Stefan esperó a Elena en el pie de las escaleras. Extendió su mano derecha. Elena se la cogió sonriendo. Juntos subieron las escaleras. Llegaron rápidamente al pasillo. Stefan la llevó hasta la puerta de la habitación de Damon. Allí le soltó la mano y abrió la puerta. La habitación era como el propio Damon. Oscura, pero con un aire romántico, estilosa y algo seductora. Elena se acercó rápidamente a la cama de dosel sobre la que estaba acostado. Stefan le había quitado la camisa y su pecho estaba cubierto de vendas. Elena le acarició la cara dulcemente. Damon abrió los ojos sobresaltado. Al ver la ternura y el amor en los ojos de Elena se tranquilizó. Elena le sonrió dulcemente. Le abrazo con cuidado.
- Lo siento -dijo ella- fue todo culpa mía
- No lo sientas. Además Katherine solamente quiere jugar
- Entramos en su juego ¿verdad?
- Exacto. Al menos ahora no nos molestará...
- ¿Cómo? -le interrumpió Elena- ¡Es Katherine!
- No nos molestará por el momento. Hicimos lo que ella quería
- ¿Y cómo sigue ahora el juego?
- Ella lo decidirá -terció una voz desde la puerta. Era Stefan- Puede venir, puede matarnos, puede convertir o torturar a un ser querido... Si entras en su juego puedes salir muy mal parado. Al menos sabéis que primero me matará a mí.
- ¿Por qué? -preguntó Damon- ¿Qué hiciste?
- La dejé
- Uff... no hay nada peor que Katherine despechada -hicieron una mueca- Te daría un gran abrazo si pudiera moverme
Stefan soltó una carcajada. Damon le imitó. Elena miró a ambos. Por fin habían vuelto a llevarse medianamente bien. Por fin se comportaban como verdaderos hermanos. Entonces se oyó un ruido en la ventana. Una pequeña piedra había cascado el cristal. Elena se acercó a la ventana. Damon y Stefan empezaron a protestar. Entonces el cristal se rompió. Stefan protegió a Elena de los cristales. Entró alguien. Ella miró por encima del hombro de Stefan. La persona que acababa de entrar era... era Lexi. Alta, esbelta y guapísima, como siempre. Los tres se quedaron petrificados al verla. ¿Sería un peón de Katherine o estaría de su parte?. Antes de que se dieran cuenta, Stefan y Elena estaban siendo abrazados por ella. Ambos estaban muy sorprendidos. La mandíbula de Stefan colgaba libremente. Lexi, que no se dio cuenta de nada, se acercó a la cama de dosel sobre la que estaba Damon.
- No te pregunto que te pasó -dijo Lexi- seguro que te lo merecías
- Me salvó la vida -susurró Elena
- Dos veces -añadió Stefan
- ¿Y tú donde estabas para que la salvara él? -preguntó Lexi- ¡Es tu novia!
- La primera vez... atacándola. La segunda aquí, en casa, recuperándome
- ¡¿Qué?!
- Katherine -terció Damon con voz débil
- ¿Ha vuelto? -Stefan asintió- Y tú volviste como un perrito faldero tras 145 años ¿verdad?
Stefan se sonrojó levemente. Lexi puso los ojos en blanco y abrazó de nuevo a su mejor amigo. Después cogió la mano izquierda de Stefan y ambos salieron de la habitación. Elena abrió una botella de Gin Tonic y la mezcló con algo de sangre 0-, su mismo tipo de sangre, la favorita de Damon. El olor a alcohol inundó la habitación rápidamente. Elena le puso el vaso en los labios de Damon. Él los abrió lentamente, cuando lo hizo ella dejó caer el extraño contenido en su interior. Él lo aceptó gustosamente. Elena le rellenó el vaso de nuevo. Lo vertió en el interior de Damon. Éste abrió los ojos de nuevo. Miró a Elena. Ésta se levantó y dejó ambas botellas y el vaso en la mesa de las que la había cogido, estaba en el centro de la habitación. Después se sentó en la cama junto a Damon. Le cogió la mano y entrelazó sus dedos. Damon se volvió a dormir rápidamente. Elena miraba a Damon, casi embelesada. Pensaba darle una oportunidad... si se lo pedía claro. Elena, sin soltar la mano de Damon, se metió en la cama junto a él y puso su cabeza encima de su pecho. Parecía que ya no le dolía tanto. Minutos después, pese a no estar muy cansada, cerró los ojos y cayó en los brazos de Morfeo...
Mientras, en el instituto, Bonnie y Matt caminaban por los pasillos. Bonnie había fingido una enfermedad en la clase de Filosofía y supuestamente Matt la acompañaba a enfermería. En realidad, estaban buscando a Elena. Matt había visto unas gotas de sangre en la clase anterior. Estaba seguro de que algo había pasado con Elena, por lo que se lo dijo a Bonnie. Ella le creyó inmediatamente. La buscaron en la hora de la comida. No la encontraron. En ese momento habían salido a buscarles de nuevo. No estaba ni en los baños, ni en el patio, ni en el aparcamiento... Además Bonnie se había fijado en que el coche de Elena no estaba allí. Al que si vieron fue a Stefan. Estaba muy pálido y parecía temeroso. Como si esperara algo... o a alguien. Iba junto a una chica rubia, alta, esbelta y muy guapa. Ella no era alumna del instituto, por lo que ni Bonnie ni Matt la conocían. Se cruzaron dos veces con ellos. La primera vez fue junto a la clase de Alaric cuando Matt y Bonnie fueron a mirar la sangre de nuevo antes de que llegaran los alumnos o el propio Alaric. La segunda vez fue junto a los baños minutos después. No encontraron a Elena, por lo que Bonnie fue hacia la enfermería y Matt volvió a la clase. Terminó la hora. Ni Matt ni Bonnie tenían más clases, por lo que éste último fue a buscarla a la enfermería. Bonnie, que se sabía gracias a Elena el horario de Stefan, sabía que tampoco. Matt y ella acordaron abordarlo antes de que se fuera. Buscaron por todos sitios. Finalmente le encontraron...
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domingo, 28 de noviembre de 2010
viernes, 19 de noviembre de 2010
Growing love. Capítulo 6
Capitulo dedicados a las Stefanitas de Vd ;)
Katherine rió al ver la cara de la pobre Elena. Elena la miró muy mal. Katherine, aún riendo, no apartó la mirada de Elena. Ésta si la apartó rápidamente. Los ojos -sus ojos- de Katherine emitían un brillo maléfico. Ese brillo podría aparecer alguna vez en sus ojos... Se estremeció. Después miró a su madre, a Isobel. Ella no le devolvió la mirada. Finalmente, Elena miró a Lee. Ella se sentía traicionada. Lee miraba fijamente a Damon. Le miraba con repugnancia. Damon se había colocado delante de ella sin que se diera cuenta. Tenía una postura defensiva. La estaba protegiendo.
- ¿Qué planeas? -le preguntó Elena a Katherine por encima del hombro izquierdo de Damon
- Solamente quiero hablar con un viejo amigo
- Mentira -susurró Damon- no es lo que buscas
- Sabes que me gusta jugar Damon -Katherine rió- no te diré lo que planeo... a menos que...
- ¿Por qué estás aquí? -dijo Damon ignorandola
- No te lo diré
- ¿Y que haces aquí?
- Jugar con mi almuerzo
Damon gruñió a Katherine. Ésta rió de nuevo. Empezó a dar vueltas. Estaba buscando un punto débil en la defensa de Damon. La estaba acechando. Lee estaba preparado para atacar. Seguía mirando a Damon fijamente. Isobel, sin embargo, no se había movido. Miraba al suelo y a su hija alternativamente. Nunca miraba mucho a Elena. Parecía que su imagen le quemaba los ojos. Damon miraba alternativamente a Katherine y a Lee. Mucho más a ella, por supuesto. Un segundo después de que Elena se fijara en todo eso, Katherine fue hacia una mesa, a velocidad humana, y le arrancó una pata. La tiró contra el punto débil de la defensa de Damon. Contra Elena. Pocos segundos después, Elena salía con Damon por la ventana. Él la llevaba en volandas. Cayeron suavemente en los jardines. Damon, a velocidad vampírica, fue junto al coche de Elena. La metió dentro y se metió él después. Entonces, Elena se fijó en que la pata de la mesa traspasaba la camisa de Damon. No había tocado por un pelo su corazón.
- No te preocupes -dijo él tranquilizandola
- ¿Qué no me preocupe? -preguntó- ¡Casi te matan!
- Falló
- Por muy poco
- Falló aposta. Si hubiera querido matarnos ya lo habría echo, pero de momento no estamos a salvo. Vamos a mi casa
- Pero...
- Sin peros -dijo Damon fríamente
Elena arrancó el coche con el ceño fruncido. No le gustaba que le dieran órdenes, pero Damon parecía necesitarlo de verdad. Condujo por todo el pueblo a mayor velocidad de la permitida. Mientras conducía por la carretera que llevaba a casa de los Salvatore, miraba por la ventanilla. Esperaba ver a Katherine, a Isobel, a Lee o... a Stefan. Aunque estuviera con Katherine. Ella necesitaba verlo. Elena suspiró. Parecía que Damon lo había comprendido, pues había fruncido el ceño mientras la miraba. Elena pisó el acelerador aún más. Minutos después, su coche ya estaba aparcado en el garaje de los hermanos Salvatore. Al salir, Damon se tambaleó un poco. Elena fue rápidamente junto a él. Dejó que él se apoyara en ella. Caminaron por el garaje lentamente. Por fin llegaron a la puerta que comunicaba con el salón. Elena giró el pomo lentamente y abrió la puerta. Tras el umbral no había nadie. Un segundo después si había alguien. Era... era Stefan. Ni siquiera se molestó en preguntarle que hacía allí a Elena cuando vio a Damon. Inmediatamente apartó a Elena, sin apenas tocarla, y cogió a Damon. Gracias a su velocidad vampírica se lo llevó rápidamente. Mientras Elena entró al salón. Alguien carraspeó. Stefan acababa de entrar de nuevo. En su mano llevaba la pata de la mesa que Katherine tiró contra ella.
- Lo siento -dijo antes de que Elena dijera algo- por todo
- ¿Debería aceptar tus disculpas?
- Dejé a Katherine -Stefan miró a Elena- casi me mata. Se puso furiosa. Por eso fue a buscarte. Por cierto, no te digo esto para que volvamos
- ¿Entonces?
- Lo dije para que lo supieras. Para que cuando Damon o tú necesiteis ayuda estaré ahí
- Gracias Stefan
- Fuí un imbécil -dijo- sabía que tenía que conocerte. Solamente necesitaba conocerte para saber si superé lo de Katherine
- Lo hiciste Stefan. Yo lo sé -Elena se acercó a Stefan y le abrazó
- No te merezco ni como amiga -Las lágrimas de Stefan cayeron sobre el cabello de Elena- Y mucho menos como novia
- ¿Entonces quién me merece?
- Sabes que está enamorado de ti -Elena se sonrojó- y que besó a Katherine pensando que eras tú. Damon nunca quiso a nadie, excepto a Katherine. Te abrió su corazón, por favor no lo rompas como hizo ella. Como hizo Katherine.
- La única diferencia entre nosotras es que ella es una gran perra y yo no.
- Ahora lo sé -dijo Stefan mirando a Elena a los ojos- Estaba liada con Lee también
- ¿Y qué pasó con Lexi?
- Intento encontrarla
- Lo harás
- ¿Cómo estás tan segura?
- Una vez sentí celos de Lexi...
- ¡Era solo una amiga, Elena! -la interrumpió Stefan
- ...y no creo que tuviera motivos
- Exacto
- Pero creo que te gusta -Stefan se sorprendió al sentir como se sonrojaba- aunque siempre estuviste...
Damon lo pudo olvidar cuando te conoció, pero yo...
- Tú también lo hiciste, Stefan. Tú me amaste. No por mi aspecto, sino por mi corazón -Stefna sonrió levemente
- ¿Quieres ver a Damon? -Elena asintió- ven conmigo
Katherine rió al ver la cara de la pobre Elena. Elena la miró muy mal. Katherine, aún riendo, no apartó la mirada de Elena. Ésta si la apartó rápidamente. Los ojos -sus ojos- de Katherine emitían un brillo maléfico. Ese brillo podría aparecer alguna vez en sus ojos... Se estremeció. Después miró a su madre, a Isobel. Ella no le devolvió la mirada. Finalmente, Elena miró a Lee. Ella se sentía traicionada. Lee miraba fijamente a Damon. Le miraba con repugnancia. Damon se había colocado delante de ella sin que se diera cuenta. Tenía una postura defensiva. La estaba protegiendo.
- ¿Qué planeas? -le preguntó Elena a Katherine por encima del hombro izquierdo de Damon
- Solamente quiero hablar con un viejo amigo
- Mentira -susurró Damon- no es lo que buscas
- Sabes que me gusta jugar Damon -Katherine rió- no te diré lo que planeo... a menos que...
- ¿Por qué estás aquí? -dijo Damon ignorandola
- No te lo diré
- ¿Y que haces aquí?
- Jugar con mi almuerzo
Damon gruñió a Katherine. Ésta rió de nuevo. Empezó a dar vueltas. Estaba buscando un punto débil en la defensa de Damon. La estaba acechando. Lee estaba preparado para atacar. Seguía mirando a Damon fijamente. Isobel, sin embargo, no se había movido. Miraba al suelo y a su hija alternativamente. Nunca miraba mucho a Elena. Parecía que su imagen le quemaba los ojos. Damon miraba alternativamente a Katherine y a Lee. Mucho más a ella, por supuesto. Un segundo después de que Elena se fijara en todo eso, Katherine fue hacia una mesa, a velocidad humana, y le arrancó una pata. La tiró contra el punto débil de la defensa de Damon. Contra Elena. Pocos segundos después, Elena salía con Damon por la ventana. Él la llevaba en volandas. Cayeron suavemente en los jardines. Damon, a velocidad vampírica, fue junto al coche de Elena. La metió dentro y se metió él después. Entonces, Elena se fijó en que la pata de la mesa traspasaba la camisa de Damon. No había tocado por un pelo su corazón.
- No te preocupes -dijo él tranquilizandola
- ¿Qué no me preocupe? -preguntó- ¡Casi te matan!
- Falló
- Por muy poco
- Falló aposta. Si hubiera querido matarnos ya lo habría echo, pero de momento no estamos a salvo. Vamos a mi casa
- Pero...
- Sin peros -dijo Damon fríamente
Elena arrancó el coche con el ceño fruncido. No le gustaba que le dieran órdenes, pero Damon parecía necesitarlo de verdad. Condujo por todo el pueblo a mayor velocidad de la permitida. Mientras conducía por la carretera que llevaba a casa de los Salvatore, miraba por la ventanilla. Esperaba ver a Katherine, a Isobel, a Lee o... a Stefan. Aunque estuviera con Katherine. Ella necesitaba verlo. Elena suspiró. Parecía que Damon lo había comprendido, pues había fruncido el ceño mientras la miraba. Elena pisó el acelerador aún más. Minutos después, su coche ya estaba aparcado en el garaje de los hermanos Salvatore. Al salir, Damon se tambaleó un poco. Elena fue rápidamente junto a él. Dejó que él se apoyara en ella. Caminaron por el garaje lentamente. Por fin llegaron a la puerta que comunicaba con el salón. Elena giró el pomo lentamente y abrió la puerta. Tras el umbral no había nadie. Un segundo después si había alguien. Era... era Stefan. Ni siquiera se molestó en preguntarle que hacía allí a Elena cuando vio a Damon. Inmediatamente apartó a Elena, sin apenas tocarla, y cogió a Damon. Gracias a su velocidad vampírica se lo llevó rápidamente. Mientras Elena entró al salón. Alguien carraspeó. Stefan acababa de entrar de nuevo. En su mano llevaba la pata de la mesa que Katherine tiró contra ella.
- Lo siento -dijo antes de que Elena dijera algo- por todo
- ¿Debería aceptar tus disculpas?
- Dejé a Katherine -Stefan miró a Elena- casi me mata. Se puso furiosa. Por eso fue a buscarte. Por cierto, no te digo esto para que volvamos
- ¿Entonces?
- Lo dije para que lo supieras. Para que cuando Damon o tú necesiteis ayuda estaré ahí
- Gracias Stefan
- Fuí un imbécil -dijo- sabía que tenía que conocerte. Solamente necesitaba conocerte para saber si superé lo de Katherine
- Lo hiciste Stefan. Yo lo sé -Elena se acercó a Stefan y le abrazó
- No te merezco ni como amiga -Las lágrimas de Stefan cayeron sobre el cabello de Elena- Y mucho menos como novia
- ¿Entonces quién me merece?
- Sabes que está enamorado de ti -Elena se sonrojó- y que besó a Katherine pensando que eras tú. Damon nunca quiso a nadie, excepto a Katherine. Te abrió su corazón, por favor no lo rompas como hizo ella. Como hizo Katherine.
- La única diferencia entre nosotras es que ella es una gran perra y yo no.
- Ahora lo sé -dijo Stefan mirando a Elena a los ojos- Estaba liada con Lee también
- ¿Y qué pasó con Lexi?
- Intento encontrarla
- Lo harás
- ¿Cómo estás tan segura?
- Una vez sentí celos de Lexi...
- ¡Era solo una amiga, Elena! -la interrumpió Stefan
- ...y no creo que tuviera motivos
- Exacto
- Pero creo que te gusta -Stefan se sorprendió al sentir como se sonrojaba- aunque siempre estuviste...
Damon lo pudo olvidar cuando te conoció, pero yo...
- Tú también lo hiciste, Stefan. Tú me amaste. No por mi aspecto, sino por mi corazón -Stefna sonrió levemente
- ¿Quieres ver a Damon? -Elena asintió- ven conmigo
domingo, 7 de noviembre de 2010
Growing love. Capítulo 5
Entonces Elena entendió el "no me las des todavía" de Damon. Era Stefan. Él clavó sus ojos en el cuello de Elena. Ella intentó entrar a la clase, pero algo se lo impidió. Stefan la tenía cogida del brazo. Le apretaba tan fuerte como el día anterior. Entonces Bonnie compuso en su cara una sonrisa macabra y miró a Stefan. Elena se fijó en la gotas de sudor que había en la frente de Bonnie. Unos segundos después, Stefan soltó una carcajada y soltó el brazo de Elena. Bonnie parecíe ligeramente sorprendida. Stefan entró en la clase seguido por Bonnie y Elena. Cada uno se sentó en su sitio correspondiente. Minutos después, entró Alaric. Parecía más feliz que de costumbre. Parecía que nadie, excepto Elena, lo notaba. Elena no atendía la clase de Alaric. Hablaba de Primera Guerra Mundial. Elena para distraerse un poco miró por la ventana. Por ella veía el cielo azul, los pájaritos que cantaban en las copas de los árboles, los que volaban por el cielo... Libres. Elena sacudió la cabeza y miró de nuevo. Allí había algo que no estaba antes. Era Isobel. Elena estubo segura de que Alaric también lo había visto, pues perdió el hilo de lo que estaba diciendo. Alaric intercambió una mirada con Elena unos minutos después. Estaba pálido. Elena supuso que estaba pensando en la misma persona que ella. Jenna. Las tres horas se le pasaron muy lentamente a Elena. Cuando por fin terminaron fue al sitio de Bonnie. Antes de que llegara Stefan la tenía nuevamente cogida del brazo. Elena miró a su alrededor. Todos se habían ido, excepto Bonnie. Ésta tenía de nuevo gotas de sudor en su frente.
- Tenemos que hablar -le dijo él- Ahora
- No
- ¿Por qué?
- ¡Porque no te quiero volver a ver en mi vida! -Elena clavó sus ojos en los de Stefan- ¿Entiendes?
- No -dijo él apartando sus ojos de los de ella- Yo te quiero
- ¿Por qué no lo pensaste antes?
- Fue un error
- Claro, por eso salvaste a Katherine ¿verdad? -terció Bonnie- Por eso quisiste matarnos a Matt y a mí
- Fue otro error -dijo mirando a Bonnie- Por cierto deja de intentar atacarme. No conseguiras nada
- ¿Por qué? -preguntó Elena. Miró a Bonnie. Ésta miraba una pulsera que llevaba Stefan
- Por que Emily encantó esa pulsera para proteger a alguien de brujas -dijo Bonnie con un hilo de voz- Supongo que sería a Katherine
- Bingo -dijo Stefan mientras miraba a Elena de nuevo- Elena por favor dejame hablar contigo
- Primero deja a Katherine
- La quiero -Elena veía el dolor de Stefan en sus ojos- y a ti también
- Damon -murmuró Elena segura de que él la escucharía
Un segundo después Elena volaba por los aires. Ésta sintió que no se hacía daño al caer. Miró a Bonnie. Estaba murmurando algo. Cuando se pudo incorporar corrió hacia ella. La cogió de un brazo y se la intentó llevar, pero no pudo. Elena no podía ver la pelea de los hermanos Salvatore, pues eran demasiado rápidos con los golpes. Brevemente se fijaba en alguna escena, como cuando el codo derecho de Stefan impactaba en el estómago de Damon o cuando el puño de Damon impactaba contra la nariz de Stefan. Fueron unos minutos angustiosos para Elena, pero al fin acabó la pelea. Stefan escapó por la ventana. Elena fue corriendo hacia Damon. Estaba lleno de sangre, de ambos, tenía cortes en la cara y la camisa medio desgarrada.
- Me curaré rápido -dijo él al ver la cara de Elena- soy un vampiro ¿recuerdas?
- Sí -dijo Elena con un hilo de voz
- Me las va a pagar -murmuró Damon
- ¡Ni se te ocurra ir a buscarle! -le gritó Elena- Tiene la protección de Katherine y también de Isobel
- Lo sé. Isobel me entretuvo. Hubiera llegado mucho antes.
- ¿Qué le pasó?
- Está bien -dijo Bonnie. Elena la miró- Siento su presencia. Viene hacia aquí, y no sola
Elena se fijó de nuevo en Damon. Ya tenía todas las heridas cicatrizadas. No se notaba que había tenido la pelea, excepto por la camisa destrozada. Antes de que Elena abriera la boca, él desapareció. Volvió unos diez segundos después con una camisa exactamente igual a la que le había destrozado Stefan. Damon, con ademán protector, se puso delante de Elena. Entonces la puerta se abrió. En su umbral estaban tres vampiros conocidos. A Elena se le salieron los ojos de sus órbitas cuando les vió. Katherine, exactamente igual que Elena hasta en la ropa, Isobel, también parecida a Elena y... Lee. Era totalmente imposible. O no, pensó Elena. Lee siempre había tenido celos de la relación de Lexy y Stefan, pero Elena estaba segura de que Lexy nunca se habría puesto de parte del nuevo Stefan. Sí, por culpa de Damon casi mataron a Lexy, fue una suerte que en ese momento encontraran a otro vampiro y dejaran a Lexy muy malherida. Elena recordaba como entre Stefan y Lee la cuidaban hasta que se puso bien. También recordaba su relación con ella. Como se habían echo buenas amigas...
- Tenemos que hablar -le dijo él- Ahora
- No
- ¿Por qué?
- ¡Porque no te quiero volver a ver en mi vida! -Elena clavó sus ojos en los de Stefan- ¿Entiendes?
- No -dijo él apartando sus ojos de los de ella- Yo te quiero
- ¿Por qué no lo pensaste antes?
- Fue un error
- Claro, por eso salvaste a Katherine ¿verdad? -terció Bonnie- Por eso quisiste matarnos a Matt y a mí
- Fue otro error -dijo mirando a Bonnie- Por cierto deja de intentar atacarme. No conseguiras nada
- ¿Por qué? -preguntó Elena. Miró a Bonnie. Ésta miraba una pulsera que llevaba Stefan
- Por que Emily encantó esa pulsera para proteger a alguien de brujas -dijo Bonnie con un hilo de voz- Supongo que sería a Katherine
- Bingo -dijo Stefan mientras miraba a Elena de nuevo- Elena por favor dejame hablar contigo
- Primero deja a Katherine
- La quiero -Elena veía el dolor de Stefan en sus ojos- y a ti también
- Damon -murmuró Elena segura de que él la escucharía
Un segundo después Elena volaba por los aires. Ésta sintió que no se hacía daño al caer. Miró a Bonnie. Estaba murmurando algo. Cuando se pudo incorporar corrió hacia ella. La cogió de un brazo y se la intentó llevar, pero no pudo. Elena no podía ver la pelea de los hermanos Salvatore, pues eran demasiado rápidos con los golpes. Brevemente se fijaba en alguna escena, como cuando el codo derecho de Stefan impactaba en el estómago de Damon o cuando el puño de Damon impactaba contra la nariz de Stefan. Fueron unos minutos angustiosos para Elena, pero al fin acabó la pelea. Stefan escapó por la ventana. Elena fue corriendo hacia Damon. Estaba lleno de sangre, de ambos, tenía cortes en la cara y la camisa medio desgarrada.
- Me curaré rápido -dijo él al ver la cara de Elena- soy un vampiro ¿recuerdas?
- Sí -dijo Elena con un hilo de voz
- Me las va a pagar -murmuró Damon
- ¡Ni se te ocurra ir a buscarle! -le gritó Elena- Tiene la protección de Katherine y también de Isobel
- Lo sé. Isobel me entretuvo. Hubiera llegado mucho antes.
- ¿Qué le pasó?
- Está bien -dijo Bonnie. Elena la miró- Siento su presencia. Viene hacia aquí, y no sola
Elena se fijó de nuevo en Damon. Ya tenía todas las heridas cicatrizadas. No se notaba que había tenido la pelea, excepto por la camisa destrozada. Antes de que Elena abriera la boca, él desapareció. Volvió unos diez segundos después con una camisa exactamente igual a la que le había destrozado Stefan. Damon, con ademán protector, se puso delante de Elena. Entonces la puerta se abrió. En su umbral estaban tres vampiros conocidos. A Elena se le salieron los ojos de sus órbitas cuando les vió. Katherine, exactamente igual que Elena hasta en la ropa, Isobel, también parecida a Elena y... Lee. Era totalmente imposible. O no, pensó Elena. Lee siempre había tenido celos de la relación de Lexy y Stefan, pero Elena estaba segura de que Lexy nunca se habría puesto de parte del nuevo Stefan. Sí, por culpa de Damon casi mataron a Lexy, fue una suerte que en ese momento encontraran a otro vampiro y dejaran a Lexy muy malherida. Elena recordaba como entre Stefan y Lee la cuidaban hasta que se puso bien. También recordaba su relación con ella. Como se habían echo buenas amigas...
sábado, 30 de octubre de 2010
Growing love. Capítulo 4
Buenos pues antes del capítulo os doy un regalito ;)
Al día siguiente, Elena despertó muy descansada. Cuando despertó, Damon le estaba acariciando los cabellos. Éste al darse cuenta de que Elena ya no dormía paró inmediatamente. Elena bostezó. Se incorporó lentamente y abrazó a Damon, no sin antes darle las gracias por todo lo que estaba haciendo por ella. Él acarició la espalda de Elena antes de que ella se incorporara. Elena se estiró levemente y abrió el armario. Damon, gracias a su velocidad vampírica, se colocó tras ella.
- Para hoy yo cogería el top negro con los shorts vaqueros
- Sé escoger por mí misma, Damon
- Es para que combine con mi ropa -dijo riendo
- ¿Perdona? -dijo Elena dándose la vuelta. Tenía una ceja alzada
- Nada
- Te voy a decir una cosa -empezó Elena- Te ves...
- ¿Cómo sexy, hermoso, seductor?
- ¡Creído! -le recriminó ella riendo
- Uno de mis pequeños defectos
Ella soltó una carcajada y cogió la ropa que le había aconsejado Damon. Después cogió su ropa interior de los Lunes y salió de la habitación. Sonriendo fue hacia el baño. Cuando pasó por la puerta de la habitación de Jeremy pegó la oreja. Parecía que Anna se había ido ya. Justo cuando puso la mano en el pomo, alguien abrió la puerta de la habitación de Jenna. Era Alaric. Alaric Salzman. El profesor de historia de Elena. Con la boca abierta, Elena abrió la puerta del baño. Algo aturdida se empezó a desnudar. Al menos hasta que sintió una suave brisa en su cuello. Lentamente se dio la vuelta. Allí estaba Jenna. Aliviada, Elena le sonrió.
- Sé que es algo incómodo -empezó Jenna- y que te parecerá una locura...
- Esta bien Jenna -le respondió su sobrina- Me gusta que Alaric sea tu pareja. Es simpático y me gusta. ¿Por él llegaste tarde ayer?
- En realidad no llegue ayer. Fue hace dos horas
- Guau -dijo Elena riendo- ¿Dónde estuviste?
- Bebiendo en el bar. Siempre lo hago con Damon, ya sabes el hermano de Stefan, como no estaba empecé a beber y Rick estaba en la barra... -Jenna se fijó en la solitaria lágrima que recorría la mejilla de Elena- ¿Qué pasó ayer?
- Nada -dijo Elena dándose la vuelta y siguiendo con lo suyo- Solamente corté con Stefan.
- Lo sie...
- No pasa nada Jenna -dijo metiéndose en la ducha- Creo que Jeremy durmió poco anoche. Ve a despertarle.
Elena se duchó rápidamente, pues sabía que Jeremy necesitaría el baño pronto. Suspirando se envolvió en una toalla. Encendió el secador y se secó el pelo. Después salió del baño. Justo en ese momento, Jeremy se acercaba bostezando. Tenía la parte de arriba de su pijama quitada y Elena supuso que Anna se la llenó de pintalabios y no quería que Jenna lo viera. Sonriendo se apartó y dejó entrar a su hermano. Fue hasta su habitación. Abrió la puerta y entró. Damon estaba tirado en la cama. Elena le miró frunciendo el ceño. Él desapareció un segundo después. Elena se quitó la toalla y se vistió rápidamente. Un segundo después de que se pusiera los shorts bien, Damon ya estaba allí con su habitual sonrisa en la cara. Elena puso los ojos en blanco y se acercó a su tocador. Empezó a maquillarse. Damon se puso tras ella.
- Yo creo que estas guapa sin eso
- ¿Eso es un cumplido? -susurró Elena mientras seguía- Sería el primero que me haces
- Eso es mentira -dijo él frunciendo el ceño- Por cierto debes peinarte
- Avisame cuando salga Jeremy del baño
- Vale -dijo Damon mientras seguía mirando a Elena. Tras unos minutos Elena terminó de maquillarse- Ya
Elena salió rápidamente de su habitación, no sin antes coger la toalla. Jeremy no había dado ni un paso aún. Estaba envuelto con una toalla mientras se secaba con otra. Entró en el baño y se peinó rápidamente. Después bajó las escaleras y puso la toalla en la lavadora. En la cocina, Jenna estaba algo atareada preparando café, tostadas y zumo. Elena miró su reloj. En veinte minutos debía estar en clase, por lo que cogió una tostada y salió apresuradamente de la casa. Abrió la puerta del piloto. Damon ya estaba sentado en el asiento de copiloto. Había ido hasta su casa y se había cambiado de ropa. Se había puesto un polo negro de Calvin Klein y otros vaqueros. Sonriendo, Elena se sentó en el coche. Después se puso el cinturón y finalmente arrancó su Turbo 911.
Llegó quince minutos después al aparcamiento del instituto. Aparcó y bajó lentamente del coche. Damon la imitó. No dio ni un paso cuando se arrodilló. Se tocaba la frente. Parecía que sentía un gran dolor. No había nadie en el aparcamiento. Nadie excepto Bonnie. Elena miró a sus ojos y ella paró. Ella se arrodilló junto a Damon, quien la abrazó como pudo. Ella le ayudó a incorporase y fue hasta donde estaba Bonnie. Antes de que Elena pudiera abrir la boca, Bonnie habló.
- Tu Stefan me atacó anoche y seguramente éste -dijo señalando a Damon- estaba compinchado
- Ya no es mío -dijo Elena fríamente- Y "éste" me salvó al vida anoche cuando Stefan intentó matarme
- ¿Qué?
- Ayer descubrí a Stefan con Katherine. Se habían liado y supongo que también acostado. Corté con Stefan e intentó matarme. Me mordió. Damon me salvó
Bonnie. Entonces Damon pudo levantar la cabeza- Lo siento Damon. Nunca lo hubiera imaginado
- Supongo que eso era un insulto -dijo Damon con una sonrisa
- Yo no me lo trago -dijo Bonnie alzando una ceja
- Entonces peor para ti -terció Elena- Damon si te necesito te llamaré
- Un grito y estaré aquí
- Gracias Damon
- No me las des aún
Damon desapareció un segundo después. Elena miró de nuevo a Bonnie. Ésta sonrió levemente y ambas fueron juntas hacia su primera clase. Historia con Alaric Salzman. Mientras caminaban por los pasillos se encontraron con varios conocidos. Entre ellos estaba Matt, que le dedicó una excepcional sonrisa a Bonnie. Elena decidió no preguntarle por el momento. Cuando llegaron a la clase de Alaric, alguien salía por la puerta.
Al día siguiente, Elena despertó muy descansada. Cuando despertó, Damon le estaba acariciando los cabellos. Éste al darse cuenta de que Elena ya no dormía paró inmediatamente. Elena bostezó. Se incorporó lentamente y abrazó a Damon, no sin antes darle las gracias por todo lo que estaba haciendo por ella. Él acarició la espalda de Elena antes de que ella se incorporara. Elena se estiró levemente y abrió el armario. Damon, gracias a su velocidad vampírica, se colocó tras ella.
- Para hoy yo cogería el top negro con los shorts vaqueros
- Sé escoger por mí misma, Damon
- Es para que combine con mi ropa -dijo riendo
- ¿Perdona? -dijo Elena dándose la vuelta. Tenía una ceja alzada
- Nada
- Te voy a decir una cosa -empezó Elena- Te ves...
- ¿Cómo sexy, hermoso, seductor?
- ¡Creído! -le recriminó ella riendo
- Uno de mis pequeños defectos
Ella soltó una carcajada y cogió la ropa que le había aconsejado Damon. Después cogió su ropa interior de los Lunes y salió de la habitación. Sonriendo fue hacia el baño. Cuando pasó por la puerta de la habitación de Jeremy pegó la oreja. Parecía que Anna se había ido ya. Justo cuando puso la mano en el pomo, alguien abrió la puerta de la habitación de Jenna. Era Alaric. Alaric Salzman. El profesor de historia de Elena. Con la boca abierta, Elena abrió la puerta del baño. Algo aturdida se empezó a desnudar. Al menos hasta que sintió una suave brisa en su cuello. Lentamente se dio la vuelta. Allí estaba Jenna. Aliviada, Elena le sonrió.
- Sé que es algo incómodo -empezó Jenna- y que te parecerá una locura...
- Esta bien Jenna -le respondió su sobrina- Me gusta que Alaric sea tu pareja. Es simpático y me gusta. ¿Por él llegaste tarde ayer?
- En realidad no llegue ayer. Fue hace dos horas
- Guau -dijo Elena riendo- ¿Dónde estuviste?
- Bebiendo en el bar. Siempre lo hago con Damon, ya sabes el hermano de Stefan, como no estaba empecé a beber y Rick estaba en la barra... -Jenna se fijó en la solitaria lágrima que recorría la mejilla de Elena- ¿Qué pasó ayer?
- Nada -dijo Elena dándose la vuelta y siguiendo con lo suyo- Solamente corté con Stefan.
- Lo sie...
- No pasa nada Jenna -dijo metiéndose en la ducha- Creo que Jeremy durmió poco anoche. Ve a despertarle.
Elena se duchó rápidamente, pues sabía que Jeremy necesitaría el baño pronto. Suspirando se envolvió en una toalla. Encendió el secador y se secó el pelo. Después salió del baño. Justo en ese momento, Jeremy se acercaba bostezando. Tenía la parte de arriba de su pijama quitada y Elena supuso que Anna se la llenó de pintalabios y no quería que Jenna lo viera. Sonriendo se apartó y dejó entrar a su hermano. Fue hasta su habitación. Abrió la puerta y entró. Damon estaba tirado en la cama. Elena le miró frunciendo el ceño. Él desapareció un segundo después. Elena se quitó la toalla y se vistió rápidamente. Un segundo después de que se pusiera los shorts bien, Damon ya estaba allí con su habitual sonrisa en la cara. Elena puso los ojos en blanco y se acercó a su tocador. Empezó a maquillarse. Damon se puso tras ella.
- Yo creo que estas guapa sin eso
- ¿Eso es un cumplido? -susurró Elena mientras seguía- Sería el primero que me haces
- Eso es mentira -dijo él frunciendo el ceño- Por cierto debes peinarte
- Avisame cuando salga Jeremy del baño
- Vale -dijo Damon mientras seguía mirando a Elena. Tras unos minutos Elena terminó de maquillarse- Ya
Elena salió rápidamente de su habitación, no sin antes coger la toalla. Jeremy no había dado ni un paso aún. Estaba envuelto con una toalla mientras se secaba con otra. Entró en el baño y se peinó rápidamente. Después bajó las escaleras y puso la toalla en la lavadora. En la cocina, Jenna estaba algo atareada preparando café, tostadas y zumo. Elena miró su reloj. En veinte minutos debía estar en clase, por lo que cogió una tostada y salió apresuradamente de la casa. Abrió la puerta del piloto. Damon ya estaba sentado en el asiento de copiloto. Había ido hasta su casa y se había cambiado de ropa. Se había puesto un polo negro de Calvin Klein y otros vaqueros. Sonriendo, Elena se sentó en el coche. Después se puso el cinturón y finalmente arrancó su Turbo 911.
Llegó quince minutos después al aparcamiento del instituto. Aparcó y bajó lentamente del coche. Damon la imitó. No dio ni un paso cuando se arrodilló. Se tocaba la frente. Parecía que sentía un gran dolor. No había nadie en el aparcamiento. Nadie excepto Bonnie. Elena miró a sus ojos y ella paró. Ella se arrodilló junto a Damon, quien la abrazó como pudo. Ella le ayudó a incorporase y fue hasta donde estaba Bonnie. Antes de que Elena pudiera abrir la boca, Bonnie habló.
- Tu Stefan me atacó anoche y seguramente éste -dijo señalando a Damon- estaba compinchado
- Ya no es mío -dijo Elena fríamente- Y "éste" me salvó al vida anoche cuando Stefan intentó matarme
- ¿Qué?
- Ayer descubrí a Stefan con Katherine. Se habían liado y supongo que también acostado. Corté con Stefan e intentó matarme. Me mordió. Damon me salvó
Bonnie. Entonces Damon pudo levantar la cabeza- Lo siento Damon. Nunca lo hubiera imaginado
- Supongo que eso era un insulto -dijo Damon con una sonrisa
- Yo no me lo trago -dijo Bonnie alzando una ceja
- Entonces peor para ti -terció Elena- Damon si te necesito te llamaré
- Un grito y estaré aquí
- Gracias Damon
- No me las des aún
Damon desapareció un segundo después. Elena miró de nuevo a Bonnie. Ésta sonrió levemente y ambas fueron juntas hacia su primera clase. Historia con Alaric Salzman. Mientras caminaban por los pasillos se encontraron con varios conocidos. Entre ellos estaba Matt, que le dedicó una excepcional sonrisa a Bonnie. Elena decidió no preguntarle por el momento. Cuando llegaron a la clase de Alaric, alguien salía por la puerta.
jueves, 7 de octubre de 2010
Growing Love. Capítulo 3
Bueno este capítulo va dedicado a Ro ^,..,^ El de Collegio D'Amore también pero se me olvidó ponerlo >.<
Growing Love. Capítulo 3
En ese momento en el hospital, Matt y Bonnie entrelazaban sus dedos. Ambos estaban sentados en dos sillas del hospital. Tyler se acababa de marchar y ambos se sentían solos y desamparados. Bonnie apoyó su cabeza en el hombro de Matt. Las lágrimas de éste caían en su regazo. En ese momento estaban operando a Caroline. Si todo salía bien viviría. Si todo se complicaba moriría. Tenían el cincuenta por ciento de posibilidades de ver a Caroline otra vez. A eso de las cuatro de la madrugada, Liz, la madre de Caroline, volvió acompañada de una chica. La chica tendría unos diecisiete años. Era rubia y sus ojos eran de color azul. Era alta y guapísima. En ese momento estaba llorando. Liz dejó a la chica en una silla junto a Matt y Bonnie y fue a hablar con una enfermera.
- ¿Quién eres? -le preguntó Bonnie mientras se secaba las lágrimas
- Soy Marie -Ella les miró- ¿No os habló Caroline de mí?
- ¿Eres familiar suyo? -terció Matt
- Soy su novia -Matt la miró aturdido y Bonnie miró con furia a Marie
- Si venga -empezó Matt- estás de coña ¿no? Porque no tiene ni puta gracia tía
- ¿Creeis que os estoy tomando el pelo? -dijo Marie mientras se levantaba- Ya claro. Pues que sepais que nos queremos.
- Invoketotheforcesoflightforthathelpmecalmtranquillitysaidthetruth -murmuró Bonnie sin que nadie la oyera. El hechizo hizo que Marie se calmara
- ¿Dijiste algo Bonnie? -le preguntó Matt
- Pensaba en voz alta -Entonces miró a Marie- ¿Es cierto lo que dices?
- Claro que si -respondió ella- ¿Por qué no os lo creeis?
- Porque yo soy su novio -dijo Matt incrédulo
- Le creo Matt -terció Bonnie- Y no pongas esa cara
Antes de que Matt pudiera decir una palabra, alguien apareció. Era Liz. La enfermera le acababa de informar que la operación había sido un éxito. Estaban tan felices, los cuatro, que no pudieron decir nada más. Unos minutos después Bonnie bostezó y dijo que iba a casa a dormir. Inmediatamente Matt se levantó y dijo que la acompañaban. Salieron del hospital. Mientras caminaban por la calle, Matt abrazaba a Bonnie por los hombros. Bonnie suspiró. En ese momento caminaban junto a un parque. Entonces oyeron un grito. Matt y Bonnie se miraron sorprendidos. Oyeron un gruñido también. Ambos salieron corriendo. Entonces algo les atacó. Bonnie dio vueltas por la arena del parque y consiguió salvarse, pero Matt no. Algo estaba encima de él. Era...era... Elena.
- ¡Elena! -gritó Bonnie mientras se lanzaba sobre ella- ¡Para!
- No soy Elena asquerosa humana. Soy Katherine -dijo Katherine antes de lanzarse sobre el cuello de Bonnie. Ella empezó a murmurar un hechizo. De pronto el cuerpo de Bonnie se incendió
- Alejaté de ella -dijo una voz muy conocida por todos desde un árbol cercano. Era Stefan- Es una bruja, Katherine
Un segundo después, Katherine y Stefan ya no estaban. Bonnie se acercó corriendo a Matt. Katherine no le había echo perder mucha sangre. Bonnie suspiró y zarandeó a Matt. Este se despertó sobresaltado. Le dolía todo el cuerpo. Se quejó un poco y se levantó, aunque le costó mucho. Se apoyó en Bonnie y ambos empezaron a andar de nuevo.
- Vamos a casa de mi abuela -dijo Bonnie- Allí estaremos a salvo.
- ¿Por qué nos atacaron esos dos?
- Cuando llegemos a la casa de mi abuela te lo explico todo
- Vale -murmuró con un hilo de voz- cuando me dejes allí pásate por mi casa y cogeme algo de ropa
- Vale
Unos diez minutos después ya estaban en la casa de la abuela de Bonnie. Bueno después de la muerte de la abuela, la casa era de Bonnie. Eso es lo que decía el testamento. La casa estaba escasamente decorada. Solo estaba lo inprescindible. Bonnie llevó a Matt al estrambótico sofá del salón. Le ayudó a acostarse. Matt antes de cerrar los ojos le dio las llaves de su casa a Bonnie. Antes de irse, ella le dijo a Matt que no dejara entrar a nadie. Ni siquiera a un conocido como Stefan. Matt asintió con un hilo de voz. Bonnie suspiró y salió por la puerta de la casa. Lo que encontró allí ya lo esperaba. Katherine y Elena estaban apoyados en la valla de la casa con una sonrisa en los labios. Bonnie suspiró de nuevo y se concentró con todas sus fuerzas. Primero sobre la mente de Stefan. Éste empezó a gritar mientras Katherine intentaba calmarle. Cuando consideró que estaba suficientemente débil le paralizó. Después intentó repetir el procedimiento con Katherine. Era demasiado fuerte. No podía hacer nada excepto... Rápidamente cogió una flor del jardín de su casa. Verbena. Estaba camuflada por un hechizo. Bonnie se metió la flor en la boca justo a tiempo. Katherine se había acercado por su espalda y sus colmillos mordían con fuerza su cuello. Al instante, Katherine cayó desplomada a su lado. Bonnie suspiró de nuevo. Se concentró con fuerza en su herida. Ésta desapareció. Cruzó el jardín y al pasar la verja miró a Stefan, al que aun no se le habían pasado los efectos de sus hechizos.
- Incluso en la muerte tu corazón es puro, Stefan -le dijo Bonnie. Stefan
Dicho esto Bonnie empezó a correr hacia la casa de Matt. Sabía que Stefan podía entrar ahí, pero no Katherine. Llegó cinco minutos después con algo de flato. Agarrándose las costillas, abrió la puerta. Entró en la casa. Rápidamente subió las escaleras y fue hasta la habitación de Matt. Allí estaba todo muy desordenado. Había ropa por todo el suelo, encima de la cama, junto al ordenador, etc. Picoteándola fue hasta el armario y lo abrió. Estaba medio vacío. De allí cogió algunos vaqueros y camisetas. Después abrió un cajón y saco calcetines y ropa interior. Cogió una mochila, que estaba en el suelo, y metió todo ahí. Se colgó solamente una asa. Salió de la habitación de Matt y corrió escaleras abajo. Abrió la puerta de la casa. Nadie. Había esperado al menos a Stefan. Cerró al puerta con llave. Después, corrió de nuevo por las calles. Cuando iba llegando por una milésima de segundo vio a alguien, seguramente Stefan, que cogía el cuerpo de Katherine. Abrió la verja. Pisó la tierra del camino y caminó hacia la casa. Abrió la puerta y la cerró tras ella. Matt seguía en el sofá. Unos ronquidos leves le indicaban a Bonnie que estaba durmiendo. Sonriendo se acercó a Matt y se tiró sobre él delicadamente. Apoyó la cabeza en su pecho y cayó a los brazos de Morfeo.
Growing Love. Capítulo 3
En ese momento en el hospital, Matt y Bonnie entrelazaban sus dedos. Ambos estaban sentados en dos sillas del hospital. Tyler se acababa de marchar y ambos se sentían solos y desamparados. Bonnie apoyó su cabeza en el hombro de Matt. Las lágrimas de éste caían en su regazo. En ese momento estaban operando a Caroline. Si todo salía bien viviría. Si todo se complicaba moriría. Tenían el cincuenta por ciento de posibilidades de ver a Caroline otra vez. A eso de las cuatro de la madrugada, Liz, la madre de Caroline, volvió acompañada de una chica. La chica tendría unos diecisiete años. Era rubia y sus ojos eran de color azul. Era alta y guapísima. En ese momento estaba llorando. Liz dejó a la chica en una silla junto a Matt y Bonnie y fue a hablar con una enfermera.
- ¿Quién eres? -le preguntó Bonnie mientras se secaba las lágrimas
- Soy Marie -Ella les miró- ¿No os habló Caroline de mí?
- ¿Eres familiar suyo? -terció Matt
- Soy su novia -Matt la miró aturdido y Bonnie miró con furia a Marie
- Si venga -empezó Matt- estás de coña ¿no? Porque no tiene ni puta gracia tía
- ¿Creeis que os estoy tomando el pelo? -dijo Marie mientras se levantaba- Ya claro. Pues que sepais que nos queremos.
- Invoketotheforcesoflightforthathelpmecalmtranquillitysaidthetruth -murmuró Bonnie sin que nadie la oyera. El hechizo hizo que Marie se calmara
- ¿Dijiste algo Bonnie? -le preguntó Matt
- Pensaba en voz alta -Entonces miró a Marie- ¿Es cierto lo que dices?
- Claro que si -respondió ella- ¿Por qué no os lo creeis?
- Porque yo soy su novio -dijo Matt incrédulo
- Le creo Matt -terció Bonnie- Y no pongas esa cara
Antes de que Matt pudiera decir una palabra, alguien apareció. Era Liz. La enfermera le acababa de informar que la operación había sido un éxito. Estaban tan felices, los cuatro, que no pudieron decir nada más. Unos minutos después Bonnie bostezó y dijo que iba a casa a dormir. Inmediatamente Matt se levantó y dijo que la acompañaban. Salieron del hospital. Mientras caminaban por la calle, Matt abrazaba a Bonnie por los hombros. Bonnie suspiró. En ese momento caminaban junto a un parque. Entonces oyeron un grito. Matt y Bonnie se miraron sorprendidos. Oyeron un gruñido también. Ambos salieron corriendo. Entonces algo les atacó. Bonnie dio vueltas por la arena del parque y consiguió salvarse, pero Matt no. Algo estaba encima de él. Era...era... Elena.
- ¡Elena! -gritó Bonnie mientras se lanzaba sobre ella- ¡Para!
- No soy Elena asquerosa humana. Soy Katherine -dijo Katherine antes de lanzarse sobre el cuello de Bonnie. Ella empezó a murmurar un hechizo. De pronto el cuerpo de Bonnie se incendió
- Alejaté de ella -dijo una voz muy conocida por todos desde un árbol cercano. Era Stefan- Es una bruja, Katherine
Un segundo después, Katherine y Stefan ya no estaban. Bonnie se acercó corriendo a Matt. Katherine no le había echo perder mucha sangre. Bonnie suspiró y zarandeó a Matt. Este se despertó sobresaltado. Le dolía todo el cuerpo. Se quejó un poco y se levantó, aunque le costó mucho. Se apoyó en Bonnie y ambos empezaron a andar de nuevo.
- Vamos a casa de mi abuela -dijo Bonnie- Allí estaremos a salvo.
- ¿Por qué nos atacaron esos dos?
- Cuando llegemos a la casa de mi abuela te lo explico todo
- Vale -murmuró con un hilo de voz- cuando me dejes allí pásate por mi casa y cogeme algo de ropa
- Vale
Unos diez minutos después ya estaban en la casa de la abuela de Bonnie. Bueno después de la muerte de la abuela, la casa era de Bonnie. Eso es lo que decía el testamento. La casa estaba escasamente decorada. Solo estaba lo inprescindible. Bonnie llevó a Matt al estrambótico sofá del salón. Le ayudó a acostarse. Matt antes de cerrar los ojos le dio las llaves de su casa a Bonnie. Antes de irse, ella le dijo a Matt que no dejara entrar a nadie. Ni siquiera a un conocido como Stefan. Matt asintió con un hilo de voz. Bonnie suspiró y salió por la puerta de la casa. Lo que encontró allí ya lo esperaba. Katherine y Elena estaban apoyados en la valla de la casa con una sonrisa en los labios. Bonnie suspiró de nuevo y se concentró con todas sus fuerzas. Primero sobre la mente de Stefan. Éste empezó a gritar mientras Katherine intentaba calmarle. Cuando consideró que estaba suficientemente débil le paralizó. Después intentó repetir el procedimiento con Katherine. Era demasiado fuerte. No podía hacer nada excepto... Rápidamente cogió una flor del jardín de su casa. Verbena. Estaba camuflada por un hechizo. Bonnie se metió la flor en la boca justo a tiempo. Katherine se había acercado por su espalda y sus colmillos mordían con fuerza su cuello. Al instante, Katherine cayó desplomada a su lado. Bonnie suspiró de nuevo. Se concentró con fuerza en su herida. Ésta desapareció. Cruzó el jardín y al pasar la verja miró a Stefan, al que aun no se le habían pasado los efectos de sus hechizos.
- Incluso en la muerte tu corazón es puro, Stefan -le dijo Bonnie. Stefan
Dicho esto Bonnie empezó a correr hacia la casa de Matt. Sabía que Stefan podía entrar ahí, pero no Katherine. Llegó cinco minutos después con algo de flato. Agarrándose las costillas, abrió la puerta. Entró en la casa. Rápidamente subió las escaleras y fue hasta la habitación de Matt. Allí estaba todo muy desordenado. Había ropa por todo el suelo, encima de la cama, junto al ordenador, etc. Picoteándola fue hasta el armario y lo abrió. Estaba medio vacío. De allí cogió algunos vaqueros y camisetas. Después abrió un cajón y saco calcetines y ropa interior. Cogió una mochila, que estaba en el suelo, y metió todo ahí. Se colgó solamente una asa. Salió de la habitación de Matt y corrió escaleras abajo. Abrió la puerta de la casa. Nadie. Había esperado al menos a Stefan. Cerró al puerta con llave. Después, corrió de nuevo por las calles. Cuando iba llegando por una milésima de segundo vio a alguien, seguramente Stefan, que cogía el cuerpo de Katherine. Abrió la verja. Pisó la tierra del camino y caminó hacia la casa. Abrió la puerta y la cerró tras ella. Matt seguía en el sofá. Unos ronquidos leves le indicaban a Bonnie que estaba durmiendo. Sonriendo se acercó a Matt y se tiró sobre él delicadamente. Apoyó la cabeza en su pecho y cayó a los brazos de Morfeo.
domingo, 3 de octubre de 2010
Growing Love. Capítulo 2
Growing Love. Capítulo 2
Ella despertó horas después. Gimió levemente. Inmediatamente Damon se incorporó. Ella estaba algo mareada. Intentó incorporarse, pero inmediatamente cayó al suelo. Damon la cogió justo a tiempo. Elena le miró. Damon sonrió levemente y la abrazó. Elena se dejó abrazar. Después se aferró a Damon y empezó a llorar. Nunca hubiera pensado que Stefan le pusiera los cuernos, ni tampoco que quisiera matarla. Sollozando siguió llorando sobre la camiseta llena de grasa de Damon. El la dejo llorar. Con una mano la empujaba hacia él mientras que la otra le acariciaba el cabello. Unos minutos más tarda Elena dejó de llorar. Se apartó aun sollozando de Damon y se dio la vuelta. Damon la abrazó por detrás.
- Lo siento -dijo ella- Por mi culpa te peleaste con... -Elena descubrió que no podía pronunciar su nombre- con tu hermano. Además tuviste que estar a mi lado mucho tiempo. Seguro que ni siquiera te alimentaste.
- Tengo una reserva en la bodega -musitó Damon- Además me necesitas
- Puedo cuidarme sola
- No creo
- Estoy perfectamente capacitada...-empezó a decir ella, pero Damon le puso un dedo sobre sus labios
- No estás perfectamente capacitada para enfrentarte tu sola a mi hermano y a la zorra de mi ex -dijo Damon clavando sus ojos en los de Elena- Y no intentó hacer nada
- Lo sé -musitó Elena- Además tengo vervena
- Ya -dijo Damon sonriendo- Por cierto lo siento
- ¿Por? -preguntó Elena extrañada
- Por no matarle y por llenarte ese precioso vestido de grasa
- No pasa nada -dijo Elena mirando su vestido. Estaba lleno de grasa. Inservible- Lo iba a tirar
- Esperame en el sofá -dijo Damon sonriendo- Me voy a duchar. Si me necesitas pega un grito
- Claro
- Por cierto vendré de la ducha así que no asustes
- ¡Damon! -le reprimió ella riendose
- Ahora vuelvo -dijo guiñandole un ojo
Elena soltó una carcajada y fue hacia el sofá. Se acostó sobre él. Puso la cabeza en el cojín de la parte derecha y dejo que su pies sobresalieran por la parte izquierda. Bostezó. Se acomodó sobre el sofá. Cerró sus ojos. Empezó a pensar. Empezó a pensar en Stefan. En los días que habían pasado juntos. En esos momentos. Las lágrimas brotaron de sus ojos de nuevo. No se las secó. Siguió llorando. Después del llanto de unos minutos se durmió. Un instante después sintió como alguien acariciaba sus mejillas. Se despertó sobresaltada. Se tranquilizó cuando vio que era Damon quien le había quitado las lágrimas. Elena se levantó y se fijo en el sofá. Estaba lleno de grasa. Se volvió hacia Damon. No estaba allí. Oyó un crujido a su espalda. Se dio la vuelta de nuevo. El sofá estaba limpio. Abrió levemente la boca y se volvió de nuevo. Allí estaba Damon. Con un polo Armani y unos vaqueros.
- Poderes de vampiro -susurró él- Sorprendentes ¿no?
- Como tú -respondió ella riendo
- Por supuesto pequeña Elena -La miró a los ojos- Si quieres puedo hacer lo mismo contigo
- ¡Damon! -le reprendió ella haciendose la ofendida
- Me deberías conocer ya -dijo él riendo de nuevo
Elena puso los ojos en blanco y cruzó el salón a paso ligero. Entró en el garaje y fue a subirse en su coche. Abrió la puerta del conductor. Allí estaba Damon sentado sonriendo. Elena puso los ojos en blanco de nuevo y fue hasta el asiento del copiloto. Abrió la puerta mientras Damon cerraba la otra. Se sentó sobre un toalla que seguramente Damon había puesto allí. Él arrancó el coche. Mientras Elena miraba por la ventanilla. Aún no podía creer que Stefan le hubiera querido matar. Una lágrima recorrió su mejilla. Se la secó con la palma de la mano. La cara le quedó llena de algo de grasa. Bostezó y miró a Damon. Parecía concentrado en algo. Éste al darse cuenta de que Elena lo miraba giró la cabeza y le sonrió ampliamente.
- Te tengo que decir una cosa -comenzó él- creo que sé quien robó tu ropa
- ¿Katherine? -Damon asintió- Lo suponía
- Yo lo sabía antes de lo de él
- ¿Cómo lo sabías? -musitó Elena. Sabía que no quería conocer la respuesta
- La besé
- ¿Qué la besaste? -Elena miró a Damon algo decepcionada- ¿Por qué?
- Porque creía que eras tú -Damon apartó la mirada de Elena. Ésta al escucharlo se sonrojó levemente- Pensé que eras tú la que me correspondía el beso
- Aún amo a Stefan -murmuró Elena- Siempre fue Stefan
- Ya hemos llegado -dijo Damon- Estaré rondando por aqui por si aparecen
Damon aparcó junto a la casa de Elena. Ambos bajaron del coche. Elena fue junto a Damon y le miró a los ojos. Parecía que lo había herido y lo sentía mucho, pero no encontraba las palabras para decirselo. Besó la mejilla del vampiro y entró en su casa. Dentro estaban solo Jeremy y Anna. Elena les sonrió a ambos y subió las escaleras a paso ligero. Cruzó el pasillo corriendo y entró en su habitación. Buscó en el armario y colocó su pijama en la cama. Después fue hasta el baño y se duchó de nuevo para quitarse la grasa. Terminó rápidamente y salió de la ducha. Se envolvió con una toalla, mientras que con otra se secaba sus cabellos. Cruzó el pasillo. Entró de nuevo en su habitación. Allí dentro estaba Damon.
- Bonito cuerpo. La ventana del baño tenía vistas inmejorables -dijo Damon con una sonrisa
- ¡Damon! -le reprendió ella esta vez indignada de verdad- ¡¿Cómo pudiste?!
- Baja la voz que tu hermano te está intentando hacer tía -Elena abrió al boca sorprendida- Pon la oreja en la puerta de su habitación y lo comprobarás. Por cierto cerré los ojos -Añadió rápidamente guiñandole un ojo
- Eso espero -gruño Elena- Porque como me hayas visto te arranco los ojos
- Tienes carácter -dijo riendo- Por eso no lo hice
- Ahora vete
- ¿Me echas?
- De mi habitación -dijo ella poniendo los ojos en blanco- Me tengo que vestir
- ¡Pero si a mi no me importa! -Elena le miró duramente- Ok, estaré fuera. Si me necesitas pega un grito
Damon salió y Elena suspiró. Se quitó la toalla y se puso el pijama. Después abrió la puerta. Damon la esperaba apoyado en la pared. Al verla sonrió ampliamente. Elena le dio las toallas y le dijo que las metiera en la lavadora. Él la obedeció y un segundo después estaba junto a ella. Elena, antes de cerrar la puerta, oyó ruiditos "extraños" en el pasillo. Suspiró y cerró la puerta. Damon ya había entrado y estaba acostado en su cama. Elena se acostó junto a él. Empezó a bostezar. Apoyó la cabeza en el pecho de Damon, algo que le cogió por sorpresa a él, y empezó a dormir plácidamente.
Ella despertó horas después. Gimió levemente. Inmediatamente Damon se incorporó. Ella estaba algo mareada. Intentó incorporarse, pero inmediatamente cayó al suelo. Damon la cogió justo a tiempo. Elena le miró. Damon sonrió levemente y la abrazó. Elena se dejó abrazar. Después se aferró a Damon y empezó a llorar. Nunca hubiera pensado que Stefan le pusiera los cuernos, ni tampoco que quisiera matarla. Sollozando siguió llorando sobre la camiseta llena de grasa de Damon. El la dejo llorar. Con una mano la empujaba hacia él mientras que la otra le acariciaba el cabello. Unos minutos más tarda Elena dejó de llorar. Se apartó aun sollozando de Damon y se dio la vuelta. Damon la abrazó por detrás.
- Lo siento -dijo ella- Por mi culpa te peleaste con... -Elena descubrió que no podía pronunciar su nombre- con tu hermano. Además tuviste que estar a mi lado mucho tiempo. Seguro que ni siquiera te alimentaste.
- Tengo una reserva en la bodega -musitó Damon- Además me necesitas
- Puedo cuidarme sola
- No creo
- Estoy perfectamente capacitada...-empezó a decir ella, pero Damon le puso un dedo sobre sus labios
- No estás perfectamente capacitada para enfrentarte tu sola a mi hermano y a la zorra de mi ex -dijo Damon clavando sus ojos en los de Elena- Y no intentó hacer nada
- Lo sé -musitó Elena- Además tengo vervena
- Ya -dijo Damon sonriendo- Por cierto lo siento
- ¿Por? -preguntó Elena extrañada
- Por no matarle y por llenarte ese precioso vestido de grasa
- No pasa nada -dijo Elena mirando su vestido. Estaba lleno de grasa. Inservible- Lo iba a tirar
- Esperame en el sofá -dijo Damon sonriendo- Me voy a duchar. Si me necesitas pega un grito
- Claro
- Por cierto vendré de la ducha así que no asustes
- ¡Damon! -le reprimió ella riendose
- Ahora vuelvo -dijo guiñandole un ojo
Elena soltó una carcajada y fue hacia el sofá. Se acostó sobre él. Puso la cabeza en el cojín de la parte derecha y dejo que su pies sobresalieran por la parte izquierda. Bostezó. Se acomodó sobre el sofá. Cerró sus ojos. Empezó a pensar. Empezó a pensar en Stefan. En los días que habían pasado juntos. En esos momentos. Las lágrimas brotaron de sus ojos de nuevo. No se las secó. Siguió llorando. Después del llanto de unos minutos se durmió. Un instante después sintió como alguien acariciaba sus mejillas. Se despertó sobresaltada. Se tranquilizó cuando vio que era Damon quien le había quitado las lágrimas. Elena se levantó y se fijo en el sofá. Estaba lleno de grasa. Se volvió hacia Damon. No estaba allí. Oyó un crujido a su espalda. Se dio la vuelta de nuevo. El sofá estaba limpio. Abrió levemente la boca y se volvió de nuevo. Allí estaba Damon. Con un polo Armani y unos vaqueros.
- Poderes de vampiro -susurró él- Sorprendentes ¿no?
- Como tú -respondió ella riendo
- Por supuesto pequeña Elena -La miró a los ojos- Si quieres puedo hacer lo mismo contigo
- ¡Damon! -le reprendió ella haciendose la ofendida
- Me deberías conocer ya -dijo él riendo de nuevo
Elena puso los ojos en blanco y cruzó el salón a paso ligero. Entró en el garaje y fue a subirse en su coche. Abrió la puerta del conductor. Allí estaba Damon sentado sonriendo. Elena puso los ojos en blanco de nuevo y fue hasta el asiento del copiloto. Abrió la puerta mientras Damon cerraba la otra. Se sentó sobre un toalla que seguramente Damon había puesto allí. Él arrancó el coche. Mientras Elena miraba por la ventanilla. Aún no podía creer que Stefan le hubiera querido matar. Una lágrima recorrió su mejilla. Se la secó con la palma de la mano. La cara le quedó llena de algo de grasa. Bostezó y miró a Damon. Parecía concentrado en algo. Éste al darse cuenta de que Elena lo miraba giró la cabeza y le sonrió ampliamente.
- Te tengo que decir una cosa -comenzó él- creo que sé quien robó tu ropa
- ¿Katherine? -Damon asintió- Lo suponía
- Yo lo sabía antes de lo de él
- ¿Cómo lo sabías? -musitó Elena. Sabía que no quería conocer la respuesta
- La besé
- ¿Qué la besaste? -Elena miró a Damon algo decepcionada- ¿Por qué?
- Porque creía que eras tú -Damon apartó la mirada de Elena. Ésta al escucharlo se sonrojó levemente- Pensé que eras tú la que me correspondía el beso
- Aún amo a Stefan -murmuró Elena- Siempre fue Stefan
- Ya hemos llegado -dijo Damon- Estaré rondando por aqui por si aparecen
Damon aparcó junto a la casa de Elena. Ambos bajaron del coche. Elena fue junto a Damon y le miró a los ojos. Parecía que lo había herido y lo sentía mucho, pero no encontraba las palabras para decirselo. Besó la mejilla del vampiro y entró en su casa. Dentro estaban solo Jeremy y Anna. Elena les sonrió a ambos y subió las escaleras a paso ligero. Cruzó el pasillo corriendo y entró en su habitación. Buscó en el armario y colocó su pijama en la cama. Después fue hasta el baño y se duchó de nuevo para quitarse la grasa. Terminó rápidamente y salió de la ducha. Se envolvió con una toalla, mientras que con otra se secaba sus cabellos. Cruzó el pasillo. Entró de nuevo en su habitación. Allí dentro estaba Damon.
- Bonito cuerpo. La ventana del baño tenía vistas inmejorables -dijo Damon con una sonrisa
- ¡Damon! -le reprendió ella esta vez indignada de verdad- ¡¿Cómo pudiste?!
- Baja la voz que tu hermano te está intentando hacer tía -Elena abrió al boca sorprendida- Pon la oreja en la puerta de su habitación y lo comprobarás. Por cierto cerré los ojos -Añadió rápidamente guiñandole un ojo
- Eso espero -gruño Elena- Porque como me hayas visto te arranco los ojos
- Tienes carácter -dijo riendo- Por eso no lo hice
- Ahora vete
- ¿Me echas?
- De mi habitación -dijo ella poniendo los ojos en blanco- Me tengo que vestir
- ¡Pero si a mi no me importa! -Elena le miró duramente- Ok, estaré fuera. Si me necesitas pega un grito
Damon salió y Elena suspiró. Se quitó la toalla y se puso el pijama. Después abrió la puerta. Damon la esperaba apoyado en la pared. Al verla sonrió ampliamente. Elena le dio las toallas y le dijo que las metiera en la lavadora. Él la obedeció y un segundo después estaba junto a ella. Elena, antes de cerrar la puerta, oyó ruiditos "extraños" en el pasillo. Suspiró y cerró la puerta. Damon ya había entrado y estaba acostado en su cama. Elena se acostó junto a él. Empezó a bostezar. Apoyó la cabeza en el pecho de Damon, algo que le cogió por sorpresa a él, y empezó a dormir plácidamente.
martes, 28 de septiembre de 2010
Growing Love. Capítulo 1
(Personajes de Lisa Jane Smith)
Elena se despertó abriendo sus ojos lentamente. Se incorporó un poco. Frunció el ceño. Estaba intentado recordar su sueño. Le había parecido que estaba soñando con alguien. Sonriendo pensó que seguramente estaba pensando en Stefan. Se levantó lentamente. Empezó a escucharse Apologize, por lo que el móvil de Elena acababa de recibir un mensaje. Lo cogió y lo miró. El mensaje era de Stefan. Decía que la esperaba en su casa a las diez y media. Ella miró su reloj. Eran las nueve y cuarto. Se tenía que dar mucha prisa para llegar justo a tiempo. Rápidamente fue a coger algo de ropa. No se fijó en lo que cogía. Después salió de su habitación rápidamente. Por el pasillo se chocó con Jeremy. Éste la cogió para que no se cayera. Después Elena le pidió disculpas y se metió en el baño. Se desnudó, se metió en la ducha y se relajó. Media hora después salió de la ducha. Se secó y se vistió. Miró la ropa que había cogido. Era un vestido cortito de color azul celeste y unos tacones a juego. Le gustaban a Stefan. Sonriendo salió del baño. Se cruzó con Jenna que iba de un lado a otro limpiando. Elena besó la mejilla de su tía y fue a la cocina. Allí la esperaba un café y unas tostadas preparadas por Jenna. Desayunó rápidamente. Subió de nuevo a su habitación y cogió su móvil y sus llaves. Cuando salió de la habitación se chocó de nuevo con Jeremy. Éste también se acababa de duchar y estaba muy sonriente. Elena sabía que había ayudado a escapar a Anna el día de los fundadores y que ella acababa de volver al pueblo. Elena bajó rápidamente las escaleras. Miró su reloj. Eran las 10. Rápidamente se montó en su nuevo coche. Un Turbo 911 de color negro. Regalo de Damon. Sonriendo lo puso en marcha. Condujo rápidamente hasta la casa de Stefan. Aparcó junto a ella. Damon estaba en el garaje de la casa. Estaba arreglando su Ferrari F430 de color negro. Elena bajó del coche sonriendo. Damon paró y le devolvió la sonrisa ampliamente
- Hola Damon -dijo ella todavía sonriendo- Te daría un abrazo pero me llenarías de grasa
- ¿Y a quién le importa que yo esté lleno de grasa para darme un abrazo? -dijo él riendo
- Si ya -dijo ella riendo- Nadie se resiste al gran Damon Salvatore
- Menos tú claro -dijo él aún riendo
Ella seguía riéndose. Damon se acercó a ella y le llenó de grasa el brazo izquierdo mientras reía. Riendo ella entró en la casa mientras él le hacía "eye things". Riendo recorrió el salón y fue hacia la cocina. Allí cogió unas servilletas de papel y se limpió la grasa del brazo. Después tiró la servilleta al cubo de basura y fue hasta las escaleras. Las subió rápidamente. Cruzó un pasillo. Cuando llegó a la puerta de la habitación de Stefan escuchó un susurro. Elena pegó la oreja a la puerta. En ese momento estaba hablando Stefan.
- Ahora mismo no puedo -decía- Sigo enamorado de ella. Oh vamos no pongas esa cara. Te quiero más a ti por supuesto. Tú eres mi único y gran amor, Katherine. Elena solamente era un pasatiempo. Imaginate como me pasé estos ciento cuarenta y cinco años. Necesitaba distraerme. Solo empecé a acercarme a ella por ti. Porque te quiero. Porque una simple humana no nos va a separar. Porque si tu dijeras que fuera a buscarla y la matara lo haría. Kat metete esto en la cabeza. ¡Te amo!, pero ahora debes irte. Ella va a llegar ahora. Tú eres la que necesitas que no sepa nada ¿no?
- Sí, pero antes de irme necesito algo -dijo Katherine- Necesito otro beso
- Ahora mismo te lo doy
Elena sin poder contenerse abrió la puerta. Stefan y Katherine se estaban besando. Las lágrimas brotaban de sus ojos sin parar. Miró la estancia. Estaba llena de ropa. De ropa de Stefan y Katherine. En ese momento Stefan solo llevaba unos vaqueros y Katherine una camiseta blanca de manga caída y un short vaquero. Ella fue la primera en darse cuenta de lo que pasaba. Sonrió ampliamente mientras seguía besando a Stefan. Éste con los ojos cerrados no se había dado cuenta de nada. Elena cerró la puerta de un portazo y corrió hacia las escaleras. La bajó de tres en tres escalones. Entró en el salón. A su lado estaba Stefan. Elena se alejó de él, aunque el más rápido la cogió de un brazo. Elena empezó a sollozar.
- Elena, lo siento -dijo Stefan- No quería hacerte daño. Te quiero Elena
- ¡Mentira! -gritó Elena- ¡Todo lo que me dijiste son mentiras!
Damon, desde el garaje, escuchó los gritos de Elena. Rápidamente, hasta para un vampiro, fue hasta la fuente de los gritos. Algo aturdido observó la escena. Su hermano intentaba disculparse por algo que había hecho mientras Elena le gritaba. Damon se fijó en que Stefan apretaba el brazo más de la cuenta. Se lo iba a partir si seguía así. Damon se lanzó contra su hermano. Éste no se dio cuenta de nada hasta que estaba tirado en el suelo inmovilizado por Damon. Elena, aún llorando, fue hasta la puerta del garaje. Damon soltó a Stefan y fue tras ella. Stefan fue más rápido que él y se lanzó sobre Elena. Damon horrorizado vio como su hermano mordía ferozmente el cuello de Elena. Damon gruñió y se lanzó de nuevo contra StefanDamon inmovilizó de nuevo a Stefan. Él intentaba quitarse a su hermano de encima. Algo imposible. Damon sabía que si hacia lo que estaba pensando se iba a arrepentir. Sin embargo lo hizó. Soltó a Stefan. Éste miraba horrorizado a su hermano. Un instante después había desaparecido. Damon corrió hacia Elena. Parece que se había equivocado. Elena había perdido más sangre de la cuenta. Desesperado, Damon mordió su brazo y se lo puso a Elena sobre su boca. Ella, sin saber lo que hacia, empezó a beber. Cuando Damon consideró que tenía suficiente sangre de él le apartó el brazo de la boca. Elena se quedó inmóvil. Damon, débil por la falta de sangre, se tiró en el suelo junto a Elena y la abrazó. La estrechó contra él. Si alguien iba a matarla tenía que ser por encima de su cadáver.
Elena se despertó abriendo sus ojos lentamente. Se incorporó un poco. Frunció el ceño. Estaba intentado recordar su sueño. Le había parecido que estaba soñando con alguien. Sonriendo pensó que seguramente estaba pensando en Stefan. Se levantó lentamente. Empezó a escucharse Apologize, por lo que el móvil de Elena acababa de recibir un mensaje. Lo cogió y lo miró. El mensaje era de Stefan. Decía que la esperaba en su casa a las diez y media. Ella miró su reloj. Eran las nueve y cuarto. Se tenía que dar mucha prisa para llegar justo a tiempo. Rápidamente fue a coger algo de ropa. No se fijó en lo que cogía. Después salió de su habitación rápidamente. Por el pasillo se chocó con Jeremy. Éste la cogió para que no se cayera. Después Elena le pidió disculpas y se metió en el baño. Se desnudó, se metió en la ducha y se relajó. Media hora después salió de la ducha. Se secó y se vistió. Miró la ropa que había cogido. Era un vestido cortito de color azul celeste y unos tacones a juego. Le gustaban a Stefan. Sonriendo salió del baño. Se cruzó con Jenna que iba de un lado a otro limpiando. Elena besó la mejilla de su tía y fue a la cocina. Allí la esperaba un café y unas tostadas preparadas por Jenna. Desayunó rápidamente. Subió de nuevo a su habitación y cogió su móvil y sus llaves. Cuando salió de la habitación se chocó de nuevo con Jeremy. Éste también se acababa de duchar y estaba muy sonriente. Elena sabía que había ayudado a escapar a Anna el día de los fundadores y que ella acababa de volver al pueblo. Elena bajó rápidamente las escaleras. Miró su reloj. Eran las 10. Rápidamente se montó en su nuevo coche. Un Turbo 911 de color negro. Regalo de Damon. Sonriendo lo puso en marcha. Condujo rápidamente hasta la casa de Stefan. Aparcó junto a ella. Damon estaba en el garaje de la casa. Estaba arreglando su Ferrari F430 de color negro. Elena bajó del coche sonriendo. Damon paró y le devolvió la sonrisa ampliamente
- Hola Damon -dijo ella todavía sonriendo- Te daría un abrazo pero me llenarías de grasa
- ¿Y a quién le importa que yo esté lleno de grasa para darme un abrazo? -dijo él riendo
- Si ya -dijo ella riendo- Nadie se resiste al gran Damon Salvatore
- Menos tú claro -dijo él aún riendo
Ella seguía riéndose. Damon se acercó a ella y le llenó de grasa el brazo izquierdo mientras reía. Riendo ella entró en la casa mientras él le hacía "eye things". Riendo recorrió el salón y fue hacia la cocina. Allí cogió unas servilletas de papel y se limpió la grasa del brazo. Después tiró la servilleta al cubo de basura y fue hasta las escaleras. Las subió rápidamente. Cruzó un pasillo. Cuando llegó a la puerta de la habitación de Stefan escuchó un susurro. Elena pegó la oreja a la puerta. En ese momento estaba hablando Stefan.
- Ahora mismo no puedo -decía- Sigo enamorado de ella. Oh vamos no pongas esa cara. Te quiero más a ti por supuesto. Tú eres mi único y gran amor, Katherine. Elena solamente era un pasatiempo. Imaginate como me pasé estos ciento cuarenta y cinco años. Necesitaba distraerme. Solo empecé a acercarme a ella por ti. Porque te quiero. Porque una simple humana no nos va a separar. Porque si tu dijeras que fuera a buscarla y la matara lo haría. Kat metete esto en la cabeza. ¡Te amo!, pero ahora debes irte. Ella va a llegar ahora. Tú eres la que necesitas que no sepa nada ¿no?
- Sí, pero antes de irme necesito algo -dijo Katherine- Necesito otro beso
- Ahora mismo te lo doy
Elena sin poder contenerse abrió la puerta. Stefan y Katherine se estaban besando. Las lágrimas brotaban de sus ojos sin parar. Miró la estancia. Estaba llena de ropa. De ropa de Stefan y Katherine. En ese momento Stefan solo llevaba unos vaqueros y Katherine una camiseta blanca de manga caída y un short vaquero. Ella fue la primera en darse cuenta de lo que pasaba. Sonrió ampliamente mientras seguía besando a Stefan. Éste con los ojos cerrados no se había dado cuenta de nada. Elena cerró la puerta de un portazo y corrió hacia las escaleras. La bajó de tres en tres escalones. Entró en el salón. A su lado estaba Stefan. Elena se alejó de él, aunque el más rápido la cogió de un brazo. Elena empezó a sollozar.
- Elena, lo siento -dijo Stefan- No quería hacerte daño. Te quiero Elena
- ¡Mentira! -gritó Elena- ¡Todo lo que me dijiste son mentiras!
Damon, desde el garaje, escuchó los gritos de Elena. Rápidamente, hasta para un vampiro, fue hasta la fuente de los gritos. Algo aturdido observó la escena. Su hermano intentaba disculparse por algo que había hecho mientras Elena le gritaba. Damon se fijó en que Stefan apretaba el brazo más de la cuenta. Se lo iba a partir si seguía así. Damon se lanzó contra su hermano. Éste no se dio cuenta de nada hasta que estaba tirado en el suelo inmovilizado por Damon. Elena, aún llorando, fue hasta la puerta del garaje. Damon soltó a Stefan y fue tras ella. Stefan fue más rápido que él y se lanzó sobre Elena. Damon horrorizado vio como su hermano mordía ferozmente el cuello de Elena. Damon gruñió y se lanzó de nuevo contra StefanDamon inmovilizó de nuevo a Stefan. Él intentaba quitarse a su hermano de encima. Algo imposible. Damon sabía que si hacia lo que estaba pensando se iba a arrepentir. Sin embargo lo hizó. Soltó a Stefan. Éste miraba horrorizado a su hermano. Un instante después había desaparecido. Damon corrió hacia Elena. Parece que se había equivocado. Elena había perdido más sangre de la cuenta. Desesperado, Damon mordió su brazo y se lo puso a Elena sobre su boca. Ella, sin saber lo que hacia, empezó a beber. Cuando Damon consideró que tenía suficiente sangre de él le apartó el brazo de la boca. Elena se quedó inmóvil. Damon, débil por la falta de sangre, se tiró en el suelo junto a Elena y la abrazó. La estrechó contra él. Si alguien iba a matarla tenía que ser por encima de su cadáver.
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