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domingo, 4 de julio de 2010

The lion and the lamb. Última entrada.











Bueno esta va a ser la última entrada de "The lion and the lamb". Aqui podeis comentar que os pareció el final y comentar algo de la historia. Aquí os dejo también los personajes de estas últimas temporadas que no subí en la otra entrada de personajes (por que no habían aparecido aún).

http://proyecto-crepusculo.blogspot.com/2010/03/lion-and-lamb-2-temporada.html <----- para ver a los otros personajes

miércoles, 2 de junio de 2010

The lion and the lamb. Capítulo 37 (Final)

Bella seguía esperando a Andrés, habían pasado muchos meses. Emma ya había tenido a su hijo y ambas madres tenían miedo por sus hijos. Carlos y sus agentes seguían buscando a Andrés, pero no daban con él. Bueno a Bella le preocupaba pero no mucho, pues ese dái era muy importante. Era 2 de junio. Ese día hacía un calor espantoso. No se podía para en ningún lado, exepto en la playa. Allí estaba Bella con sus familiares y amigos. En realidad se iban a quedar allí todo el día pues iban a celebrar una gran boda ibicenca. Se iban a casar Bella y Edward, Alice y Jasper, Rose y Emmett, Lucas y Emma e Irina y Gonza. Iba a ser una gran celebración. Las chicas habían comprado el mismo vestido y los chicos hicieron lo mismo para no quedarse atrás. Esme organizaba la boda, mientras Carlos se ocupaba de la seguridad. Carlisle ayudó a su esposa como pudo aunque no tuvo mucho tiempo con su trabajo en el hospital. Las chicas eligiern la música mientras los chicos se ocupaban de la decoración. En el espigón, habían colocado un gran arco decorado con rosas blancas. Además cada silla tenía una rosa blanca encima. Todo tenía que estar perfecto para ese día tan especial. Y lo estuvo. Por fin llegó la hora de la boda. Las novias se terminaban de preparar para ir con sus padrinos (Carlos de su hijo, Carlisle de Rose y Alice y el padre de Gonza el de Irina). Cuando terminaron, cada una entró en su coche. Llegaron a la boda un poco tarde. Los padrinos las llevaron hasta el altar donde las esperaban sus respectivos novios. El cura empezó a dar la misa. Parecía algo desconcertado. A lo mejor nunca había visto una boda ibicenca. Parecía algo molesto ante la claridad de los trajes y ver a todo el mundo descalzo, pero no hizo ningún comentario. Al cabo de un largo rato, llego la parte más esperada.

- ¿Quereis recibir a vuestras esposas y prometeis serles fieles en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarlas y respetarlas todos los días de vuestra vida?
- Si queremos -respondieron los chicos
- ¿Quereis recibir a vuestros esposos, y prometeis serles fieles en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarlos y respetarlos todos los días de tu vida?
- Sí queremos
- El Señor confirme con su bondad este consentimiento vuestro que habéis manifestado ente la Iglesia y os otorgue su copiosa bendición. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre. Podeis besar a la novia

Llegó el momento. Los novios cogieron a sus novios (ahora esposas y las besaron). Todo el mundo aplaudió (exepto Esme y el padre de Gonza que tenían a Anita y a Jesús en sus brazos, respectivamente). De pronto un coche interrumpió la boda y fue hasta el arco. Los que estaban allí se dispersaron y todos se alejaron del coche. De el coche salió Andrés. Llevaba una pistola en la mano izquierda. Bella, que estaba tirada en el suelo al intentar quitarse, miró a Andrés. Sonreía. Apuntó a Bella con la pistola. Ella cerró los ojos. Oyó un disparo, pero no sintió nada. Bella abrió los ojos lentamente. Carlos se había puesto entre la bala y ella. Estaba sangrando mucho por el estómago. Él y Andrés empezaron a forcejear. Se oyeron varios disparos más. Todos fueron hacia Carlos, exepto uno que traspasó la sien de Andrés. Bella no supo como su padre había matado a Andrés, pero lo hizo. La liberó del yugo que la ahogaba. Bella se levantó y se acercó a Carlos. Carlos clavó sus ojos en los de su hija por última vez y cayó bajo el embrujo de Morfeo. Murió en los brazos de Bella mientras Edward llamaba a la ambulancia. Andres muerto en el acto yacía junto a Bella en el suelo. La ambulancia llegó y se llevó los dos cuerpos al tanatorio. Antes de rise cogió la rosa blanca del asiento de su padre

El día del funeral, solo estaban en el cementerio la verdadera familia de Bella. Se lo habían demostrado luchando junto a ella y ella se lo agradecía. El mismo cura que les casó dió la misa. Terminó pronto y solo quedaron Bella y Edward frente a la tumba. Bella murmuró un "Gracias" y puso la rosa blanca que había cogido sobre la tumba.

The lion and the lamb. Capítulo 36 (Penúltimo capítulo)

Bella llegó rápidamente a la casa. Ya la esperaban allí, pues Alice estaba fuera. Se abrazaron y entraron juntos. Todos estaban allí. Nadie había querido perderse el momento. Estaban hasta Kellan, Sarita, James y Alicia, aunque eso podía ser porque estaban muy debilitados. El cansancio también se notaba en Irina y en Lucas. Irina estaba apoyada en el pecho de Gonzalo y Lucas estaba sentado en el sofá junto a Emma que estaba ya enorme. Bella se fijó en que el cuerpo de Edward estaba sobre el otro sofá. Se acercó a él y le acarició la mejilla. Después miró por la ventana. Si lo había echo bien faltaba poco. Todos estuvieron espectantes. Por fin llegño la hora. La luz del crepusculo entró por la ventana. Entonces, Edward abrió los ojos durante unos segundos y después los cerró de nuevo. Nadie se dió cuenta de que había abierto los ojos. Nadie exepto Bella. Se lanzó a sus brazos aunque tuviera los ojos cerrados. Del golpe que le dió los abrió y la abrazó.
Amobs se besaron. No les importaba la gente que les estaba mirando. Poco a poco fueron vaciando la sala. Edward le dijo a Bella que le había echado muchísimo de menos. Bella le dijo que ella sentía que le había perdido para siempre...

Andrés seguía conduciendo hasta Punta. Mientras conducía trazaba su plan. Había perdido a su único y poderoso aliado, pues ya no lo visitaba. Tenía pensado secuestrar a Anita y a Emma. Cuando Emma tuviera al niño no serviría para nada. Conducía cada vez más rápido campo a través. Llegaría rápidamente a Punta si conducía así. No. No quería llegar demasiado pronto. Sería mejor atemorizarles un poco. Paró. Cogió su móvil y le mandó un mensaje a Ben. Eso sería suficiente para empezar. Se dejaría caer cerca de huelva. Eso les atemorizaría más. Después cogería un rehén qeu cambiaría por Anita. También podía coger a Emma y después secuestrar a Anita. Siguó pensando mientras se subía en el coche. Después tiró el móvil por la ventanilla. No lo necesitaba, además podían localizarlo por él.

Ben estaba en el jardín con Anita aún. Estaba leyendo el diario de Elena. Las lágrimas caían por sus mejillas mientras leía las páginas que Elena le dedicaba. Parecía que había cambiado de actitud. Que iba a dejar a Angelus cuando tuviera la oportunidad. Le iba a descubrir ante su mundo. Su mundo de ángeles. El móvil de Ben sonó. Ben suspiró. Seguramente era su hermana o su padre. Lo cogió lentamente y lo abrió. Le habían mandado un mensaje. Ben no miró ni de quién era. Lo leyó. En él ponía:

"Viejo amigo pronto te haré una visita. Recordaremos los viejos tiempos y hasta los nuevos. ;) avisa a tu hermana y a tu padre. Andrés"

Ben llamó rápidamente a Bella. Tardó algo en cogerle el móvil. Cuando lo hizo se molestó algo con Ben. Después le preguntó si le pasaba algo a Anita. Ben le respondió que no. Entonces Bella le colgó. Ben la llamó de nuevo. Sabía que lo que Andrés quería era aterrorizar a Bella, pero si Anita estaba en peligro no podía permitirlo.

Bella iba a subir con Edward a su habitación cuando le sonó el móvil. Miró a Edward y le pidió disculpas. Después, abrió el móvil mientras Edward le acariciaba el pelo. Le llamaba su hermano Ben. Suspiró. Se puso el móvil en el oido.

- ¿Qué quieres? -le dijo Bella algo molesta
- Bella acabo de recibir un...
- ¿Está bien Anita? -le preguntó interrumpiendole
- Sí
- ¿Y papá?
- También
- Entonces adiós -Bella se dió la vuelta colgando el móvil- Creo que no nos van a molestar más
- Eso espero -dijo Edward
- Bueno vam... -el móvil sonó de nuevo. Era Ben- ¿qué pasa ahora?
- Andrés me acaba de mandar un mensaje
- ¿Que Andrés? -Bella notó como la cara de Edward enrojecía de la furia- Contesta
- El que mató a tu novio -dijo Ben con sarcasmo- ¿Recuerdas?
- ¿Qué te dijo?
- Que viene hacia aquí
- Ben encierrate en casa y no le habrás a nadie hasta que llegue -y colgó
- Edward lo siento me tengo que ir
- No te preocupes Bella. Llamaré a los chicos para que te ayuden
- Gracias -se dieron un beso rápido- Adiós
- Adiós

Bella salió de la casa de Edward rápidamente. Llegó a su casa rápido. No había nadie en el jardín. Llamó a la puerta. Ben le abrió rápidamente. Bella entró y fue a la habitación de Anita. Estaba despierta. Parecía algo espectante. Bella la cogió y fue al salón con Ben. Ben le dijo a Bella que también había llamado a su padre. Carlos le dijo a Ben que ya estaban buscando a Andrés y que ya había vuelto a asesinar. Esta vez a un policía. Bella sintió pena por el pobre policía y miedo porque Andrés se dirigía hacia allí.

martes, 1 de junio de 2010

The lion and the lamb. Capítulo 35

Bueno como os habreis dado cuenta estoy haciendo una subida masiva de capitulos XD. Pues nada este es un minicapi. Intentaré rellenar otros cinco capitulos y sino puedo dejaré los capitulos en 37 o 38. Bueno comentad (cuando tengais tiempo) y decidme que os parece ;).

Capítulo 35

Bella miró al anciano de nuevo temblando. Se separó de él y se interpuso entre la cuna de Anita y el anciano. Miró al anciano fieramente aunque temblaba. El anciano parecí algo confuso. Se acercó a Bella. Ella se alejó hasta que se topó con la cuna de su hija.

- ¿Quién es? -le rpeguntó Bella bordemente
- Soy Adam. Soy el jefe del consejo de los ángeles
- ¿Qué quiere?
- Pedirte perdón
- ¿A mí? -dijo Bella incredula- ¿Por qué?
- Por no controlar a Angelus. Era un respetable miembro de la comunidad. Nunca pensamos que él y una de nuestras más fieles aliadas intentaran matarte. Aunque tú tampoco debiste meterte en sus asustos
- ¿Qué asunto? y ¿Qué fiel aliada? Solo intentó matarme él
- Iba a utilizar a Edward para derrocarnos. Le iba a prometer que tú estarías con él para siempre. Y como intentabas revivirle intentó sabotearte
- ¿La vieja de la reunión?
- Exacto. Era Elena disfrazada
- ¿Elena?
- Sí. Engatusó a tu hermano, aunque después se enamoró de él
- ¿Cómo lo sabe?
- Leimos el diario de Elena y las anotaciones de Angelus
- ¿Cómo murieron?
- Los matamos los miembros del consejo. A una por asesinato y al otro por traición
- Eso no es muy de ángeles ¿no?
- No somos como nos pintas
- Ya me dí cuenta - murmuró Bella
- ¿Dijiste algo?
- No
- Pronto será la hora del crepúsculo -dijo Adam sonriendo a Bella- Querás estar allí ¿no?

Bella miró al sonriente anciano. Parecía que sabía de su plan también. El sonriente anciano desapareció y Bella se quedó en estado de shock. Miró desde la ventana al cielo. Era verdad. La hora del crepúsculo estaba al caer. Dió un beso a Anita en la frente y salió de la casa. Ben estaba allí con un pequeño cuaderno en los brazos. Bella se acercó a él. El cuaderno tenía el nombre de Elena como portada. Ben le sonrió a Bella. Le dijo que un anciano se lo acababa de dar y que allí encontraría todas las respuestas. Bella le dijo que cuidara de Anita y se fue rápidamente a casa de Esme.

Mientras tanto en Madrid, varios policías investigaban edificios abandonados en los que Andrés había estado. Miraban en cada rincón del edificio. Pero no encontraban nada, exepto en uno. El policía que estaba en aquel edificio tuvo muy poca suerte. Acorraló a Andrés, o eso intentó. Andrés ,escondido en una pequeña sala, no tenía escapatoria. El policia iba a entrar. Abrió la puerta y entró apuntando a todos lados. A cada crujido que oía. Andrés, ágilmente saltó a su espalda. Estuvieron forzagenado un rato. El policía intentó cojer la pistola. Andrés le dió un golpe y lo dejó tirado en el suelo. Cogió la pistola y le disparó en la sien. Cogió un cuchillo de la "cocina" que había montado y cortó al policía. Con su sangre, dejó un mensaje en la pared. El mensaje decía: Together forever. Sabía que a Bella le gustaba el inglés. Iba a ser bueno que lo practicara antes de morir. Se cambió de ropa y salió sigilosamente. Después cogió su coche y empezó un largo viaje

The lion and the lamb. Capítulo 34

Bella fue rápidamente a casa de Esme. Varios coches estaban aparacados en la entrada. Bella llamó a la puerta de la casa. Le abrió Irina. Irina llevó al salón a Bella. La lámpara de araña del salón estaba encendida pese a ser de día. Allí estaban Lucas, James, Alicia, Kellan y Sarita. Cuando entró todos se volvieron. Irina le contó entre susurros que la casa debía estar vacía por si pasaba algo. Si salía mal podía dañar a los que se quedaran en la casa. Kellan le pidió el collar a Bella, pero esta no se quería deshacer del, así que Bella decidió quedarse (aunque Lucas e Irina protestaron y mucho). Todo comenzó cuando Irina, transformo de nuevo el collar de Bella en el cuerpo de Edward. Después, las manos de los magos brillaron de forma extraña. Sus manos parecían diamantes. Juntaron sus manos y formaron un circulo colocando el cuerpo de Edward en el centro. Empezaron a susurrar palabras en idiomas desconocidos para Bella. De pronto, algo empezó a brillar lentamente sobre el cuerpo de Edward. La cosa brillante cayó sobre el. Entonces un brillo dorado iluminó la sala. Todos los integrantes del circulo seguían cogidos de la mano. Empezaron a dar vueltas haciendo una especie de danza alrededor del cuerpo de Edward. De pronto todo quedó oscuro.

Edward observó con repugnancia los cuerpos de Angelus y Elena. Después, el jefe de los ancianos se acercó a Edward y le preguntó por qué un ángel ejemplar como Angelus se había convertido en escoria. Edward le dijo que era por él. El anciano le miró sin comprender. Entonces Edward le contó el plan de Bella. Desde lo del tanatorio hasta lo del hechizo que Irina y otros magos estabn a punto de hacer. El anciano sonrió a Edward. Después le preguntó si quería volver con Bella. Edward no pudo contestarle. Sintió sacudidas muy potentes en el estómago y sin poder remediarlo desapareció. Le pareció escuchar un "Adiós" del anciano antes de desaparecer, pero no estuvo seguro pues el dolor era fuerte. Apareció en una habitación bien iluminada. Algunas personas formaban un circulo. Una de ellas era una chica guapa. Su pelo y sus ojos tenían el mismo tono marrón Edward sonrió al reconocerla. Era Irina. También había otros que no conocía. Uno de ellos era joven, probablemente de la edad de Bella. Era moreno y de ojos verdes. Había dos chicos morenos y de ojos marrones. Uno de ellos tenía una mirada penetrante. También había dos chicas más, una de ellas tenía el pelo de color marrón, al igual que sus ojos, la otra era morena de ojos marrones. Ésta última tenía una mirada sensual. Felina. Entonces se fijó en la otra chica que estaba de pie en su habitación. Era su Bella... De pronto, la oscuridad engulló la sala.

Bella abrió los ojos lentamente. No se veía nada. Intentó encender la luz, pero no pudo. Parecía que ni funcionaba. De pronto, varias luces se encendieron en la sala. Todos los magos habían llevado linternas. Seguramente pensaba que podía pasar algo así. Irina se acercó a Bella.

- Tranquila -le dijo- todo va bien
- Eso no lo sabemos -intervino Kellan- podría haber ido mal. Aunque lo sabremos dentro de unas horas
- ¿Cómo que dentro de unas horas? -preguntó Bella a Irina
- Si ha salido bien y su espírito a vuelto se despertará sino...-dijo Lucas
- ¿Sino qué?
- Sino su cuerpo se descompondrá y sus huesos se harán polvo -dijo Sarita. Parecia que le gustaba la idea. Bella la miró enfadada. Deseaba tirarle de los pelos- Perdón
- ¿Cuando lo sabremos?
- A la hora del crepúsculo. Procura no llegar tarde - le dijo Lucas
- Entonces... ¿me voy?
- Sí -dijo Irina- será lo mejor
- Bueno gracias -dijo dirigiendose a Sarita, a Kellan, a James y a Alicia- No vemos luego -esto se lo dijo a Lucas y a Irina

Bella salió de la casa. Supiró y fue caminando lentamente hasta su casa. Pese hasta estar cerca, llegó una media hora más tarde. Su hermano estaba en el jardín. Recordó las palabras de Edward. Fue corriendo hasta su hermano. Se acercó a él. Estaba llorando. Bella le abrazó. Después de calmarlo le preguntó lo que le pasaba. Ben le respondió que acababan de asesinar a Elena. Bella se quedó rígida y abrazó de nuevo a su hermano. Podía ser bueno para él... o no. Ben le dijo a Bella en el oído que el asesino de Elena estaba dentro de la casa. Bella fue corriendo hasta allí. Abrió la puerta y fue hasta la habitación de Anita. Estaba dormidita. Bella suspiró y fue hacia la puerta. Cuando iba a salir algo se lo impidió. Bella se dió la vuelta. Allí había un anciano de aspecto severo que le miraba penetrantemente. Bella miró sus ojos. Eran de color dorado. Bella empezó a temblar

The lion and the lamb. Capítulo 33

Edward se acercó al cuerpo de Paolo mientras Angelus y Elena reían a todo pulmón. De pronto, Edward se levantó y fue hacia la puerta. Angelus le dejó pasar confiando en que el consejo de ancianos le culparía de la muerte de Paolo. Sin embargo, Edward no fue hacia el consejo de ancianos, sino que bajo hacia la tierra. Fue a la casa de Bella. Ella estaba acostando a Anita en su cuna cuando lo vió. Las lágrimas inundaron sus ojos. Edward se acercó a ella. Bella muda de la impresión lo miró.

- Confia en mí -le dijo Edward
- Eso ya lo hago
- Recuerdas las palabras de Angelus
- ¿Las de la hoguera?
- Sí, me dijo que iba a matar a...
- Vas bien encaminada. Bella me puedo quedar unos minutos más. Recuerda lo que dijo sobre mis amigos de Madrid. No confies en Elena tampoco -Edward sintió una sacudida en el estómago. Estaban intentando atraerlo al mundo de los ángeles- Recuer...

De pronto, Edward se desvaneció. Bella se quedó pensando. ¿Qué dijo exactamente Angelus? se preguntaba. Al fin lo recordó. Dijo: "Ben. Llevaré a Anita con su padre e iré a por tus queridos amigos. Empezaré con los amigos de Edward. Te preguntarás el por qué. Es fácil, Andrés está escondido allí...". Estaba compinchado con Andrés, por eso la encontró tan rápido. Andrés estaba en Madrid. Bella iba a ir a comisaria cuando su padre llegó a su casa. Parecía algo triste.

- Papá ahora iba a ir a comisaría a hablar contigo -le dijo Bella- Sé donde está Andrés
- Por desgracia yo también hija -Carlos se sentó en el sofá- Hoy aparecieron muertos Amaia, Anto, Marcos y Nicolás en el domicilio de las gemelas
- ¿Qué?
- Los mató Andrés. En el lugar del crimen dejó un mensaje para tí.
- ¿Qué decía?
- De un demonio disfrazado de ángel para la señorita Bella Rey
- ¿Lo dejó en una carta?
- No lo dejó escrito en una pared con la sangre de los amigos de Edward. Aparte de eso escribió una amenaza rayando la mesa del salón. Decía que si seguias con Anita en tu poder morirían más inocentes.

En ese momento, el móvil de Bella sonó. Bella lo cogió rápidamente. Era un número desconocido. Descolgó mirando de forma nerviosa a su padre.

- ¿Hola? -murmuró Bella
- Hola Bella -dijo una voz de chica- Me conociste ayer. Soy Sarita ¿recuerdas?
- Claro -dijo Bella. Se acordó sobretodo de su mirada felina y sensual- ¿Qué pasa?
- Todo está preparado. Ven cuando puedas. Te contaremos los detalles aquí.

Edward miró a su alrededor. El consejo de ancianos le había atraido hacia allí. Angelus sonreia desde un banco cercano. El consejo le llevo al centro de la sala circular. Todos miraban a Edward. Él desviaba su mirada de todos.

- Sabe por que le trajimos -dijo el jefe del consejo
- No -respondió Edward
- Por el asesinato de Paolo B...
- Yo no lo maté
- ¿Entonces? Solo estabas tu en ese momento
- Comprovasteis que pasó antes del apagón
- No miramos las cámaras ¿por qué lo dices?
- Fue Elena
- ¿Elena? Ella es fiel a nosotr...
- A Angelus en todo caso
- Nosotr...
- Angelus la salvó porque vosotros no queríais darle una segunda oportunidad tras matar a sus padre ¿no?
- Id a ver las camaras de seguridad

Dos ángeles guardianes fueron a ver las cámaras. Mientras otros dos amordazaron a Angelus y cinco intentaron hacer lo mismo con Elena, pero se les escapó. Todo el consejo de ancianos fue a seguirla. Entre todos, tardaron una media hora en amordazarla. Justo cuando terminaron la pusieron a la derecha de Angelus. Ella empezó a llorar. Los ángeles confirmaron lo que decía Edward. Leyeron sus derechos a Angelus y a Elena y después les asesinaron a sangre fría.

The lion and the lamb. Capítulo 32

- Edward ¿donde estabas? -le preguntó Paolo mientras Edward entraba en su habitación-
- Salvando a Bella
- ¿Qué le pasó?
- Angelus la intentó matar.
- ¿Te vió?
- Sí
- Angelus te va a echar
- No puede
- ¿Por qué?
- Tengo algunas pruebas contra él
- ¿Qué pruebas?
- Grabaciones
- ¿Cuándo las cogiste?
- Antes de salvar a Bella

Aporrearon la puerta de la habitación de los chicos con fuerza. Alguien gritaba fuera. Supusieron que era Angelus con alguno de sus seguidores. Paolo se levantó lentamente y le abrió la puerta. Angelus miró con furia a Edward. Elena, su más fiel seguidora, estaba tras él. La pequeña adolescente rubia parecía poca cosa pero era una de los ángeles mejor preparados para luchar del mundo. Elena sonreía sádicamente mirando a Edward. Edward la miró mal.

- Hola Angelus -dijo Edward- ¿qué haces por aquí? Ya no eres nuestro tutor
- Hola Edward -dijo el ángel con desprecio- Sabes por lo que estoy aquí
- Sabes que no harás nada
- ¿Por qué? Te voy a echar de aqui pequeño intruso traidor
- Porque tengo grabaciones -Edward le miró a los ojos- y son algo comprometidas. Lo de la playa fue... ummm... ¿extraño?. Un ángel corrupto ¿no?
- Nadie te creera
- En todo caso "os" ¿no Angelus? -intervino Paolo
- Elena -murmuró Angelus

Elena se tiró sobre Paolo. La luz se apagó en ese momento y todo quedó oscuro. Entonces se oyeron varios golpes, un gritó y después de eso nada más. Edward sintió como lo tiraban hacia a un lado. Levantó las piernas por si intentaban atacarle por arriba. Acertó y su atacante se llevó un buen golpe. Después de eso se hizo la luz. Angelus estaba sonriendo junto a la puerta. Elena estaba tirada en el suelo con las manos sobre el estómago. Paolo estaba muerto. Su sangre brotaba desde su estómago y caía empapandolo todo...

Alessandra despertó sobresaltada. Acababa de soñar como mataban a su ex. Era algo como un ángel. Antes de morir, Paolo le decía que la quería y que se reunirían pronto. También le decía que buscara en el bolsillo interior de la chaqueta que le regaló. Alessandra encendió la luz y buscó aquella chaqueta. La encontró rápidamente. Buscó en el bolsillo interior y, allí encontró un pequeño papel. En él había escritar unas palabras. Las palabras era: "Tu starai sempre nel mio cuore" (Traducción: Tú siempre estarás en mi corazón). Alessandra reconoció la letra de Paolo. Era imposible que aquella nota estuviera desde hacia tanto tiempo ahí. Ella misma buscó en ese bolsillo el día anterior y no estaba. Alessandra siguió cavilando duranto unos minutos. Después se acostó de nuevo. Mientras dormía solo veía recuerdos de Paolo. Alessandra no lo aguantó más y, fue a la cocina del hotel. De allí cogió un cuchillo y se cortó las venas...

Paolo abrió los ojos. Estaba en un sitio donde había muchas personas. Parecía una parada de autobús. Como si todas aquellas personas esperaran algo. Paolo recordó sus últimos momentos. Era imposible que estuviera vivo. Elena lo había matado. Era totalmente imposible. Entonces pensó que aquello era a lo mejor el limbo. No era como se lo imaginaba. El autobús llegó. Paolo se sentó en la parada. No iba a subir, por lo menos a ese. Esperó durante unas horas. De pronto alguien más apareció allí. Era una chica. La chica era morena y de ojos azules como el mar. Era alta y delgada. Se acercó a Paolo incredula. éste la reconoció rápidamente. Era Alessandra. Su Alex. Ambos corrieron a los brazos del otro. Cuando se encontraron se besaron. Entonces un autobús paró frente a ellos. Ambos subieron...

Bella miró su reloj. Eran las tres menos diez. Salió pitando hacia la casa de Esme. Reconoció el coche de Alice en la puerta, lo que quería decir que seguramente Lucas había llegado ya. Bella entró en la casa. En el salón había cuatro extraños. Lucas y Emma estaban sentados en el sofá junto a Alice e Irina.

- Bella -le dijo Lucas- nos tenemos que ir pronto así que te los presento rápido ¿vale? -ella asintió- Este -dijo señalando a un chico de unos 15 años moreno y de ojos marrones- es James. Esta -dijo señalando a una chica de la misma edad de James. Tenía el pelo castaño y los ojos marrones- es Alicia. Este -dijo señalando a un chico de unos 20 años. Moreno de ojos marrones y de mirada penetrante- es Kellan y esta -dijo señalando a una chica de unos 20 también. Era guapa, morena, de ojos marrones y de mirada felina y sensual- es Sarita.
- Gracias -les dijo a los magos y brujas que habían acudido en su ayuda- Muchisimas gracias

The lion and the lamb. Capítulo 31

Empieza por fin la nueva (y última temporada). Pensaba hacer más capitulos pero, tengo otra historia en mente que como minimo tendra cincuenta capitulos XD ya se que me paso pero tenog muchos personajes jajaja de momento solo 40. Bueno aqui os pongo la continuación.

Capítulo 31

- ¿Edward? -susurró Bella de nuevo

Entonces abrió los ojos. Estaba en el asfalto. O la caída la había matado o la caída se había detenido y ahora estaba a salvo en el suelo. Entonces Bella escuchó su nombre. Alice acababa de salir del edificio y corría hacia ella. Cuando llegó junto a ella, la abrazó tan fuerte que Bella temía que le hubieran roto las costillas. Rápidamente, Alice cogió su movil y llamó a alguien. Después le dijo a Bella que acababa de llamar a Lucas y a Emma. Que los había llamado antes, cuando recibió su llamada. Que iban a volver a el pueblo a ayudarla a buscarla. Bella le sonrió a Alice. En ese momento se oyó un grito de furia. Alice se asustó, pero Bella ya conocía esa voz. Angelus acababa de descubrir que Bella no había muerto. En ese momento salieron todos los que estaban en el interior del edificio (Emmett, Rosalie, Jasper, Irina y Gonza). Todos corrieron hasta donde estaba Bella y la abrazaron. Después felicitaron a Alice por haberla encontrado. Justo después de la última felicitación, oyeron una carcajada. Todos se quedaron rígidos. Reconocieron aquella risa. Era la Edward. Pocas veces a habían oido pero era inconfundible. Entonces se oyó un grito de rabia. Bella supuso que era el de Angelus y se estremeció.

- ¿Qué te pasó? -le preguntó Irina
- Angelus, ya sabéis el ángel, apareció en mi casa y le dió al cartero una carta que le debía leer sola. Entonces fue cuando te dije lo de los pañales -Irina asintió- En la carta, el anciano decía que esa misma noche a las cuatro de la madrugada la esperaba en la playa. Que si quería volver a ver a lo que más valorase tendría que ir. Pensé en vosotros así que no podía dejar de ir -Unas lágrimas calleron por la mejilla de Bella- Fui a la playa. Alí me esperaba junto a una hoguera. Me inmovilizó con algún hechizo o algo. No me podía mover aunque pudo ser del miedo. Me dijo que había ángeles corruptos o algo así y que sabía que yo quería revivir a Edward, pero que él también quería que se quedase con él. Me dijo que primero me mataría a mí. Después iría a por Anita, a por mi padre y a por mi hermano. Después a por los amigos de Edward y a por ti Irina y a por Lucas y a por vuestras parejas -Bella ya no podía controlar los sollozos- y al final iría a por los Castillo. Al final me pude mover y escapé hasta aquí. Me tiró desde lo alto y aterrizé lentamente supongo.
- ¿Cómo? -preguntó Irina
- Edward estaba junto a mi -respondió Bella- aunque supongo que fue una ilusión
- Vamonos de aquí -dijo Emmett- este sitio me da mala espina.
- Claro -dijo Bella mientras se metía en el Porshe de Alice
- Bella -dijo Alice cuando ella y Jasper estuvieron dentro del Porshe- ¿quieres saber algo?
- ¿Cómo lo sabes? -dijo Bella mirandola
- Soy tu mejor amiga ¿recuerdas? -ambas rieron
- ¿Cuándo vuelven Lucas y Emma?
- Mañana
- ¿Me llevas a mi casa?
- Creia que querías estar algo tranquila y te llevo a la casa nueva de Jasper y mía
- Gracias Alice -murmuró Bella antes de dormirse en el asiento trasero del coche

Al día siguiente, Bella despertó en una habitación desconocida para ella. Le costó unos minutos visualizar lo que pasó la noche anterior. La habitación en la que estaba estaba llena de cajas. Solo había un pequeño caminito libre hasta la puerta. Bella lo cruzó y abrió la puerta. La puerta daba directamente al salón, donde estaban Alice y Jasper, ambos se sorprendiron al verla.

- ¿No quieres dormir un poco más?
- No -Bella bostezó- ¿qué hora es?
- Las doce y media
- ¿Tan tarde? Lo siento Alice pero tengo que irme con Anita
- Vale ¿quieres que te lleve en coche?
- No hace falta. Tengo ganas de pasear un poco.
- Vale. Llamé antes a Carlos. Le dije que tenía una pequeña crisis con Jasper y que te quedaste conmigo toda la noche
- Gracias Alice
- De nada, por cierto Lucas llegará a las tres ¿vendrás?
- A casa de Esme ¿no?
- Sí
- Claro que iré. Esperadme

Bella cruzó varias calles sin rumbo. De pronto, se encontró junto a la casa de los Castillo. Bella se acordó de la primera vez que pasó por delante de ella. La primera vez que vió a Edward. Se le hizo un nudo en la garganta y fue corriendo hasta su casa. En el jardín, Ben estaba con otra vez con la chica rubia. De nuevo estaban jugando con Ana. Como Bella no tenía ganas de esconderse de nuevo, entró en el jardín y los sorprendió. Ben y la chica se ruborizaron un poco.

- Hola -le dijo Bella a la chica- no sé si me conocerás. Soy Bella, la hermana de Ben.
- Hola -le dijo la chica- yo soy Elena
- Encantada Elena -Bella se volvió hacia Ben que tenía a Anita en sus brazos- ¿Le diste el biberón a Anita?
- Sí, como no estabas me encargué yo porque papá se fue a trabajar.
- Vale yo vuelvo dentro

viernes, 21 de mayo de 2010

The lion and the lamb. Capítulo 30

Bueno lo rpoemtido es deuda ;) Este final de temporada es mas cortito que los demás pero me gusta este final más. Después del 31 de Mayo seguire subiendo cpais. Hasta pronto

Capitulo 30

Una semana después llegaron todos menos Lucas y Emma (su reunión era más tarde que la de los demás). Ninguno traía a ningún mago consigo. A todos le habían dicho lo mismo que Bella. Nadie podía ayudarla para salvar a Edward. Sin embargo, Irina le dijo a Bella que podían intentarlo. Lucas e Irina podían realizar el hechizo. Aunque seguramente alguno moriría (o los dos). Era demasiado arriesgado. Bella no podía pedirle eso a sus amigos.

Al día siguiente, Lucas le mandó un SMS a Bella. Creía que podía conseguir la ayuda de varios magos y brujas, pero tendría que quedarse una semana más. También decía que Emma estaba bien y que no se preocupara. Cuando terminó de leer el SMS lo leyó en voz alta para Irina (que se había quedado a dormir la noche anterior). Irina se quedó algo sorprendida. Cuando iba a decir algo, alguien llamó a la puerta. Bella abrió. Era el cartero. Estaba un poco extraño, parecía un poco ido. Le entregó una carta a Bella. Bella extrañada le iba a preguntar por qué no la dejaba en el buzón como todos los días, pero se fijó en su jardín. Allí estaba el anciano. Sonreía. Articulo una palabra con los labios. La palabra era "sola". Bella supuso que quería decir que quería que la leyera sola. Bella creía que el anciano era peligroso, asi que entró en su casa y le dijo a Irina que iba a comprar pañales para Anita. Entonces, Irina se fue a su casa. Cuando estuvo completamente sola, leyó la carta. En ella el anciano decía que esa misma noche a las cuatro de la madrugada la esperaba en la playa. Que si quería volver a ver a lo que más valorase (Bella pensó inmediatemente en su hija, en su hermano, en su padre, en los Castillo, Irina y Gonza) tendría que ir. Al menos, Bella estaba segura de que Emma y Lucas estaban bien.

Muchas horas después, Bella seguía despierta. Su padre, Anita y Ben estaban a salvo. Estanban en sus camas durmiendo. A las tres y media de la mañana se levantó y se visitó sin hacer ruido. Cogió las llaves de su casa y su móvil y salió de la casa. Mientras caminaba hacia la playa, apretaba su colgante contra su pecho. Cuando entró en la playa vió una hoguera casi en la orilla. Bella se aproximó a ella mientras la adrenalina se le disparaba. El anciano estaba allí. Sonriendo sádicamente. Cuando estaba junto a él, Bella paró de andar. De pronto, se quedó paralizada. Intentó moverse. No pudo. Unos segundos más tarde, el anciano empezó a hablar.

- Sabes lo que quiero y yo sé lo que quieres. Es imposible que los dos lo consigamos. Los dos queremos a Edward. Tú quieres que regrese y yo que se quede en mi mundo -dijo mientras sonreía- Sabes lo que soy -no era una pregunta sino una afirmación- Un ángel. Seguramente pienses que todos los ángeles deberíamos ser seres celestiales. Sin embargo lo único que tenemos en común unos con otros son el color de nuestros ojos -Angelus rió fuerte- aunque no te lo creas Bella hay ángeles "corruptos". Te voy a explicar porqué te llamé. Te voy a matar Bella. No puedo permitir esto. Después de matarte a tí, iré a por tus amigos. Aunque creo que primero llevaré a tu hija con su padre -Bella intentó moverse de nuevo- Eso te dolería ¿verdad?. Bueno te voy a revelar como te voy a matar. Primero te descuartizaré lentamente y después quemaré los trozos de tu cuerpo en el fuego. Justo después iré a tu casa y mataré a tu padre cortandole el cuello. Me llevaré a Anita y dejaré el arma del crimen en la habitación de Ben. Llevaré a Anita con su padre e ioré a por tus queridos amigos. Empezaré con los amigos de Edward. Te preguntarás el por qué. Es fácil, Andrés está escondido allí. Después vendré a por los brujos y sus parejas. No sé si sabrás que Lucas y Emma habían empezado a salir -rió- bueno en realidad nadie lo sabe. Después mataré a los Castillo lentamente mientras tu Edward -enfatizó la palabra tu- mira. Después iré a nuestro tribunal y lo denunciaré. Eso matará a Edward. Estoy convencido en que cuando se entere de tu muerte se suicidará -rió más fuerte- Por cierto no me presenté, mi nombre es Angelus -Angelus le tendió la mano a Bella. Esta se pudo mover de nuevo, pero no se la estrechó- Eres un poco maleducada ¿no?

Antes de que Angelus se diera cuenta, Bella le empujó contra el gran fuego. Angelus cayó y se retorció en él. Inmediatamente, Bella corrió para alejarse de la playa y de Angelus. Corrió rápidamente hasta que llegó al un gran edificio construido recientemente. Era un de los edificios más altos del pueblo. Golpeó la puerta. Iba a pedir ayuda. Nadie le contestó. Intentó abrir la puerta y... pudo hacerlo. Entró y fue hacia las escaleras. Entonces oyó un grito que desgarró el aire. Era el grito de Angelus. Bella corrió por las escaleras. Llegó rápidamente al último piso. Cuando estubo allí sacó su móvil y llamó a Alice. No pudo pensar en otra persona. Ella era su mejor amiga. Bella le explicó todo lo que le pasó rápidamente. Entonces, mientras le decía cuando estaba, Angelus entró en el último piso. Bella pensó rápidamente. ¿Sería mejor bajar o subir a la terraza?. Se decantó por la última opción. Subió por las escaleras sin ser vista por Angelus. Entró en la terraza. Allí no había nada, exepto una antena. Bella la arrancó lentamente. Después la utilizó para bloquear la puerta. Sabía que no aguantaría mucho. Llamó de nuevo a Alice. Esta había llamado a los demás. Todos iban a ayudarla. Cuando Bella vió llegar el coche de Alice, alguien intentaba abrir la puerta. Dejó de intentarlo tras unos segundos, pero entonces... la puerta cayó haciendo un ruido atronador. Angelus apareció en el umbral sonriendo. Se abalanzó sobre Bella. Esta sentía todos y cada uno de los golpes que Angelus le daba. Bella pidió ayuda desesperadamente. Angelus le estaba dejando moretones a Bella por todo el cuerpo, pero eso no importaba, pues Angelus la iba a matar tarde o temprano. Después de unos cinco minutos, Angelus se calmó y miró a la dolorida Bella. Sonrió de nuevo y le dió una última patada en el estomago. Se oyeron pisadas en el piso de abajo. Angelus cogió a Bella con una sola mano y se acercó al borde de la terraza. Si la tiraba podía hacerlo pasar por un suicidio. Angelus suspiró y soltó a Bella. Mientras caía Bella gritó. Angelus sonrió y desapareció.

Bella gritaba mientras caía, de pronto sintió algo a su lado. Abrió los ojos lentamente. Unos ojos verdes la miraban. Había algo en esos ojos que le resultaban familiares. Bella le miró de nuevo. Era Edward. Unas lágrimas silenciosas recorrieron las mejillas de ambos. Cada vez caían más lentamente. Bella abrazó a Edward y miró de nuevo sus ojos. Sus ojos la calmaban. Ahora sus ojos tenían un matiz dorado.

- Edward...no me dejes...por favor... -susurró Bella entrecortadamente- Por favor

miércoles, 19 de mayo de 2010

The lion and the lamb. Capítulo 29

El último capítulo de temporada lo subo mañana leed estos cuatro capis ;) Como me lleve tanto tiempo sin subir me ha parecido justo subir cuatro de una vez. hasta pronto =)

Capitulo 29



Todos estaban en casa de Bella preparados para realizar su viaje. Bella preocupada no sabía si aquello era una buena idea. Los demás intentaban persuadirla, pero Bella lo seguía diciendo. La moyoría lo dejó murmurando que era imposible convencerla. Sin embargo, algunos siguieron y lo consiguieron. A Bella le preocupaba mucho Emma.

- Bella no te preocupes -le repetía Lucas por enésima vez- Estará a salvo conmigo. Tu sólo preocupate por lo que vas a decir mañana en la reunión.

Bella acababa de recordar la reunión. Iba a ser en su misma casa. Todos los magos americanos que furon convocados por Irina y por Lucas debían acudir. La casa de Bella estaba realmente preparada para la ocasión. Carlos (a quien Bella le había contado todo antes de sacar a Emma del psiquiátrico) se ocuparía de Anita y esa noche se iría a casa de unos amigos. Alice, Jasper y Ben estaban discutiendo todavía sobre lo que dirían para convencer a los magos.

Había pasado una semana desde que Bella e Irina se llevaran a Emma del psiquiatrico. Emma había echo buenas migas con Lucas, por lo que no le molestaba irse con él a una "conferencia" de magos. Los primeros en irse a las "conferencias" fueron Irina y Gonza, pues su destino era uno de los más lejanos. Los segundos fueron Carlisle y Esme y después se fueron Rose y Emmett. Faltaban cuatro horas para el vuelo de Emma y de Lucas.

- ¡Lucas! -exclamó Emma desde la segunda planta- ayudame a hacer la maleta
- Lo siento Bella -le dijo Lucas sonriendo- ¡Ya voy Emm!
- Emm ¿quieres que te ayude? -le preguntó Bella desde el pie de las escaleras
- No, pero gracias Bella -le contestó Emm

Llegó la hora. Lucas y Emma tenían que irse. Bella se despidió de ambos con un gran abrazo. Ambos eran buenos amigos. Bella los vió entrar en el taxi camino a Huelva. Desde allí irían a Sevilla y cogerían el avión. Si el plan salía bien regresarian todos en una semana con magos de países de todo el mundo. Bella decidió hacerle caso a Lucas. Fue al salón, donde estaban Alice, Jasper y Ben, y estuvieron discutiendo sobre lo que dirían al día siguiente.

Bella se fue a dormir tras la reunión. Esa noche su sueño estuvo plagado de pesadillas. El ángel entraba y salía de sus sueños como Pedro por su casa. En todos los sueños algo salía mal. Como que los magos la tomaran por loca, o que quisieran algo a cambio. Incluso que alguno fuera el ángel disfrazado y fuera a por ella. Tras cada uno de los sueños, Bella despertaba empapada en sudor. La enésima vez, Bella decidió no darle más vueltas y se levantó de su cama. Miró la hora. Eran las seis de la mañana. Bella se vistió y, después se fue a dar un paseo. Casi sin darse cuenta, estaba en la playa. Caminó un rato por ella. Estuvo pensando en todo lo que le había pasado en casi un año y medio. Todo le paso solamente por la muerte de sus abuelos. Ella podría haberse quedado allí. Seguramente su madre habría acudido para empezar a vivir juntas. Si no hubiera ido a Forks no hubiera conocido a Edward y puede que no hubiera muerto... Se quitó ese pensamiento de la cabeza y miró la hora. Eran las siete y media. Suspiró y regresó a su casa.

A la hora de la reunión, todos se sentían un poco nerviosos. En el salón de la casa casi no se cabía. Unos cuarenta magos habían respondido a la llamada de Lucas e Irina. Con dos o tres era suficiente, pero era muy difícil comvencer a alguien para que lleve a cabo un hechizo peligroso para sí mismo y no llevarse a cambio algo. Cuando todos se callaron, Bella comenzó.

- Bueno, lo primero de todos gracias a vosotros compañeros del mundo mágic por acudir a la llamada de mis amigos Lucas e Irina -dijo- os llamamos porque necesito que me hagáis un gran favor. Puede que no querais hacerlo y lo comprenderé, pero de esto no le podéis hablar a nad...
- ¿Quieres ir al grano ya? -dijo un mago de unos dienueve años de la primera fila
- Bueno lo que Bella intentaba explicar antes de que nuestro joven amigo la interrumpiera... -empezó Alice
- ¿Joven? -replicó el mago- ¿Tú cuantos años tienes, monada?
- Ciento diez años recién cumplidos. Bueno lo que decía, Lucas e Irina han hecho una maldición lengua atada a este tema. Si alguien quiere irse es el momento -Nadie se levantó. Parecía que estaban intrigados- Bien, continúa Bella.
- Bien -dijo Bella- Quiero revivir a mi novio -se produo un murmullo creciente por el salón- ¿Algún problema?
- Esos hechizos de magia maligna -dijo una bruja vieja que estaba al final de la sala- Magia muy oscura
- Según Lucas -intervino Jasper- se puede hacer con un conjuro de magia neutral y una cantidad mínima de magos poderosos.
- Claro -dijo la vieja- magos que tendrán que arriesgar su vida. Si no les importa yo me voy. Les recomiendo a los demás que me sigan.

Entonces todos se levantaron y se fueron. Justo después de que el último mago cerrara la puerta de su casa con fuerza, Bella se derrumbó. Alice intentó consolarla, pero Bella le dijo a ella y a Jasper que se fueran. Cuando Jasper y Alice se fueron, Bella le dijo a Ben que quería estar sola y se fue a su habitación. Se tiró en la cama y empezó a llorar amargamente. Se sentía impotente, no podría hacer nada por Edward.

The lion and the lamb. Capítulo 28

Unos días después llevaron a cabo el plan. Bella e Irina fueron al hospital psiquiatrico en el que estaba encerrada Emma. Irina le hizo el hechizo desvanecedor a Bella e inmediatamente se lo hizo sobre sí misma. Exploraron el hospital y no había rastro de Emma. Varios médicos estaban en los jardines. Se encontraron con una que murmuraba "¿Dónde estará esta chica?" e Irina y Bella decidieron seguirla. Los jardines eran amplios y habían algunos árboles. Bajo el más fuerte, estartalado y viejo, encontraron a Emma. Estaba leyendo. La médica le sonrió cuando se acercó y le dijo a Emma si quería cambiar de libro. Emma asintió rápidamente y le dió el otro libro (El sueño de una noche de verano) a la médica. La médica se fue. Emma se recostó sobre el árbol. Unos minutos después la médica volvió con otro libro. Emma lo cogió y lo examinó. El libro se llamaba La Bestia y era de Alex Flinn. Emma lo abrió y comenzó a leer. La médica le dijo a Emma que se le acabó la haora y que tenía que volver a su habitación. Irina y Bella siguieron sigilosamente a la médica y a Emma. La habitación de Emma estaba en la segunda planta. En el tercer pasillo. El hechiz estaba a punto de acabar, por lo que Bella e Irina corrieron hsta su coche (aparcado en el aparcamiento del hospital).


Varias horas después, Bella e Irina salieron del coche. Se colaron en el hospital y fueron al pasillo en el que estaba la habitación de Emma. Allí, había un guardia vigilando. Cuando ambas llegaron al pasillo estaba de espalda. Irina aprovechó esto y le aturdió. Entraron en la habitación. Emma estaba dormida sobre su cama. No se despertó cuando escuchó el ruido fuera. Bella la sacudió levemente. Emma la reconoció. Abrió la boca para hablar, pero Bella le dijo que estuviera tranquila, que la iba a llevar a un lugar mejor. Emma asintió y no puso resistencia mientras Irina se la llevaba fuera de su habitación. Irina hizo el hechizo desvanecedor sobre las tres. Cuando llegaron al coche, todas eran visibles de nuevo, pues el hechizo había tenido poca potencia. Salieron rápidamente del hospital. Condujeron hasta la casa de Bella. Una vez allí, la llevaron en la habitación de Bella para que descansara.

Al día siguiente, Bella y Ben esperaban a Emma en la cocina. Entre los dos le habían preparado un buen desayuno. Cuando Emma salió de la habitación de Bella, Bella y Ben la llamaron. Momentos después entró en la cocina. Cuando vió el desayuno, se lo agradeció a ambos.

- Emma ¿te puedo hacer una pregunta? - le preguntó Bella cuando Emma terminó de desayunar
- Bueno ya me has hecho una -Emma rió- ¿qué te gustaría saber?
- ¿Por qué te metieron en el psiquiátrico?
- Buena pregunta -Emma rió de nuevo- la verdad es que no lo sé. Me vinieron a buscar después de la muerte de Ed...-cerró la boca. Dedució que Bella no quería hablar del tema- después me encerraron. Los doctores sabían que yo no estaba loca así que es como si estuviera en un hotel por decirlo así. Me podría haber escapado pero... me habrían matado estoy segurísima. Así que lo hice por mi hijo.
- ¿Sabes si es un niño o una niña? -le preguntó Ben
- No lo sé, pero siento que es un niño. Ya le he puesto hasta nombre
- ¿Cuál es el nom...? -estaba preguntando Ben cuando recibió una llamada a su móvil- Ahora vuelvo -dijo sonriendo
- ¿Cuál va a ser el nombre? -preguntó Bella
- Jesús -le contestó Emma- ¿no es un nombre precioso?
- Sí -le contestó Bella- ¿cuánto tiempo te queda?
- Cuatro meses
- Se pasan volando ya verás.
- Eso espero
- ¿Has tenido algún antojo?
- Sí, pero allí no me daban lo que pedía
- ¿Qué eran?
- Huevos
- Te voy a preparar unos cuantos para el almuerzo
- Gracias Bells
- De nada Emm

En ese mismo momento, en la parada de autobuses, una chica morena de ojos azules bajaba de un autobús. La chica miró alrededor y suspiró. Se dirigió a el hotel más cercano (el Barceló) y se registró. Iba a vivir en el hotel hasta que encontrara un pisito para alquilar. Cuando le dieron la llave, subió hasta su habitación. Apenas entró se tiró encima de la cama. Ese día había sido un día largo. Se despertó muy temprano hacía dos días. Había cogido un avión hasta Madrid. Desde allí fue a Sevilla. De Sevilla fue a Huelva y de Huelva a Punta. Un viaje agotador. El plan original era quedarse en Madrid, pero cuando llegó le pareció escuchar a su ex-novio diciendole que fuera a aquel pueblo de la costa de Huelva. Su ex-novio se llamaba Paolo y, era su ex porque murió en un accidente de tráfico. Alessandra no sabía porqué pero siguió a la voz de Paolo y... ahora se encontraba allí.

The lion and the lamb. Capítulo 27

Bella se fijó en las caras de sus acompañantes. Se habían puesto pálidos. Todos menos Lucas, Alice, Irina y sorprendentemente Ben. Bella lo miró fijamente. Antes de que Bella abriera la boca para preguntarle el por que, Ben contestó.

- Anda no os pongais así -dijo- Eso se suponía.
- ¿Qué se suponía? -preguntó Rose
- Mi hermana quería de verdad a Edward y no lo va a dejar escapar --después de decir esto Ben le guiñó un ojo a su hermana
- Irina ¿qué estabas diciendo antes? -preguntó Bella antes de que se siguiera hablando sobre ella y Edward
- Que Andrés no fue el causante Bella -dijo tímidamente Irina- o sea que no sabem...
- ¡Vamos! -dijo Lucas con impaciencia- Mira Bella sabes que yo soy directo ¿verdad? -Bella asintió- Piensa esto. ¿Por qué Andrés vino a este pueblo?
- Por mí -respondió Bella inmediatamente- Lo que quiere decir que si yo no hubiera venido...-Bella levantó la mirada y miró a Irina y a Lucas- No hubiera muerto...
- Exacto -dijo Lucas- por lo que te convierte en la causante.
- O sea que si yo muero Edward se salvaría ¿verdad?
- Sí en cierto modo sí. Pero como ninguno de los presentes queremos que mueras intentaremos salvar a Edward de otra forma -dijo Lucas
- La forma de que me hablaste ¿no?
- Ajá. Debemos encontrar a un grupo de magos dispuestos a ayudarnos. Además deben tener gran poder o pueden morir al realizar el hechizo.
- Por lo que os necesitamos -intervino Irina- Tendremos que viajar por todo el mundo. Hay muchísimos magos y brujas poderosos en cada país y nuestra misión es encontrarlos y convencerlos para que nos ayuden
- Irina -intervino Esme- Podemos dividirnos por continentes.
- ¿De qué forma Esme?
- Vivimos en muchos países, por lo que conocemos a la mayoría de los antepasados de algunas familias y las leyendas
- ¿Vas a creerte un puñado de historias? -intervino Emmett- Pueden ser falsas Esme
- Tengo una idea -intervino Ben- Podemos dividirnos en parejas. Llamaremos a los amigos de Edward ¿no?
- Ellos se fueron -dijo Carlisle- La muerte de Edward les afectó mucho
- ¿Entonces no queda ninguno? -preguntó Bella. No podía ser. No podían haberse ido todos. Amaia, Anto, Emma, Marcos, Nico... Eran buenos amigos de Edward. Seguro que alguno debía haberse quedado. Aunque solo sea para animar a su familia.
- Solo queda una -respondió Jasper- Emma. Aunque desde lo que pasó no está...bien
- ¿No está bien? -preguntó Bella
- Se le ha ido la pinza -dijo Emmett traduciendo las palabras de Jasper
- Está embarazada de Andrés -dijo Jasper- Nos lo contó. Eso junto a la muerte de Edward... No le ha sentado muy bien la verdad
- Si la convencemos para que nos ayude -dijo Bella- puede ponerse mejor. Estoy segura de que no está loca. Solo son remordimientos. Además todavía no encontramos a Andrés y si está con uno de nosotros estará bien protegida.
- De acuerdo -dijo Lucas- Empezemos con los repartos. Europa será para Bella, Ben, Alice y Jasper.
- América será para Rosalie y Emmett-los dos asintieron- África será para Carlisle y Esme, Oceanía será para Irina y Gonza y Asia será Emma y yo.
- Bien -dijo Emmett- Será pan comido.
- Lucas... ¿pensaste en el tiempo que nos va a llevar todo esto?
- Bella, Irina y yo organizaremos una reunión en cada continente.
- ¿Cómo?
- Con el hechizo "Callwizard" -dijo Irina- dificilillo pero muy eficaz
- El primer paso es sacar a Emma del manicomio -dijo Jasper- ¿Quién lo hará?
- Yo -dijo Bella- tengo algo de experiencia

The lion and the lamb. Capítulo 26

Lo prometido es deuda. Aqui esta el nuevo capitulo. Después de esta temporada me tomare un tiempo para hacer al ultima temporada ;) No vais a tener tiempo de echarla de menos cuando ya este aqui el final.

Capitulo 26

Bella despertó una hora después. Estaba tendida sobre las hojas resecas que cubrian el suelo del bosque. Alguien había cogido su movil y lo había dejado junto a ella. Bella intentó incorporarse rápidamente, pero se mareó un poco. Se acostó de nuevo sobre las hojas resecas. Cuando se sintió con fuerzas, se incorporó lentamente. Se agachó y recogió su movil. Miró las últimas llamadas. Podrían haberle cogido el movil para llamar o enviar un mensaje. Cuando se aseguró de que no habían llamado por él, miró los mensajes. No había ninguno que ella no hubiera realizado. Estuvo una media hora mirando todo el contenido de su movil (música, fotos, notas...). No encontró nada. O eso creía hasta que miró en borradores. Solo había un borrador. Bella lo abrió. Decía : "Some will win, some will lose". Bella lo tradució en unos segundos (Algunas veces se gana, algunas veces se pierde). Solo el anciano podría haberle dejado aquel borrador. ¿Lucas le habría mentido respecto a los ángeles?. ¿Había más criaturas que pudieran tener los ojos dorados?. Cuando lo dijo Lucas parecía muy seguro y Bella estaba segura de que Irina y Lucas no le mentirían. Mientras pensaba empezó a caminar. Cuando se dió cuenta estaba dando vueltas alrededor de su propia casa. Entró en el jardín. Ben estaba solo con Anita. La otra chica parecía que se había ido. Bella se dió cuenta de que Ben la miraba nervioso. Bella pensó que la chica debía estar escondida en el jardín. Bella sonrió y le gritó a Ben que iba a hacer el almuerzo. Bella se fijó en el suspiro de Ben. Después se dió la vuelta y entró en la casa.

Edward y Paolo estuvieron celebrando la victoria mientras Angelus los vigilaba. Cuando Edward vió a Angelus se lo dijo a Paolo y ambos callaron. Seguramente Angelus le diría algo importante a los chicos. Angelus al darse cuenta de que lo vieron, entró en la sala donde se encontraban Paolo y Edward. Angelus paró de andar cuando llegó junto a ellos. Estaba sonriendo, algo muy extraño por lo que Edward y Paolo se miraron. Paolo llevaba mucho tiempo allí y nunca le había visto sonreir.

- Excelente chicos -dijo Angelus fríamente mientras miraba a Edward y a Paolo- Paolo debes estar contento ¿verdad?
- Sí, señor -le respondió Paolo extrañado ante el tono frío de Angelus
- Lo suponía -Edward miró a Angelus fieramente. Otra vez había usado el tono frío- Edward ¿te pasa algo?
- No
- No "señor" Edward recuerdalo.
- Claro -dijo Edward mientras miraba con odio a Angelus- No se me olvidará
- Habeis sido buenos alumnos...-comenzó a decir Angelus
- Hemos sido el mejor equipo del curso -le interrumpió Edward- señor -añadió rápidamente ante la mirada de Angelus
- Por eso resultaréis premiados -Edward y Paolo se miraron extrañados- El premio es elegir vuestro protegido o protegida
- ¿Puede ser cualquiera?
- Sí, aunque tenga ya un ángel de la guardia asignado -masculló Angelus. Parecía que no lo aprobaba
- Yo ya lo he decidido -dijeron Edward y Paolo al unísono. Se miraron y después rieron
- Sus nombre por favor -pidió Angelus- Empieza tú Paolo
- Su nombre es Alessandra Bernardi. Es italia...
- ...na -completó Angelus- y planea irse a vivir a España.
- Exacto
- ¿Y tú Edward?
- Elijo a Bella Castillo. Estadounidense afincada en Punta Umbría, un pueblo de Huelva.
- Bien. Una pena que os vayais a separar ¿no? -Paolo rió- ¿Qué te hace tanta gracia? -dijo Angelus con desprecio en su voz- ¡Contesta!
- Convenceré a Alessandra para que vaya a vivir a Punta Umbría. Angelus no te preocupes...-comenzó Paolo
- ¿Por qué debería preocuparme? -dijo Angelus con impaciencia
- No me has dejado terminar. Iba a decir no te preocupes vamos a seguir estando juntos

Bella acabó de hacer el almuerzo. Seguía pensando en el ángel. Cuando acabara de comer llamaría a la familia. Sería como una reunión. Necesitaba saber si alguein había conocido a alguien similar. Bella comió rápidamente e inmediatamente después cogió el movil. Empezó a llamar a sus contactos. Quedarían en su casa. En el jardín, pues el salón no era excesivamente grande. Llamó a Alice (que iría con Jasper), a Carlisle (que iría con Esme), a Emmett (que iría con Rose), a Irina (que iría con Gonza) y a Lucas. Cuando terminó de llamarles, Bella se fijó en Ben. La observaba extrañado. Bella creyó debía contarle el secreto a su hermano de la misma forma que se lo iba a revelar a los demás. Ben se ruborizó cuando vió que Bella le miraba. Bella suspiró sonoramente y le dijo a Ben que fuera al jardín. Se cambió de ropa (se puso unos vaqueros azules artisticamente desgastados y una camiseta de algodón blanca de manga larga) y después salió al jardín. Allí le esperaban Ben, Alice, Jasper, Irina, Gonza y Lucas. Ben parecía un poco nervioso. No sabía que hacía en aquella extraña reunión.

Media hora después, terminaron de llegar los invitados. Todos empezaron a cuchichear. Bella carrapeó y callaron rápidamente.

- Algunos sabéis por que estais aquí o lo estáis intuyendo -dijo mientras sonreía a Irina, a Alice y a Lucas- Bueno la mayoría no lo sabéis, así que comenzaré desde el principio. Cuando murió Edward -ante la mención del nombre algunos (especialmente los Castillo) se removieron inquietos- le pregunté algo a Irina en el hospital ¿recordáis?
- Claro que sí Bella -la voz de Esme se quebró en la último sílaba. Carraspeó- Aunque nunca supimos que fue.
- La pregunta era ¿se puede arreglar? -intervino Irina- Le respondí que no.
- Nunca le gustaron ese tipo de hechizos -intervino Lucas seriamente- Aunque no te impidió hacer uno de ellos en tus tiempos ¿verdad Irina?
- La verdad fue algo tonto -respondió Irina- y no lo volveré a hacer
- Para traducirselo a los demás. Hablamos del hechizo de Edward -Lucas miró a Ben. Vió que estaba sorprendido- Por decirlo así Irina les transformó en animales durante la noche. Bueno ese hechizo es muy peligroso y se puede romper de varias formas. Una con la solución favorita, el amor -miró a Bella sonriendo- y dos matando al causante del hechizo...
- O sea debería haber matado a Edward -interrumpió Irina- y como cogí mucho cariño a los Castillo nunca lo hubiera permitido
- Entonces... ¿si matamos a Andrés conseguiremos lo que deseamos?
- No Bella -le dijo Lucas- el no fue el...
- Siento interrumpir pero... ¿qué es lo que queréis conseguir? -preguntó Rose
- Revivir a Edward- respondió Alice. Todos miraron fijamente a Bella.

miércoles, 14 de abril de 2010

THe lion and the lamb. Capitulo 25

Edward pensaba que pasaron muchos días desde la primera de sus "clases". Las "clases" eran en realidad pruebas. En ellas los aprendices de ángeles tenían que saber aconsejar a una persona y, si no le daba un buen consejo y estaba a punto de cometer una estupided, como por ejemplo saltar desde el punto más alto de un acantilado, salvarles. A Edward se le daba bastante bien. Sobre todo lo de salvar. A Paolo se le daba bastante bien. Edward no sabía como había podido suspender tantas veces. La respuesta llegó al final del día. La última prueba del día consistía en salvar a unas personas. Cuatro conocidos. Solo tendrían un minuto para pensar a quien salvar. Edward se preocupó mucho cuando Angelus le contó lo de la última prueba. Si la superaba, el consejo de ángeles le permitiría hacer "el último examen". Paolo estaba muy concentrado cuando Angelus dijo lo del último examen. Era su última oportunidad.

Angelus les llevó a una habitación desconocida para Edward. En ella, Angelus (con la magia de los ángeles) haría dos copias perfectas de conocidos de Edward y Paolo. Estos debían salvar como a cuatro personas. En un minuto. Si no lo conseguían Edward tendría que repetirlo de nuevo y Paolo iría al "otro" lado. Edward se concentró rápidamente. Entonces la habitación se transformó. Estaban en el borde de un acantilado. Cuatro personas se preparaban para saltar. Eran cuatro chicas. Edward reconoció a dos. Eran Alice y Bella. Angelus puso en marcha su cronómetro. Rápidamente Edward salió corriendo hacia Bella. La cogió mucho antes de que se tirara. Después salvó a Alice cuando caía. Paolo a su lado consiguió salvar a una chica. Era guapa. Su pelo era de color negro. Sus ojos eran azules. Edward ayudó a Paolo a subir a la chica. Quedaban solo quince segundos. La chica que estaba al otro lado de Paolo se le parecía mucho. Se dejó caer. Edward siguió un impulso y se tiró tras ella. La cogió... Pero estaban cayendo. Edward intentó agarrarse a alguna roca. Lo consiguió. Le quedaban solo diez segundos. Edward subió a la chica lo más rápido que pudo. Quedaban cinco segundos. Tenían que salir de la sala si querían superar la prueba. Ya habían salido Bella, Alice y la otra chica. En el mismo momento en el que Edward subió, Paolo cogió a la chica y se la llevó fuera de la sala. Solo quedaba por salir Edward. Corrió lo más rápido que pudo y... lo consiguió. Aliviados, Edward y Paolo chocaron los cinco.

Alice se fue cuando la llamó Jasper. Irina se quedó solamente unos diez minutos más. Entonces Bella se quedó sola con Lucas. Era digno de su confianza. Bella estuvo varias horas hablando con Lucas. El tema de conversación fue la vida de Edward. Cuando terminó de hablar sobre él, Bella le preguntó a Lucas si había alguna forma de revivir a Edward. Este le dijo que solo con la magia oscura podían hacer algo así. Lucas le dijo que él no dominaba esa magia y podía destruir el cuerpo de Edward. Cuando lo dijo Bella apretó el colgante sobre su pecho. No permitiría que se destruyera su cuerpo. Al ver su expresion, Lucas también le dijo que si conseguía un buen equipo de magos (benévolos o malignos) podía intentar revivir a Edward mediante la magia antigua. Una magia que no se usaba desde hacia muchísimos años, pero que sin embargo Lucas controlaba porque su madre le enseñó antes de que la secuestraran. Para ese que Lucas hiciese ese conjuro solo necesitaba poder. Bella le dijo a Lucas que tenía varios contactos que le podían ayudar. Lucas se alegró al oir eso. Le dijo a Bella que los magos o brujas que consiguieran debían tener gran poder mágico, pues si no lo tenían podían morir mientras se hacia el conjuro. Bella asintió. Después miró su reloj. Eran las doce de la mañana. Bella se despidió de Lucas y se fue a su casa. Tropezó varias veces, pero consiguió llagar a su casa solo con unos rasguños en las palmas de las manos. Llegó por la parte trasera de la casa. Bella oyó una risa mientras caminaba hacia el jardín. Era la risa de Ben. Bella sigilosamente se coló en el jardín y estubo espiando a Ben. Estaba con una chica de su edad más o menos. La chica era rubia y sus ojos eran de color celeste. La chica sostenía a Anita mientras Ben estaba jugando con la niña. De repente, Ben se levantó y entró en la casa. Unos minutos después apareció con una manta. La tiró sobre el césped del jardín y se sentó allí. Ben le dijo a la chica que le pasara a la niña. Eso hizo, después dejó a Anita a su lado y se acostó. Unos segundos después, la chica se tiró también en la manta y recostó su cabeza sobre el vientre de Ben. Este sonrió complacido y empezó a acariciarle el pelo mientras observaba a Anita. Bella ssalió de nuevo al bosque. No quería interrumpirles. Mientras caminaba se chocó con un hombre. El hombre aguantó a Bella para que no se cayera. Bella miró al hombre para pedirle perdón y agradecerle el gesto. Levantó la cabeza y se quedó muda. Era el anciano del sueño. Sus ojos dorados brillaban espectantes mientras miraba a Bella. Bella se mostró sorprendida. Abrió la boca para decirle al anciano si le conocía. Pero antes de que dijera nada, el anciano la golpeó y la dejó inconsciente.

miércoles, 7 de abril de 2010

THe lion and the lamb. Capitulo 24

El compañero de habitación de Edward se llamaba Paolo. Había nacido en Roma. Paolo llevaba varios meses entrenando en la escuela de ángeles, pero no terminaba de encajar allí. Esa era su última oportunidad. Si no conseguía aprobar le echarían de la escuela. Edward hizo buenas migas con Paolo. Este le contó que tuvo un accidente mientras iba con su novia en moto. Ella se salvó. Se llamaba Alessandra. También le contó que iba rápido en la moto porque llegaba tarde a una audición que tenía en un teatro. Era cantante y actor. Se llevó una grata sorpresa cuando Edward le dijo que él también era actor y que estaba trabajando en una serie española. Durante el día anterior ambos hablaron mucho. Edward habló a Paolo sobre toda su larga vida. Incluido el por qué del hechizo. Cuando Edward se lo contó Paolo no parecía muy convencido. Creía que Edward le estaba gastando una broma.

Esa noche Bella tuvo un sueño muy extraño. Extrañísimo. En ella un anciano de voz grave se llevaba a su hija a algún sitio. Bella se pasaba buscandola mucho tiempo. Preguntando por toda el pueblo. Recibía una carta del anciano (llamado Ángel). Este le decía que su hija estaba en la ciudad de Roma, junto al puente Milvio. El que está encima del río Tiber. Bella inmediatemente cogía un vuelo y volaba hasta Roma. Cuando llegaba cogía un taxi e iba hacia el puente. Estaba lleno de turistas, por supuesto. Ya se sabe que la historia de Moccia caló mucho entre los italianos. Tuvo un gran éxito. Muchas parejas estaban poniendo sus "candados del amor". Mientras cruzaba el puente, Bella se fijó en uno especialmente. En él ponía "E&B unidos hasta en la muerte". Bella se acercó a el candado. Era viejo y estaba un poco oxidado. Pensó que era una gran coincidencia. E de Edward y B de Bella y hasta ellos estaban tan unidos como decían en el candado. Se acercó más. De pronto, algo envistió a Bella. Esta calló hacia el río Tiber. Ese día las aguas estaban agitadas. Si caía seguramente moriría. Justo antes de llegar al agua, Bella miró hacia arriba. Allí estaban Andrés, Anita y un anciano. Era una anciano de cabellos y barbas blancas. Sus ojos eran de color dorado. Estaba vestido con una túnica larga y blanca. Un brillo de malicia brilló en sus ojos dorados. El impacto con el agua hizo que Bella se quedara casi inconsciente. Antes de cerrar sus hojos por última vez, miró a su alrededor. Allí estaba Edward. Bella se fue sumergiendo con su amor...

De repente, Bella despertó pensando todavía en su sueño. Creyó que el leer el libro A tres metros sobre el cielo era el causante del sueño. Miró la hora. Eran las ocho en punto de la mañana. Se levantó. Fue directamente al baño y se lavó la cara. Después fue a la cocina. Allí Carlos le había dejado el desayuno (un tazón de cereales). Lo calentó en el microondas y se lo comió muy lentamente. Cuando acabó de desayunar eran las nueve y media. Justo cuando se levantó a fregar el tazón y la cuchara, Ben entró a la cocina. Bella lo miró y le dedicó una sonrisa burlona. Todavía se acordaba de lo del día anterior. Terminó de fregar. Ben acababa de coger un tazón para echarse cereales. Bella salió de la cocina y fua al cuarto de Anita. Anita estaba dentro de la cuna, duermiendo plácidamente. Bella la despertó. Después se la llevó a la cocina. Ben estaba esperando a que se calentaran los cereales, así que Bella le dejó a la niña en brazos mientras hacía el biberón. Ben le devolvió a la niña cuando los cereales terminaron de calentarse. Bella la cogió y le pidió a Ben que calentara la leche. Metió la leche en el microondas y se fue a desayunar. Terminó de hacer el biberón. Se lo dió a Anita que se lo bebió sin rechistar. Cuando Anita acabó, Ben terminó de fregar. Bella le dejó la niña a Ben diciendole que tenía que hacer cosas importantes. Ben cogió a la niña a regañadientes. Se la llevó al salón. Bella entró en su habitación y se vistió. Después cogió su movil y le mandó un mensaje a Alice y otro a Irina. Quería que ellas estuvieran presentes cuando ella hablara con Lucas. Por si acaso. A Bella no le gustaba ir desprotegida.

Media hora después, Bella, Alice e Irina se encaminaban al lugar donde Bella había quedado con Lucas. El lugar era un claro del bosque cercano a la casa de Bella. Las tres caminaron cuidadosamente entre los árboles. Algunos tenían aspecto tenebroso. Bella estaba un poco asustada. Irina se dió cuenta e intentó tranquilizarla. Tras diez minutos de caminata lo consiguió e inmediatamente después de que Bella dijera que estaba bien, entraron en el claro. El claro era liso y estaba lleno de flores silvestre que crecían a diestro y a siniestro. Era también un lugar muy soleado, por lo que había varios picnics allí. Era un lugar un poco dificil de encontrar, pero merecía la pena. En una de las mantas, había un chico joven. No mucho mayor que Bella. Estaba solo. Irina fue a su lado. Le saludó dandole dos besos. Después, Irina les hizo señas a Alice y a Bella para que la siguieran. Vieron al chico desde más cerca. Era moreno, de ojos verdes. Parecía sacado de una serie de televisión. Vestía una camiseta blanca de mangas cortas y unos vaqueros. Cuando Bella y Alice llegaron les sonrió. Ella le devolvieron la sonrisa. Entonces Irina habló.

- Bella, Alice -dijo sonriendo- este es Lucas
- Encan...-empezó diciendo Alice, pero Bella la interrumpió
- ¿Seguro que es él? -dijo dirigiendose a Irina- No podemos permitirnos falla, ya hay alguien que intenta boicotearnos.
- Si estoy segura Bella -respondió Irina
- ¿Cómo era? -preguntó Lucas
- No lo sé. Solo sé que su voz es muy grave
- Tienes muy pocas pistas entonces, pero podemos descubrir quién es. Lo sabremos si lo rastreo desde tu móvil.
- Bien -respondió Bella entregándole el móvil
- La llamada se hizo desde Roma -dijo Lucas tras unos minutos
- ¿Roma? -preguntó Alice extrañada
- Me lo imaginaba -dijo Bella con un susurro
- ¿Cómo? -preguntaron Lucas e Irina extrañados
- Tuve un sueño, más bien una pesadilla. Estaba en Roma. En el puente Milvio -Irina, Alice y Lucas se miraron extrañados. Lucas abrió la boca para interrumpir a Bella- ¿Nunca escuchasteis la leyenda de los candados del amor? -Los tres asintieron- Pues ese era el puente. Bueno pues encontré un extraño candado. Lo cogí y me empujaron hacia el río Tiber. Mientras caía ví a un anciano con Anita y Andrés. Estaba a punto de ahogarme y ví a Edward. Fuí hacia él. Después desperté.
- ¿Premonición? -susurró Alice
- No -respondió Irina
- ¿No hay relación? - preguntó Bella
- Sí que la hay Bella -respondió Lucas- La última vez que vieron a mi madre fue en ese puente. La secuestraron allí, ante varios testigos. Vieron como un anciano iba con ella. Después desapareció
- ¿Varios? -preguntó Bella
- Solo los magos sabían quien era mi madre Bella. Los demás los veían como una pareja que fue a ver su candado.
- ¿El anciano es un secuestrador?
- No sabemos si es el mismo anciano Bella -dijo Alice- Describeló
- Era...-Bella forzó un poco a su memoria- ¡Ya me acuerdo! Tenía los cabellos blancos. Tenía una barba larga y también de color blanco. Sus ojos eran de color dorado. Estaba vestido con una túnica larga y blanca. Cuando me vió caer sus ojos brillaron de malicia.
- Ojos dorados -dijo Irina con un susurro- Es imposible Bella
- ¿Por qué? -le preguntó Bella
- Porque solo los ángeles tienen los ojos de color dorado -respondió Lucas
- ¿Entonces...?
- Entonces no nos vale la pista. Un ángel no puede haberte amenazado. Además el que secuestró a mi madre tenía los ojos de color negro.
- Podría haber usado lentillas -sugirió Alice
- No creo...

martes, 6 de abril de 2010

THe lion and the lamb. Capitulo 23

Bella estaba un poco desconcertada. Cerró el teléfono móvil y se lo guardó en el bolsillo izquierdo de sus pantalones vaqueros. Irina la miraba intrigada y un poco desconcertada. Bella sabía que Irina podría "leerle" la mente, así que dejó de pensar en aquella voz grave y en aquella mirada y entabló rápidamente una conversación con ella. Estuvieron charlando un buen rato.

A las seis y media, Bella abandonó la casa que compartían Irina y Gonza. Salió al jardín zen y se encaminó hacia su coche. Subó rápidamente. Llegó a casa rápidamente, también. Cogió la llaves de la casa de el bolsillo derecho de su pantalón y abrió la puerta. Llamó a la niñera que se había quedado con Anita. Acudió rápidamente con la niña en brazos. Bella cogió su cartera y le pagó a la niñera el tiempo trabajado. La niñera le pasó la niña a Bella y cogió el dinero. Después se despidió de Bella. Bella pasó por el vestíbulo y llegó a un pasillo ancho y largo. Entró en la cuarta puerta de la derecha. Aquella era la habitación de Anita. (La parte izquierda del pasillo estaba reservada a la habitaciones, exepto la de Anita. Solo hay tres puertas en la parte izquierda). La habitación era un poco pequeña. Había una cuna en el centro de la sala. Todo el cuarto estaba lleno de peluches que le habían regalado a Anita. Las paredes estaban pintadas de rosa claro y, el suelo era también de color rosa. Bella metió a Anita en la cuna. La niña bostezó. Sonriendo, Bella cogió un peluche con forma de oso y se lo metió en la cuna a Anita. Después entró de nuevo en el pasillo y entró en la segunda puerta de la derecha. Allí estaba la cocina. Era amplia. Bella preparó rápidamente la comida (fillete con patatas) y fue a ducharse. Entró en la segunda puerta de la izquierda. Era su habitación. Cogió del armario un pijama y salió de la habitación. Después, entró en la primera puerta de la derecha. Era el baño. El baño era también amplio. Bella se metió en la ducha cuando se desnudó. El agua caliente cayó sobre los agarrotados músculos de Bella. Después de ducharse, Bella se puso el pijama. Luego miró su reloj. Eran las nueve y media. ¡Tan tarde ya!. A Bella se le había pasado el tiempo rápidamente. Fue a la cocina y terminó de hacer la comida.

Cuando terminó eran las diez. Justo en ese momento llegaron Ben y Carlos a la casa. Ben puso la mesa mientras Bella ponía la comida en los platos. Bella comió rápidamente y puso el plato, el vaso y los cubiertos en el fregadero (ese día le tocaba fregar a Carlos). Preparó un biberón para Anita y fue a la habitación de su hija. Anita se bebió el biberón lentamente. Después, Bella puso a Anita en la cuna de nuevo. Llevó el biberón al fregadero. Carlos ya había empezado a fregar. Bella lo puso en el fregadero y se fue al pasillo. Lo cruzó corriendo y llegó al salón de la casa. El salón era una sala amplia y de forma cuadrada. Al fondo había una televisión de plasma y, delante de ella un sofá. A ambos lados del salón había dos grnades estanterías. Una estaba llena de libros, mientras que le otra estaba llena de marcos de fotos y objetos decorativos. Bella se fijó en Ben. Estaba sentado en el sofá. Tenía su ordenador portátil sobre sus piernas. Bella cogió un libro de la estantería y se sentó junto a su hermano en el sofá de cuatro plazas. Ben estaba concentrado, así que Bella su`puso que estaba redactando un trabajo o algo por el estilo. Lo dejó tranqquilo. El libro que cogió era uno de sus libros favoritos. Era el libro A tres metros sobre el cielo, de Federico Moccia. Le encantaba la historia. Ben miró de soslayo el libro. Sonrió. Bella lo notó.

- ¿Conoces el libro? -le preguntó Bella
- Claro -le respondió Ben
- ¿En serio? -preguntó Bella muy sorprendida. Ben odiaba leer- ¿Es coña verdad?
- No, lo conozco.
- Si lo conoces seguro que sabrás decirme algo sobre el libro, no sé como el nombre de los protegonistas, alguna de sus frases, un pequeño resumen o algo así ¿no?
- Sus protagonistas se llaman Baby y Stephano o Step como prefieras llamarle -le respondió Ben sonriendo- y la historia trata sobre la historia de amor de ambos. AUnque al final cortan y... creo que la mejor frase del libro es la de "Tú y yo... a tres metros sobre el cielo", donde según Step es el lugar de los enamorados
- ¿Cuándo lo leiste? -le preguntó Bella muy interesada
- En clase -le respondió Ben sonrojado y bajando la mirada
- Vaya -comentó Bella sonriendo- Así que en clase ¿no?
- Sí -Ben bajó de nuevo la mirada. Siempre que mentía lo hacía. Bella sonrió
- Ya claro -dijo Bella sonriendo
- ¿De qué te ries?- le preguntó Ben un poco molesto
- ¿Gracias a quién lo leiste?
- No te importa -le respondió Ben tan rojo como un tomate
- Supongo que alguien con la que estabas a tres metros sobre el cielo ¿no? -Bella rió hastya que Ben cogió un cojín y se lo tiró a su hermana- B-I-N-G-O
- ¡Cállate!
- No te enfades hombre -Ben le lanzó una mirada asesina a su hermana- Vale, vale no te preocupes que sé guardar un secretito
- ¡Más te vale! -dijo mientras cogía su ordenador portátil y se iba a su habitación (primera puerta de la izquierda del pasillo)

Riendo Bella pensó en la primera vez en que leyó ese libro. Fue justo cuando llegó a España. Fue el primer libro que vió en la librería y decidió comprarlo. Lo leyó maravillada. Le encantaba la historia. Sobre todo por la similitud. Aunque la historia de ella y Edward era más bonita. Al menos para ella. El pensar en Edward hizo que el estómago se le cerrara. Recibió un mensaje. Eran las once y media. ¡La hora a la que había quedado con Lucas!. Se le había olvidado por completo. Bella cogió su móvil y abrió el mensaje. Era de Lucas. Decía que no podía ir a la cita. Que ya la llamaría. Bella se tranquilizó. Menos mal.

THe lion and the lamb. Capitulo 22

El anciano seguía sonriendo. Edward abrió la carta. En el sobre había dos hojas de papel cuidadosamente dobladas. La primera hoja era una carta. En ella le explicaba lo que era el anciano. Un ángel. Un ángel de la guardia. Explicaba el significado de ser un ángel y las responsabilidades. También varias advertencias como la que decía que ningún humano le podría ver. La segunda hoja era un contrato. En él decía que el firmante sería un ángel de la guardia por el tiempo que quisiera. Después se iría al "otro" lado. El anciano ángel le tendió un bolígrafo. Edward lo cogió y firmó el contrato.

Bella despertó de su sueño. Ese día iría a su cita con Lucas. Él la podría ayudar a encontrar un forma de revivir a Edward, o al menos le daría algunos contactos importantes. Cuando se levantó se vistió rápidamente y bajó a desayunar. Después de dejar el cuenco de cereales sobre el fregadero, Bella salió apresuradamente de su casa. Entró en su coche. Necesitaba pedirle perdón a Irina la noche anterior se había pasado muchísimo. Si hubiera dejado a Irina hacerlo no habría ardido nada. Puso rumbo a la casa que compartían Irina y Gonzalo. Llegó rápidamente. Abrió la verja de color negro y entró en el jardín. El jardín era obra de Irina. Con un sencillo conjuro convirtió su jardín en un estupendo jardín zen, como los de China. Cruzó el jardín y llamó a la puerta principal de roble. Abrieron rápidamente. Abrió Irina, Estaba vestida con un top blanco y un pantalón negro. Bella la saludó. Ella le devolvió el saludo. Bella entró a la casa. Cruzaron un largo pasillo y entraron en el salón. El salón era una sala con forma rectangular. Era una sala amplia. Al fondo del salón, había una gran televisión de pantalla plana. Delante de la televisión, había un sofá grande de color rojo fuego (como las paredes y el suelo). A la derecha del salón, había una gran chimenea que iluminaba toda la estancia. Delante de la chimenea varios puf de color blanco. A la izquierda de la estancia, había un escritorio con un ordenador portátil encima. Delante de él estaba Gonza. Cuando las vió entrar, Gonza saludó a Bella. Bella le devolvió el saludo. Irina se sentó en un puf y, Bella se sentó en el que estaba a su derecha. Irina sonreía. Después le pidió a Gonza que les dejara hablar tranquilas. Este apagó el ordenador y se fue de la sala un poco confuso. Bella, un poco avergonzada, le pidió perdón a Irina. Esta le siguió sonriendo y le dijo que no importaba. Que ella hubiera hecho lo mismo por Gonza. Después se abrazaron.

Al rato, a Bella le sonó el móvil. Sabía que era un número desconocido, pues ella tenía una canción para cada contacto de su teléfono móvil. Rápidamente, cogió el teléfono. Eran las cinco en punto.

- ¿Hola? -dijo Bella
- Hola- le contestó una voz grave. Debía ser un hombre
- ¿Quién es? -preguntó Bella un poco confusa
- Alguien que sabe o que pretendes hacer. Algo malo y antinatural
- No voy a hacer nada malo -dijo Bella con voz tensa. Aunque no le podía quitar razón en lo de antinatural- y además a usted no le importa -decir eso era lo más rápìdo para deshacerse de aquel pesado
- Eso es lo que crees -dijo. Un instante después colgó.

Edward seguía un poco desconcertado. Hizo una recopilación de los hechos. Poco antes, un anciano le había dado una carta en la que decía que si quisiera sería un ángel guardián. Era algo muy raro. Después, el anciano se fue con el contrato ya firmado. Edward estaba sentado en la cama en la que había despertado. Estaba pensando. Justo en ese momento, el anciano entró por la puerta seguido de un chico. El chico tendría unos diecisiete o dieciocho años, según calculó Edward. Era moreno y su pelo era corto. Sus ojos eran de color negro. Negro azabache. Cuando entró, miró a Edward y le sonrió. Este le había devuelto la sonrisa. Edward se dió cuenta de lo que estaba haciendo el anciano. Le estaba mirando fijamente con sus ojos de color dorado.

- Buenas tardes Edward -dijo el anciano. Tenía una voz grave- Me llamo Angelus y soy el instructor de ángeles guardianes principiantes
- Buenos días -le respondió Edward aún mirando al chico que estaba al lado de Angelus
- Él será tu compañero de habitación -le dijo Angelus al ver que no lo miraba
- Vale
- Mañana comenareis vuestras clases a las...
- ¿Clases? -preguntó Edward interrumpiendolo
- Sí -dijo el ángel un poco molesto- A las siete en punto de la mañana. Debéis ser capaz de proteger a vuestros protegidos. Además les tendreis que aconsejar bien. Si os equivocais podeis hacer que tome una mala decisión.
- ¿Nos verán? -preguntó Edward
- En sueños, si lo deseais
- Entonces nos conocen ¿no?
- Claro, te conocían cuando vivías -Edward abrió la boca para hacer otra pregunta, pero Angelus le respondió antes de que hablara- También conoceréis a esas personas.
- ¿Esas?
- Claro, puedes ser ángel guardián de varias personas a la vez
- Bien...
- Puede que esteis ligadas emocionalmente a ella -dijo Angelus poniendo bastante énfasis en las dos últimas palabras- Bueno me iré, tengo que hacer algo muy importante. Además necesitais tiempo para conoceros, ya que seguramente formaréis un equipo -Angelus sacó un móvil de la túnica y llamó a alguie. Salió de la habitación rápidamente. Eran las cinco en punto.

martes, 30 de marzo de 2010

THe lion and the lamb. Capitulo 21 (Primer capitulo de la 3º temporada)

Era el primer día sin Edward. Bella empezó a perseguir su obsesión. Quería que Edward viviera por todos los medios. No le importaba lo que tuviera que hacer para conseguirlo. El fuego ardía en su interiory nadie podría apagarlo. Bella juró que si se encontraba a Andrés en su camino mejor para ella y peor para él. El odio hacia Andrés le ocupaba todas sus células. Cada minuto que pasaba lo odiaba más. Si había alguna posibilidad de salvar a Edward, Bella la conseguiría. Algo indispensabla para revivir a una persona (o eso supuso Bella) era tener el cuerpo en buen estado. En un tiempo record, Bella consiguió una máquina de congelación de cuerpos. Se la compró a un conocido de Irina. El segundo paso era robar el cuerpo. Esa noche Irina y Bella intentarían robarlo.

Cuando llegó la noche y la oscuridad bañó la ciudad, Bella e Irina entraron en el tanatorio. Fueron directamente al baño. Allí Irina hizo un conjuro que les permitiría a ambas ser invisibles durante una hora. Esperaron a que cerraran. Pasó una media hora hasta que lo hicieron. Después, Irina desconectó todas la cámaras del tanatorio. Se conectarían pasados diez minutos. Hicieron lo fácil. Abrieron el ataud con la magia de Irina y llevaron el cuerpo hasta el baño. Después cerraron el ataud. Ahora les quedaba lo difícil. Salir de allí. No podían teletransportarse, pues así cualquier bruja o bruja podría encontrarles. Irina sacó su varita mágica y apuntó al cuerpo de Edward. Dijo: "Letterarius". Acto seguido, el cuerpo de Edward se convirtió en un libro. Bella se lo escondió en la chaqueta. Irina se hizo de nuevo el conjuro y después se lo hizo a Bella. Irina desconectó la alarma con un encantamiento. Abrieron la puerta y salieron. Habían dejado rastro de magia y, aquello no se podía permitir. Desde que Bella empezó a estar obsesionada, esta empezó a ser más fría y calculadora. Miró a su alrededor. No había cámaras que pudieran grabarla. Sonrió. Sacó un bidón de gasolina del coche. Le pidió a Irina que desconectase la alarma de nuevo. Esta lo hizo. Bella entró en el tanatorio de nuevo. Empezó a rociar todo con la gasolina. En especial el ataud de Edward. Cuando salió dejó la puerta abierta. Desde la puerta encendió un cigarro y lo tiró hacia dentro. Después corrió hacia Irina y la tiró al suelo. Rápidamente entraron en el coche y huyeron. Los bomberos llegarían pronto, pues algún vecino los alertaría cuando vieran el fuego.

Cuando llegaron a casa de Bella, entraron sin que Carlos y Ben lo notaran, pues el hechizo de invisibilidad se estaba acabando. Entraron a la habitación de Bella. Su habitación era amplia. Tenía una cama de dosel al fondo. A ambos lados de la cama había una mesita de noche. Encima de las mesitas de noche, un móvil (en la derecha) y un despertador (en la izquierda). A los lados de la habitación dos grandes tablones de corcho. Uno lleno de fotos de su antigua estacia en Forks más las que se hizo en España. Otra llena de información y de contactos. Bella estaba obsesionada con salvar a Edward. Durante el día anterior, había forzado mucho la memoria de Irina. Tanto que esta estaba casi al borde de un colapso. Bella se había citado el día siguiente con un viejo amigo de Irina. Lucas. Un mago de gran poder. Este era hijo de Anna Faraday (según Irina la mejor bruja del mundo). Anna había desaparecido unos años antes, así que Bella se tendría que conformar con su hijo.

Pusieron el libro sobre la cama. Un segundo después del movimiento de varita de Irina, Edward yacía en la cama de Bella. Con un segundo movimiento de varita, apareció la máquina de congelación de cuerpos. Con un tercer movimiento, encerraron allí a Edward. Después Irina hizo el último movimiento de varita. La máquina de congelación con Edward dentro se acababa de convertir en un colgante. El colgante tenía la forma de un corazón y, brillaba tanto que parecía un diamante. Bella lo cogió y se lo puso alrededor del cuello. Después, Irina con paso rápido y firme se encaminó hacia la puerta de la habitación. Bella la paró. Irina se dió la vuelta. Un segundo después, Irina estaba siendo abrazada por Bella. Esta última no paraba de darle las gracias. Cuando se soltaron, Irina se hizo el hechizo de nuevo e invisible se fue a su casa. Bella, sin embargo, siguió repasando la lista de contactos. Cuando terminó eran las cuatro de la mañana. Se puso el pijama y se metió en su cama. Rápidamente se durmió. Esa noche soñó con Edward.

Edward abrió sus ojos verdes. Estaba acostada sobre una cama blanda y mullida. Las sábanas eran blancas. Se intentó levantar, pero alguien se lo impidió. Era una anciano de cabellos y barbas blancas. Sus ojos eran de color dorado. Estaba vestido con una túnica larga y blanca. Estaba sonriendo. Antes de que Edward le pudiera decir algo, unas alas salieron de la espalda del anciano. Edward lo comprendió. Era un ángel. Se apartó para que Edward se levantara. Este así lo hizo. Cuando se levantó el anciano hizo que Edward mirara su reflejo en un espejo que estaba frente a la cama. Allí aparecía Edward. Cubierto de sangre. Bella y Alice llorando a su lado. Emma desmayada. Todos sus amigos llorando. Un segundo después el reflejo cambió. Mostraba a un ángel que tenía la cara de Edward. Le habían nacido unas alas en la espalda. Su ropa había cambiado. Ahora eran de color blanco. Edward miró de nuevo al anciano. No lo comprendía. El anciano seguía sonriendo. Se acercó lentamente a Edward y se sacó una carta de la túnica. Se la tendió a Edward. Este confuso la cogió.

jueves, 25 de marzo de 2010

BSO 1ª y 2ª temporadas de The lion and the lamb

BSO 1ª Y 2ª TEMPORADAS

1. Que nadie (Manuel Carrasco y Malú)
2. Abusadora (Wisin & Yandel)
3. Flighless bird, american mouth (Iron & Wine)
4. Mi princesa (David Bisbal)
5. Sueños rotos (David Bisbal)
6. Mi plan (Nelly Furtado)
7. Looking for paradise (A. Sanz y A. Keys)
8. I belong you (Muse)
9. Empezar de cero (Cinco de enero)
10. Manos al aire (Nelly Furtado)
11. Colgando en tus manos (Carlos Baute)
12. Nada se compara a tí (Carlos Baute)
13. Volverá (ECDL)
14. La última vez (Cinco de enero)
15. Sed (No way out)
16. Me quiero casar contigo (Carlos Baute)
17. Zapatillas (ECDL)
18. Tú vives en mí (Wisin & Yandel)
19. Al-Andalus (David Bisbal)

jueves, 18 de marzo de 2010

THe lion and the lamb. Capitulo 20

Un año después

Bella abrazaba a su hija Ana. Ese día cumplía tres meses. Como Alice le dijo antes de que se fuera de Forks, los Castillo se habían mudado allí. Irina había esperado a que Gonza cumpliera los dieciocho para irse de allí, pero ya estaban allí, junto a Bells. Claudia y Carlos ya estaban divorciados oficialmente. Ben, que sabía que su padre todavía estaba enamorado de su madre, dejó caer unas cuantas veces que Ana necesitaba a su abuelito cerca. Carlos se dejo influenciar por su hijo y ahora vivían junto a Bella. Todos estaban allí. Felices.

Edward estaba en la playa de Punta. Tomando el sol. Estaba allí junto a sus mejores amigos. Anto, Marcos, Nico y Amaia pidieron un traslado para estar junto a su amigo. Emma se quedó un tiempo en Madrid junto a su novio Andrés. Edward recibió una llamada. Era ella. Les contó a sus amigos que estaba muy feliz y que no dejaría a Andrés por nada del mundo. Estaba enamorada de él. Les dió una noticia que les sorprendió mucho. Estaba embarazada. También les dijo que iría a hacerles una visita pronto.

Andrés estaba enamorado de Emma. En ese momento, estaba hablando por el móvil con alguien. Cuando Emma colgó, Andrés le preguntó fríamente con quién había estado hablando. Ella no se dió cuenta del tono frío de la voz de su novio y le dijo que estaba hablando con su amigo Edward. Su amigo Edward Castillo. Estaba en Punta Umbría y le haría una visita pronto. Los ojos de Andrés centelleaban de furia. Gracias a Emma había conseguido dejar un poco de lado a Bella, pero la obsesión hacia Bella era eterna y se acababa de acentuar. Sabía muy bien que Bella se había mudado a aquel pueblo...

Carlos le dijo a Bella que fuera a la playa, que él se quedaría con Ana. Le dijo que no se preocupara. Esme y Carlisle (que trataban a Ana como si fuera su nieta) también se quedaría para ayudar a Carlos (todavía no había aprendido bien a cambiar pañales). Las parejitas (Rose y Emm, Alice y Jasper e Irina y Gonza) más Bella y Ben cogieron una toalla cada uno, el bañador (o bikini) y el protector solar. Ese día el sol pegaba muy fuerte. Desde que nació Ana, Rose se había dejado de mostrar tan fría con Bella. Por fin se había ganado su aceptación.

Cuando llegaron a la playa estuvieron paseando un rato por ella. Colocaron sus toallas junto a un grupo de jovenes de su misma edad. O eso parecía. Irina y Gonza se fueron al agua inmediatamente, Alice y Jasper les siguieron rápidamente. Rose y Emmett fueron a pasear un rato por la orilla. Querían un poquito de intimidad y de tranquilidad. Ben le echó el protector solar a su hermana y se fue tras Alice y Jasper. Cuando los vió alejarse Bella suspiró. Se puso unas gafas de sol y cerró los ojos. Empezó a pensar en la playa. En lo bien que le había ido la vida desde que se había ido de Forks. Lo único que le faltaba era imposible tenerlo a su lado. Hace unos meses cuando le expuso la idea a Rose, a Alice y a Irina, Rose le dijo que no había amores imposibles, sino que había amantes cobardes...

Los jovenes que estaban sentados junto a Bella recogieron y se fueron. Buscó a sus amigos con la mirada. Los encontró allí cerca. Rose y Emmett estaban volviendo de su romántico paseo, Gonza tenía cogida a Irina por debajo de las piernas mientras la besaba y la llevaba junto a Bella y Alice y Jasper estaban haciendose fotos (Ben era el fotógrafo). Bella suspiró de nuevo. Parece que todos habían encontrado el amor. Todos menos ella.

Mientras tanto Edward y sus amigos estaban recogiendo. Antes de ir a su casa darían un paseo por la playa. Las parejitas iban pegadas a la orilla diciendose cosas al oído, Edward iba un poco adelantado. Estaba concentrado. Estaba pensando. Todos habían encontrado a su amor. Todos menos él...Bueno lo había encontrado y lo había perdido. Un año después las heridas se habían cerrado. Sin embargo Irina todavía le aconsejaba a Edward que no hablara con Bella. Pasaron por un tramo de la playa que estaba vacío. A lo lejos Edward veía a varias parejas. Una de ellas se estaba haciendo fotos. Aligeró el paso, no le hacía falta ver más parejas felices...

Bella creyó que se había quedado sola. Todos estaban haciendo algo. Bella se levantó lentamente y vió que un grupo de personas se acercaba. Nadie se dió cuenta de que Bella se había levantado. Lentamente se fue a la orilla. Empezó a dar un paseo. Cada vez aquel grupo de personas estaba más cerca. Bella se dió cuenta de que todavía llevaba la camiseta y el short. Fue corriendo hasta su toalla y se lo quitó. Fue a dar de nuevo el paseo. Vió que el grupo de personas lo formaban dos parejas y un muchacho que iba al frente. En ese momento el muchacho estaba de espaldas. Bella fue lentamente hacia el grupo de personas. Algo en aquel muchacho le era familiar...

Irina miró a Gonzalo mientras Bella se levanta e iba hacia el grupo de personas. Ambos sonrieron. Sabían lo que estaba a punto de pasar. Por fin Edward y Bella se reencontrarían. Irina abrazó a Gonzalo. Mientras le dijo disimuladamente: "El plan no falló". Todos miraron ahora a Bella. Se habían dado cuenta de que estaba yendo hacia aquellos extraños. Irina miró a Alice. Parecía que esta había reconocido a Edward. Se llevó un dedo a los labios. Alice comprendió el gesto y asintió.

Bella se acercó al muchacho. Todavía estaba de espaldas. Estaba apunto de decirle "Perdona ¿te conozco de algo?" cuando se dió la vuelta. Era un muchacho de unos diecinueve años. Era moreno y su color de ojos era el verde. Sus ojos eran de color verde esmeralda. El primer impulso de Bella fue tirarse a sus brazos, pero se aguantó al ver su expresión. Tenía una sonrisa congelada en el rostro.

Edward estaba hablando con sus amigos. Anto se fijó en la chica que iba hacia ellos. Le dijo a Edward que quiza podría ligar con ella. Sonriendo se dió la vuelta. La chica tenía el pelo de color marrón, tirando al rubio oscuro, parecía que el sol le aclaraba el pelo. Sus ojos eran de color marrón. Era muy guapa. Su bikini era de leopardo. Cuando Edward la reconoció se le congeló la sonrisa. Su primer impulso fue besarla, pero al ver la expresión de sorpresa de Bella no siguió su impulso. Se quedó estancado en el sitio.

Alice al ver como se habían quedado fue corriendo hacia ellos. Llegó junto a ellos rápidamente. Lo primero que hizo fue abrazar a Edward. Le echaba mucho de menos. Después saludó a los amigos de su hermano. Edward seguía petrificado. Entre susurros Alice le contó la historia a Anto, a Amaia, a Nico y a Marcos.

Bella reaccionó cuando Alice hablaba con aquellos extraños. Se dió la vuelta y corrió. Corrió más que nunca. Oía que alguien corría tras ella. Bella fue corriendo hasta la salida de la playa. Cuando estaba apunto de alcanzarla cayó sobre la arena. Se dió la vuelta y buscó a la persona que le había tirado. Era Edward. Bella se intentó levantar, pero antes de que lo hiciera Edward la besó.

Cuando Edward vió que Bella se iba corriendo, se soltó de Alice y corrió tras ella. Por fin había reaccionado. Supuso que Bella le oía correr y que por eso ella corría mucho más rápido. Casi estaba llegando a la salida de la playa. Esta vez no se le iba a escapar. Se tiró sobre ella. Estaba temblando, pero parecía que ella no se había dado cuenta. Se dió la vuelta lentemente. Edward clavó sus ojos verdes sobre los ojos marrones de Bella. Después siguió su impulsó y la besó. Por fin el hechizo se había roto.

Al día siguiente, Emma estaba junto a Andrés subida en un avión que se dirigía a Sevilla. De allí irían hasta Huelva y de allí hasta Punta. Cuando Emma le comentó a Andrés que quería ir a ver a su amigo Edward Castillo creyó que Andrés se pondría furioso. Sin embargo, él le dijo que también quería verlo. Que era un viejo conocido. Compraron los billetes para ir al día siguiente y allí estaban. En el avión apunto de llegar a Sevilla. Allí estuvieron varias horas hasta que salió el autobús que les llevaría a Huelva. En ese tiempo Andrés había ido a buscar unos papeles a comisaría o algo así.

Cuando llegaron a Punta, Emma llamó a Edward. Estaba en la playa. Emma se lo comunicó a Andrés, Este le dijo que le dijera que iban hacia allí. Emma se lo dijo y se encaminaron hacia la playa. Andrés pidió un taxi. Media hora después el taxi llegó y les llevó a él y a su novia hacia donde estaba Edward. Andrés iba sonriendo. Edward no sabía lo que le esperaba. Bajaron del taxi cuando llegaron. Les localizaron enseguida. Allí estaban todos. Nico con Anto, Marcos con Amaia, Carlisle con Esme, Emmett con Rose, Jasper con Alice, Gonza con Irina, Edward con Bella, Carlos y Ben con Ana. Edward y Bella estaban hablando muy acaramelados. A Andrés le pareció que habían vuelto a salir juntos. Sonriendo se acercaron sigilosamente. Cuando llegaron Emma fue enseguida a abrazar a sus amigos. Cuando estaba abrazando a Amaia se dió cuenta de que algo iba mal. Miraban a su novio con odio. Antes de que Emma pudiera reaccionar, Andrés sacó una pistola de uno de los bolsillos de su cazadora. Emma gritó. Paró de gritar cuando Andrés le apuntó a ella. Nunca hubiera creido que su novio le hubiera apuntado con una pistola. Estaba embarazada y esperaba un hijo suyo. Después apuntó a todos los que se encontraban allí parandose mucho en Carlos, Bella y Edward.

Bella estaba en estado de shock. Sobre todo cuando la volvió a apuntar con la pistola. Apuntaba a su corazón. Cerró los ojos. Un segundo después escuchó varios disparos y como alguien salía huyendo. Un cuerpo pesado cayó a su lado. Abrió los ojos. Edward acababa de recibir varios disparos en el pecho. Jasper fue rápidamente a tomarle el pulso. Carlos también había recibido un disparo en el brazo izquierdo. Esme estaba llamando a una ambulancia. Bella se dejó caer junto a Edward. Apartó a Jasper de un manotazo y empezó a llorar sobre su pecho. Jasper fue a consolar a Alice que lloraba desconsoladamente junto a Bella. Rose lloraba mientras Emmett (que también lloraba) le abrazaba. Emma se acababa de desmayar, Anto, Marcos, Nico y Amaia la intentaban reanimar. Todos lloraban. Carlisle intentaba hacerle un torniquete a Carlos, que se había desmayado, mientras Esme lloraba a su lado. Ben se dejó a caer con Anita en sus brazos. La niña cuando escuchó los disparos empezó a llorar. Ben intentaba calmarla mientras unas lágrimas silenciosas caían sobre sus mejillas.

La ambulancia no tardó en llegar y se llevó a Carlos y al cuerpo de Edward. Bella subió a la ambulancia corriendo. No se iba a separar de Edward. No ahora no. Ahora que por fin había roto el hechizo. Ahora que por fin podría llevar una vida normal. Ahora que por fin todo había terminado...

Los demás se subieron en el coche de Nico (un Fabia Spirit rojo) y en el coche de Gonza y fueron detrás de la ambulancia. Llevaron a ambos al hospital Juan Ramón Jiménez. Bella se tuvo que separar de Edward cuando se llavaron su cuerpo. Todos esperaron en la sala de espera. Bella cogió a Ana y se sentó. Tenía que tener algo entre sus manos. Lo necesitaba. Ben la abrazaba. Estaba sentando en la silla que estaba a su derecha. Las parejas se consolaban unos a otros. Todos estaban sentando en las silla que estaban cerca de Bella. Bella lloraba silenciosamente. Se le ocurrió una idea y se acercó a Irina. Antes de que le expusiera la idea, Irina negó con la cabeza. Bella seguía llorando, pero ya tenía un objetivo. Una obsesión. Sentía como ardía una llama en su interior. Esa llama ardería eternamente. Hasta que consiguiera su nuevo objetivo...