(Personajes de Lisa Jane Smith)
Elena se despertó abriendo sus ojos lentamente. Se incorporó un poco. Frunció el ceño. Estaba intentado recordar su sueño. Le había parecido que estaba soñando con alguien. Sonriendo pensó que seguramente estaba pensando en Stefan. Se levantó lentamente. Empezó a escucharse Apologize, por lo que el móvil de Elena acababa de recibir un mensaje. Lo cogió y lo miró. El mensaje era de Stefan. Decía que la esperaba en su casa a las diez y media. Ella miró su reloj. Eran las nueve y cuarto. Se tenía que dar mucha prisa para llegar justo a tiempo. Rápidamente fue a coger algo de ropa. No se fijó en lo que cogía. Después salió de su habitación rápidamente. Por el pasillo se chocó con Jeremy. Éste la cogió para que no se cayera. Después Elena le pidió disculpas y se metió en el baño. Se desnudó, se metió en la ducha y se relajó. Media hora después salió de la ducha. Se secó y se vistió. Miró la ropa que había cogido. Era un vestido cortito de color azul celeste y unos tacones a juego. Le gustaban a Stefan. Sonriendo salió del baño. Se cruzó con Jenna que iba de un lado a otro limpiando. Elena besó la mejilla de su tía y fue a la cocina. Allí la esperaba un café y unas tostadas preparadas por Jenna. Desayunó rápidamente. Subió de nuevo a su habitación y cogió su móvil y sus llaves. Cuando salió de la habitación se chocó de nuevo con Jeremy. Éste también se acababa de duchar y estaba muy sonriente. Elena sabía que había ayudado a escapar a Anna el día de los fundadores y que ella acababa de volver al pueblo. Elena bajó rápidamente las escaleras. Miró su reloj. Eran las 10. Rápidamente se montó en su nuevo coche. Un Turbo 911 de color negro. Regalo de Damon. Sonriendo lo puso en marcha. Condujo rápidamente hasta la casa de Stefan. Aparcó junto a ella. Damon estaba en el garaje de la casa. Estaba arreglando su Ferrari F430 de color negro. Elena bajó del coche sonriendo. Damon paró y le devolvió la sonrisa ampliamente
- Hola Damon -dijo ella todavía sonriendo- Te daría un abrazo pero me llenarías de grasa
- ¿Y a quién le importa que yo esté lleno de grasa para darme un abrazo? -dijo él riendo
- Si ya -dijo ella riendo- Nadie se resiste al gran Damon Salvatore
- Menos tú claro -dijo él aún riendo
Ella seguía riéndose. Damon se acercó a ella y le llenó de grasa el brazo izquierdo mientras reía. Riendo ella entró en la casa mientras él le hacía "eye things". Riendo recorrió el salón y fue hacia la cocina. Allí cogió unas servilletas de papel y se limpió la grasa del brazo. Después tiró la servilleta al cubo de basura y fue hasta las escaleras. Las subió rápidamente. Cruzó un pasillo. Cuando llegó a la puerta de la habitación de Stefan escuchó un susurro. Elena pegó la oreja a la puerta. En ese momento estaba hablando Stefan.
- Ahora mismo no puedo -decía- Sigo enamorado de ella. Oh vamos no pongas esa cara. Te quiero más a ti por supuesto. Tú eres mi único y gran amor, Katherine. Elena solamente era un pasatiempo. Imaginate como me pasé estos ciento cuarenta y cinco años. Necesitaba distraerme. Solo empecé a acercarme a ella por ti. Porque te quiero. Porque una simple humana no nos va a separar. Porque si tu dijeras que fuera a buscarla y la matara lo haría. Kat metete esto en la cabeza. ¡Te amo!, pero ahora debes irte. Ella va a llegar ahora. Tú eres la que necesitas que no sepa nada ¿no?
- Sí, pero antes de irme necesito algo -dijo Katherine- Necesito otro beso
- Ahora mismo te lo doy
Elena sin poder contenerse abrió la puerta. Stefan y Katherine se estaban besando. Las lágrimas brotaban de sus ojos sin parar. Miró la estancia. Estaba llena de ropa. De ropa de Stefan y Katherine. En ese momento Stefan solo llevaba unos vaqueros y Katherine una camiseta blanca de manga caída y un short vaquero. Ella fue la primera en darse cuenta de lo que pasaba. Sonrió ampliamente mientras seguía besando a Stefan. Éste con los ojos cerrados no se había dado cuenta de nada. Elena cerró la puerta de un portazo y corrió hacia las escaleras. La bajó de tres en tres escalones. Entró en el salón. A su lado estaba Stefan. Elena se alejó de él, aunque el más rápido la cogió de un brazo. Elena empezó a sollozar.
- Elena, lo siento -dijo Stefan- No quería hacerte daño. Te quiero Elena
- ¡Mentira! -gritó Elena- ¡Todo lo que me dijiste son mentiras!
Damon, desde el garaje, escuchó los gritos de Elena. Rápidamente, hasta para un vampiro, fue hasta la fuente de los gritos. Algo aturdido observó la escena. Su hermano intentaba disculparse por algo que había hecho mientras Elena le gritaba. Damon se fijó en que Stefan apretaba el brazo más de la cuenta. Se lo iba a partir si seguía así. Damon se lanzó contra su hermano. Éste no se dio cuenta de nada hasta que estaba tirado en el suelo inmovilizado por Damon. Elena, aún llorando, fue hasta la puerta del garaje. Damon soltó a Stefan y fue tras ella. Stefan fue más rápido que él y se lanzó sobre Elena. Damon horrorizado vio como su hermano mordía ferozmente el cuello de Elena. Damon gruñió y se lanzó de nuevo contra StefanDamon inmovilizó de nuevo a Stefan. Él intentaba quitarse a su hermano de encima. Algo imposible. Damon sabía que si hacia lo que estaba pensando se iba a arrepentir. Sin embargo lo hizó. Soltó a Stefan. Éste miraba horrorizado a su hermano. Un instante después había desaparecido. Damon corrió hacia Elena. Parece que se había equivocado. Elena había perdido más sangre de la cuenta. Desesperado, Damon mordió su brazo y se lo puso a Elena sobre su boca. Ella, sin saber lo que hacia, empezó a beber. Cuando Damon consideró que tenía suficiente sangre de él le apartó el brazo de la boca. Elena se quedó inmóvil. Damon, débil por la falta de sangre, se tiró en el suelo junto a Elena y la abrazó. La estrechó contra él. Si alguien iba a matarla tenía que ser por encima de su cadáver.
martes, 28 de septiembre de 2010
sábado, 18 de septiembre de 2010
Collegio D'Amore. Capítulo 8
Capítulo 8
Hermanos
Stefan era un chico de dieciocho años. Tenía el pelo de color marrón. También tenía mechas rubias. Sus ojos eran de color verde esmeralda. Era muy alto. Mediría más o menos un metro ochenta y cinco. Era delgado y algo fibrado. Sus ojos eran algo grandes. Sus cejas estaban cercanas a sus ojos. Su nariz era recta. Su boca era grande. Su pelo casi nunca estaba bien peinado. Tenía además una barba de varios días. Él fue el primero en reaccionar. Fue inmediatamente hacia la puerta. Fue a abrirla, pero no pudo. Estaba atrancada desde fuera. Algunos empezaron a reaccionar. Aitor, Blad y Edward fueron rápidamente junto a él y entre los cuatros empujaron la puerta de roble. Mientras Jenny y Kate fueron a buscar a los demás para que ayudaran. Olly, sin embargo, fue hasta su habitación para mirar que pasaba fuera desde la ventana. Pronto llegaron los que faltaban. Jacob se unió a Aitor, Blad, Edward y Stefan para intentar abrir la puerta. Varios minutos después, Olly regresó con malas noticias. Dijo que muchos "hombres de negro" estaban en los terrenos. Que el disparo mató a una persona y que esa persona era el primer hombre. El segundo le había disparado tras salir. Los que lo habían oído, en especial Irene, comprendieron que aquello era importante. Muy importante. "La verdad se descubrirá con el tiempo" había dicho. La verdad ¿pero qué verdad?...
Mientras algunos cavilaban sobre las palabras del hombre muerto, otros se miraban de forma tensa sin hablar. Stefan intentó buscar a alguien entre la multitud. Al fin lo encontró. Miró a su hermano. Su hermano mellizo era muy distinto a él. Él era moreno. Tenía los ojos de color celeste como el mar. Era también alto, pero no tanto como Stefan. Era delgado y estaba más fibrado que Stefan. Sus facciones eran parecidas aunque él estaba bien afeitado y bien peinado. Stefan se acercó a él.
- Damon ¿podemos hablar? -le dijo con un susurro
- Claro -le respondió éste fríamente- Vamos a un lugar más tranquilo.
Ambos salieron del vestíbulo y fueron hacia el comedor ahora vacío. Stefan se sentó en una de las numerosas sillas de madera e invitó a Damon a que se sentara. La expresión de su hermano era fría. Distante. Stefan suspiró y clavó sus ojos verdes en los celestes de Damon. Éste apartó la mirada.
- Lo siento -le dijo Stefan- No debería haberlo hecho
- ¿Por qué me pides disculpas ahora?
- Porque pensaba hacerlo antes o después
- ¿Lo sientes de verdad? -Ahora fue Damon el que clavó sus ojos en los de su hermano- Respondeme
- Claro que lo siento. Eres mi hermano
- Eso deberías haberlo pensado antes de liarte con Emma -Damon se levantó- Por cierto no acepto tus disculpas
- Lo siento de verdad -Damon se dio la vuelta- ¡Escuchamé al menos!
- No -le respondió Damon mientras se daba la vuelta. Stefan se levantó rápidamente y cogió a Damon de su brazo izquierdo- ¡Suéltame!
- Antes acepta mis disculpa
- ¿Te acuerdas de la pregunta que te hice cuando lo descubrí?
- Sí...
- Respondemela y te perdonaré -Damon miró a su hermano. Stefan se dio cuenta de que estaba muy dolido- Te lo juro
- La estaba ayudando -Damon le miró muy confundido- Ella quería darte celos porque creía que no te fijabas en ella
- ¿Por qué no se lo dijiste? -le preguntó Damon- ¿Por qué no le dijiste que la quería?
- Porque fuiste tú el que me prohibió hablar de eso con ella -Stefan le soltó- Si quieres creerme bien y si no me crees lo siento pero esa es la verdad
Stefan se encaminó hacia la puerta cuando Damon le cogió del brazo. Stefan se dio la vuelta. Antes de que se diera cuenta, Damon le abrazó. Mientras le abrazaba Stefan sonrió. Por fin había recuperado a su hermano. Cuando terminaron de abrazarse, ambos fueron al vestíbulo de nuevo. Todos los que estaban allí les miraron. Creían que se habían vuelto a pelear. Sonriendo, Damon fue junto a Edward y Jacob y Stefan fue junto a Blad.
- ¿Qué pasó? -le preguntó Blad a Stefan muy extrañado
- Nada -le dijo sonriendo- Solamente nos amigamos de nuevo
- ¿Y eso?. ¿No se había enfadado porque te habías liado con Emma?
- No te lo puedo explicar Blad. Lo siento pero se lo prometí
- Vale. Por cierto me alegro de que os llevéis bien otra vez. Desde que te peleaste con él parecías un zombie en vez de una persona
- Gracias -le dijo Stefan con algo de ironía- Bueno pasó algo por aquí
- Nada aparte de que intentamos abrir la puerta un millón de veces más
- Estará atrancada
- Eso ya lo sabíamos
- Con una rama de un árbol o una barra de hierro ¿no crees?
- Pienso que será la rama de un árbol. Aquí no había barras de hierro y no traían ninguna
- Seguramente. ¿Lo intentamos de nuevo?
- Claro
- Voy a llamar a los demás
Stefan fue a llamar a Damon, a Edward, a Jacob y a Aitor. Llegaron todos junto a Blad. Entonces todo a la vez empezaron a empujar la gran puerta de roble. Unos minutos después, notaron que la puerta empezaba a ceder. Empezaron a unirse más chicos. Diez minutos después, la puerta estaba entreabierta. Empujaron muy fuerte y las puertas se abrieron más. Empujaron una vez más y la puerta se abrió de par en par. Allí, tras el umbral de la puerta, les esperaba una sorpresa.
sábado, 11 de septiembre de 2010
jueves, 9 de septiembre de 2010
Collegio D'Amore. Capítulo 7


Capítulo 7
Sorpresa
Edward y Aitor se quedaron muy sorprendidos cuando Jake y Kate se fueron. Aitor le dijo a Edward que se iba a ver a Jenny y Edward se quedó solo en el pasillo. Se dio la vuelta y caminó por los pasillos sin rumbo fijo. Pronto sería la hora de comer así que volvió al comedor. Allí solo estaban Helen y Cleo. Helen era un chica de dieciocho años. Era rubia y tenía los ojos de color negro. Sus cejas y su mirada le daban un aspecto frío. Siempre parecía que estaba observando algo y nunca estaba contenta con nada. Al menos era buena actriz y hacía un buen papel cuando estaba con sus amigas. Cleo tenía diecisiete años, casi los dieciocho. Era pelirroja. Tenía los ojos de color marrón chocolate. Era guapa. Sus ojos eran grandes y profundos. Su mirada reflejaba sensualidad. Con estas características podría formar parte del grupo de Jenny, pero formaba parte del grupo de Olly. Cuando Edward llegó junto a ellas, Helen le miró fríamente y Cleo le dedicó una gran sonrisa. Edward se acercó a Cleo sonriendo.
- Hola amor -le dijo a Cleo- Hola Helen
- Hola -le dijo Helen mirándolo fríamente
- Hola -le respondió Cleo algo ruborizada. Habían empezado a salir unos días antes de terminar el curso y sus amigas no había digerido que ella tuviera novio- ¿Qué tal?
- Bien ¿y tú?
- Bien
- Helen -le dijo Edward mirándola fríamente- creo que Olly te estaba llamando
- ¿Y a ti qué te importa? -le dijo ella bordemente
- Podría ser algo importante ¿no? -ella le miró fríamente mientras se iba. Cuando cerró la puerta miró a Cleo- Menos mal que se fue
- Es amiga mía -le recordó Cleo
- Bueno no importa
Entonces Edward la besó dulcemente en los labios. Mientras se besaban alguien abrió la puerta. Eran Jenny y Olly. Ambos dejaron de besarse sorprendidos, pues ambas iban llorando. Cleo se acercó a Olly rápidamente y la abrazó. Edward se acercó a Jenny. La abrazó dulcemente, pues ella era la hermana que nunca tuvo. Cleo se llevó a Olly a algún lugar. Edward llevó a Jenny a sentarse en algunas de las sillas.
- ¿Qué pasó? -le preguntó Edward cuando estuvo algo más tranquila
- Estuvimos hablando
- ¿Y?
- Creo que arreglamos nuestra relación -Edward la miró muy sorprendido- Sé que nos llevamos mal pero es mi hermana
- Eso no os impedía pelearos antes pero me alegro si te alegra Olly
- Gracias -le dijo Olly con una sonrisa llorosa
- ¿Y por qué llorabais?
- Porque nos encontramos con Kate, que iba con Jake de la mano, y nos dijo que había una nueva chica en el internado. Fuimos a verla... -se le quebró la voz
- ¿Y?
- La conocemos y también a su hermano
- ¿Quienes son?
- Irene y Fernando Saavedra. Son nuestros primos. Ella estuvo desaparecida desde hace dos años e Iker apareció hace unos meses.
- ¿Qué? -dijo - Tenemos que convocar una asamblea o algo. Todos debemos estar enterados
- Lo sé. Convocamos aquí a todos a las dos en punto.
- Son las... -Edward consultó su reloj- dos menos cuarto
Ambos se miraron. Edward la abrazó de nuevo. Durante los quince minutos siguientes todo el mundo fue entrando poco a poco en la sala. Cuando todos estuvieron sentados en una de las mesas, Jake y Kate entraron con Irene al comedor. Irene se subió a una silla. Después explicó todo lo que recordaba. Todos escucharon atentamente. Cuando terminó Olly y Jenny les dijeron a todos que Irene llevaba desaparecida dos años. Que recordaba solamente el momento del secuestro. Que seguramente le habían dado a Irene fármacos para que no recordara y que recordaría todo lo que le pasó poco a poco. Después Irene le preguntó por Iker y sus primas le dijeron sus hermano había aparecido dos meses atrás y que en ese momento seguramente estaría en su casa con sus padres. Irene suspiró y le sonrió a sus primas. Les dijo también que había estado preocupada y que casi no había podido dormir. Así terminó la reunión. Cuando todos estaban saliendo del comedor, un extraño ruido sonó en el vestíbulo. Algunos, entre ellos Olly, Jenny, Aitor, Blad, Kate, Jake, Cleo, Edward e Irene, corrieron hacia allí. Parecía que alguien estaba llamando a la puerta. Antes de que alguien pudiera advertir a Irene, ésta había abierto la puerta. Tras la puerta había dos "hombres de negro". Los dos vestían de la misma forma. Camiseta negra, encima de ella una chaqueta, pantalón negro y gafas de sol ocultandole los ojos. Uno de ellos llevaba una caja en sus brazos. Se quedaron congelados al ver a Irene. Los alumnos del WhiteSoul también se quedaron helados al verlos a ellos.
- Vaya -susurró uno de los "hombres de negro"- Qué sorpresa más grande
- No sabíamos donde estabas Irene -le dijo el otro
- ¿Quienes sois? -preguntó Irene alzando su voz- ¿Qué queréis?
- No te importa niñata -le dijo el primero
- Eso -dijo el otro- Mejor cáCollegllate
- Nosotros también nos hacemos las mismas preguntas -dijo Blad
- La verdad se descubre con el tiempo -les dijo el primero enigmáticamente- Si no queréis morir tendréis que comer. Aquí teneis -dijo empujando una caja hacia ellos- una caja de artículos básicos. Todos los miércoles os traeremos una.
Diciendo esto los dos hombres se fueron. Todos los que estaban allí estaban muy sorprendidos, todos excepto Irene. Ella estaba cavilando. "La verdad se descubre con el tiempo" había dicho uno de aquellos hombres. Parecía uno de los cabezilas y ella estaba segura de que había oído aquella frase en alguna otra parte, pero ¿dónde?. Mientras tanto Edward abrazaba a Cleo. Parecía que ésta tenía demasiado miedo. Decía una y otra vez que quería escapar. Él la intentaba tranquilizar. Mientras pasaba todo ésto, Aitor y Blad estaban teniendo otra de sus peleas, aunque no eran los únicos. Olly y Jenny se comportaban como siempre de nuevo. Kate intentaba mediar entre ellos, pero esa vez no fue ella quién paró la pelea. La pelea se paró tras escuchar un disparo en el bosque...
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Promos Collegio D'Amore
Bueno aqui os dejo unas promos hechas por mi de Collegio D'Amore ;)
http://www.youtube.com/watch?v=PqckL24JH10
http://www.youtube.com/watch?v=XBqDJZsny2w
http://www.youtube.com/watch?v=PqckL24JH10
http://www.youtube.com/watch?v=XBqDJZsny2w
viernes, 27 de agosto de 2010
Collegio D'Amore. Capítulo 6



Capítulo 6
Secuestro
Jacob se despertó abriendo los ojos lentamente. Se incorporó un poco y miró a su alrededor. No pudo ver nada por la oscuridad de la habitación. Se levantó lentamente pues le dolía algo la cabeza. Había dormido poco porque pensaba que estaba en peligro inminente. No podría estar mucho tiempo en el WhiteSoul porque todos los días temería que los "hombres de negro" entraran. Suspiró. Fue hacia la ventana y corrió las cortinas. Miró de nuevo a su alrededor. Sus compañeros ya se habían ido a desayunar. Las paredes eran de color celeste. El resto igual que las demás habitaciones. Habían dejado toda la habitación desordenada. Miró su reloj de muñeca. Eran las nueve y media. Algo empezó a brillar bajo su cama. Lo cogió. Era un espejo. Miró su reflejo. Su reflejo le mostraba a un chico de dieciocho años recién cumplidos. Tenía el pelo de color marrón. Sus ojos eran de color azul celeste como el mar. Sus facciones eran proporcionadas. Sus ojos eran grandes y su nariz recta. Sus dientes eran rectos, pues se había quitado los brackets unas semanas antes. Fue hasta el armario. Lo abrió y cogió una camiseta blancas con letras azules impresas, unos pantalones vaqueros y una toalla. Después fue hasta su mesilla de noche y cogió su ropa interior y unos calcetines. Fue hasta su cama y lo dejó todo encima. Se agachó y cogió sus Nikes. Lo cogió todo y salió de la habitación. Había gente que iba de aquí para allá. Llegó al baño rápidamente. Cuando iba a entrar, alguien salió. Era Edward. Edward era un chico de diecisiete años. Era rubio de ojos verdes. Era alto, delgado y estaba musculado. Edward era su mejor amigo y era uno de sus compañeros de habitación.
- Te iba a llamar ahora -le dijo Edward
- Esperame en la habitación y vamos a desayunar ¿vale?
- Te espero allí. No tardes
- Podrías limpiar un poco ¿no?
- En realidad hoy le tocaba a Max
- No creo que lo haga
- I know
- ¿Ya empezamos? -ambos rieron- Controlate que al final Blad te intentará captar -Edward puso los ojos en blanco
- Adiós Jake
- Adiós Ed
Entró al baño. Estaba medio lleno. Jacob dejó su ropa en el banco, se desnudó y se metió en una de las duchas. Cuando terminó de ducharse fue a secarse. Después se vistió. Salió del baño cogiendo su ropa sucia y fue cruzando los pasillos que separaban el baño de su habitación. Cuando llegó entró. Edward acababa de terminar de limpiar la habitación. La ropa sucia estaba en un rincón para que Max fuera a lavandería y la metiera la lavadora. Jacob tiró allí la suya. Después, él y Edward salieron de la habitación y fueron hacia al comedor. Mientras iban hacia allí, vieron que Aitor y Jenny iban hacia el bosque. Cuando lo vieron se miraron extrañados. Entraron en el comedor. Todo el mundo cuchicheaba. Edward y Jake se acercaron a sus amigos. Ellos le dijeron que había pasado entre Jenny y Olly. En ese momento, se abrió la puerta del comedor. Entró Katerine.
- Perdonad -dijo Kate cuando llegó junto a Jake- ¿Sabéis dónde está Jenny?
- Sí, Aitor la llevó al bosque -dijo Jake rápidamente
- Gracias Jake
Kate fue rápidamente hasta la puerta del comedor mientras Jake la observaba embobado. Nadie en el comedor se dio cuenta excepto Edward. Éste le dio un pequeño golpecito para que espabilara. Se sentaron en la mesa en la que estaban sus amigos. Desayunaron tranquilamente. Después, Jake les dijo a sus amigos que necesitaba despejarse un poco y fue hacia el vestíbulo. Desde allí salió al bosque. Cuando estuvo allí escuchó unos sollozos. Se acercó al lugar del que provenía el sonido. Allí había una chica llorando. Estaba tirada en el suelo. Jake se agachó. Era una chica de unos dieciocho años. Tenía el pelo de color cobrizo. Sus ojos eran de color marrones con destellos dorados. Sus cejas eran rectas, sus ojos eran algo pequeños, su nariz era algo respingona y su boca era pequeña, pero sus labios eran suaves y carnosos. La chica estaba muy pálida. Sus ropas estaban destrozadas. También estaba llena de sangre.
- ¿Qué te pasó? -le preguntó Jake preocupado
- No lo sé -dijo la chica entre sollozo y sollozo- Estaba caminando por Madrid con mi hermano cuando... cuando... me dieron un golpe en la cabeza... desperté cerca de aquí y vi esta escuela o lo que sea. Entré y no sé... me perdí... cuando intenté salir de aquí alguien me disparó... escapé de la bala por milímetros y ahora estoy perdida y no sé que hacer...
- No te preocupes -le dijo Jake mirando a su alrededor- Te voy a llevar a un lugar seguro
Jake se incorporó y cogió a la chica en volandas. Ella le abrazó para no caerse. Jake tuvo cuidado de llevarla por lugares despejados y que se veían desde el WhiteSoul. Llegó rápidamente a la puerta del internado. Allí estaban Aitor y Edward fumandose unos cigarrillos. Cuando los vieron llegar, ambos se acercaron a Jake, que sorprendentemente no estaba lleno de sangre. Apagaron los cigarros y ayudaron a llevar a la chica dentro. Una vez allí la llevaron a la habitación de Katerine, que se ofreció para cuidar a la chica. La habitación de Katerine tenía una cama libre y allí fue donde dejaron a la muchacha que ya había dejado de sollozar. Edward y Aitor se fueron y dejaron que Jake, la única persona en la que confiaba la chica, y Katerine hablaran con ella.
- ¿Cómo te llamas? -le preguntó Kate cuando cerraron la puerta
- Irene -respondió ella
- Me dijiste que ibas con tu hermano -le dijo Jake- ¿Dónde está?
- Ni idea. Supongo que después de que... -los ojos se le llenaron de lágrimas
- No te preocupes -dijo apresuradamente Jake- Duerme un poco y después seguimos hablando
- Vale -respondió ella secandose las lágrimas- No me dijisteis vuestros nombres
- Yo soy Katerine, aunque me puedes llamar Kate y él es Jake
- Adiós Kate, adiós Jake
Ambos salieron de la habitación algo preocupados. Cuando cerraron la puerta suavemente se miraron. Kate le sonrió y Jake se quedó algo aturdido. En ese momento llegaron Edward y Aitor de nuevo. Jake no pudo evitar mirarlos mal a ambos. Edward se dió cuenta y se encogió de hombros pero Aitor no se dio cuenta. Ambos preguntaron si la chica estaba bien. Jake les dijo que no mucho. Después cogió a Katerine y le dijo que le tenía que decir algo...
jueves, 26 de agosto de 2010
Collegio D'Amore. Capítulo 5

Capítulo 5
Moderadora
Katerine era una chica de dieciocho años. Tenía el pelo castaño y los ojos de color marrón chocolate oscuro, casi negro. Era algo baja. Era delgada, pero no tanto como Olly. Tenía las piernas algo esbeltas y una cintura algo delgada. Sus facciones no eran tan delicadas como las de Olly, pero era muy guapa. Sus ojos eran grandes y hermosos. Su nariz era recta, su piel suave y sus labios muy carnosos. Katerine además era muy inteligente, por lo que tenía la mejor media del curso. Su sueño era el de ser una gran actriz, por lo que entró al internado que era famoso en el país por los profesores de interpretación. Al principio la trataron muy mal, pues era becada ya que sus padres no podían pagar el internado. Las que peor la trataron fueron Olly y sus amigas, ya que consideraban que no era una "verdadera" alumna del internado. Al ver esto, Jenny la acogió. Poco a poco Katerine fue haciéndose amiga de todos, por lo que pronto creó su propio grupo. Era un grupo pequeño, pero al menos servía de moderador entre los grupos de Olly y Jenny y entre los grupos de Blad y Aitor...
Katerine se despertó abriendo los ojos lentamente. Bostezó tan fuerte que una lágrima cayó por su mejilla izquierda. Se la extendió con el dedo índice y se estiró un poco. Se levantó rápidamente y miró a su alrededor. Sus compañeras aún dormían, por lo que intentó no hacer nada de ruido. Cogió su ropa interior de un cajón. Después fue hacia el armario y cogió unos pantalones vaqueros cortos y una camiseta de color blanco. También cogió una toalla y sus tacones blancos. Después salió de la habitación cerrando la puerta lentamente y llevándose la ropa sucia. Iba cruzando pasillos cuando vio que Jenny iba hacia el comedor. Iba a saludarla, pero parecía que llevaba algo de prisa. Al final fue hacia el baño de las chicas. Varias personas se estaban duchando ya. Dejó sus cosas en los bancos y se metió en una de las duchas. Terminó de ducharse antes que las otras. Se secó y se vistió. Después fue hacia la lavandería y metió la ropa sucia en la lavadora de color. Estaba casi llena. Después fue hacia su habitación. Era exactamente igual que la de Jenny excepto porque las paredes eran de color verde. Se peinó y se maquilló. En su habitación no había nadie, así que seguramente estaban en las duchas. Salió de la habitación y fue hacia la cocina medio llena. Sus amigas llegaron rápidamente. Se sentaron todas en una de las mesas. Junto a Olly y sus amigas. Pronto toda la cocina se llenó. La comida ya estaba servida, por lo que Blad estaba ya sentado. Jenny y los cocineros entraron en la cocina. Olly se levantó sonriendo y les dijo a sus amigas que fueran con ella. Poco tiempo después, Jenny y Olly ya estaba peleando de nuevo. Todo se oyó perfectamente, incluso el golpe. Katerine se levantó rápidamente y fue junto a Olly. Junto a sus amigas, Katerine la llevó al baño. Cuando estuvieron allí, Olly le dijo a sus amigas que se marcharan. Katerine cogió el botiquín de primeros auxilios y empezó a curar a Olly. ésta estaba llorando y sollozando muy fuerte. Katerine hacia todo lo posible para que parara. Al fin lo consiguió.
- Kate -dijo Olly- déjalo ya.
- Lo dejo -dijo Kate mientras terminaba de curarla- porque dejaste de llorar
- No la aguanto. Nunca le volveré a hablar.
- Es tu hermana
- Claro pero fijaté en mí y fíjate en la put... -paro al ver la cara de Kate- Lo siento
- ¿Por qué no lo asumes?
- ¿El qué?
- El que sea tu hermana
- Porque le hizo daño a mi madre. Por eso no lo asumo y la odio -dijo con rabia- Mi madre derramó demasiadas lágrimas por ella.
- ¿Sabes por qué te odia?
- ¿Ella? -dijo incrédula- No, ni idea
- Por lo mismo que tu la odias a ella -Kate terminó de curar a Olly- Ella cree que no la quieres ni a ella ni a vuestro padre. Por eso te odio. Porque crees que eres igual que tu madre. Que si te abre su corazón la abandonarás
- ¿Cómo puede pensar eso?
- ¿Cómo puedes pensarlo tú de ella?
- No lo sé. Siempre pensé eso. Además ella no es como yo
- Os llevaríais bien. Sois muy iguales. La dos sois divertidas, simpáticas, guapas e inteligentes
- No somos iguales
- Eso es lo que tú crees -dijo Kate sonriendo- Creo que deberíais arreglarlo. Intentalo. No perderás nada por eso.
- ¿Puede ir a llamarla? -dijo Olly tras un largo silencio- Por favor
- Iré a llamarla si me prometes que intentarás arreglarlo
- Te lo prometo
- Voy a buscarla. Le diré que vaya a tu habitación. Ve rápido.
Kate fue hasta el comedor. Estaba medio vacío. Solo quedaban unos cuantos chicos allí. Se acercó a un chico de dieciocho años. Tenía el pelo marrón. Sus ojos eran de color verde. Estaba hablando con sus amigos.
- Perdonad -les dijo Kate- ¿Sabéis dónde está Jenny?
- Sí, Aitor la llevó al bosque -le dijo el chico
- Gracias Jake
Kate fue hasta el amplio vestíbulo. Fue hacia la puerta principal y la traspasó. Salió a los terrenos y empezó a llamar a Jenny. No aparecían por ningún lado. Se adentró un poco en el bosque y siguió llamándola. Unos minutos después, cuando estaba cerca del lago, unos pasos se oyeron desde el lugar en el que se encontraba Kate. Eran Aitor y Jenny. La miraron con cara de preocupación.
- Kate ¿te pasó algo? -preguntó él
- Vengo a hablar con Jenny
- ¿Para qué? -preguntó ella
- Vengo a hablar de Olly
- No quiero saber nada de ella -dijo Jenny haciéndose la dura- Nada
- Por favor Jenny -suplicó Kate- Habla con ella. Te está esperando es su habitación
- ¿Qué quiere ella de mí?
- Creo que hablar. Solo eso -Aitor y Kate miraron a Jenny a los ojos esperando su respuesta
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