice y a Lucas- Bueno la mayoría no lo sabéis, así que comenzaré desde el principio. Cuando murió Edward -ante la mención del nombre algunos (especialmente los Castillo) se removieron inquietos- le pregunté algo a Irina en el hospital ¿recordáis?
- Claro que sí Bella -la voz de Esme se quebró en la último sílaba. Carraspeó- Aunque nunca supimos que fue.
- La pregunta era ¿se puede arreglar? -intervino Irina- Le respondí que no.
- Nunca le gustaron ese tipo de hechizos -intervino Lucas seriamente- Aunque no te impidió hacer uno de ellos en tus tiempos ¿verdad Irina?
- La verdad fue algo tonto -respondió Irina- y no lo volveré a hacer
- Para traducirselo a los demás. Hablamos del hechizo de Edward -Lucas miró a Ben. Vió que estaba sorprendido- Por decirlo así Irina les transformó en animales durante la noche. Bueno ese hechizo es muy peligroso y se puede romper de varias formas. Una con la solución favorita, el amor -miró a Bella sonriendo- y dos matando al causante del hechizo...
- O sea debería haber matado a Edward -interrumpió Irina- y como cogí mucho cariño a los Castillo nunca lo hubiera permitido
- Entonces... ¿si matamos a Andrés conseguiremos lo que deseamos?
- No Bella -le dijo Lucas- el no fue el...
- Siento interrumpir pero... ¿qué es lo que queréis conseguir? -preguntó Rose
- Revivir a Edward- respondió Alice. Todos miraron fijamente a Bella.
Capitulo 26
Bella despertó una hora después. Estaba tendida sobre las hojas resecas que cubrian el suelo del bosque. Alguien había cogido su movil y lo había dejado junto a ella. Bella intentó incorporarse rápidamente, pero se mareó un poco. Se acostó de nuevo sobre las hojas resecas. Cuando se sintió con fuerzas, se incorporó lentamente. Se agachó y recogió su movil. Miró las últimas llamadas. Podrían haberle cogido el movil para llamar o enviar un mensaje. Cuando se aseguró de que no habían llamado por él, miró los mensajes. No había ninguno que ella no hubiera realizado. Estuvo una media hora mirando todo el contenido de su movil (música, fotos, notas...). No encontró nada. O eso creía hasta que miró en borradores. Solo había un borrador. Bella lo abrió. Decía : "Some will win, some will lose". Bella lo tradució en unos segundos (Algunas veces se gana, algunas veces se pierde). Solo el anciano podría haberle dejado aquel borrador. ¿Lucas le habría mentido respecto a los ángeles?. ¿Había más criaturas que pudieran tener los ojos dorados?. Cuando lo dijo Lucas parecía muy seguro y Bella estaba segura de que Irina y Lucas no le mentirían. Mientras pensaba empezó a caminar. Cuando se dió cuenta estaba dando vueltas alrededor de su propia casa. Entró en el jardín. Ben estaba solo con Anita. La otra chica parecía que se había ido. Bella se dió cuenta de que Ben la miraba nervioso. Bella pensó que la chica debía estar escondida en el jardín. Bella sonrió y le gritó a Ben que iba a hacer el almuerzo. Bella se fijó en el suspiro de Ben. Después se dió la vuelta y entró en la casa.
Edward y Paolo estuvieron celebrando la victoria mientras Angelus los vigilaba. Cuando Edward vió a Angelus se lo dijo a Paolo y ambos callaron. Seguramente Angelus le diría algo importante a los chicos. Angelus al darse cuenta de que lo vieron, entró en la sala donde se encontraban Paolo y Edward. Angelus paró de andar cuando llegó junto a ellos. Estaba sonriendo, algo muy extraño por lo que Edward y Paolo se miraron. Paolo llevaba mucho tiempo allí y nunca le había visto sonreir.
- Excelente chicos -dijo Angelus fríamente mientras miraba a Edward y a Paolo- Paolo debes estar contento ¿verdad?
- Sí, señor -le respondió Paolo extrañado ante el tono frío de Angelus
- Lo suponía -Edward miró a Angelus fieramente. Otra vez había usado el tono frío- Edward ¿te pasa algo?
- No
- No "señor" Edward recuerdalo.
- Claro -dijo Edward mientras miraba con odio a Angelus- No se me olvidará
- Habeis sido buenos alumnos...-comenzó a decir Angelus
- Hemos sido el mejor equipo del curso -le interrumpió Edward- señor -añadió rápidamente ante la mirada de Angelus
- Por eso resultaréis premiados -Edward y Paolo se miraron extrañados- El premio es elegir vuestro protegido o protegida
- ¿Puede ser cualquiera?
- Sí, aunque tenga ya un ángel de la guardia asignado -masculló Angelus. Parecía que no lo aprobaba
- Yo ya lo he decidido -dijeron Edward y Paolo al unísono. Se miraron y después rieron
- Sus nombre por favor -pidió Angelus- Empieza tú Paolo
- Su nombre es Alessandra Bernardi. Es italia...
- ...na -completó Angelus- y planea irse a vivir a España.
- Exacto
- ¿Y tú Edward?
- Elijo a Bella Castillo. Estadounidense afincada en Punta Umbría, un pueblo de Huelva.
- Bien. Una pena que os vayais a separar ¿no? -Paolo rió- ¿Qué te hace tanta gracia? -dijo Angelus con desprecio en su voz- ¡Contesta!
- Convenceré a Alessandra para que vaya a vivir a Punta Umbría. Angelus no te preocupes...-comenzó Paolo
- ¿Por qué debería preocuparme? -dijo Angelus con impaciencia
- No me has dejado terminar. Iba a decir no te preocupes vamos a seguir estando juntos
Bella acabó de hacer el almuerzo. Seguía pensando en el ángel. Cuando acabara de comer llamaría a la familia. Sería como una reunión. Necesitaba saber si alguein había conocido a alguien similar. Bella comió rápidamente e inmediatamente después cogió el movil. Empezó a llamar a sus contactos. Quedarían en su casa. En el jardín, pues el salón no era excesivamente grande. Llamó a Alice (que iría con Jasper), a Carlisle (que iría con Esme), a Emmett (que iría con Rose), a Irina (que iría con Gonza) y a Lucas. Cuando terminó de llamarles, Bella se fijó en Ben. La observaba extrañado. Bella creyó debía contarle el secreto a su hermano de la misma forma que se lo iba a revelar a los demás. Ben se ruborizó cuando vió que Bella le miraba. Bella suspiró sonoramente y le dijo a Ben que fuera al jardín. Se cambió de ropa (se puso unos vaqueros azules artisticamente desgastados y una camiseta de algodón blanca de manga larga) y después salió al jardín. Allí le esperaban Ben, Alice, Jasper, Irina, Gonza y Lucas. Ben parecía un poco nervioso. No sabía que hacía en aquella extraña reunión.
Media hora después, terminaron de llegar los invitados. Todos empezaron a cuchichear. Bella carrapeó y callaron rápidamente.
- Algunos sabéis por que estais aquí o lo estáis intuyendo -dijo mientras sonreía a Irina, a Alice y a Lucas- Bueno la mayoría no lo sabéis, así que comenzaré desde el principio. Cuando murió Edward -ante la mención del nombre algunos (especialmente los Castillo) se removieron inquietos- le pregunté algo a Irina en el hospital ¿recordáis?
- Claro que sí Bella -la voz de Esme se quebró en la último sílaba. Carraspeó- Aunque nunca supimos que fue.
- La pregunta era ¿se puede arreglar? -intervino Irina- Le respondí que no.
- Nunca le gustaron ese tipo de hechizos -intervino Lucas seriamente- Aunque no te impidió hacer uno de ellos en tus tiempos ¿verdad Irina?
- La verdad fue algo tonto -respondió Irina- y no lo volveré a hacer
- Para traducirselo a los demás. Hablamos del hechizo de Edward -Lucas miró a Ben. Vió que estaba sorprendido- Por decirlo así Irina les transformó en animales durante la noche. Bueno ese hechizo es muy peligroso y se puede romper de varias formas. Una con la solución favorita, el amor -miró a Bella sonriendo- y dos matando al causante del hechizo...
- O sea debería haber matado a Edward -interrumpió Irina- y como cogí mucho cariño a los Castillo nunca lo hubiera permitido
- Entonces... ¿si matamos a Andrés conseguiremos lo que deseamos?
- No Bella -le dijo Lucas- el no fue el...
- Siento interrumpir pero... ¿qué es lo que queréis conseguir? -preguntó Rose
- Revivir a Edward- respondió Alice. Todos miraron fijamente a Bella.
lunes, 17 de mayo de 2010
Nota
Bueno no pude actualizar en algún tiempo porque estuve con exámenes y aunque seguire con ellos actualizaré pronto. Hoy comienza una nueva era XD no se si habreis visto el cambio de look del blog pues eso XD que el blog a cambiado por fin. Si teneis alguna sugerencia ponerme un comentario y listo... Bueno ya termino. Hasta pronto people.

Y os dejo este collage con fotos de el trailer de eclipse hecho por mi.

Y os dejo este collage con fotos de el trailer de eclipse hecho por mi.
miércoles, 14 de abril de 2010
THe lion and the lamb. Capitulo 25
Edward pensaba que pasaron muchos días desde la primera de sus "clases". Las "clases" eran en realidad pruebas. En ellas los aprendices de ángeles tenían que saber aconsejar a una persona y, si no le daba un buen consejo y estaba a punto de cometer una estupided, como por ejemplo saltar desde el punto más alto de un acantilado, salvarles. A Edward se le daba bastante bien. Sobre todo lo de salvar. A Paolo se le daba bastante bien. Edward no sabía como había podido suspender tantas veces. La respuesta llegó al final del día. La última prueba del día consistía en salvar a unas personas. Cuatro conocidos. Solo tendrían un minuto para pensar a quien salvar. Edward se preocupó mucho cuando Angelus le contó lo de la última prueba. Si la superaba, el consejo de ángeles le permitiría hacer "el último examen". Paolo estaba muy concentrado cuando Angelus dijo lo del último examen. Era su última oportunidad.
Angelus les llevó a una habitación desconocida para Edward. En ella, Angelus (con la magia de los ángeles) haría dos copias perfectas de conocidos de Edward y Paolo. Estos debían salvar como a cuatro personas. En un minuto. Si no lo conseguían Edward tendría que repetirlo de nuevo y Paolo iría al "otro" lado. Edward se concentró rápidamente. Entonces la habitación se transformó. Estaban en el borde de un acantilado. Cuatro personas se preparaban para saltar. Eran cuatro chicas. Edward reconoció a dos. Eran Alice y Bella. Angelus puso en marcha su cronómetro. Rápidamente Edward salió corriendo hacia Bella. La cogió mucho antes de que se tirara. Después salvó a Alice cuando caía. Paolo a su lado consiguió salvar a una chica. Era guapa. Su pelo era de color negro. Sus ojos eran azules. Edward ayudó a Paolo a subir a la chica. Quedaban solo quince segundos. La chica que estaba al otro lado de Paolo se le parecía mucho. Se dejó caer. Edward siguió un impulso y se tiró tras ella. La cogió... Pero estaban cayendo. Edward intentó agarrarse a alguna roca. Lo consiguió. Le quedaban solo diez segundos. Edward subió a la chica lo más rápido que pudo. Quedaban cinco segundos. Tenían que salir de la sala si querían superar la prueba. Ya habían salido Bella, Alice y la otra chica. En el mismo momento en el que Edward subió, Paolo cogió a la chica y se la llevó fuera de la sala. Solo quedaba por salir Edward. Corrió lo más rápido que pudo y... lo consiguió. Aliviados, Edward y Paolo chocaron los cinco.
Alice se fue cuando la llamó Jasper. Irina se quedó solamente unos diez minutos más. Entonces Bella se quedó sola con Lucas. Era digno de su confianza. Bella estuvo varias horas hablando con Lucas. El tema de conversación fue la vida de Edward. Cuando terminó de hablar sobre él, Bella le preguntó a Lucas si había alguna forma de revivir a Edward. Este le dijo que solo con la magia oscura podían hacer algo así. Lucas le dijo que él no dominaba esa magia y podía destruir el cuerpo de Edward. Cuando lo dijo Bella apretó el colgante sobre su pecho. No permitiría que se destruyera su cuerpo. Al ver su expresion, Lucas también le dijo que si conseguía un buen equipo de magos (benévolos o malignos) podía intentar revivir a Edward mediante la magia antigua. Una magia que no se usaba desde hacia muchísimos años, pero que sin embargo Lucas controlaba porque su madre le enseñó antes de que la secuestraran. Para ese que Lucas hiciese ese conjuro solo necesitaba poder. Bella le dijo a Lucas que tenía varios contactos que le podían ayudar. Lucas se alegró al oir eso. Le dijo a Bella que los magos o brujas que consiguieran debían tener gran poder mágico, pues si no lo tenían podían morir mientras se hacia el conjuro. Bella asintió. Después miró su reloj. Eran las doce de la mañana. Bella se despidió de Lucas y se fue a su casa. Tropezó varias veces, pero consiguió llagar a su casa solo con unos rasguños en las palmas de las manos. Llegó por la parte trasera de la casa. Bella oyó una risa mientras caminaba hacia el jardín. Era la risa de Ben. Bella sigilosamente se coló en el jardín y estubo espiando a Ben. Estaba con una chica de su edad más o menos. La chica era rubia y sus ojos eran de color celeste. La chica sostenía a Anita mientras Ben estaba jugando con la niña. De repente, Ben se levantó y entró en la casa. Unos minutos después apareció con una manta. La tiró sobre el césped del jardín y se sentó allí. Ben le dijo a la chica que le pasara a la niña. Eso hizo, después dejó a Anita a su lado y se acostó. Unos segundos después, la chica se tiró también en la manta y recostó su cabeza sobre el vientre de Ben. Este sonrió complacido y empezó a acariciarle el pelo mientras observaba a Anita. Bella ssalió de nuevo al bosque. No quería interrumpirles. Mientras caminaba se chocó con un hombre. El hombre aguantó a Bella para que no se cayera. Bella miró al hombre para pedirle perdón y agradecerle el gesto. Levantó la cabeza y se quedó muda. Era el anciano del sueño. Sus ojos dorados brillaban espectantes mientras miraba a Bella. Bella se mostró sorprendida. Abrió la boca para decirle al anciano si le conocía. Pero antes de que dijera nada, el anciano la golpeó y la dejó inconsciente.
Angelus les llevó a una habitación desconocida para Edward. En ella, Angelus (con la magia de los ángeles) haría dos copias perfectas de conocidos de Edward y Paolo. Estos debían salvar como a cuatro personas. En un minuto. Si no lo conseguían Edward tendría que repetirlo de nuevo y Paolo iría al "otro" lado. Edward se concentró rápidamente. Entonces la habitación se transformó. Estaban en el borde de un acantilado. Cuatro personas se preparaban para saltar. Eran cuatro chicas. Edward reconoció a dos. Eran Alice y Bella. Angelus puso en marcha su cronómetro. Rápidamente Edward salió corriendo hacia Bella. La cogió mucho antes de que se tirara. Después salvó a Alice cuando caía. Paolo a su lado consiguió salvar a una chica. Era guapa. Su pelo era de color negro. Sus ojos eran azules. Edward ayudó a Paolo a subir a la chica. Quedaban solo quince segundos. La chica que estaba al otro lado de Paolo se le parecía mucho. Se dejó caer. Edward siguió un impulso y se tiró tras ella. La cogió... Pero estaban cayendo. Edward intentó agarrarse a alguna roca. Lo consiguió. Le quedaban solo diez segundos. Edward subió a la chica lo más rápido que pudo. Quedaban cinco segundos. Tenían que salir de la sala si querían superar la prueba. Ya habían salido Bella, Alice y la otra chica. En el mismo momento en el que Edward subió, Paolo cogió a la chica y se la llevó fuera de la sala. Solo quedaba por salir Edward. Corrió lo más rápido que pudo y... lo consiguió. Aliviados, Edward y Paolo chocaron los cinco.
Alice se fue cuando la llamó Jasper. Irina se quedó solamente unos diez minutos más. Entonces Bella se quedó sola con Lucas. Era digno de su confianza. Bella estuvo varias horas hablando con Lucas. El tema de conversación fue la vida de Edward. Cuando terminó de hablar sobre él, Bella le preguntó a Lucas si había alguna forma de revivir a Edward. Este le dijo que solo con la magia oscura podían hacer algo así. Lucas le dijo que él no dominaba esa magia y podía destruir el cuerpo de Edward. Cuando lo dijo Bella apretó el colgante sobre su pecho. No permitiría que se destruyera su cuerpo. Al ver su expresion, Lucas también le dijo que si conseguía un buen equipo de magos (benévolos o malignos) podía intentar revivir a Edward mediante la magia antigua. Una magia que no se usaba desde hacia muchísimos años, pero que sin embargo Lucas controlaba porque su madre le enseñó antes de que la secuestraran. Para ese que Lucas hiciese ese conjuro solo necesitaba poder. Bella le dijo a Lucas que tenía varios contactos que le podían ayudar. Lucas se alegró al oir eso. Le dijo a Bella que los magos o brujas que consiguieran debían tener gran poder mágico, pues si no lo tenían podían morir mientras se hacia el conjuro. Bella asintió. Después miró su reloj. Eran las doce de la mañana. Bella se despidió de Lucas y se fue a su casa. Tropezó varias veces, pero consiguió llagar a su casa solo con unos rasguños en las palmas de las manos. Llegó por la parte trasera de la casa. Bella oyó una risa mientras caminaba hacia el jardín. Era la risa de Ben. Bella sigilosamente se coló en el jardín y estubo espiando a Ben. Estaba con una chica de su edad más o menos. La chica era rubia y sus ojos eran de color celeste. La chica sostenía a Anita mientras Ben estaba jugando con la niña. De repente, Ben se levantó y entró en la casa. Unos minutos después apareció con una manta. La tiró sobre el césped del jardín y se sentó allí. Ben le dijo a la chica que le pasara a la niña. Eso hizo, después dejó a Anita a su lado y se acostó. Unos segundos después, la chica se tiró también en la manta y recostó su cabeza sobre el vientre de Ben. Este sonrió complacido y empezó a acariciarle el pelo mientras observaba a Anita. Bella ssalió de nuevo al bosque. No quería interrumpirles. Mientras caminaba se chocó con un hombre. El hombre aguantó a Bella para que no se cayera. Bella miró al hombre para pedirle perdón y agradecerle el gesto. Levantó la cabeza y se quedó muda. Era el anciano del sueño. Sus ojos dorados brillaban espectantes mientras miraba a Bella. Bella se mostró sorprendida. Abrió la boca para decirle al anciano si le conocía. Pero antes de que dijera nada, el anciano la golpeó y la dejó inconsciente.
miércoles, 7 de abril de 2010
THe lion and the lamb. Capitulo 24
El compañero de habitación de Edward se llamaba Paolo. Había nacido en Roma. Paolo llevaba varios meses entrenando en la escuela de ángeles, pero no terminaba de encajar allí. Esa era su última oportunidad. Si no conseguía aprobar le echarían de la escuela. Edward hizo buenas migas con Paolo. Este le contó que tuvo un accidente mientras iba con su novia en moto. Ella se salvó. Se llamaba Alessandra. También le contó que iba rápido en la moto porque llegaba tarde a una audición que tenía en un teatro. Era cantante y actor. Se llevó una grata sorpresa cuando Edward le dijo que él también era actor y que estaba trabajando en una serie española. Durante el día anterior ambos hablaron mucho. Edward habló a Paolo sobre toda su larga vida. Incluido el por qué del hechizo. Cuando Edward se lo contó Paolo no parecía muy convencido. Creía que Edward le estaba gastando una broma.
Esa noche Bella tuvo un sueño muy extraño. Extrañísimo. En ella un anciano de voz grave se llevaba a su hija a algún sitio. Bella se pasaba buscandola mucho tiempo. Preguntando por toda el pueblo. Recibía una carta del anciano (llamado Ángel). Este le decía que su hija estaba en la ciudad de Roma, junto al puente Milvio. El que está encima del río Tiber. Bella inmediatemente cogía un vuelo y volaba hasta Roma. Cuando llegaba cogía un taxi e iba hacia el puente. Estaba lleno de turistas, por supuesto. Ya se sabe que la historia de Moccia caló mucho entre los italianos. Tuvo un gran éxito. Muchas parejas estaban poniendo sus "candados del amor". Mientras cruzaba el puente, Bella se fijó en uno especialmente. En él ponía "E&B unidos hasta en la muerte". Bella se acercó a el candado. Era viejo y estaba un poco oxidado. Pensó que era una gran coincidencia. E de Edward y B de Bella y hasta ellos estaban tan unidos como decían en el candado. Se acercó más. De pronto, algo envistió a Bella. Esta calló hacia el río Tiber. Ese día las aguas estaban agitadas. Si caía seguramente moriría. Justo antes de llegar al agua, Bella miró hacia arriba. Allí estaban Andrés, Anita y un anciano. Era una anciano de cabellos y barbas blancas. Sus ojos eran de color dorado. Estaba vestido con una túnica larga y blanca. Un brillo de malicia brilló en sus ojos dorados. El impacto con el agua hizo que Bella se quedara casi inconsciente. Antes de cerrar sus hojos por última vez, miró a su alrededor. Allí estaba Edward. Bella se fue sumergiendo con su amor...
De repente, Bella despertó pensando todavía en su sueño. Creyó que el leer el libro A tres metros sobre el cielo era el causante del sueño. Miró la hora. Eran las ocho en punto de la mañana. Se levantó. Fue directamente al baño y se lavó la cara. Después fue a la cocina. Allí Carlos le había dejado el desayuno (un tazón de cereales). Lo calentó en el microondas y se lo comió muy lentamente. Cuando acabó de desayunar eran las nueve y media. Justo cuando se levantó a fregar el tazón y la cuchara, Ben entró a la cocina. Bella lo miró y le dedicó una sonrisa burlona. Todavía se acordaba de lo del día anterior. Terminó de fregar. Ben acababa de coger un tazón para echarse cereales. Bella salió de la cocina y fua al cuarto de Anita. Anita estaba dentro de la cuna, duermiendo plácidamente. Bella la despertó. Después se la llevó a la cocina. Ben estaba esperando a que se calentaran los cereales, así que Bella le dejó a la niña en brazos mientras hacía el biberón. Ben le devolvió a la niña cuando los cereales terminaron de calentarse. Bella la cogió y le pidió a Ben que calentara la leche. Metió la leche en el microondas y se fue a desayunar. Terminó de hacer el biberón. Se lo dió a Anita que se lo bebió sin rechistar. Cuando Anita acabó, Ben terminó de fregar. Bella le dejó la niña a Ben diciendole que tenía que hacer cosas importantes. Ben cogió a la niña a regañadientes. Se la llevó al salón. Bella entró en su habitación y se vistió. Después cogió su movil y le mandó un mensaje a Alice y otro a Irina. Quería que ellas estuvieran presentes cuando ella hablara con Lucas. Por si acaso. A Bella no le gustaba ir desprotegida.
Media hora después, Bella, Alice e Irina se encaminaban al lugar donde Bella había quedado con Lucas. El lugar era un claro del bosque cercano a la casa de Bella. Las tres caminaron cuidadosamente entre los árboles. Algunos tenían aspecto tenebroso. Bella estaba un poco asustada. Irina se dió cuenta e intentó tranquilizarla. Tras diez minutos de caminata lo consiguió e inmediatamente después de que Bella dijera que estaba bien, entraron en el claro. El claro era liso y estaba lleno de flores silvestre que crecían a diestro y a siniestro. Era también un lugar muy soleado, por lo que había varios picnics allí. Era un lugar un poco dificil de encontrar, pero merecía la pena. En una de las mantas, había un chico joven. No mucho mayor que Bella. Estaba solo. Irina fue a su lado. Le saludó dandole dos besos. Después, Irina les hizo señas a Alice y a Bella para que la siguieran. Vieron al chico desde más cerca. Era moreno, de ojos verdes. Parecía sacado de una serie de televisión. Vestía una camiseta blanca de mangas cortas y unos vaqueros. Cuando Bella y Alice llegaron les sonrió. Ella le devolvieron la sonrisa. Entonces Irina habló.
- Bella, Alice -dijo sonriendo- este es Lucas
- Encan...-empezó diciendo Alice, pero Bella la interrumpió
- ¿Seguro que es él? -dijo dirigiendose a Irina- No podemos permitirnos falla, ya hay alguien que intenta boicotearnos.
- Si estoy segura Bella -respondió Irina
- ¿Cómo era? -preguntó Lucas
- No lo sé. Solo sé que su voz es muy grave
- Tienes muy pocas pistas entonces, pero podemos descubrir quién es. Lo sabremos si lo rastreo desde tu móvil.
- Bien -respondió Bella entregándole el móvil
- La llamada se hizo desde Roma -dijo Lucas tras unos minutos
- ¿Roma? -preguntó Alice extrañada
- Me lo imaginaba -dijo Bella con un susurro
- ¿Cómo? -preguntaron Lucas e Irina extrañados
- Tuve un sueño, más bien una pesadilla. Estaba en Roma. En el puente Milvio -Irina, Alice y Lucas se miraron extrañados. Lucas abrió la boca para interrumpir a Bella- ¿Nunca escuchasteis la leyenda de los candados del amor? -Los tres asintieron- Pues ese era el puente. Bueno pues encontré un extraño candado. Lo cogí y me empujaron hacia el río Tiber. Mientras caía ví a un anciano con Anita y Andrés. Estaba a punto de ahogarme y ví a Edward. Fuí hacia él. Después desperté.
- ¿Premonición? -susurró Alice
- No -respondió Irina
- ¿No hay relación? - preguntó Bella
- Sí que la hay Bella -respondió Lucas- La última vez que vieron a mi madre fue en ese puente. La secuestraron allí, ante varios testigos. Vieron como un anciano iba con ella. Después desapareció
- ¿Varios? -preguntó Bella
- Solo los magos sabían quien era mi madre Bella. Los demás los veían como una pareja que fue a ver su candado.
- ¿El anciano es un secuestrador?
- No sabemos si es el mismo anciano Bella -dijo Alice- Describeló
- Era...-Bella forzó un poco a su memoria- ¡Ya me acuerdo! Tenía los cabellos blancos. Tenía una barba larga y también de color blanco. Sus ojos eran de color dorado. Estaba vestido con una túnica larga y blanca. Cuando me vió caer sus ojos brillaron de malicia.
- Ojos dorados -dijo Irina con un susurro- Es imposible Bella
- ¿Por qué? -le preguntó Bella
- Porque solo los ángeles tienen los ojos de color dorado -respondió Lucas
- ¿Entonces...?
- Entonces no nos vale la pista. Un ángel no puede haberte amenazado. Además el que secuestró a mi madre tenía los ojos de color negro.
- Podría haber usado lentillas -sugirió Alice
- No creo...
Esa noche Bella tuvo un sueño muy extraño. Extrañísimo. En ella un anciano de voz grave se llevaba a su hija a algún sitio. Bella se pasaba buscandola mucho tiempo. Preguntando por toda el pueblo. Recibía una carta del anciano (llamado Ángel). Este le decía que su hija estaba en la ciudad de Roma, junto al puente Milvio. El que está encima del río Tiber. Bella inmediatemente cogía un vuelo y volaba hasta Roma. Cuando llegaba cogía un taxi e iba hacia el puente. Estaba lleno de turistas, por supuesto. Ya se sabe que la historia de Moccia caló mucho entre los italianos. Tuvo un gran éxito. Muchas parejas estaban poniendo sus "candados del amor". Mientras cruzaba el puente, Bella se fijó en uno especialmente. En él ponía "E&B unidos hasta en la muerte". Bella se acercó a el candado. Era viejo y estaba un poco oxidado. Pensó que era una gran coincidencia. E de Edward y B de Bella y hasta ellos estaban tan unidos como decían en el candado. Se acercó más. De pronto, algo envistió a Bella. Esta calló hacia el río Tiber. Ese día las aguas estaban agitadas. Si caía seguramente moriría. Justo antes de llegar al agua, Bella miró hacia arriba. Allí estaban Andrés, Anita y un anciano. Era una anciano de cabellos y barbas blancas. Sus ojos eran de color dorado. Estaba vestido con una túnica larga y blanca. Un brillo de malicia brilló en sus ojos dorados. El impacto con el agua hizo que Bella se quedara casi inconsciente. Antes de cerrar sus hojos por última vez, miró a su alrededor. Allí estaba Edward. Bella se fue sumergiendo con su amor...
De repente, Bella despertó pensando todavía en su sueño. Creyó que el leer el libro A tres metros sobre el cielo era el causante del sueño. Miró la hora. Eran las ocho en punto de la mañana. Se levantó. Fue directamente al baño y se lavó la cara. Después fue a la cocina. Allí Carlos le había dejado el desayuno (un tazón de cereales). Lo calentó en el microondas y se lo comió muy lentamente. Cuando acabó de desayunar eran las nueve y media. Justo cuando se levantó a fregar el tazón y la cuchara, Ben entró a la cocina. Bella lo miró y le dedicó una sonrisa burlona. Todavía se acordaba de lo del día anterior. Terminó de fregar. Ben acababa de coger un tazón para echarse cereales. Bella salió de la cocina y fua al cuarto de Anita. Anita estaba dentro de la cuna, duermiendo plácidamente. Bella la despertó. Después se la llevó a la cocina. Ben estaba esperando a que se calentaran los cereales, así que Bella le dejó a la niña en brazos mientras hacía el biberón. Ben le devolvió a la niña cuando los cereales terminaron de calentarse. Bella la cogió y le pidió a Ben que calentara la leche. Metió la leche en el microondas y se fue a desayunar. Terminó de hacer el biberón. Se lo dió a Anita que se lo bebió sin rechistar. Cuando Anita acabó, Ben terminó de fregar. Bella le dejó la niña a Ben diciendole que tenía que hacer cosas importantes. Ben cogió a la niña a regañadientes. Se la llevó al salón. Bella entró en su habitación y se vistió. Después cogió su movil y le mandó un mensaje a Alice y otro a Irina. Quería que ellas estuvieran presentes cuando ella hablara con Lucas. Por si acaso. A Bella no le gustaba ir desprotegida.
Media hora después, Bella, Alice e Irina se encaminaban al lugar donde Bella había quedado con Lucas. El lugar era un claro del bosque cercano a la casa de Bella. Las tres caminaron cuidadosamente entre los árboles. Algunos tenían aspecto tenebroso. Bella estaba un poco asustada. Irina se dió cuenta e intentó tranquilizarla. Tras diez minutos de caminata lo consiguió e inmediatamente después de que Bella dijera que estaba bien, entraron en el claro. El claro era liso y estaba lleno de flores silvestre que crecían a diestro y a siniestro. Era también un lugar muy soleado, por lo que había varios picnics allí. Era un lugar un poco dificil de encontrar, pero merecía la pena. En una de las mantas, había un chico joven. No mucho mayor que Bella. Estaba solo. Irina fue a su lado. Le saludó dandole dos besos. Después, Irina les hizo señas a Alice y a Bella para que la siguieran. Vieron al chico desde más cerca. Era moreno, de ojos verdes. Parecía sacado de una serie de televisión. Vestía una camiseta blanca de mangas cortas y unos vaqueros. Cuando Bella y Alice llegaron les sonrió. Ella le devolvieron la sonrisa. Entonces Irina habló.
- Bella, Alice -dijo sonriendo- este es Lucas
- Encan...-empezó diciendo Alice, pero Bella la interrumpió
- ¿Seguro que es él? -dijo dirigiendose a Irina- No podemos permitirnos falla, ya hay alguien que intenta boicotearnos.
- Si estoy segura Bella -respondió Irina
- ¿Cómo era? -preguntó Lucas
- No lo sé. Solo sé que su voz es muy grave
- Tienes muy pocas pistas entonces, pero podemos descubrir quién es. Lo sabremos si lo rastreo desde tu móvil.
- Bien -respondió Bella entregándole el móvil
- La llamada se hizo desde Roma -dijo Lucas tras unos minutos
- ¿Roma? -preguntó Alice extrañada
- Me lo imaginaba -dijo Bella con un susurro
- ¿Cómo? -preguntaron Lucas e Irina extrañados
- Tuve un sueño, más bien una pesadilla. Estaba en Roma. En el puente Milvio -Irina, Alice y Lucas se miraron extrañados. Lucas abrió la boca para interrumpir a Bella- ¿Nunca escuchasteis la leyenda de los candados del amor? -Los tres asintieron- Pues ese era el puente. Bueno pues encontré un extraño candado. Lo cogí y me empujaron hacia el río Tiber. Mientras caía ví a un anciano con Anita y Andrés. Estaba a punto de ahogarme y ví a Edward. Fuí hacia él. Después desperté.
- ¿Premonición? -susurró Alice
- No -respondió Irina
- ¿No hay relación? - preguntó Bella
- Sí que la hay Bella -respondió Lucas- La última vez que vieron a mi madre fue en ese puente. La secuestraron allí, ante varios testigos. Vieron como un anciano iba con ella. Después desapareció
- ¿Varios? -preguntó Bella
- Solo los magos sabían quien era mi madre Bella. Los demás los veían como una pareja que fue a ver su candado.
- ¿El anciano es un secuestrador?
- No sabemos si es el mismo anciano Bella -dijo Alice- Describeló
- Era...-Bella forzó un poco a su memoria- ¡Ya me acuerdo! Tenía los cabellos blancos. Tenía una barba larga y también de color blanco. Sus ojos eran de color dorado. Estaba vestido con una túnica larga y blanca. Cuando me vió caer sus ojos brillaron de malicia.
- Ojos dorados -dijo Irina con un susurro- Es imposible Bella
- ¿Por qué? -le preguntó Bella
- Porque solo los ángeles tienen los ojos de color dorado -respondió Lucas
- ¿Entonces...?
- Entonces no nos vale la pista. Un ángel no puede haberte amenazado. Además el que secuestró a mi madre tenía los ojos de color negro.
- Podría haber usado lentillas -sugirió Alice
- No creo...
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