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miércoles, 19 de mayo de 2010

The lion and the lamb. Capítulo 26

Lo prometido es deuda. Aqui esta el nuevo capitulo. Después de esta temporada me tomare un tiempo para hacer al ultima temporada ;) No vais a tener tiempo de echarla de menos cuando ya este aqui el final.

Capitulo 26

Bella despertó una hora después. Estaba tendida sobre las hojas resecas que cubrian el suelo del bosque. Alguien había cogido su movil y lo había dejado junto a ella. Bella intentó incorporarse rápidamente, pero se mareó un poco. Se acostó de nuevo sobre las hojas resecas. Cuando se sintió con fuerzas, se incorporó lentamente. Se agachó y recogió su movil. Miró las últimas llamadas. Podrían haberle cogido el movil para llamar o enviar un mensaje. Cuando se aseguró de que no habían llamado por él, miró los mensajes. No había ninguno que ella no hubiera realizado. Estuvo una media hora mirando todo el contenido de su movil (música, fotos, notas...). No encontró nada. O eso creía hasta que miró en borradores. Solo había un borrador. Bella lo abrió. Decía : "Some will win, some will lose". Bella lo tradució en unos segundos (Algunas veces se gana, algunas veces se pierde). Solo el anciano podría haberle dejado aquel borrador. ¿Lucas le habría mentido respecto a los ángeles?. ¿Había más criaturas que pudieran tener los ojos dorados?. Cuando lo dijo Lucas parecía muy seguro y Bella estaba segura de que Irina y Lucas no le mentirían. Mientras pensaba empezó a caminar. Cuando se dió cuenta estaba dando vueltas alrededor de su propia casa. Entró en el jardín. Ben estaba solo con Anita. La otra chica parecía que se había ido. Bella se dió cuenta de que Ben la miraba nervioso. Bella pensó que la chica debía estar escondida en el jardín. Bella sonrió y le gritó a Ben que iba a hacer el almuerzo. Bella se fijó en el suspiro de Ben. Después se dió la vuelta y entró en la casa.

Edward y Paolo estuvieron celebrando la victoria mientras Angelus los vigilaba. Cuando Edward vió a Angelus se lo dijo a Paolo y ambos callaron. Seguramente Angelus le diría algo importante a los chicos. Angelus al darse cuenta de que lo vieron, entró en la sala donde se encontraban Paolo y Edward. Angelus paró de andar cuando llegó junto a ellos. Estaba sonriendo, algo muy extraño por lo que Edward y Paolo se miraron. Paolo llevaba mucho tiempo allí y nunca le había visto sonreir.

- Excelente chicos -dijo Angelus fríamente mientras miraba a Edward y a Paolo- Paolo debes estar contento ¿verdad?
- Sí, señor -le respondió Paolo extrañado ante el tono frío de Angelus
- Lo suponía -Edward miró a Angelus fieramente. Otra vez había usado el tono frío- Edward ¿te pasa algo?
- No
- No "señor" Edward recuerdalo.
- Claro -dijo Edward mientras miraba con odio a Angelus- No se me olvidará
- Habeis sido buenos alumnos...-comenzó a decir Angelus
- Hemos sido el mejor equipo del curso -le interrumpió Edward- señor -añadió rápidamente ante la mirada de Angelus
- Por eso resultaréis premiados -Edward y Paolo se miraron extrañados- El premio es elegir vuestro protegido o protegida
- ¿Puede ser cualquiera?
- Sí, aunque tenga ya un ángel de la guardia asignado -masculló Angelus. Parecía que no lo aprobaba
- Yo ya lo he decidido -dijeron Edward y Paolo al unísono. Se miraron y después rieron
- Sus nombre por favor -pidió Angelus- Empieza tú Paolo
- Su nombre es Alessandra Bernardi. Es italia...
- ...na -completó Angelus- y planea irse a vivir a España.
- Exacto
- ¿Y tú Edward?
- Elijo a Bella Castillo. Estadounidense afincada en Punta Umbría, un pueblo de Huelva.
- Bien. Una pena que os vayais a separar ¿no? -Paolo rió- ¿Qué te hace tanta gracia? -dijo Angelus con desprecio en su voz- ¡Contesta!
- Convenceré a Alessandra para que vaya a vivir a Punta Umbría. Angelus no te preocupes...-comenzó Paolo
- ¿Por qué debería preocuparme? -dijo Angelus con impaciencia
- No me has dejado terminar. Iba a decir no te preocupes vamos a seguir estando juntos

Bella acabó de hacer el almuerzo. Seguía pensando en el ángel. Cuando acabara de comer llamaría a la familia. Sería como una reunión. Necesitaba saber si alguein había conocido a alguien similar. Bella comió rápidamente e inmediatamente después cogió el movil. Empezó a llamar a sus contactos. Quedarían en su casa. En el jardín, pues el salón no era excesivamente grande. Llamó a Alice (que iría con Jasper), a Carlisle (que iría con Esme), a Emmett (que iría con Rose), a Irina (que iría con Gonza) y a Lucas. Cuando terminó de llamarles, Bella se fijó en Ben. La observaba extrañado. Bella creyó debía contarle el secreto a su hermano de la misma forma que se lo iba a revelar a los demás. Ben se ruborizó cuando vió que Bella le miraba. Bella suspiró sonoramente y le dijo a Ben que fuera al jardín. Se cambió de ropa (se puso unos vaqueros azules artisticamente desgastados y una camiseta de algodón blanca de manga larga) y después salió al jardín. Allí le esperaban Ben, Alice, Jasper, Irina, Gonza y Lucas. Ben parecía un poco nervioso. No sabía que hacía en aquella extraña reunión.

Media hora después, terminaron de llegar los invitados. Todos empezaron a cuchichear. Bella carrapeó y callaron rápidamente.

- Algunos sabéis por que estais aquí o lo estáis intuyendo -dijo mientras sonreía a Irina, a Alice y a Lucas- Bueno la mayoría no lo sabéis, así que comenzaré desde el principio. Cuando murió Edward -ante la mención del nombre algunos (especialmente los Castillo) se removieron inquietos- le pregunté algo a Irina en el hospital ¿recordáis?
- Claro que sí Bella -la voz de Esme se quebró en la último sílaba. Carraspeó- Aunque nunca supimos que fue.
- La pregunta era ¿se puede arreglar? -intervino Irina- Le respondí que no.
- Nunca le gustaron ese tipo de hechizos -intervino Lucas seriamente- Aunque no te impidió hacer uno de ellos en tus tiempos ¿verdad Irina?
- La verdad fue algo tonto -respondió Irina- y no lo volveré a hacer
- Para traducirselo a los demás. Hablamos del hechizo de Edward -Lucas miró a Ben. Vió que estaba sorprendido- Por decirlo así Irina les transformó en animales durante la noche. Bueno ese hechizo es muy peligroso y se puede romper de varias formas. Una con la solución favorita, el amor -miró a Bella sonriendo- y dos matando al causante del hechizo...
- O sea debería haber matado a Edward -interrumpió Irina- y como cogí mucho cariño a los Castillo nunca lo hubiera permitido
- Entonces... ¿si matamos a Andrés conseguiremos lo que deseamos?
- No Bella -le dijo Lucas- el no fue el...
- Siento interrumpir pero... ¿qué es lo que queréis conseguir? -preguntó Rose
- Revivir a Edward- respondió Alice. Todos miraron fijamente a Bella.

lunes, 17 de mayo de 2010

Nota

Bueno no pude actualizar en algún tiempo porque estuve con exámenes y aunque seguire con ellos actualizaré pronto. Hoy comienza una nueva era XD no se si habreis visto el cambio de look del blog pues eso XD que el blog a cambiado por fin. Si teneis alguna sugerencia ponerme un comentario y listo... Bueno ya termino. Hasta pronto people.




Y os dejo este collage con fotos de el trailer de eclipse hecho por mi.

miércoles, 14 de abril de 2010

THe lion and the lamb. Capitulo 25

Edward pensaba que pasaron muchos días desde la primera de sus "clases". Las "clases" eran en realidad pruebas. En ellas los aprendices de ángeles tenían que saber aconsejar a una persona y, si no le daba un buen consejo y estaba a punto de cometer una estupided, como por ejemplo saltar desde el punto más alto de un acantilado, salvarles. A Edward se le daba bastante bien. Sobre todo lo de salvar. A Paolo se le daba bastante bien. Edward no sabía como había podido suspender tantas veces. La respuesta llegó al final del día. La última prueba del día consistía en salvar a unas personas. Cuatro conocidos. Solo tendrían un minuto para pensar a quien salvar. Edward se preocupó mucho cuando Angelus le contó lo de la última prueba. Si la superaba, el consejo de ángeles le permitiría hacer "el último examen". Paolo estaba muy concentrado cuando Angelus dijo lo del último examen. Era su última oportunidad.

Angelus les llevó a una habitación desconocida para Edward. En ella, Angelus (con la magia de los ángeles) haría dos copias perfectas de conocidos de Edward y Paolo. Estos debían salvar como a cuatro personas. En un minuto. Si no lo conseguían Edward tendría que repetirlo de nuevo y Paolo iría al "otro" lado. Edward se concentró rápidamente. Entonces la habitación se transformó. Estaban en el borde de un acantilado. Cuatro personas se preparaban para saltar. Eran cuatro chicas. Edward reconoció a dos. Eran Alice y Bella. Angelus puso en marcha su cronómetro. Rápidamente Edward salió corriendo hacia Bella. La cogió mucho antes de que se tirara. Después salvó a Alice cuando caía. Paolo a su lado consiguió salvar a una chica. Era guapa. Su pelo era de color negro. Sus ojos eran azules. Edward ayudó a Paolo a subir a la chica. Quedaban solo quince segundos. La chica que estaba al otro lado de Paolo se le parecía mucho. Se dejó caer. Edward siguió un impulso y se tiró tras ella. La cogió... Pero estaban cayendo. Edward intentó agarrarse a alguna roca. Lo consiguió. Le quedaban solo diez segundos. Edward subió a la chica lo más rápido que pudo. Quedaban cinco segundos. Tenían que salir de la sala si querían superar la prueba. Ya habían salido Bella, Alice y la otra chica. En el mismo momento en el que Edward subió, Paolo cogió a la chica y se la llevó fuera de la sala. Solo quedaba por salir Edward. Corrió lo más rápido que pudo y... lo consiguió. Aliviados, Edward y Paolo chocaron los cinco.

Alice se fue cuando la llamó Jasper. Irina se quedó solamente unos diez minutos más. Entonces Bella se quedó sola con Lucas. Era digno de su confianza. Bella estuvo varias horas hablando con Lucas. El tema de conversación fue la vida de Edward. Cuando terminó de hablar sobre él, Bella le preguntó a Lucas si había alguna forma de revivir a Edward. Este le dijo que solo con la magia oscura podían hacer algo así. Lucas le dijo que él no dominaba esa magia y podía destruir el cuerpo de Edward. Cuando lo dijo Bella apretó el colgante sobre su pecho. No permitiría que se destruyera su cuerpo. Al ver su expresion, Lucas también le dijo que si conseguía un buen equipo de magos (benévolos o malignos) podía intentar revivir a Edward mediante la magia antigua. Una magia que no se usaba desde hacia muchísimos años, pero que sin embargo Lucas controlaba porque su madre le enseñó antes de que la secuestraran. Para ese que Lucas hiciese ese conjuro solo necesitaba poder. Bella le dijo a Lucas que tenía varios contactos que le podían ayudar. Lucas se alegró al oir eso. Le dijo a Bella que los magos o brujas que consiguieran debían tener gran poder mágico, pues si no lo tenían podían morir mientras se hacia el conjuro. Bella asintió. Después miró su reloj. Eran las doce de la mañana. Bella se despidió de Lucas y se fue a su casa. Tropezó varias veces, pero consiguió llagar a su casa solo con unos rasguños en las palmas de las manos. Llegó por la parte trasera de la casa. Bella oyó una risa mientras caminaba hacia el jardín. Era la risa de Ben. Bella sigilosamente se coló en el jardín y estubo espiando a Ben. Estaba con una chica de su edad más o menos. La chica era rubia y sus ojos eran de color celeste. La chica sostenía a Anita mientras Ben estaba jugando con la niña. De repente, Ben se levantó y entró en la casa. Unos minutos después apareció con una manta. La tiró sobre el césped del jardín y se sentó allí. Ben le dijo a la chica que le pasara a la niña. Eso hizo, después dejó a Anita a su lado y se acostó. Unos segundos después, la chica se tiró también en la manta y recostó su cabeza sobre el vientre de Ben. Este sonrió complacido y empezó a acariciarle el pelo mientras observaba a Anita. Bella ssalió de nuevo al bosque. No quería interrumpirles. Mientras caminaba se chocó con un hombre. El hombre aguantó a Bella para que no se cayera. Bella miró al hombre para pedirle perdón y agradecerle el gesto. Levantó la cabeza y se quedó muda. Era el anciano del sueño. Sus ojos dorados brillaban espectantes mientras miraba a Bella. Bella se mostró sorprendida. Abrió la boca para decirle al anciano si le conocía. Pero antes de que dijera nada, el anciano la golpeó y la dejó inconsciente.

miércoles, 7 de abril de 2010

THe lion and the lamb. Capitulo 24

El compañero de habitación de Edward se llamaba Paolo. Había nacido en Roma. Paolo llevaba varios meses entrenando en la escuela de ángeles, pero no terminaba de encajar allí. Esa era su última oportunidad. Si no conseguía aprobar le echarían de la escuela. Edward hizo buenas migas con Paolo. Este le contó que tuvo un accidente mientras iba con su novia en moto. Ella se salvó. Se llamaba Alessandra. También le contó que iba rápido en la moto porque llegaba tarde a una audición que tenía en un teatro. Era cantante y actor. Se llevó una grata sorpresa cuando Edward le dijo que él también era actor y que estaba trabajando en una serie española. Durante el día anterior ambos hablaron mucho. Edward habló a Paolo sobre toda su larga vida. Incluido el por qué del hechizo. Cuando Edward se lo contó Paolo no parecía muy convencido. Creía que Edward le estaba gastando una broma.

Esa noche Bella tuvo un sueño muy extraño. Extrañísimo. En ella un anciano de voz grave se llevaba a su hija a algún sitio. Bella se pasaba buscandola mucho tiempo. Preguntando por toda el pueblo. Recibía una carta del anciano (llamado Ángel). Este le decía que su hija estaba en la ciudad de Roma, junto al puente Milvio. El que está encima del río Tiber. Bella inmediatemente cogía un vuelo y volaba hasta Roma. Cuando llegaba cogía un taxi e iba hacia el puente. Estaba lleno de turistas, por supuesto. Ya se sabe que la historia de Moccia caló mucho entre los italianos. Tuvo un gran éxito. Muchas parejas estaban poniendo sus "candados del amor". Mientras cruzaba el puente, Bella se fijó en uno especialmente. En él ponía "E&B unidos hasta en la muerte". Bella se acercó a el candado. Era viejo y estaba un poco oxidado. Pensó que era una gran coincidencia. E de Edward y B de Bella y hasta ellos estaban tan unidos como decían en el candado. Se acercó más. De pronto, algo envistió a Bella. Esta calló hacia el río Tiber. Ese día las aguas estaban agitadas. Si caía seguramente moriría. Justo antes de llegar al agua, Bella miró hacia arriba. Allí estaban Andrés, Anita y un anciano. Era una anciano de cabellos y barbas blancas. Sus ojos eran de color dorado. Estaba vestido con una túnica larga y blanca. Un brillo de malicia brilló en sus ojos dorados. El impacto con el agua hizo que Bella se quedara casi inconsciente. Antes de cerrar sus hojos por última vez, miró a su alrededor. Allí estaba Edward. Bella se fue sumergiendo con su amor...

De repente, Bella despertó pensando todavía en su sueño. Creyó que el leer el libro A tres metros sobre el cielo era el causante del sueño. Miró la hora. Eran las ocho en punto de la mañana. Se levantó. Fue directamente al baño y se lavó la cara. Después fue a la cocina. Allí Carlos le había dejado el desayuno (un tazón de cereales). Lo calentó en el microondas y se lo comió muy lentamente. Cuando acabó de desayunar eran las nueve y media. Justo cuando se levantó a fregar el tazón y la cuchara, Ben entró a la cocina. Bella lo miró y le dedicó una sonrisa burlona. Todavía se acordaba de lo del día anterior. Terminó de fregar. Ben acababa de coger un tazón para echarse cereales. Bella salió de la cocina y fua al cuarto de Anita. Anita estaba dentro de la cuna, duermiendo plácidamente. Bella la despertó. Después se la llevó a la cocina. Ben estaba esperando a que se calentaran los cereales, así que Bella le dejó a la niña en brazos mientras hacía el biberón. Ben le devolvió a la niña cuando los cereales terminaron de calentarse. Bella la cogió y le pidió a Ben que calentara la leche. Metió la leche en el microondas y se fue a desayunar. Terminó de hacer el biberón. Se lo dió a Anita que se lo bebió sin rechistar. Cuando Anita acabó, Ben terminó de fregar. Bella le dejó la niña a Ben diciendole que tenía que hacer cosas importantes. Ben cogió a la niña a regañadientes. Se la llevó al salón. Bella entró en su habitación y se vistió. Después cogió su movil y le mandó un mensaje a Alice y otro a Irina. Quería que ellas estuvieran presentes cuando ella hablara con Lucas. Por si acaso. A Bella no le gustaba ir desprotegida.

Media hora después, Bella, Alice e Irina se encaminaban al lugar donde Bella había quedado con Lucas. El lugar era un claro del bosque cercano a la casa de Bella. Las tres caminaron cuidadosamente entre los árboles. Algunos tenían aspecto tenebroso. Bella estaba un poco asustada. Irina se dió cuenta e intentó tranquilizarla. Tras diez minutos de caminata lo consiguió e inmediatamente después de que Bella dijera que estaba bien, entraron en el claro. El claro era liso y estaba lleno de flores silvestre que crecían a diestro y a siniestro. Era también un lugar muy soleado, por lo que había varios picnics allí. Era un lugar un poco dificil de encontrar, pero merecía la pena. En una de las mantas, había un chico joven. No mucho mayor que Bella. Estaba solo. Irina fue a su lado. Le saludó dandole dos besos. Después, Irina les hizo señas a Alice y a Bella para que la siguieran. Vieron al chico desde más cerca. Era moreno, de ojos verdes. Parecía sacado de una serie de televisión. Vestía una camiseta blanca de mangas cortas y unos vaqueros. Cuando Bella y Alice llegaron les sonrió. Ella le devolvieron la sonrisa. Entonces Irina habló.

- Bella, Alice -dijo sonriendo- este es Lucas
- Encan...-empezó diciendo Alice, pero Bella la interrumpió
- ¿Seguro que es él? -dijo dirigiendose a Irina- No podemos permitirnos falla, ya hay alguien que intenta boicotearnos.
- Si estoy segura Bella -respondió Irina
- ¿Cómo era? -preguntó Lucas
- No lo sé. Solo sé que su voz es muy grave
- Tienes muy pocas pistas entonces, pero podemos descubrir quién es. Lo sabremos si lo rastreo desde tu móvil.
- Bien -respondió Bella entregándole el móvil
- La llamada se hizo desde Roma -dijo Lucas tras unos minutos
- ¿Roma? -preguntó Alice extrañada
- Me lo imaginaba -dijo Bella con un susurro
- ¿Cómo? -preguntaron Lucas e Irina extrañados
- Tuve un sueño, más bien una pesadilla. Estaba en Roma. En el puente Milvio -Irina, Alice y Lucas se miraron extrañados. Lucas abrió la boca para interrumpir a Bella- ¿Nunca escuchasteis la leyenda de los candados del amor? -Los tres asintieron- Pues ese era el puente. Bueno pues encontré un extraño candado. Lo cogí y me empujaron hacia el río Tiber. Mientras caía ví a un anciano con Anita y Andrés. Estaba a punto de ahogarme y ví a Edward. Fuí hacia él. Después desperté.
- ¿Premonición? -susurró Alice
- No -respondió Irina
- ¿No hay relación? - preguntó Bella
- Sí que la hay Bella -respondió Lucas- La última vez que vieron a mi madre fue en ese puente. La secuestraron allí, ante varios testigos. Vieron como un anciano iba con ella. Después desapareció
- ¿Varios? -preguntó Bella
- Solo los magos sabían quien era mi madre Bella. Los demás los veían como una pareja que fue a ver su candado.
- ¿El anciano es un secuestrador?
- No sabemos si es el mismo anciano Bella -dijo Alice- Describeló
- Era...-Bella forzó un poco a su memoria- ¡Ya me acuerdo! Tenía los cabellos blancos. Tenía una barba larga y también de color blanco. Sus ojos eran de color dorado. Estaba vestido con una túnica larga y blanca. Cuando me vió caer sus ojos brillaron de malicia.
- Ojos dorados -dijo Irina con un susurro- Es imposible Bella
- ¿Por qué? -le preguntó Bella
- Porque solo los ángeles tienen los ojos de color dorado -respondió Lucas
- ¿Entonces...?
- Entonces no nos vale la pista. Un ángel no puede haberte amenazado. Además el que secuestró a mi madre tenía los ojos de color negro.
- Podría haber usado lentillas -sugirió Alice
- No creo...

martes, 6 de abril de 2010

THe lion and the lamb. Capitulo 23

Bella estaba un poco desconcertada. Cerró el teléfono móvil y se lo guardó en el bolsillo izquierdo de sus pantalones vaqueros. Irina la miraba intrigada y un poco desconcertada. Bella sabía que Irina podría "leerle" la mente, así que dejó de pensar en aquella voz grave y en aquella mirada y entabló rápidamente una conversación con ella. Estuvieron charlando un buen rato.

A las seis y media, Bella abandonó la casa que compartían Irina y Gonza. Salió al jardín zen y se encaminó hacia su coche. Subó rápidamente. Llegó a casa rápidamente, también. Cogió la llaves de la casa de el bolsillo derecho de su pantalón y abrió la puerta. Llamó a la niñera que se había quedado con Anita. Acudió rápidamente con la niña en brazos. Bella cogió su cartera y le pagó a la niñera el tiempo trabajado. La niñera le pasó la niña a Bella y cogió el dinero. Después se despidió de Bella. Bella pasó por el vestíbulo y llegó a un pasillo ancho y largo. Entró en la cuarta puerta de la derecha. Aquella era la habitación de Anita. (La parte izquierda del pasillo estaba reservada a la habitaciones, exepto la de Anita. Solo hay tres puertas en la parte izquierda). La habitación era un poco pequeña. Había una cuna en el centro de la sala. Todo el cuarto estaba lleno de peluches que le habían regalado a Anita. Las paredes estaban pintadas de rosa claro y, el suelo era también de color rosa. Bella metió a Anita en la cuna. La niña bostezó. Sonriendo, Bella cogió un peluche con forma de oso y se lo metió en la cuna a Anita. Después entró de nuevo en el pasillo y entró en la segunda puerta de la derecha. Allí estaba la cocina. Era amplia. Bella preparó rápidamente la comida (fillete con patatas) y fue a ducharse. Entró en la segunda puerta de la izquierda. Era su habitación. Cogió del armario un pijama y salió de la habitación. Después, entró en la primera puerta de la derecha. Era el baño. El baño era también amplio. Bella se metió en la ducha cuando se desnudó. El agua caliente cayó sobre los agarrotados músculos de Bella. Después de ducharse, Bella se puso el pijama. Luego miró su reloj. Eran las nueve y media. ¡Tan tarde ya!. A Bella se le había pasado el tiempo rápidamente. Fue a la cocina y terminó de hacer la comida.

Cuando terminó eran las diez. Justo en ese momento llegaron Ben y Carlos a la casa. Ben puso la mesa mientras Bella ponía la comida en los platos. Bella comió rápidamente y puso el plato, el vaso y los cubiertos en el fregadero (ese día le tocaba fregar a Carlos). Preparó un biberón para Anita y fue a la habitación de su hija. Anita se bebió el biberón lentamente. Después, Bella puso a Anita en la cuna de nuevo. Llevó el biberón al fregadero. Carlos ya había empezado a fregar. Bella lo puso en el fregadero y se fue al pasillo. Lo cruzó corriendo y llegó al salón de la casa. El salón era una sala amplia y de forma cuadrada. Al fondo había una televisión de plasma y, delante de ella un sofá. A ambos lados del salón había dos grnades estanterías. Una estaba llena de libros, mientras que le otra estaba llena de marcos de fotos y objetos decorativos. Bella se fijó en Ben. Estaba sentado en el sofá. Tenía su ordenador portátil sobre sus piernas. Bella cogió un libro de la estantería y se sentó junto a su hermano en el sofá de cuatro plazas. Ben estaba concentrado, así que Bella su`puso que estaba redactando un trabajo o algo por el estilo. Lo dejó tranqquilo. El libro que cogió era uno de sus libros favoritos. Era el libro A tres metros sobre el cielo, de Federico Moccia. Le encantaba la historia. Ben miró de soslayo el libro. Sonrió. Bella lo notó.

- ¿Conoces el libro? -le preguntó Bella
- Claro -le respondió Ben
- ¿En serio? -preguntó Bella muy sorprendida. Ben odiaba leer- ¿Es coña verdad?
- No, lo conozco.
- Si lo conoces seguro que sabrás decirme algo sobre el libro, no sé como el nombre de los protegonistas, alguna de sus frases, un pequeño resumen o algo así ¿no?
- Sus protagonistas se llaman Baby y Stephano o Step como prefieras llamarle -le respondió Ben sonriendo- y la historia trata sobre la historia de amor de ambos. AUnque al final cortan y... creo que la mejor frase del libro es la de "Tú y yo... a tres metros sobre el cielo", donde según Step es el lugar de los enamorados
- ¿Cuándo lo leiste? -le preguntó Bella muy interesada
- En clase -le respondió Ben sonrojado y bajando la mirada
- Vaya -comentó Bella sonriendo- Así que en clase ¿no?
- Sí -Ben bajó de nuevo la mirada. Siempre que mentía lo hacía. Bella sonrió
- Ya claro -dijo Bella sonriendo
- ¿De qué te ries?- le preguntó Ben un poco molesto
- ¿Gracias a quién lo leiste?
- No te importa -le respondió Ben tan rojo como un tomate
- Supongo que alguien con la que estabas a tres metros sobre el cielo ¿no? -Bella rió hastya que Ben cogió un cojín y se lo tiró a su hermana- B-I-N-G-O
- ¡Cállate!
- No te enfades hombre -Ben le lanzó una mirada asesina a su hermana- Vale, vale no te preocupes que sé guardar un secretito
- ¡Más te vale! -dijo mientras cogía su ordenador portátil y se iba a su habitación (primera puerta de la izquierda del pasillo)

Riendo Bella pensó en la primera vez en que leyó ese libro. Fue justo cuando llegó a España. Fue el primer libro que vió en la librería y decidió comprarlo. Lo leyó maravillada. Le encantaba la historia. Sobre todo por la similitud. Aunque la historia de ella y Edward era más bonita. Al menos para ella. El pensar en Edward hizo que el estómago se le cerrara. Recibió un mensaje. Eran las once y media. ¡La hora a la que había quedado con Lucas!. Se le había olvidado por completo. Bella cogió su móvil y abrió el mensaje. Era de Lucas. Decía que no podía ir a la cita. Que ya la llamaría. Bella se tranquilizó. Menos mal.

THe lion and the lamb. Capitulo 22

El anciano seguía sonriendo. Edward abrió la carta. En el sobre había dos hojas de papel cuidadosamente dobladas. La primera hoja era una carta. En ella le explicaba lo que era el anciano. Un ángel. Un ángel de la guardia. Explicaba el significado de ser un ángel y las responsabilidades. También varias advertencias como la que decía que ningún humano le podría ver. La segunda hoja era un contrato. En él decía que el firmante sería un ángel de la guardia por el tiempo que quisiera. Después se iría al "otro" lado. El anciano ángel le tendió un bolígrafo. Edward lo cogió y firmó el contrato.

Bella despertó de su sueño. Ese día iría a su cita con Lucas. Él la podría ayudar a encontrar un forma de revivir a Edward, o al menos le daría algunos contactos importantes. Cuando se levantó se vistió rápidamente y bajó a desayunar. Después de dejar el cuenco de cereales sobre el fregadero, Bella salió apresuradamente de su casa. Entró en su coche. Necesitaba pedirle perdón a Irina la noche anterior se había pasado muchísimo. Si hubiera dejado a Irina hacerlo no habría ardido nada. Puso rumbo a la casa que compartían Irina y Gonzalo. Llegó rápidamente. Abrió la verja de color negro y entró en el jardín. El jardín era obra de Irina. Con un sencillo conjuro convirtió su jardín en un estupendo jardín zen, como los de China. Cruzó el jardín y llamó a la puerta principal de roble. Abrieron rápidamente. Abrió Irina, Estaba vestida con un top blanco y un pantalón negro. Bella la saludó. Ella le devolvió el saludo. Bella entró a la casa. Cruzaron un largo pasillo y entraron en el salón. El salón era una sala con forma rectangular. Era una sala amplia. Al fondo del salón, había una gran televisión de pantalla plana. Delante de la televisión, había un sofá grande de color rojo fuego (como las paredes y el suelo). A la derecha del salón, había una gran chimenea que iluminaba toda la estancia. Delante de la chimenea varios puf de color blanco. A la izquierda de la estancia, había un escritorio con un ordenador portátil encima. Delante de él estaba Gonza. Cuando las vió entrar, Gonza saludó a Bella. Bella le devolvió el saludo. Irina se sentó en un puf y, Bella se sentó en el que estaba a su derecha. Irina sonreía. Después le pidió a Gonza que les dejara hablar tranquilas. Este apagó el ordenador y se fue de la sala un poco confuso. Bella, un poco avergonzada, le pidió perdón a Irina. Esta le siguió sonriendo y le dijo que no importaba. Que ella hubiera hecho lo mismo por Gonza. Después se abrazaron.

Al rato, a Bella le sonó el móvil. Sabía que era un número desconocido, pues ella tenía una canción para cada contacto de su teléfono móvil. Rápidamente, cogió el teléfono. Eran las cinco en punto.

- ¿Hola? -dijo Bella
- Hola- le contestó una voz grave. Debía ser un hombre
- ¿Quién es? -preguntó Bella un poco confusa
- Alguien que sabe o que pretendes hacer. Algo malo y antinatural
- No voy a hacer nada malo -dijo Bella con voz tensa. Aunque no le podía quitar razón en lo de antinatural- y además a usted no le importa -decir eso era lo más rápìdo para deshacerse de aquel pesado
- Eso es lo que crees -dijo. Un instante después colgó.

Edward seguía un poco desconcertado. Hizo una recopilación de los hechos. Poco antes, un anciano le había dado una carta en la que decía que si quisiera sería un ángel guardián. Era algo muy raro. Después, el anciano se fue con el contrato ya firmado. Edward estaba sentado en la cama en la que había despertado. Estaba pensando. Justo en ese momento, el anciano entró por la puerta seguido de un chico. El chico tendría unos diecisiete o dieciocho años, según calculó Edward. Era moreno y su pelo era corto. Sus ojos eran de color negro. Negro azabache. Cuando entró, miró a Edward y le sonrió. Este le había devuelto la sonrisa. Edward se dió cuenta de lo que estaba haciendo el anciano. Le estaba mirando fijamente con sus ojos de color dorado.

- Buenas tardes Edward -dijo el anciano. Tenía una voz grave- Me llamo Angelus y soy el instructor de ángeles guardianes principiantes
- Buenos días -le respondió Edward aún mirando al chico que estaba al lado de Angelus
- Él será tu compañero de habitación -le dijo Angelus al ver que no lo miraba
- Vale
- Mañana comenareis vuestras clases a las...
- ¿Clases? -preguntó Edward interrumpiendolo
- Sí -dijo el ángel un poco molesto- A las siete en punto de la mañana. Debéis ser capaz de proteger a vuestros protegidos. Además les tendreis que aconsejar bien. Si os equivocais podeis hacer que tome una mala decisión.
- ¿Nos verán? -preguntó Edward
- En sueños, si lo deseais
- Entonces nos conocen ¿no?
- Claro, te conocían cuando vivías -Edward abrió la boca para hacer otra pregunta, pero Angelus le respondió antes de que hablara- También conoceréis a esas personas.
- ¿Esas?
- Claro, puedes ser ángel guardián de varias personas a la vez
- Bien...
- Puede que esteis ligadas emocionalmente a ella -dijo Angelus poniendo bastante énfasis en las dos últimas palabras- Bueno me iré, tengo que hacer algo muy importante. Además necesitais tiempo para conoceros, ya que seguramente formaréis un equipo -Angelus sacó un móvil de la túnica y llamó a alguie. Salió de la habitación rápidamente. Eran las cinco en punto.

martes, 30 de marzo de 2010

THe lion and the lamb. Capitulo 21 (Primer capitulo de la 3º temporada)

Era el primer día sin Edward. Bella empezó a perseguir su obsesión. Quería que Edward viviera por todos los medios. No le importaba lo que tuviera que hacer para conseguirlo. El fuego ardía en su interiory nadie podría apagarlo. Bella juró que si se encontraba a Andrés en su camino mejor para ella y peor para él. El odio hacia Andrés le ocupaba todas sus células. Cada minuto que pasaba lo odiaba más. Si había alguna posibilidad de salvar a Edward, Bella la conseguiría. Algo indispensabla para revivir a una persona (o eso supuso Bella) era tener el cuerpo en buen estado. En un tiempo record, Bella consiguió una máquina de congelación de cuerpos. Se la compró a un conocido de Irina. El segundo paso era robar el cuerpo. Esa noche Irina y Bella intentarían robarlo.

Cuando llegó la noche y la oscuridad bañó la ciudad, Bella e Irina entraron en el tanatorio. Fueron directamente al baño. Allí Irina hizo un conjuro que les permitiría a ambas ser invisibles durante una hora. Esperaron a que cerraran. Pasó una media hora hasta que lo hicieron. Después, Irina desconectó todas la cámaras del tanatorio. Se conectarían pasados diez minutos. Hicieron lo fácil. Abrieron el ataud con la magia de Irina y llevaron el cuerpo hasta el baño. Después cerraron el ataud. Ahora les quedaba lo difícil. Salir de allí. No podían teletransportarse, pues así cualquier bruja o bruja podría encontrarles. Irina sacó su varita mágica y apuntó al cuerpo de Edward. Dijo: "Letterarius". Acto seguido, el cuerpo de Edward se convirtió en un libro. Bella se lo escondió en la chaqueta. Irina se hizo de nuevo el conjuro y después se lo hizo a Bella. Irina desconectó la alarma con un encantamiento. Abrieron la puerta y salieron. Habían dejado rastro de magia y, aquello no se podía permitir. Desde que Bella empezó a estar obsesionada, esta empezó a ser más fría y calculadora. Miró a su alrededor. No había cámaras que pudieran grabarla. Sonrió. Sacó un bidón de gasolina del coche. Le pidió a Irina que desconectase la alarma de nuevo. Esta lo hizo. Bella entró en el tanatorio de nuevo. Empezó a rociar todo con la gasolina. En especial el ataud de Edward. Cuando salió dejó la puerta abierta. Desde la puerta encendió un cigarro y lo tiró hacia dentro. Después corrió hacia Irina y la tiró al suelo. Rápidamente entraron en el coche y huyeron. Los bomberos llegarían pronto, pues algún vecino los alertaría cuando vieran el fuego.

Cuando llegaron a casa de Bella, entraron sin que Carlos y Ben lo notaran, pues el hechizo de invisibilidad se estaba acabando. Entraron a la habitación de Bella. Su habitación era amplia. Tenía una cama de dosel al fondo. A ambos lados de la cama había una mesita de noche. Encima de las mesitas de noche, un móvil (en la derecha) y un despertador (en la izquierda). A los lados de la habitación dos grandes tablones de corcho. Uno lleno de fotos de su antigua estacia en Forks más las que se hizo en España. Otra llena de información y de contactos. Bella estaba obsesionada con salvar a Edward. Durante el día anterior, había forzado mucho la memoria de Irina. Tanto que esta estaba casi al borde de un colapso. Bella se había citado el día siguiente con un viejo amigo de Irina. Lucas. Un mago de gran poder. Este era hijo de Anna Faraday (según Irina la mejor bruja del mundo). Anna había desaparecido unos años antes, así que Bella se tendría que conformar con su hijo.

Pusieron el libro sobre la cama. Un segundo después del movimiento de varita de Irina, Edward yacía en la cama de Bella. Con un segundo movimiento de varita, apareció la máquina de congelación de cuerpos. Con un tercer movimiento, encerraron allí a Edward. Después Irina hizo el último movimiento de varita. La máquina de congelación con Edward dentro se acababa de convertir en un colgante. El colgante tenía la forma de un corazón y, brillaba tanto que parecía un diamante. Bella lo cogió y se lo puso alrededor del cuello. Después, Irina con paso rápido y firme se encaminó hacia la puerta de la habitación. Bella la paró. Irina se dió la vuelta. Un segundo después, Irina estaba siendo abrazada por Bella. Esta última no paraba de darle las gracias. Cuando se soltaron, Irina se hizo el hechizo de nuevo e invisible se fue a su casa. Bella, sin embargo, siguió repasando la lista de contactos. Cuando terminó eran las cuatro de la mañana. Se puso el pijama y se metió en su cama. Rápidamente se durmió. Esa noche soñó con Edward.

Edward abrió sus ojos verdes. Estaba acostada sobre una cama blanda y mullida. Las sábanas eran blancas. Se intentó levantar, pero alguien se lo impidió. Era una anciano de cabellos y barbas blancas. Sus ojos eran de color dorado. Estaba vestido con una túnica larga y blanca. Estaba sonriendo. Antes de que Edward le pudiera decir algo, unas alas salieron de la espalda del anciano. Edward lo comprendió. Era un ángel. Se apartó para que Edward se levantara. Este así lo hizo. Cuando se levantó el anciano hizo que Edward mirara su reflejo en un espejo que estaba frente a la cama. Allí aparecía Edward. Cubierto de sangre. Bella y Alice llorando a su lado. Emma desmayada. Todos sus amigos llorando. Un segundo después el reflejo cambió. Mostraba a un ángel que tenía la cara de Edward. Le habían nacido unas alas en la espalda. Su ropa había cambiado. Ahora eran de color blanco. Edward miró de nuevo al anciano. No lo comprendía. El anciano seguía sonriendo. Se acercó lentamente a Edward y se sacó una carta de la túnica. Se la tendió a Edward. Este confuso la cogió.

jueves, 25 de marzo de 2010

BSO 1ª y 2ª temporadas de The lion and the lamb

BSO 1ª Y 2ª TEMPORADAS

1. Que nadie (Manuel Carrasco y Malú)
2. Abusadora (Wisin & Yandel)
3. Flighless bird, american mouth (Iron & Wine)
4. Mi princesa (David Bisbal)
5. Sueños rotos (David Bisbal)
6. Mi plan (Nelly Furtado)
7. Looking for paradise (A. Sanz y A. Keys)
8. I belong you (Muse)
9. Empezar de cero (Cinco de enero)
10. Manos al aire (Nelly Furtado)
11. Colgando en tus manos (Carlos Baute)
12. Nada se compara a tí (Carlos Baute)
13. Volverá (ECDL)
14. La última vez (Cinco de enero)
15. Sed (No way out)
16. Me quiero casar contigo (Carlos Baute)
17. Zapatillas (ECDL)
18. Tú vives en mí (Wisin & Yandel)
19. Al-Andalus (David Bisbal)